thumb|Vista satelital de Santiago de Chile. De acuerdo con los resultados preliminares del censo de 2012, la Región Metropolitana contiene al 40.33 % de la población del país. El centralismo en Chile es un fenómeno político-social que, como en otros países, recae en su capital, en este caso Santiago, ubicada en la región Metropolitana.
Entre las posibles causas se suelen mencionar la ausencia de políticas de Estado que den fomento al desarrollo regional, tales como la existencia de una banca regional o el incentivo a iniciativas privadas, así como una relativamente débil identidad regional (con excepciones como las de Chiloé, Aysén y Magallanes), falta de legitimidad de los gobiernos regionales, relativa precariedad de los recursos financieros, nula conectividad terrestre con las regiones del extremo sur del país, y la falta de investigaciones e inversión en ciencia y tecnología en regiones.
Dentro del imaginario colectivo, los términos «capitalino» y «provinciano» se utilizan para distinguir, respectivamente, a los habitantes de la provincia de Santiago y los de otras provincias de Chile. Ambos términos suelen utilizarse por ambas partes de manera positiva o peyorativa, dependiendo del contexto.
Antecedentes históricos y culturales
El centralismo en Chile tiene antecedentes desde la época colonial, como herencia del Imperio español. En algunos períodos, sin embargo, existieron ciertos niveles de descentralización política, como por ejemplo el comprendido entre 1565 y 1575 en que la Real Audiencia de Chile se ubicó en Concepción, o bien a mediados del y hasta principios del , en que Valparaíso fue el principal centro comercial y financiero de Chile.
A mediados del , algunas zonas como Atacama y Coquimbo que tuvieron una alto grado de desarrollo económico debido al explosivo auge de la minería, exigieron de manera violenta al gobierno de Santiago terminar con el autoritarismo de la capital y promover un sistema más horizontal o regionalista. Estos movimientos contra el centralismo originaron las revoluciones de 1851 y de 1859.
Hasta principios de la década de 1970 existía una banca regional: muchos bancos con presencia nacional tenían su casa matriz fuera de Santiago, tales como el Banco Osorno y La Unión, el Banco de Concepción, el Banco de Curicó, el Banco Comercial de Curicó, el Banco de Talca y varios bancos porteños. Sin embargo, luego de la nacionalización de la banca durante el gobierno de la Unidad Popular (UP) dirigido por el presidente Salvador Allende, las casas matrices desaparecieron o se trasladaron todas a Santiago, lo cual no fue revertido por la autoridad ni por el mercado durante la posterior dictadura militar del general Augusto Pinochet ni durante el retorno de la democracia al país.
Históricamente el Congreso Nacional de Chile estuvo ubicado en el Edificio del Congreso Nacional de Chile en Santiago, desde 1876 hasta el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, con la excepción del periodo comprendido entre el 25 de febrero y el 7 de agosto de 1828, en que la Constitución de 1828 lo reubicó en Valparaíso. El 11 de marzo de 1990, luego del término de la dictadura y restablecimiento de la democracia, se reiniciaron las actividades parlamentarias y como forma de descentralización la sede del Congreso se trasladó nuevamente a Valparaíso.
No obstante lo anterior, la ubicación actual del Congreso, debido a las políticas del país y a su ubicación cercana a Santiago, que no impide que sus miembros residan en la capital, sólo aporta concretamente a la descentralización la generación de unos mil quinientos puestos de trabajo (al año 2009) dentro de sus dependencias.
En agosto de 2005, durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos, se promulgó la ley 20.050, que modificó el artículo 3° de la Constitución de 1980, incorporando en el tercer inciso el siguiente apartado: A pesar de lo anterior, esta ley como tal no ha producido cambios en la forma de administración del país.
De otra parte, los planes de estudios vigentes en Chile no exponen la historia ni tradiciones regionales en mayor medida, uniformando una visión centralista de la historia y de la sociedad chilena.
Anexión de la Isla de Pascua
El 9 de septiembre de 1888, las autoridades chilenas, representadas por el capitán Policarpo Toro, y los jefes de la isla, liderados por Atamu Tekena, firmaron un acuerdo o tratado, compuesto de dos documentos (uno de cesión o Vaai Honga Kaina y otro de proclamación o Vananga Haake) redactados en español y otro en rapanui mezclado con tahitiano. El texto en español habla de cesión de soberanía a Chile, reservando al mismo tiempo, para los jefes que concurrieron al acuerdo, los títulos de que estaban investidos y que gozaban en ese momento, sin hacer alusión a la propiedad de la tierra. A su vez, el texto en rapanui mezclado con tahitiano no habla de cesión de tierras y usa el concepto de "mau te hoa kona" (traducido como "amigo del lugar", que estaría relacionado con una anterior solicitud de protectorado francés) y además indica "ia i haka tika i ta ite runga, iraro ina he kainga kai ta" (traducido como "escribir sobre lo de arriba, lo de abajo no se escribe aquí", señalando lo que se encuentra en la superficie del terreno). La tradición oral rapanui indica que el rey Atamu Tekena tomó un trozo de pasto con tierra, entregándole el pasto a los emisarios chilenos, quedándose con la tierra (la antropóloga Paloma Hucke interpreta que con ese acto se otorgaba la soberanía a Chile, pero se reservaba el derecho sobre sus tierras); asimismo, ante un ofrecimiento de Policarpo Toro de un saco con monedas, el rey lo rechazó diciendo "[...] lleva tu plata, que yo, ni ningún kanaka, hemos vendido terreno alguno [...]". Días más tarde, al izar Pedro Pablo Toro la bandera chilena en la isla, el rey le dijo "Al levantar tu bandera no quedas dueño de la isla porque nada hemos vendido: sabemos que el señor Obispo puso a la Isla bajo el protectorado de Chile, pero no se ha vendido nada".
