miniatura|250px|derecha|Ilustración publicada por la Congregación del Índice en el Index Librorum Prohibitorum (edición de 1711), en la que se representa al Espíritu Santo quemando libros prohibidos mediante la emanación de un haz sobrenatural que se refleja en el cuerpo de dos santos católicos.La Sagrada Congregación del Índice (en latín; Sacra Congregatio Indicis), fue la institución oficial de la Iglesia católica dedicada a la revisión y censura de libros u otras publicaciones impresas, entre los siglos XVI y XX. Su nombre se debe a que su principal acto público era la difusión regular y actualizada del Índice de Libros Prohibidos, listado de obras escritas repudiadas por el catolicismo. Organizada eclesiásticamente como una congregación de la curia romana (instancia equivalente a un ministerio en un estado laico), en la práctica era una junta de cardenales y otros altos prelados de la jerarquía central de la Santa Sede, que evacuaba decretos autorizando o prohibiendo la publicación y lectura de diferentes impresos, que normalmente eran denunciados a la congregación por jerarcas locales, como obispos y arzobispos. Las resoluciones iban de la prohibición absoluta de lectura y difusión (donec expurgetur), a la prohibición acompañada de una orden de modificación de los textos originales, denominada en lenguaje de la institución "corrección" (donec corrigatur).
Historia El papado comenzó a preocuparse recurrentemente en el tema de la censura desde que surgiera la imprenta en Alemania (hacia finales de la década de 1440). Así, los papas Inocencio VIII y Alejandro VI comenzaron a enviar instrucciones a los obispos de Maguncia para que controlaran los contenidos impresos. El Concilio de Letrán V (mayo de 1512 a marzo de 1517) estableció formalmente la censura eclesiástica, entregando la potestad a las autoridades diocesanas.R. [Po-Chia Hsia]. El Mundo de la Renovación Católica, 1540-1770. Ediciones AKAL, 2010. p. 206. Pero las autoridades católicas sobre todo comenzaron a elaborar numerosos listados de obras prohibidas desde que surgiera el movimiento de reforma (a partir de octubre de 1517). En 1542 el papa Pablo III creó la Inquisición romana ("Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición"), que desde un principio tenía entre sus atribuciones oficiales la prohibición de libros.Paulo III. Constitución Apostólica Licet ab initio, 21 de julio de 1542.
miniatura|derecha|200px|El Grand Dictionnaire universel du XIX siècle (1864-90, 15 volúmenes) de Larousse, fue una de las numerosas obras prohibidas por la Congregación del Índice.Estos esfuerzos de censura comenzaron pronto a ser secundados por autoridades civiles católicas y la jerarquía religiosa local. Así, por ejemplo, en 1558 Felipe II de España, a imitación de un encargo similar que había hecho su padre (Carlos V) a la Universidad de Lovaina; por medio de las Pragmáticas de Valladolid (1556 y 1558) había mandado a Inquisición Española elaborar un "memorial" o "expurgatorio"Conde de Floridablanca. Obras originales del Conde de Floridablanca. Biblioteca de Autores Españoles. Rivadeneira, impresor, Madrid, 1867. p. 149. (Juicio imparcial sobre el monitorio de Roma) de obras repudiables desde el punto de vista católico, con el fin de prohibirlas en su reino.
Prácticamente al mismo tiempo, el papa Pablo IV (antes el primer inquisidor general, Gian Pietro Carafa) publicó el primer índice pontificio (llamado comúnmente Index Paulino) en el último año de su reinado (1559). Su índice establecía tres categorías: obras completas de determinados autores (principalmente protestantes, pero también católicos como Erasmo de Róterdam), obras determinadas de algunos autores, y obras anónimas. Y además condenó a 59 impresores con cualquier obra que saliera de sus instalaciones.R. Po-Chia Hsia. El Mundo de la Renovacion Catolica, 1540-1770. Ediciones AKAL, 2010. p. 206.
