thumb|La Catrina

Las artesanías y el arte folklórico mexicano comprenden una amplia gama de objetos elaborados a mano con diversos materiales, destinados a la utilidad, la decoración y otros fines. Entre estos objetos se incluyen cerámica, murales, vasijas, tallados, textiles, y mucho más. Estas creaciones son una parte fundamental de la identidad cultural de México. La artesanías tradicionales mexicanas fusionan técnicas europeas, asiáticas e indígenas, lo que da lugar a un estilo único conocido como mestizo. Esta mezcla de influencias fue particularmente promovida por la élite política, intelectual y artística a principios del , después de la revolución mexicana, que derrocó el estilo francés dominante en favor de una nueva visión nacionalista, con énfasis en la modernización impulsada por la presidencia de Porfirio Díaz.

Hoy en día, las artesanías mexicanas se exportan globalmente, siendo una de las principales razones por las cuales México atrae a turistas de todo el mundo. Sin embargo, la competencia con productos industriales y las imitaciones provenientes de países extranjeros como China han puesto en riesgo la supervivencia de muchos artesanos mexicanos, quienes enfrentan desafíos para preservar sus tradiciones frente a la producción masiva.

Definición de arte folklórico y artesanías mexicanas thumb|Artesanías de Madera y fibras vendidas en mercado municipal en Pátzcuaro, Michoacán. thumb|Muñecas de cartonería producidas en talleres del Proyecto de Miss Lupita, Ciudad de México. thumb|Cabeza de jaguar con cuentas. Arte huichol. Las artesanías mexicanas y el arte folklórico comprenden una variada colección de objetos elaborados con diferentes materiales, diseñados para fines utilitarios, decorativos o rituales. Entre ellos se incluyen tapices, jarrones y juguetes, creados especialmente para celebraciones, festividades y ritos religiosos. Estos objetos son llamados artesanías en el español mexicano. Este término fue inventado en español durante el , para distinguir la mercancía hecha mediante métodos tradicionales de aquellos fabricados industrialmente o en una línea de ensamblaje. La artesanía mexicana tiene sus cimientos en las artes de varias culturas prehispánicas dentro del país, pero 500 años de influencia asiática y europea la ha transformado en una mezcla de las dos y exclusiva de México. La mayoría de la artesanía producida en este país muestra influencias europeas y nativas en la forma de elaborarse, el diseño o ambas.

La artesanía puede ser definida como aquellos objetos creados por un artesano, usando métodos tradicionales no industriales. La mayoría de los artesanos no tienen un entrenamiento de escuela en la elaboración de las artesanías, sino que aprendieron a través de aprendizaje informal.

Para México, la artesanía está muy relacionada con la identidad nacional, así como está relacionada con la herencia indígena del país, y esta idea es regularmente abordada en el cine y la televisión en el país. Desde principios del hasta hoy en día, el arte folklórico mexicano ha inspirado a famosos artistas como Diego Rivera, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco, Gabriel Fernández Ledezma, Luis Nishizawa, y muchos otros más. Miguel Covarrubias y Salvador Novo definieron la verdadera artesanía mexicana como una mezcla de tradiciones europeas e indígenas, con objetos producidos para consumo doméstico. La definición se aplica de mejor manera a la producción de cerámica, el trabajo con el cuero, textiles y juguetes. Esta definición es creada a principios de la era de la posrevolución mexicana, cuando los artistas e intelectuales tenían la preocupación de crear una identidad exclusiva para México, la cual giraba en torno al concepto de “mestizo”, la mezcla de las raza europea y la raza indígena. Incluso, fue pensado por estos defensores, como el Dr. Atl, que cualquier cambio en la artesanía de México, la llevaría a su degradación y a la degradación de la identidad que representa.

La mayoría de la artesanía producida en México, son objetos ordinarios hechos para uso diario, pero aun así son considerados artísticos, porque la mayoría contiene detalles decorativos y/o son pintados en colores brillantes para propósitos estéticos. El uso audaz de colores en la artesanía y otras construcciones se extiende hasta los tiempos prehispánicos. Las pirámides, templos, murales, textiles y objetos religiosos eran pintados o coloreados de color rojo ocre, verde brillante, naranja quemado, varios amarillos y azul turquesa. Estos serían unidos con otros colores introducidos por contacto europeo y asiático, pero siempre en tonos audaces. Incluso, la producción de lazos de colores en la historia de la artesanía. El pigmento rojo, desde los tiempos prehispánicos, se ha hecho de la cochinilla, la cual es aplastada, secada y molida hasta ser polvo para ser mezclada en una base líquida.

Los motivos del diseño pueden variar desde ser puramente indígenas a mayormente europeos con algunos otros elementos. Los diseños geométricos son prevalentes y los que están más directamente conectados al lejano pasado prehispánico de México y/o a objetos hechos por las comunidades puramente indígenas que quedan en el país. Los motivos sobre la naturaleza son tan populares, sino es que más, que los patrones geométricos en los diseños prehispánicos, así como en los diseños con influencia europea. Son especialmente frecuentes en murales y en la cerámica. La artesanía mexicana también muestra influencias de otras culturas aparte de la europea. La famosa cerámica Talavera es una mezcla de influencia en diseño española e indígena. Los muebles lacados eran desconocidos para México hasta que los galeones de Malina trajeron productos hechos con madera lacada, la cual fue copiada por los artesanos locales.

Muchas artesanías mexicanas son consideradas como estilo “Barroco”, siendo la definición de este “como un estilo decorativo caracterizado por el uso, y en ocasiones abuso, de ornamentas en donde predominan las líneas curvas.” Este es el resultado del uso de los estilos españoles Plateresco y Churrigueresco en los periodos coloniales y, posiblemente, también de tradiciones prehispánicas muy ornamentadas.

