«Mothers of the Disappeared» (en español, «Madres de los desaparecidos») es una canción de la banda irlandesa de rock U2. Es la undécima y última pista de su álbum de 1987 The Joshua Tree. El cantante del grupo, Bono, se inspiró en sus experiencias propias en Nicaragua y El Salvador en julio de 1986 para escribir su letra, después de que U2 se comprometiera con Amnistía Internacional en el evento A Conspiracy of Hope Tour y que el cantante se informara sobre las Madres de Plaza de Mayo, un grupo de mujeres cuyos hijos han sido desaparecidos en el contexto de las dictadura militar de Argentina. Durante su visita a América Central se reunió con COMADRES, una organización similar cuyos hijos habían atravesado la misma situación en El Salvador. Bono sintió empatía por ambos grupos y quiso mostrar su apoyo hacia la causa.

La canción se compuso en guitarra acústica y la melodía proviene de una que Bono creó en Etiopía en 1985 para enseñar a los niños los cuidados básicos de higiene. La letra posee críticas implícitas a la presidencia de Ronald Reagan, por su posición respecto a estos dos regímenes sudamericanos que habían accedido al poder mediante golpes de estado, y por su apoyo económico al gobierno militar de El Salvador. Greg Garret, autor del libro We Get to Carry Each Other: The Gospel according to U2 y Lisa Hand, autora del artículo «Joshua Tree Blooms», publicado en el periódico Sunday Independent, interpretaron que su temática es un examen de las fallas y contradicciones en la política exterior de los Estados Unidos.

U2 tocó «Mothers of the Disappeared» siete veces en la gira de 1987 Joshua Tree Tour y consideró incluir el tema al final de la película de 1988 Rattle and Hum. La interpretaron en cuatro conciertos sudamericanos de la gira PopMart Tour de 1998 y las Madres subieron al escenario con los músicos en dos ocasiones, una de las cuales se retransmitió en la televisión chilena. Bono aprovechó la oportunidad para pedir a Augusto Pinochet que revelara a las Madres la localización de los cuerpos de sus hijos. La tocaron tres veces en la gira U2 360° Tour y una de ellas fue dedicada a Fehmi Tosun, un kurdo desaparecido forzosamente en Turquía en 1995. La crítica recibió favorablemente el tema y algunos lo describieron como «potente», «un tributo emotivo» y poseedor de «una belleza y tristeza increíbles». Bono regrabó el tema a capela en 1998 para el álbum ¡Ni un paso atrás!

Proceso de creación y grabación

Las sesiones de grabación para The Joshua Tree comenzaron en enero de 1986 en Danesmoate House en Dublín (Irlanda) y continuaron durante todo el año. U2 interrumpió brevemente su trabajo en junio para unirse a la gira A Conspiracy of Hope, patrocinada por Amnistía Internacional. Tras el primer concierto, en San Francisco, Bono conoció a René Castro, un artista plástico de Chile. Castro fue torturado y encerrado dos años en un campo de concentración por la dictadura militar, ya que su arte criticaba al régimen de Augusto Pinochet, que tomó el poder por medio de un golpe de Estado en 1973. Castro enseñó a Bono un mural en el Mission District que representaba la situación que estaban atravesando Argentina y su país natal en aquel entonces. También supo sobre las Madres de Plaza de Mayo, un grupo de mujeres cuyos hijos fueron víctimas de la desaparición forzada durante la dictadura argentina. Los desaparecidos eran en su mayoría guerrilleros que se oponían al gobierno durante la guerra sucia y al golpe de Estado que permitió la instauración del régimen de Jorge Rafael Videla. Este grupo llevó adelante una campaña para encontrar información sobre el lugar donde estaban los cuerpos de sus hijos y las circunstancias de su muerte; en muchos casos, habían sido secuestrados, torturados y asesinados.