Su sucesor, Pio IV, junto con publicar el llamado Index Tridentino (que revisaba el anterior), estableció una norma para la prohibición de obras escritas en la constitución Divini Gregis, del 24 de marzo de 1564,Beatriz Rodríguez Sierra. La Industria editorial en México. Bajo la dirección de los doctores José López Yepes y María Teresa Fernández Bajón, Universidad Complutense, Madrid, 2009. ISBN 978-84-692-7628-0 que originalmente debía ser aplicado por la Inquisición romana, que venía centralizando el ejercicio de la censura y persecución de opiniones heterodoxas, en el marco de la lucha ideológica y teológica relanzada por el papado con el Concilio de Trento.
El siguiente papa, San Pio V (cuya carrera eclesiástica también había consistido primordialmente en labores de inquisidor), estableció la repartición especial dedicada a la censura: la Congregación del Índice (1571), encargada de la publicación sucesiva del listado de textos "prohibidos y expurgados". Con todo, en los siglos siguientes la congregación de la Inquisición romana siguió conservando atribuciones respecto de la censura de obras escritas, anexando sus propias prohibiciones a las decretadas por la Congregación del Índice.
Esta congregación finalmente, en tiempos de Clemente VIII (1596), publicó un índice que duplicaba el número previo de libros prohibidos, agregando 1.100 nuevos títulos a la lista. En total, solo durante el las autoridades pontificias condenaron 2.200 obras.R. Po-Chia Hsia. El Mundo de la Renovacion Catolica, 1540-1770. Ediciones AKAL, 2010. p. 207.
miniatura|derecha|200px|El novelista Honoré de Balzac, uno de los numerosos autores cuya obra completa fue prohibida por la Congregación del Índice.Por ejemplo, decretos del 16 de septiembre 1841 y el 5 de abril de 1842, citados en: Índice general de libros prohibidos. Imprenta D.José Félix Palacios, editor, Madrid, 1844. p. 5.Entre fines del (1590) y mediados del (1948) se publicaron 30 índices de libros prohibidos: 3 en el , 3 en el XVII, 7 en el XVIII, 6 en el XIX y 11 en el XX.Miguel Luque Talaván. Un universo de opiniones: la literatura jurídica indiana. CSIC, 2003, p. 177. De este índice romano se imprimieron alrededor de 300 ediciones, hasta su eliminación en 1966. En ellos se prohibió la lectura de las obras completas de autores como Balzac, D'Annunzio, Anatole France, David Hume, Emile Zola, Stendhal y Voltaire; además de obras capitales de Nicolás Copérnico, Galileo Galilei, Blas Pascal, Rabelais, Montaigne, Maquiavelo, Samuel Richardson (Pamela o la virtud recompensada), Jean-Jacques Rousseau (El contrato social), Immanuel Kant, John Stuart Mill (Principios de Economía Política) y Victor Hugo (Los miserables).Jonathon Green, Nicholas J. Karolides. Encyclopedia of Censorship. Infobase Publishing, 2005 (en inglés), p.258. También se prohibió libros anónimos como El Lazarillo de Tormes y obras colectivas de consulta como la Enciclopedia LarousseDecreto del 1-3-1873. Citado en: Jesús Martínez de Bujanda,Marcella Richter. Index librorum prohibitorum: 1600-1966. Université de Sherbrooke. Centre d'études de la Renaissance, 2002, Canadá, p.509 (en francés).Josefa Emilia Sabor. Manual de fuentes de información. Ediciones Marymar, 1979, p. 67. (nota 7). Además, se prohibió la lectura de la Biblia traducida del latín a las lenguas maternas de los fieles ("lenguas vernáculas" en los documentos vaticanos), salvo en casos excepcionales en que hubiese una autorización especial.
En 1917, continuando el proceso iniciado por San Pío X de reunir y eliminar dependencias de la compleja administración vaticana, Benedicto XV disolvió la Congregación del Índice y entregó (o devolvió) sus funciones de censura a la Inquisición romana,Benedicto XV. Carta apostólica motu proprio: Alloquentes Proxime (De attribuenda Sancto Oficio censura librorum et poenitentiariae apostolicae concessione indulgentiarum). Roma, 25 de marzo de 1917 (texto en latín). que había sido rebautizada como "Congregación del Santo Oficio" en 1908. Esta congregación cambió de nombre en 1965, ocasión en que Pablo VI le conservó su función de "prohibir libros",Paulo VI. Carta apostólica motu proprio, Integrae Servandae. Ciudad del Vaticano. 7 de diciembre de 1965. llamándose hasta la actualidad Congregación para la Doctrina de la Fe.Esta congregación -en los documentos oficiales vaticanos- perdió la anteposición del adjetivo de "sagrada" (junto con las otras congregaciones romanas), desde que así lo dispusiera Juan Pablo II en su constitución Pastor Bonus (1988). Pero al año siguiente, 1966, se consideró poco práctico seguir con la elaboración de la lista y -frente al creciente caudal de publicaciones- fue eliminado el Índice de Libros Prohibidos, a contrapelo de la opinión del cardenal Ottaviani (prefecto de la Doctrina de la Fe y principal voz del bando conservador en el Concilio Vaticano II), quien en una entrevista poco antes de se adoptara la extinción del Index descartaba cualquier cambio futuro sobre el particular.L'Osservatore della Domenica, 24 April 1966, pg. 10.
