Robert Sarah (Ourous, 15 de junio de 1945) es un teólogo, arzobispo y cardenal católico guineano. Ha ocupado los cargos de arzobispo de Conakri (1979-2001), secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos (2001-2010), presidente del Pontificio Consejo Cor Unum (2010-2014),http://infocatolica.com/blog/delapsis.php/1607070513-cardenal-sarah-prefecto-del-cRinuncia del Presidente del Pontifico Consiglio "Cor Unum" e nomina del successore y prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos (2014-2021).

Biografía

Familia y primeros años Sarah nació en el 15 de junio de 1945 en Ourous, entonces parte de la Guinea Francesa. De familia animista, es un converso al catolicismo.Es miembro supernumerario del Opus Dei.

Estudios y formación Cursó sus primeros estudios en Ourous. En 1957 entró en el Seminario de Bingerville, en Costa de Marfil. El 2 de octubre de 1958 Guinea se convirtió en un estado independiente tras el referéndum del 28 de septiembre. Los seminaristas guineanos que estudiaban en Bingerville regresaron a su nuevo país y entraron en el Seminario de Dixinn en 1960, pero solo por un año, ya que el 15 de agosto de 1961 el Partido Democrático de Guinea nacionalizó todas las escuelas católicas privadas, incluyendo el Seminario en Dixinn. Luego de permanecer en sus respectivas parroquias, los seminaristas, entre ellos Sarah, se reunieron en las localidades de la parroquia de Sainte-Croix, Kindia, en espera de la apertura del Seminario Juan XXIII, situado a 135 kilómetros de Conakri.

Después de obtener un título de bachillerato en 1964, el joven Sarah fue enviado a Francia para estudiar en el Seminario Mayor de Nancy. Debido a las tensas relaciones políticas entre Francia y Guinea tuvo que abandonar Nancy. En 1968 fue enviado a Sebikotane (Senegal) para proseguir allí sus estudios teológicos. En 1969, habiendo obtenido ya el título de bachiller en Sagrada Teología, es enviado a Roma para continuar sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana, obteniendo la licenciatura en Sagrada Teología en 1971. Ese mismo año es enviado al Instituto Bíblico Franciscano de Jerusalén, donde obtiene la licenciatura Sagrada Escritura en 1974. Ese mismo año regresa a Guinea.

Ha llegado a dominar cuatro idiomas: francés, inglés, italiano y español; además, conoce y es capaz de leer latín.

Sacerdocio Fue ordenado sacerdote el 20 de julio de 1969 por el arzobispo Raymond-Marie Tchidimbo, a la edad de 24 años. Incardinado en la diócesis de Conakri.

Episcopado

Arzobispo de Conakri Fue nombrado como arzobispo metropolitano de Conakri el 13 de agosto de 1979 por el papa Juan Pablo II a la edad de 34 años. Su figura como arzobispo fue cuestionada por su cercanía al Ahmed Sékou Touré, quien gobernaba el país desde la independencia durante su régimen fueron secuestrados, torturados y asesinados miles de opositores.

Sarah recibió su consagración episcopal el 8 de diciembre de 1979 por el cardenal Giovanni Benelli.

Sarah sirvió como ordinario de la arquidiócesis de Conakri hasta su nombramiento por el papa Juan Pablo II como secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el 1 de octubre de 2001.

En 2010, Sarah fue designado como presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum», reemplazando al cardenal Paul Cordes, que había renunciado al cargo por edad. Cordes había sido presidente desde 1995. Sarah, en su nuevo cargo, se encargó de la coordinación de las organizaciones católicas de asistencia en todo el mundo. El entonces arzobispo Sarah fue el segundo africano nombrado por el papa Benedicto XVI para llevar un dicasterio de la Curia Romana después del cardenal Peter Turkson (que había sido previamente arzobispo metropolitano de Cape Coast, en Ghana) y fue nombrado presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz en 2009. Siguiendo los pasos de los otros tres cardenales que han tenido una relevancia significativa en la Santa Sede: el cardenal Bernardin Gantin (que como Decano del Colegio Cardenalicio y prefecto de la Congregación para los Obispos era el católico de más alto rango de África), el cardenal Francis Arinze y el primer cardenal africano y amigo cercano del papa Juan Pablo II, Laurean Rugambwa.

Cardenalato El 20 de noviembre de 2010, el papa Benedicto XVI lo proclamó cardenal de San Juan Bosco in Via Tuscolana. El 3 de mayo de 2021, durante un Consistorio presidido por el papa Francisco, es promovido a la Orden de los Presbíteros manteniendo la Diaconía elevada pro hac vice a título cardenalicio. El 1 de julio de 2021 fue investido como doctor honoris causa de la Universidad Católica de Valencia, pronunciando una lectio titulada Fides quae per caritatem operatur.

En los últimos años, Sarah ha participado y se ha expresado en la defensa de posturas tradicionalistas en la Iglesia, contrarias al papa Francisco, al igual que los también cardenales Raymond Leo Burke y Walter Brandmüller, y los obispos Athanasius Schneider, y Joseph Strickland.

Nombramientos en la curia romana El 29 de diciembre de 2010, el cardenal Sarah fue nombrado miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, del Pontificio Consejo para los Laicos y el Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz.

El 6 de septiembre de 2014 fue nombrado miembro ad quinquennium de la Congregación para las Causas de los Santos.

El 23 de noviembre de 2014 sustituyó al cardenal Antonio Cañizares Llovera (que había sido designado arzobispo de Valencia) como prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, cargo que ejerció hasta que le fue aceptada su renuncia por el papa Francisco el 20 de febrero de 2021.

