La crisis budista fue un período de tensión política y religiosa en Vietnam del Sur que se extendió desde mayo de 1963 hasta noviembre de 1963, el mismo se caracterizó por una serie de actos de represión por parte del gobierno de Vietnam del Sur y una campaña de resistencia civil, liderada principalmente por los monjes budistas.Adam Roberts, ‘Buddhism and Politics in South Vietnam’, The World Today, Royal Institute of International Affairs, London, vol. 21, no. 6, June 1965, pp. 240-50 analyses the causes of the Buddhist crisis and its significance as a case of non-violent struggle.
La crisis se desencadenó a raíz de la matanza a tiros de nueve civiles desarmados el 8 de mayo en la ciudad de Huế quienes estaban protestando contra la prohibición de enarbolar la bandera budista. La crisis finalizó con un golpe de Estado en noviembre de 1963 llevado adelante por el Ejército de la República de Vietnam, y el arresto y asesinato del presidente Ngô Đình Diệm el 2 de noviembre de 1963.
Antecedentes Tras la partición de Vietnam en Vietnam del Norte y Vietnam del Sur en 1954, el país del norte había estado tratando de anexar al del sur a través de las acciones insurgentes del Vietcong. En el contexto de la Guerra Fría, los Estados Unidos habían estado enviando recursos a Vietnam del Sur para evitar la conquista por el norte comunista, lo que daría lugar a la llamada Guerra de Vietnam. Por su parte, Vietnam del Sur había sido gobernado dictatorialmente desde su fundación por el presidente católico Ngô Đình Diệm, que originalmente contaba con el apoyo estadounidense gracias a su ferviente anticomunismo.
Para 1963 Vietnam del Sur, era un país con una mayoría budista que se estimaba entre el 70% al 90% de la población,Moyar, pp. 215–216.Tucker, pp. 49, 291, 293.Maclear, p. 63. Las políticas pro católicas del presidente Ngô Đình Diệm antagonizaban con numerosos budistas. Diệm era miembro de la minoría católica, y su gobierno tenía un sesgo marcadamente a favor de los católicos en los empleos gubernamentales y las promociones militares, como también en la asignación de la tierra, favores en el ámbito de los negocios e impuestos.Tucker, p. 291. En una oportunidad Diệm le dijo a un oficial de alto rango, olvidándose de que él mismo era budista que, «Ponga a sus oficiales católicos en aquellos sitios especiales. Se puede confiar en ellos». Numerosos oficiales del Ejército de la República de Vietnam (ERVN) se convirtieron al catolicismo con la creencia de que su avance profesional dependía de ello, y a numerosos militares se les denegó la promoción por no convertirse.Gettleman, pp. 280–282. Adicionalmente, la distribución de armas de fuego a las milicias de autodefensa de los poblados que tenían el propósito de repeler a las guerrillas del Vietcong se llevó a cabo de manera tal que las armas solo se les otorgaban a los católicos. Algunos sacerdotes católicos crearon fuerzas de seguridad privadas,Warner, p. 210. y en algunas zonas tuvieron lugar conversiones forzadas, pillajes, tiroteos y demolición de pagodas.Fall, p. 199. Muchas aldeas budistas se convirtieron en masa al catolicismo para poder recibir ayuda o evitar ser forzadas a reubicarse por el régimen de Diệm.Buttinger, p. 993.
La Iglesia católica era el mayor propietario de tierras del país, y Diệm no modificó el estatus de «privado» que los franceses le habían asignado al budismo, que por ejemplo hacía preciso pedir permisos oficiales para realizar actividades públicas.Karnow, p. 294. La tierra que era propiedad de la iglesia estaba exceptuada de la reforma agraria,Buttinger, p. 933. y los católicos se encontraban exceptuados de facto de las tareas de corvea que el gobierno imponía en todos los otros ciudadanos; el gasto público estaba distribuido en forma desproporcionada a favor de aquellos poblados que contaban con mayoría de población católica. Bajo el gobierno de Diem, la Iglesia católica disfrutó de exenciones especiales en cuanto a la compra de tierras, y en 1959, Diem puso el país bajo la protección de la Virgen María.Jacobs p. 91. La bandera del Vaticano a menudo era enarbolada en grandes eventos públicos en Vietnam del Sur.