Inspirado en el mural, Bono paró de grabar hasta julio, y viajó a Nicaragua y El Salvador con su esposa, Alison Hewson, para conocer de primera mano el malestar de la clase obrera que sufrió conflictos políticos y la intervención del ejército estadounidense. Durante su estancia, trabajaron con el Central American Mission Partners (CAMP), una organización defensora de los derechos humanos y el desarrollo económico. En El Salvador, se reunieron con integrantes del Comité de Madres Monseñor Romero (COMADRES), una organización de mujeres cuyos hijos fueron desaparecidos por el gobierno del país durante la guerra civil debido su oposición al régimen imperante en aquel momento. Durante el viaje, Bono, Alison y un miembro del CAMP sufrieron un tiroteo de las tropas del gobierno cuando iban a prestar auxilio a un grupo de granjeros. Los disparos fueron una advertencia y, según el escritor John Luerssen, el incidente hizo que Bono se diera cuenta de que «no les importaba su incursión y podían matarlos si consideraban que estaban obligados a ello».

En 2006, Bono recordó otra experiencia que tuvo en El Salvador, donde vio un cadáver arrojado a la carretera desde una camioneta. Comentó al respecto: «La gente simplemente desaparecía. Si eras parte de la oposición, encontrarías una camioneta de vidrios polarizados estacionada en la puerta de tu casa. Si eso no te detenía, entonces venían y te mataban, sin un juicio previo». Bono comprendió la causa de las Madres y COMADRES y quiso rendirles un tributo. Sus experiencias en América Central inspiraron la letra de «Mothers of the Disappeared» y otro tema de The Joshua Tree, «Bullet the Blue Sky».

«Mothers of the Disappeared» fue creada y mezclada en la casa nueva de The Edge en Melbeach, que la banda utilizó como estudio. Bono compuso el tema con la guitarra acústica de su suegra y el baterista Larry Mullen Jr creó un loop para su instrumento que luego Brian Eno utilizó como sample durante la producción. La melodía proviene de una canción que Bono compuso en Etiopía en 1985 para enseñar a los niños los cuidados básicos de higiene. El productor Daniel Lanois fue quien más trabajó en la mezcla de la canción. Bono, con la intención de comparar el estudio en sí a un instrumento, describió la labor de Lanois como una «interpretación».

Al final de la letra de la canción y de los créditos de The Joshua Tree, U2 hizo incluir las direcciones de varias secciones de Amnistía Internacional con el compromiso de que los ingresos de la canción serían donados a la organización. En 1998, Bono regrabó la canción a capela en inglés y en español para el álbum ¡Ni un paso atrás!, junto con una recitación del poema «Mother of God» de William Butler Yeats.(1998) Notas de ¡Ni un paso atrás! de varios artistas [CD]. Argentina: PolyGram (PAGINA12) Este álbum fue ideado por las Madres en conmemoración de la desaparición de sus hijos. La canción también figuró en la película de 1999 20 años... 20 poemas... 20 artistas.

Descripción y temática

«Mothers of the Disappeared» dura 5:14 minutos y está compuesta en un compás de cuatro cuartos y en la tonalidad de la mayor. La canción comienza con el sonido de la lluvia golpeando un techo, que se funde los primeros catorce segundos con el bajo, tocado por Adam Clayton y un loop procesado de batería hecho por Mullen, que reverbera en el ambiente. Tras treinta y dos segundos, se puede escuchar un golpe de batería cada cuatro o cinco segundos.(2007) Notas de The Joshua Tree Edición del vigésimo aniversario de U2 [Boxset]. Canadá: Island Records (B0010304-00). Cincuenta segundos más adelante, la batería comienza a ser más regular y la guitarra, tocada por The Edge, ingresa, acompañada por los sintetizadores, a cargo de Brian Eno. La primera estrofa comienza en el minuto 1:28 y su progresión armónica es de la5-mi5-fa menor-re-la5, repetida en todas ellas. En el minuto 2:41 ingresa el teclado, tocado por Eno, y la canción sigue una progresión armónica de re-re5-la5, mientras que Bono canta en falsete. La segunda estrofa comienza en el minuto 3:01. Su letra finaliza en el 3:37 y la canción recupera la progresión armónica de re-re5-la5. Los acordes crecen en volumen hasta el minuto 4:33, donde comienza la coda; la parte de teclado se termina y la guitarra toca la nota la antes de que su sonido se funda en los próximos ocho segundos con el bajo. El sintetizador, la batería y el loop siguen hasta el final de la canción, y desaparecen gradualmente en los últimos treinta segundos.