Antecedentes La tradición cristiana de la "expurgación" de libros es más antigua. Como resultado del primer Concilio de Nicea, el emperador Constantino I decretó en 325 que los escritos de Arrio (por ejemplo la Thalia, hoy desaparecida) fuera quemados y quienes encubrieran el texto fueran sentenciados a muerte.E. Backhouse & Y.C. Tyler. Historia De La Iglesia Primitiva. Editorial Clie, España, 2004. p. 363. En el año 400, Teófilo de Alejandría promulgó ya un decreto emanado como autoridad religiosa, ordenando que nadie en Egipto conservara los escritos de Orígenes "o los leyera". En el año 446 el papa León Magno ordenó quemar los escritos de los maniqueos. El primer sínodo que ordenó directamente la quema de textos, en 681, fue el Concilio de Constantinopla III.
Antes de todo eso, de acuerdo al texto Hechos de los Apóstoles en el se habría producido la primera quema de libros cristiana en Éfeso, durante una visita de Pablo de Tarso. En esa ocasión, según el relato, algunos habitantes "que practicaban la magia", impresionados por los exorcismos cristianos, habrían incendiado una pila con sus libros, equivalentes a un valor que el autor estima en "cincuenta mil monedas de plata". A diferencia de los ejemplos anteriores, en esta narración los libros habrían sido quemados voluntariamente por sus dueños.Hechos de los apóstoles. 19:19.
Prefectos miniatura|derecha|200px|Pío VIII antes de llegar a papa fue prefecto de la Congregación del Índice. Durante su período como prefecto se prohibió la lectura de la Crítica de la Razón Pura de Immanuel Kant (decreto del 8 de julio de 1827), entre muchas otras obras.Índice general de libros prohibidos. Imprenta D.José Félix Palacios, editor, Madrid, 1844. p. 184. Incluye los libros prohibidos por la Inquisición hasta 1805 y Index romano actualizado hasta 1842.miniatura|derecha|200px|L'Encyclopédie editada entre los años 1751 y 1772 bajo la dirección de Diderot y D’Alembert, otra obra prohibida por la congregación.Decreto de la Congregación del Índice de 5-12-1758 y Breve Clementis XIII, 3-9-1759.La congregación era dirigida por un cardenal-prefecto, quien muchas veces coincidía (aunque no necesariamente) también en el rol de Penitenciario mayor de la Santa Sede.
Archangelo de' Bianchi 1572-1575?
Marco Antonio Colonna, seniore 1585-1590 Philippe de Lénoncourt 1588-1592
Bonifazio Bevilacqua Aldobrandini 1601-1602?
Agostino Valier 1579?-1607
Robert Bellarmin 1621
Girolamo Casanate 1693-1700? Tommaso Maria Ferrari 1696-
Carlo Agostino Fabroni 1716-1726 Gianantonio Davia 1726-1740 Leandro di Porzia 1740 Angelo Maria Quirini 1740-1755 Giuseppe Spinelli, pro-prefecto durante la ausencia del cardenal Quirini Francesco Landi Pietra 1755-1757 Antonio Andrea Galli 1757-1767 Benedetto Veterani 1767-1776
Leonardo Antonelli 1795-1801 Hyacinthe-Sigismond Gerdil 1801-1802 Michelangelo Luchi 1802 Stefano Borgia 1802-1803 Lorenzo Litta 1803-1816 Francesco Fontana 1816-1818 Michele Di Pietro 1818-1821