El 10 de febrero de 2015 fue nombrado miembro del Pontificio Comité para los Congresos Eucarísticos Internacionales ad quinquennium.

El 28 de enero de 2020 fue confirmado como miembro del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales in aliud quinquennium.

El 2 de junio de 2020 fue confirmado como miembro de la Congregación para las Causas de los Santos in aliud quinquennium.

El 13 de octubre de 2020 fue confirmado como miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos usque ad octogesimum annum.

El 20 de abril de 2021 fue nombrado miembro de la Congregación para las Iglesias Orientales ad octogesimum annum aetatis.

Posiciones

Visión doctrinal y moral

Sarah ha sido descrito por diversos medios como un cardenal de orientación ultraconservadora dentro del Colegio Cardenalicio. Entre los sectores tradicionalistas es valorado como un firme defensor de la ortodoxia católica. Sarah se opone al divorcio, a la eutanasia y considera que las posiciones «occidentales» favorables a la homosexualidad y al aborto «son lo que fueron el nazismo, el fascismo y el comunismo durante el siglo ». También, ha criticado el clima «infectado por la "ideología de género"», considerándola contraria a la enseñanza cristiana, y ha reclamado que la Iglesia "enseñe con firmeza su doctrina".

Durante su participación en el Consejo Ordinario del Sínodo de Obispos para la Familia en 2014, Sarah denunció lo que interpretó como una presión de los medios de comunicación seculares para que la Iglesia modificara su doctrina sobre la homosexualidad. En declaraciones a medios católicos, sostuvo que «la Iglesia nunca ha juzgado a las personas homosexuales», pero calificó los actos homosexuales como «graves desviaciones de la sexualidad».

Crítica a diversas ideologías políticas Sarah ha expresado una crítica consistente hacia diversas ideologías políticas, como el liberalismo, el capitalismo, el marxismo, a las que considera promovidas por las democracias liberales, y responsables de un proceso de deshumanización del ser humano y de desintegración de las sociedades tradicionales.

Según Sarah, el declive de Occidente se debe a una combinación de factores como el relativismo moral, el neocolonialismo, la globalización sin límites, el agotamiento político, "las ideologías modernas" y la pérdida de la ética cristiana. En su visión, estos fenómenos actúan como "enfermedades de esta era" que debilitan los fundamentos espirituales y culturales de la civilización occidental. Asimismo, sostiene que el ser humano ha sido reducido a un mero productor y consumidor, debido a la desaparición de la ética cristiana, en una lógica económica que reduce al ser "una pieza más de la maquinaria económica global".

Sobre el capitalismo y la globalización

Sarah sostiene una crítica profunda al capitalismo contemporáneo, al que considera una de las principales causas de la crisis espiritual y moral de Occidente. Según él, este sistema "tiende a reducir al ser humano a la figura de un simple consumidor", y ha permitido que la lógica del mercado invada todos los aspectos de la vida, despojando al hombre de su dimensión espiritual. En su visión, el capitalismo está impulsado por el "ídolo del dinero":

Sarah también cuestiona el proceso de globalización, al que describe como "un fenómeno promovido por el capitalismo que conduce al desarraigo humano":

Además hace énfasis en el individualismo y la "herencia cultural religiosa", considerando que esta forma de globalización "liberal" enfrenta intereses individuales sin una base moral, y termina subordinando toda consideración humana a la búsqueda de beneficios económicos:

Señala además, que ha habido un desplazamiento semántico hacia el liberalismo económico y critica a quienes defienden el capitalismo como sistema absoluto, especialmente a aquellos que «piensan que la libre competencia es la única manera de progresar». En su visión, esta postura reduce la complejidad de la persona humana a su función dentro del mercado:

A su vez, denuncia que la hegemonía del liberalismo en el mundo, promueve la abolición de reglas, límites y fundamentos morales. Acusa a las élites económicas y "el mundo del dinero" de fomentar políticas contrarias a la dignidad humana, como la promoción de la anticoncepción y la inmigración masiva, vistas exclusivamente desde una lógica económica.

Desde esta perspectiva, sostiene que prevalece una visión puramente utilitaria del ser humano, determinada por la rentabilidad:

Críticas al marxismo y al socialismo Al igual que al liberalismo, Sarah rechaza el marxismo y el socialismo, a los que considera incompatibles con el cristianismo. Argumenta que ambas ideologías comparten una raíz común: la negación de Dios, la promoción del ateísmo militante y una visión materialista que deshumaniza al ser humano. Sostiene que el estuvo marcado por la tragedia del comunismo, responsable, en su opinión, de gran sufrimiento, pobreza y muerte. Según él, en nombre de la igualdad, estas ideologías anularon la dimensión espiritual del hombre y su singularidad trascendente.

En su análisis, el liberalismo y el marxismo son "ideologías gemelas" en tanto ambas reducen al ser humano a un productor y consumidor, donde su valor está determinado únicamente por su capacidad para generar dinero. En su opinión, ambas pueden llevar al autoritarismo; siendo subordinado el hombre a estructuras centralizadas y burocráticas: ya sea el estado o el mercado, despojando de libertad y humanidad al ser.

Para Sarah, esta visión materialista genera una pérdida profunda de la libertad y de la dignidad humana, que sólo puede ser restaurada mediante un retorno a los principios cristianos. Critica que, tanto en un sistema como en otro, el individuo queda instrumentalizado y atrapado en lógicas que niegan su trascendencia.

Democracias liberales y oligarquía