Eno utilizó un piano como instrumento de percusión y mezcló el resultado con el loop de batería con un pedal de efectos PCM70 para crear un sonido que Clayton describió como «inquietante, extraño y tenebroso». Lanois afirmó que el procesamiento de la batería de Mullen, que acabó siendo un sonido similar a un zumbido, resultó ser la columna vertebral y la personalidad de la canción. Clayton lo describió como lo que «evoca aquella oscuridad siniestra de los escuadrones de la muerte».King, Philip, and Nuala O'Connor (directores) (1999). Classic Albums: U2 – The Joshua Tree (Documental televisivo). Isis Productions. Colm O'Hare de Hot Press consideró que fue «el elemento sónico clave» porque evoca «un sentido abstracto de la maldad y el pánico». thumb|right|El apoyo de Ronald Reagan hacia los gobiernos militares en América Central y del Sur es un tema mencionado en la canción. En diciembre de 1986, Bono afirmó que tenía una relación bipolar con Estados Unidos y que esto influyó sobre su forma de trabajar en el álbum. Sobre su encuentro con COMADRES en El Salvador y el impacto de esto en la canción, comentó: «No tengo dudas de que la presidencia de Ronald Reagan apoyó al régimen que cometió esas atrocidades. Dudo que la gente de Estados Unidos siquiera tenga conciencia de esto. No pretendo convencerlos, contarles dónde están o abrir sus ojos de forma drástica, pero me afecta a mí, a las letras que escribo y a la música que componemos». En 2007, Clayton comentó: «Mirábamos a Estados Unidos con una lente europea en una época en la que Gran Bretaña estaba gobernada por Margaret Thatcher, quien hizo que los mineros quebraran, [...] así que estábamos cantando desde la misma partitura que The Clash, pero más focalizados en la injusticia dentro y fuera de los Estados Unidos». Afirmó que «"Mothers of the Disappeared" no solo era un reflejo de lo que pasó bajo la dictadura militar en Chile, sino que también [lo era] de los Estados Unidos, que apoyaron dicho gobierno» y describió la letra de Bono como «prehistórica», ya que «se conecta con algo muy primitivo».

Greg Garrett, profesor inglés de la Baylor University, vio la canción como un intento de «[responder] a deseos crecientes de hacer justicia y llamar la atención sobre las fallas estadounidenses en dicha cuestión»; además, afirmó que los regímenes de Sudamérica recibieron el apoyo de Estados Unidos por sus posturas anticomunistas, si bien sus tácticas se oponían a valores democráticos de los que «Estados Unidos se jacta de ser campeón del mundo». Lisa Hand de Sunday Independent comentó la influencia del tema de Estados Unidos: «No se limita a la música, sino que se extiende a la letra. Sin embargo, lejos de ser un tributo a los carteles llenos de estrellas, los versos reflejan las mentiras políticas y ambigüedades que existen en Estados Unidos. “Mothers of the Disappeared” y “Bullet the Blue Sky” tienen una mirada dura acerca de la intervención [del país] en Sudamérica». Richard Harrington de The Washington Post describió la canción como «simplemente un lamento de gran belleza y tristeza que suplica que las batallas ideológicas de derecha e izquierda no eclipsen el asunto más importante de lo que es correcto e incorrecto». El escritor David Kootnikoff la describió como un «[retrato] del sueño americano podrido».

Interpretaciones en directo thumb|left|Las Madres subieron al escenario durante un concierto de la banda en Santiago de Chile.