miniaturadeimagen| Antigüedades asirias en el Museo Británico. Estudios orientales es el campo de estudio académico que abarca sociedades y culturas, idiomas, pueblos, historia y arqueología del Cercano Oriente y del Lejano Oriente; últimamente se ha denominado más bien Estudios de Medio Oriente y Estudios Asiáticos. Los Estudios Orientales tradicionales en Europa hoy en día suelen enfocarse en los Estudios Islámicos, mientras que el estudio de China, especialmente la tradicional, a menudo se denomina Sinología. El estudio de Asia oriental en general, especialmente en Estados Unidos, suele llamarse Estudios del Asia Oriental.
El estudio europeo de la región previamente conocida como "Oriente" tuvo orígenes principalmente religiosos, lo que ha sido una motivación importante hasta tiempos recientes. Esto se debe en parte al modo en que las religiones abrahámicas de Europa (cristianismo, judaísmo e islam) se originaron en el Medio Oriente, así como al surgimiento del islam en el . En consecuencia, hubo mucho interés en el origen de estas religiones y de la cultura occidental en general. En la Edad Media, un factor relevante fue el aprendizaje de la medicina y la filosofía árabes y de las traducciones griegas del árabe. El conocimiento lingüístico precedió a un estudio más amplio de las culturas y la historia. A medida que Europa comenzó a invadir la región, los factores políticos y económicos alentaron el crecimiento del estudio académico. Desde finales del , la arqueología se convirtió en un vínculo de la disciplina al público general europeo, ya que los tesoros saqueados durante los contactos coloniales llenaron nuevos museos. El estudio moderno se vio influenciado por actitudes e intereses imperialistas, al igual que por la fascinación a veces ingenua que el Oriente exótico ejercía en escritores y pensadores del Mediterráneo y resto de Europa, capturada en imágenes de artistas, materializada en ese tema que aflora repetidamente en la historia de las ideas en Occidente, llamado "orientalismo".
Historia
Preislámica La distinción original entre el "Occidente" y el "Oriente" se cristalizó en las guerras greco-persas del , cuando los historiadores atenienses hicieron una distinción entre su democracia ateniense y la monarquía persa . Una distinción institucional entre Oriente y Occidente no existía como una polaridad definida antes de la administración dividida en Oriens y Occidens del Imperio Romano de Diocleciano a fines del , y la división del Imperio en lugares con hablantes de latín o de griego. El mundo clásico tenía un conocimiento íntimo de sus vecinos (y generalmente enemigos) de Persia, pero sabía muy poco de la mayor parte del mundo más al Este, incluidos los "Seres" (como se le decía a los chinos, en latín). Sin embargo, hubo mucho comercio romano con la India (no tanto con China) durante el período imperial.
Edad Media izquierda|miniaturadeimagen| Haitón de Córico remitiendo su informe sobre los mongoles, al Papa Clemente V, en 1307 El surgimiento del islam y las conquistas musulmanas del establecieron una fuerte oposición, incluso un sentido de polaridad, entre la cristiandad europea medieval y el mundo islámico medieval (que se extendía desde Oriente Medio y Asia Central hasta el norte de África y Andalucía). El conocimiento popular europeo medieval de las culturas más al este era pobre, dependía de los viajes tremendamente ficticios de John Mandeville y las leyendas de Prester John, aunque el igualmente famoso y mucho más extenso relato de Marco Polo era un tanto más exacto.
Al principio, el trabajo académico fue de naturaleza principalmente lingüística, con un enfoque más que nada religioso (para entender el hebreo bíblico e idiomas como el siríaco, de la literatura cristiana primitiva) pero también surgido del deseo de comprender las obras árabes sobre medicina, filosofía y ciencia . Este esfuerzo, también llamado Studia Linguarum, existió esporádicamente a lo largo de la Edad Media y durante el "Renacimiento del siglo XII" se vio un crecimiento particular en las traducciones de textos árabes al latín, con figuras como Constantino el Africano, quien tradujo 37 libros, en su mayoría textos médicos. También Herman de Carintia, uno de los traductores del Corán. La primera traducción del Corán al latín se completó en 1143, aunque se utilizó poco hasta que fue impresa en 1543, tras lo cual se tradujo a otros idiomas europeos. Gerardo de Cremona y otros, se instalaron en al-Ándalus para aprovechar las bibliotecas y a los estudiosos árabes que había ahí. Sin embargo, a medida que la Reconquista cristiana en la península ibérica se aceleró en el y posteriores, tales contactos se hicieron más raros en España. En Oxford se establecieron brevemente cátedras de hebreo, árabe y arameo. También en otras cuatro universidades después del Concilio de Vienne (1312).Hebrew to Latin, Latin to Hebrew: the mirroring of two cultures 2006 Page 75 Giulio Busi, Freie Universität Berlin. Institut für Judaistik - 2006 "According to the famous decision of the council of Vienne (1311–1312), Oxford was chosen as one of four universities (with Paris, Bologna and Salamanca) where Hebrew, Arabic, Greek and Aramaic were to be taught."
