thumb|Episodio bíblico de Rebeca en el pozo. Iluminación de 1389 en una Biblia de Wenceslao de Luxemburgo. Universidad de Leipzig (Alemania). Brocal es el pretil o parapeto sólido que, por seguridad y utilidad, rodea un pozo a nivel de superficie. Como elemento aislado es sinónimo del «puteal» arqueológico romano. Es habitual que sobre él se instale una polea o un cigüeño, para subir el recipiente que contenga el agua extraída. También se suele colocar sobre el brocal una tapadera para evitar que caiga suciedad al interior del pozo.
Desde los primitivos brocales de mampostería, cerámica o madera, hasta los más recientes de obra y cemento, este sencillo antepecho en la boca de los pozos se ha fabricado en materiales como el mármol, el bronce o el hierro. Hermano menor del aljibe, durante siglos se fabricó en barro cocido (ladrillo), en muchas ocasiones vidriado.Diccionario de términos cerámicos y de alfarería, Antonio Caro. Agrija Ediciones. Cádiz, 2008. ISBN 84-96191-07-9Por razones de seguridad, los brocales de los pozos que ya no se usan, suelen estar cubiertos y cerrados para evitar accidentes (caer dentro del pozo).
Etimologías y metonimias
Por trasnominación metonímica,Fenómeno de cambio semántico por el cual se designa una cosa o idea con el nombre de otra; en este caso, del tipo todo-parte, o la parte por el todo. se identifican "pozo" y "brocal"; la mente ve un pozo donde sólo hay un brocal. Como experimento pedagógico, se ha comprobado que ante la solicitud de que 'pinten un pozo', tanto los niños como muchos adultos han dibujado un brocal (y cuando se les ha explicado que lo que habían dibujado era un brocal, muchos han respondido que no conocían esa palabra). Son palabras con referencia indirecta que permiten comprender perfectamente el sentido de traslación metonímico. Véase también Roman Jakobson y Kerbrat-Orecchioni, Catherine. La enunciación. De la subjetividad del lenguaje.
En arqueología, se acepta el término latino «puteal» para denominar un "brocal de pozo" (en la casa romana, el brocal de mármol o cerámica que cubría el agujero que comunicaba con la cisterna).El Diccionario de términos de arte de los profesores Fatás y Borrás, ISBN 84-206-3657-6, define el «puteal» como el muro bajo que rodea un lugar fulminado por el rayo, o en general cualquier lugar sagrado menor.
De origen incierto, el término "brocal" puede proceder de los latinos «buccula» (mejilla) y «bucculare» (taza), que por vía del italiano primitivo llegaría a significar, por extensión: antepecho o alrededor de la boca del pozo.Cuatro siglos de alfarería tinajera en Villarrobledo, María Dolores García Gómez. Instituto de Estudios Albacetenses. Diputación de Albacete, 1993; p. 179. ISBN 84-87136-43-5. Para otros, siguiendo a Joan Corominas, proviene del latín vulgar «brochus» («broccus», puntiagudo) y éste del catalán broc (vasija) siguiendo una voz céltica.Diccionario enciclopédico Abreviado Espasa-Calpe (tomo II) Madrid, 1957.
Iconografía histórica
Diversos trabajos arqueológicos han documentado la existencia de brocales cerámicos en Grecia a partir del En España, varios museos e instituciones conservan puteales de origen romano, árabe, mudéjar y de periodos más recientes. Entre los centros oficiales pueden citarse: Museo Arqueológico de Córdoba, Museo de Santa Cruz en Toledo, Museo Arqueológico de Sevilla, Museo Arqueológico Nacional (España), Museo de Cerámica de Barcelona. Y entre las colecciones privadas, la de brocales árabes del Palacio de la Condesa de Lebrija.
Brocales literarios: de los hermanos Bécquer a Carmen Conde thumb|280px|Brocal de Toledo, hoy en el Victoria y Albert Museo. Dibujo de Valeriano Bécquer en 1856.
En Toledo, en una casa del callejón de San Ildefonso en que habitaron los hermanos Bécquer en 1856, hubo en el jardín un brocal árabe, a cuyo pie plantaron los Bécquer su famoso laurel.<ref>Benito Revuelta, Vidal: "El pozo árabe de Toledo", de G. A. Bécquer. Madrid: Sucesores de Rivadeneyra, 1971.</ref> Valeriano lo dibujó, y acompañado de un texto de Gustavo llegó a ser publicado en el número 4 de La Ilustración Española y Americana, en febrero de 1870.Más tarde, volvería a editarse en el Álbum Béquer. Dibujos de Valeriano, comentarios de Gustavo Adolfo. Arte Hispánico. Madrid, 1925. Algunos estudiosos, como Jesús Cobo, aventuran que la joven que aparece en el dibujo era Alejandra González Esteban, la amante toledana de Gustavo Adolfo Bécquer.Alejandra, la amante de Bécquer. Referencia en ABC de Toledo. Consultado 02.04.2012
El dibujo de Valeriano confirma que se trata del mismo brocal expuesto en el Victoria & Albert Museum de Londres; brocal que se encontraba en el Museo Provincial de Toledo, y que habiendo desaparecido, reapareció en el Museo de South Kensington (antecesor del Victoria & Albert Museum).Así lo denunció Rodrigo Amador de los Ríos (vigilante del patrimonio arqueológico como su padre Amador de los Ríos), en el artículo Antigüedades salvadas, perdidas y en peligro, publicado en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos (julio-agosto de 1915, números 7 y 8, pág. 3). Al parecer, el valioso brocal pasó del Museo Provincial de Toledo a las manos de Juan Facundo Riaño, que por poco más de tres libras esterlinas lo vendió a la colección británica.Juan Facundo Riaño (1829-1901), fue un estudioso español, administrador y político. Nombrado asesor del Museo de South Kensington para la adquisición de obras de arte españolas en 1870, facilitó informes mensuales a las autoridades del Museo londinense desde 1871 hasta 1877, sobre los artículos en venta en Madrid y en otras ciudades españolas. Entre los muchos objetos 'recomendados' (moldes de yeso, fotografías, textiles, cerámica y vidrio), se encuentran algunas joyas de la capilla de Zaragoza, y un importante ataúd de marfil del siglo X, originalmente en Córdoba. Estudio y documentación de Eduardo Sánchez Butragueño y Pedro Liñán de Riaza. Referencia en ABC de Toledo. Consultado 02.04.2012 Otro curioso brocal literario es el puesto en verso por Félix María de Samaniego en su obra El jardín de Venus:thumb|150px| Brocal de 'rinconera' en el Palacio de Mengíbar, en Jaén (España). thumb|150px|Detalle de la cantería.
Por su parte, la cartagenera Carmen Conde, primera mujer admitida en la Real Academia Española, tituló Brocal'' su primer poemario, escrito en prosa, publicado en 1929.Para más brocales literarios, visitar Biblioteca Virtual Cervantes.
Tipos de brocal
Véase también Aljibe Puteal de la Moncloa Rebeca y Eliezer
Notas
Referencias
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