Historia thumb|Mural de un mercado prehispánico en el palacio de gobierno del estado de Tlaxcala. thumb|Arte textil thumb|Árbol de la vida de Metepec, Estado de México. thumb|Máscara chontal. Estado de Tabasco. thumb|Cerámica de barro negro en San Bartolo Coyotepec, Oaxaca. thumb|Muñecas Lupitas de cartón del estado de Guanajuato. thumb|Alebrije. thumb|Talavera de talavera poblana. thumb|Jarra de cobre de Santa Clara del Cobre, Michoacán.

Antes de la llegada de los europeos, los mexicas habían absorbido la mayoría de las artesanías y comercios tradicionales de los toltecas, mixtecos, zapotecos y de la cultura maya. En algunos de sus escritos, Hernán Cortés describe la gran cantidad de bienes hechos a mano disponibles en los mercados de Tenochtitlán, como textiles, arte con plumas, contenedores hechos con calabazas y objetos hechos de metales preciosos. Bernardino de Sahagún describe los diversos elementos elaborados a partir de la planta de maguey, la gran variedad de cerámica, así como el lugar privilegiado que los artesanos tenían en la jerarquía social nativa. A comienzos del periodo colonial, la clase de los artesanos nativos fue perseguida y fue casi destruida, ya que muchos de los diseños y las técnicas que utilizaban estaban relacionadas con las prácticas religiosas prehispánicas, que los españoles querían reemplazar con el cristianismo. Conversely, new crafts and new craft techniques were introduced from Europe and often taught to indigenous and mestizo people in missions.

Las artesanías que sobrevivieron a la irrupción europea, como la cerámica, fueron enriquecidas por nuevas técnicas de Europa. Nuevos oficios, como la fabricación de sillas de montar, y naturalizados por los artesanos locales, usando elementos de diseños indígenas. Sin embargo, los oficios que no encajaban en la forma de vida o gusto de los europeos, como la creación de mosaicos de plumas, tendían a desaparecer.

Un caso notable del restablecimiento de la artesanía a comienzos del periodo colonial es el trabajo de Vasco de Quiroga. Quiroga llegó al recién conquistado Michoacán, después de que Nuño Beltrán de Guzmán había asesinado a muchos de los nativos purépechas, arruinado varios cultivos y perturbado la economía. El comenzó a reparar el daño alimentando a los hambrientos, fundando escuelas y hospitales y reconstruyendo la economía. El trabajo para restablecer las artesanías que existían antes, frecuentemente introduciendo nuevas técnicas, y para restablecer nuevas artesanías. Para evitar la competencia de los mismos mercados limitados, el animó a cada pueblo a especializarse en una artesanía o producto en particular. Él fue exitoso en traer varios artesanos de vuelta a su trabajo. Quiroga fue el primero en mezclar sistemáticamente técnicas nativas y españolas, así como la organización del trabajo. Vasco de Quiroga es aún honorado en el estado de Michoacán, especialmente en la región del Lago de Páscuaro, y el estado es famoso por su producción de artesanías.

Con el tiempo las artesanías se redefinieron, ya que la mayor parte de ellas fue dominada por mestizos o aquellos de ancestros europeos e indígenas. Sin embargo, las clases más altas y autoridades del gobierno mantuvieron un fuerte control sobre la producción.

Cerca del final del periodo colonial otro miembro del clero se volvió muy activo en promover las artesanías como una forma de ayudar a aquellos con una posición social más baja en México. En 1803, Miguel Hidalgo y Costilla se asentó como párroco de Dolores Hidalgo, Guanajuato. Entregando la mayor parte de sus deberes religiosos a un vicario, Hidalgo se dedicó al comercio y a búsquedas intelectuales y actividad humanitaria. Pasó gran parte de su tiempo estudiando literatura, trabajos científicos, cultivo de uvas y crianza de gusanos de seda. Usó el conocimiento adquirido para promover actividades económicas para los pobres y la gente rural del área. Estableció fábricas para hacer ladrillos y cerámica y enseñó a los indígenas a trabajar el cuero. También promovió la apicultura. Se interesó en promover actividades de valor comercial usando los recursos naturales de la zona para ayudar a los pobres. Su meta era que los indios y mestizos fueran más autosuficientes. Sin embargo, estas actividades violaban ciertas políticas diseñadas para proteger la agricultura e industria de los españoles peninsulares y se le ordenó detenerlas. El trato que las autoridades españolas daban a los campesinos y a las clases más bajas fue uno de los factores que incitó a Hidalgo a comenzar la guerra de independencia con su famoso Grito de Dolores. Los esfuerzos de Hidalgo fundaba la industria de cerámica mayolica en el estado de Guanajuato.

Tras la guerra de independencia, los gremios de artesanía que habían regulado la manufactura a través del periodo colonial fueron abolidos. Como cualquier persona podía llamarse un artesano la calidad de los productos se deterioró mucho, particularmente en la cerámica, los productos extranjeros entraban al país libremente y la industrialización comenzó a crecer. Para ayudar a detener el deterioro socioeconómico de los artesanos se fundaron hermandades, cooperativas y organizaciones profesionales. Sin embargo, los artistas indígenas generalmente no se unían a estas asociaciones y permanecieron con sus propias organizaciones socioeconómicas.

El estatus de las artesanías nativas siguió siendo precario y despreciado durante lo que se conoce como el porfiriato, o el largo tiempo que el presidente Porfirio Díaz se mantuvo en el poder desde 1876 hasta 1910. No solo las artesanías, sino casi todo lo que era nativamente mexicano fue desechado a favor del estilo y la modernización francesa.