Anteriormente, en enero de 1956, Diệm había promulgado la Orden 46, que permitía que «individuos considerados peligrosos para la defensa nacional y la seguridad común [fueran] confinados por orden ejecutiva, a un campo de concentración». Esta orden se utilizó en contra de budistas disidentes. La infame medida causó posteriormente mucha ira entre la población, lo que llevó a que parte de la minoría apoyara o se uniera al Ejército de Liberación de Vietnam del Sur, el brazo militar del Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur establecido por el Partido Comunista de Vietnam en 1961 en Vietnam del Sur.
Eventos
Mayo de 1963 En mayo de 1963 se invocó una ley de 1958—conocida como el Decreto Número 10—que rara vez se aplicaba y que prohibía la exhibición de banderas religiosas. Esta ley no permitía que se ondeara la bandera budista en Vesak, el festival que se celebra por el cumpleaños del Buda Gautama. La aplicación de esta ley causó indignación entre los budistas en la víspera de la fiesta religiosa más importante del año, ya que una semana antes se había animado a los católicos a ondear banderas del Vaticano en una celebración patrocinada por el gobierno para el hermano de Diệm, el arzobispo Ngô Đình Thục, el clérigo católico de mayor rango del país.Hammer, pp. 103–105.Jacobs, p. 142. El 8 de mayo, en Huế, una multitud de budistas protestó contra la prohibición de la bandera budista. La policía y el ejército disolvieron la manifestación disparando armas de fuego y lanzando granadas contra la concentración, dejando nueve muertos.Jacobs, p. 143.Hammer, pp. 113–114.
En respuesta a los tiroteos en Huế, el líder budista Thích Trí Quang proclamó un «manifiesto de los monjes» de cinco puntos que exigía la libertad para enarbolar la bandera budista, la igualdad religiosa entre budistas y católicos, una indemnización para las familias de las víctimas, el fin de las detenciones arbitrarias y el castigo de los funcionarios responsables. La petición se formalizó el 13 de mayo, y conversaciones se iniciaron el 15 de mayo.Hammer, p. 117.
Diệm negó responsabilidad gubernamental en el incidente. En cambio, el presidente culpó al Viet Cong del suceso. El secretario de Estado de Diệm, Nguyen Dinh Thuan, acusó al Viet Cong de explotar los disturbios budistas y declaró que Diệm no podía hacer concesiones sin alimentar nuevas demandas. El Vietnam Press, un periódico pro-Diệm, publicó una declaración gubernamental en la que se confirmaba la existencia de la libertad religiosa y se enfatizaba la supremacía de la bandera del país. La Asamblea Nacional de Diệm confirmó esta declaración, pero esto no aplacó a los budistas..Hammer, pp. 113–117.Jones, pp. 250–260. En una reunión, Diệm calificó a los budistas de «malditos tontos» por exigir algo que, según él, ya disfrutaban. El comunicado de prensa del gobierno en el que se detallaba la reunión también empleó la expresión «malditos tontos».Jones, pp. 252–53. El 18 de mayo, el presidente Diệm acordó una modesta indemnización de 7,000 dólares para las familias de las víctimas de los tiroteos de Huế. Diệm también aceptó destituir a los responsables de los tiroteos, pero alegando que los funcionarios no habían logrado mantener el orden, y no que tuvieran responsabilidad alguna en las muertes de los manifestantes. Siguió culpando resueltamente al Viet Cong.Jacobs, pp. 144–45.