Factores geográficos y demográficos
Chile, considerando su zona continental, es uno de los países más largos del mundo, con 4270 km de extensión, y sólo en promedio 177 km de ancho, estando esta anchura delimitada por la Cordillera de los Andes, y su largo al sur por el término de América del Sur.
La capital Santiago se ubica en la llamada Zona Central de Chile (si bien el centro geográfico del país se encuentra 528 km más al sur, en la comuna de Coronel), específicamente en la Región Metropolitana, la más pequeña con una superficie de 15 403,2 km², pero al mismo tiempo la más poblada, con más de 6.5 millones de habitantes en 2009, abarcando, aproximadamente, el 42 % de la población total de Chile.
Las regiones de Magallanes y Aysén, las más australes del país, no poseen conectividad terrestre completamente interconectada con las zonas más al norte, siendo el extremo final, la Carretera Austral, teniéndose que utilizar transbordadores o hacer conexiones a través de Argentina para cruzar de un lado a otro. En Magallanes y Aysén, al no estar separados de Argentina por la cordillera andina, el intercambio social es mayor, destacándose el gran intercambio comercial en la Zona Franca de Punta Arenas.
thumb|200px|Las islas que conforman el Chile insular. Por otra parte, Isla de Pascua, ubicada en el llamado Chile insular está ubicado en la Polinesia, en Oceanía, a 3500 km de distancia del Chile continental y estando conformada por una cultura polinésica muy diferente de la chilena. Desde el 30 de julio de 2007, una reforma constitucional —la ley N° 20193— estableció a la isla como un «territorio especial», de manera que su gobierno y administración serán regidos por un estatuto especial, contemplado en la ley orgánica constitucional respectiva.
Factores administrativos
El país está dividido en 16 regiones, cada una de las cuales se divide a su vez en provincias, que en total suman 54 y que a la vez se dividen en 346 comunas.
Los Gobiernos Regionales de Chile (GORE) son los encargados de la administración superior de cada una de las regiones de Chile. Entre 1974 y 2021, cada Gobierno Regional estaba constituido por un intendente, que era designado por el presidente de la República (es decir, sin intervención democrática por parte de los habitantes de la región) y por el Consejo Regional (CORE), cuyos consejeros son electos directamente. Luego de una reforma constitucional efectuada en 2017 —bajo el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet—, en mayo de 2021, se llevaron a cabo elecciones de gobernadores regionales donde pasó a disolverse el cargo de intendente y a crear el de "gobernador regional" y "delegado presidencial regional", el primero con funciones democráticas y el segundo, actuando en representación del gobierno —en las regiones— con las mismas facultades del cargo anterior de intendente.
Adicionalmente existen las Secretarías Regionales Ministeriales (SEREMIs), órganos desconcentrados de cada ministerio de Estado, dirigidos por un Secretario Regional Ministerial (SEREMI), colaboradores directos del intendente y designados por el ministro del ramo respectivo.
Los únicos cargos electos democráticamente por los habitantes locales de la zona sobre la cual ejercen autoridad son los del alcalde y su concejo, los cuales tienen una incidencia exclusivamente comunal.
Finalmente, aunque los diputados de la Cámara de Diputadas y Diputados representan distritos, lo cierto es que la mayoría de ellos residen en Santiago, muchos sin haber tenido real vinculación con la región que representan.
Factores económicos
En cuanto a la inversión pública por regiones, entre 1995 y 1998 esta se concentró en un 25.4 % en la Región Metropolitana, siendo seguida por la Región del Biobío con un 10.6 % y por la Región de Valparaíso con un 10.5 %, no consiguiendo entre ambas igualar el porcentaje anterior. Las regiones de los extremos norte y sur del país, por su parte, Tarapacá (incluyendo a la actual Región de Arica y Parinacota), Antofagasta, Atacama, Los Lagos (incluyendo a la actual Región de Los Ríos), Aysén y Magallanes, sólo sumaron un 19.8 % del total del gasto público. Del 100 % de inversión, se destinó para la Región Metropolitana el 40.9 % de lo considerado en salud, un 34.2 % para vivienda y un 30.1 % para vialidad urbana. Santiago de Chile concentraba además (al año 2001) el 48 % del PIB, teniendo durante toda la década de 1990 una tasa de crecimiento promedio de 8.5 %, superior al promedio nacional de 7.6 %.
Por otra parte, la ciudad de Calama, capital minera de Chile, es la que produce la mayor cantidad de cobre en el país. Sin embargo, de lo producido menos del 5 % queda en la zona. Actualmente se está elaborando un proyecto de ley que de ser aceptado crearía el Fondo de Desarrollo para el Norte (Fondenor), el cual podría abordar esta petición, pese a que aún no se conocen sus detalles.
Consecuencias Calidad de vida thumb|upright|Regiones de Chile según su índice de desarrollo humano. (IDH, 2011) Una consecuencia inmediata del centralismo en Chile es el constante incremento de la población en la capital, así como la gran diferencia de demanda laboral entre Santiago y el resto de las ciudades del país.
La Región Metropolitana posee el mayor índice de desarrollo humano de todas las regiones de Chile, aumentando considerablemente entre 1987 y 2003, y estando actualmente muy por encima de las regiones restantes. En cuanto a las comunas, de las diez primeras sólo dos no pertenecen a la Región Metropolitana.
Educación thumb|250px|left|Distribución de las universidades de Chile por región en 2021, de acuerdo a sus sedes centrales.