Había un conocimiento vago pero creciente de las complejas civilizaciones de China y la India, de donde se importaban artículos de lujo (notablemente tejidos de algodón y seda, así como cerámica). Aunque las Cruzadas produjeron relativamente poco intercambio académico, la erupción del Imperio mongol tuvo implicaciones estratégicas tanto para los reinos cruzados como para la propia Europa, y dio lugar a contactos diplomáticos extendidos. Desde la Era de la Exploración, el interés europeo por cartografiar Asia (especialmente las rutas marítimas) se hizo intenso, aunque se buscó principalmente fuera de las universidades.
Del Renacimiento hasta 1800 miniaturadeimagen| Matteo Ricci (izquierda) y Xu Guangqi (徐光啟) (derecha) en la edición china de los Elementos de Euclides (幾何 原本) publicada en 1607 Los Estudios Orientales universitarios se volvieron sistemáticos durante el Renacimiento. Al principio, los aspectos lingüísticos y religiosos continuaron dominando. También había una dimensión política, pues se necesitaban traducciones con fines diplomáticos, incluso antes de que Occidente se comprometiera activamente con Oriente más allá del Imperio Otomano. Un hito fue la publicación en España en 1514 de la primera Biblia Políglota, que contiene los textos completos existentes en hebreo y arameo, además de otros en griego y latín. Desde 1540 ha habido en la Universidad de Cambridge Regius Professor de hebreo (siendo la quinta cátedra regular más antigua). La cátedra de árabe se fundó alrededor de 1643. La de Oxford siguió la idea, instituyendo hebreo en 1546 (ambas cátedras fueron establecidas por Enrique VIII). Hubo distinguidos eruditos, entre los cuales Edmund Castell publicó su Lexicon Heptaglotton Hebraicum, Chaldaicum, Syriacum, Samaritanum, Aethiopicum, Arabicum, et Persicum en 1669, mientras que algunos eruditos como Edward Pococke que habían viajado a Oriente escribieron también sobre la historia y sociedad modernas de los pueblos de Oriente. La Universidad de Salamanca tuvo profesores de lenguas orientales cuando menos desde la década de 1570. En Francia, Jean-Baptiste Colbert inició un programa de formación para "Les Jeunes de langues", jóvenes lingüistas del servicio diplomático, como François Pétis de la Croix, quien al igual que su padre y su hijo sirvió como intérprete de árabe del Rey. Los misioneros católicos fueron pioneros en el estudio del Lejano Oriente, especialmente Matteo Ricci y otros en las misiones jesuitas de China. Los motivos misioneros seguirían siendo importantes, al menos en los estudios lingüísticos.
Durante el , los eruditos occidentales alcanzaron un nivel básico razonable de comprensión de la geografía y la mayor parte de la historia de la región, aunque el conocimiento de las áreas menos accesibles para los viajeros occidentales, como Japón y el Tíbet, y sus idiomas, seguía siendo limitado. Los pensadores de la Ilustración caracterizaron aspectos del Oriente pagano como superior al Occidente cristiano, lo cual puede verse en las Cartas persas de Montesquieu o la irónica promoción del zoroastrismo por Voltaire; otros, como Edward Gibbon, elogiaron la relativa tolerancia religiosa del Medio Oriente en oposición al intolerante Occidente cristiano, y muchos, incluidos Diderot y Voltaire, el alto estatus social de la erudición entre los mandarines chinos . La Università degli Studi di Napoli "L'Orientale", fundada en Nápoles, Italia, en 1732, es la escuela más antigua de Sinología y Estudios Orientales del continente europeo.
El final del vio el comienzo de un gran incremento en el estudio de la arqueología, que iba a ser un aspecto cada vez más importante durante el próximo siglo. La egiptología dirigió el camino: como con muchas otras culturas antiguas, proporcionó a los lingüistas nuevos materiales para descifrar y estudiar.
miniaturadeimagen| El antiguo edificio de la Sociedad Asiática en Calcuta, fundada por William Jones en 1784 Con un gran aumento en el conocimiento de Asia entre los especialistas occidentales, una creciente participación política y económica en la región, y en particular la comprensión de que existen estrechas relaciones entre las lenguas indias y europeas, indicada por William Jones, emergieron conexiones intelectuales más complejas entre las historias tempranas de las culturas de ambos lados. Algunos de estos desarrollos ocurrieron en el contexto de la rivalidad franco-británica por el control de la India. Los economistas liberales, como James Mill, denigraron a las civilizaciones orientales como estáticas y corruptas. Karl Marx, él mismo de origen judío, caracterizó el modo de producción asiático como invariable, debido a la estrechez económica de las aldeas y al papel del Estado en la producción. El despotismo oriental se consideraba generalmente en Europa como un factor importante en el relativo fracaso del progreso de las sociedades orientales. El estudio del islam en particular, fue fundamental para el tema, ya que la mayoría de las personas que vivían en el área geográfica denominada "Oriente" eran musulmanes. El interés por comprender el Islam fue impulsado en parte por consideraciones económicas del creciente comercio en la región mediterránea y el cambiante clima cultural e intelectual de la época.Zachary Lockman, Contending Visions of the Middle East, Cambridge: Cambridge University Press, 2004:44