El 30 de mayo, más de 500 monjes se manifestaron frente a la Asamblea Nacional en Saigón. Los budistas habían eludido una prohibición de reunirse en público contratando cuatro autobuses, llenándolos de monjes y cerrando las persianas. Condujeron por la ciudad hasta que el convoy se detuvo a la hora señalada y los monjes salieron. Era la primera vez que se celebraba una protesta abierta en Saigón contra Diệm en sus ocho años de gobierno.Gettleman, p. 279. Desplegaron pancartas y se sentaron durante cuatro horas antes de separarse y volver a las pagodas para iniciar una huelga de hambre de 48 horas a nivel nacional organizada por el patriarca budista Thich Tinh Khiet.Hammer, pp. 118, 259.
Junio de 1963 El 1 de junio, las autoridades de Diệm anunciaron la destitución de los tres principales oficiales implicados en el incidente de Huế: el jefe provincial y su adjunto, y el delegado del gobierno para la región central de Vietnam. La razón declarada fue que no habían mantenido el orden. Para entonces, la situación parecía estar más allá de la reconciliación.Jones, pp. 259–260.
El 3 de junio, en medio de protestas nacionales en Saigón y otras ciudades,Jones, pp. 261–262. la policía vietnamita y tropas del Ejército de la República de Vietnam vertieron productos químicos sobre las cabezas de manifestantes budistas que rezaban en Huế frente a la pagoda de Từ Đàm. Sesenta y siete personas fueron hospitalizadas y Estados Unidos amenazó en privado con retirar su ayuda.Jones, pp. 261–265.
Diệm respondió a la controversia de los ataques químicos aceptando diálogos formales con los líderes budistas. Nombró un Comité Interministerial de tres miembros, que incluía al vicepresidente Nguyễn Ngọc Thơ como presidente, a Thuan y al ministro del Interior Bui Van Luong.Jones, pp. 263–264.Hammer, p. 136. La primera reunión con los líderes budistas tuvo lugar dos días después de los ataques y uno de los temas tratados fue el enfrentamiento en Huế, y el cese de las protestas si se implementaba la igualdad religiosa. Diệm pareció suavizar su línea, al menos en público, en un discurso pronunciado el 7 de junio, cuando afirmó que algunas de las tensiones se debían a que sus funcionarios carecían de «suficiente comprensión y sensibilidad», aunque no hubo una admisión directa de culpa respecto a ninguno de los actos de violencia en Huế desde el comienzo de la crisis budista.
El 11 de junio, el monje budista Thích Quảng Đức se quemó a lo bonzo en un concurrido cruce de vías en Saigón en protesta por la política de Diệm.
En respuesta a la autoinmolación budista como forma de protesta, Madame Nhu—la primera dama de facto de Vietnam del Sur en ese momento (y esposa de Ngô Đình Nhu, el hermano y principal asesor de Diệm)—afirmó «Que se quemen y aplaudiremos», y que «si los budistas desean hacer otra barbacoa, estaré encantada de suministrar la gasolina y una cerilla».
El embajador en funciones de los EEUU, William Trueheart, advirtió que sin concesiones significativas, EEUU repudiaría públicamente el régimen de Diệm. Diệm respondió que tal medida echaría por tierra las negociaciones. El 14 de junio, el comité de Diệm se reunió con los budistas, que presionaron para que Diệm modificara inmediatamente el Decreto Número 10 mediante un decreto presidencial, como lo permitía la Constitución, en lugar de esperar a que lo hiciera la Asamblea Nacional. La Asamblea Nacional había anunciado que el 12 de junio se crearía una comisión para tratar el asunto. Trueheart recomendó que el Comité Interministerial aceptara la posición de los budistas en un «espíritu de amistad» y aclarara los detalles más adelante.Jones, pp. 273-75. Durante las negociaciones, Thích Tịnh Khiết hizo un llamamiento a nivel nacional para instar a los budistas a evitar cualquier acción que pudiera poner en peligro las conversaciones, mientras que Diệm ordenó a los funcionarios del gobierno que retiraran todas las barreras alrededor de los templos.