thumb|290px|Libros contra porras (grafiti alusivo del Melderomer Col·lectiu Audiovisual). La primavera valenciana es el nombre con que se conocen una serie de protestas acontecidas en la Comunidad Valenciana, con especial relevancia en la ciudad de Valencia, a lo largo del mes de febrero de 2012. Estuvieron respaldadas por el movimiento estudiantil contra los recortes y la devaluación de la enseñanza pública y, posteriormente, contra las actuaciones policiales que reprimieron a los manifestantes, de manera desmesurada según estos últimos y parte de los medios de comunicación. Las protestas se saldaron con 45 detenidos, al menos 30 heridos, y más de 240 sanciones graves de hasta 6.010 euros.
El nombre que se dio a la protesta tiene relación con la llamada Primavera Árabe, entonces activa, parafraseada en el hashtag de Twitter acuñado por el cantautor valenciano Pau Alabajos con el tuit «Vos tenim preparada una #PrimaveraValenciana, que vos aneu a cagar!», a la 1:06 de la madrugada del 18 de febrero (en castellano, «¡Os tenemos preparada una #PrimaveraValenciana, que os vais a cagar!»).
Desarrollo
Miércoles, 15 de febrero A mediodía del miércoles 15 de febrero a la salida de clase del IES Lluís Vives, situado en el centro de Valencia los estudiantes del instituto cortan la céntrica calle de Xátiva y la policía interviene de forma contundente para disolverlos. Un alumno menor de edad es detenido por la Policía Nacional. Esta movilización estudiantil se producía en el marco de las protestas que desde hacía semanas se venían sucediendo en la capital valenciana por los recortes en educación aprobados por la Generalidad Valenciana y por los retrasos en los pagos a los centros por los gastos de funcionamiento, y entre cuyas acciones la prensa había destacado el encierro de profesores, padres y alumnos en 30 institutos.
Jueves, 16 de febrero thumb|290px|Hilera de antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía frente al Instituto el 16 de febrero de 2012. El jueves 16 de febrero estaba programada previamente una manifestación estudiantil convocada por la Federación Valenciana de Estudiantes - FAAVEM que acabó en una concentración para protestar por la carga policial y por el arresto del estudiante del "Luis Vives" del día anterior. La Policía Nacional volvió a intervenir y cargó varias veces contra los manifestantes, con un saldo de 10 estudiantes detenidos (entre ellos, se encontraba el presidente de la Federación valenciana de estudiantes (Faavem), Albert Ordóñez, la única organización estudiantil presente en las mesas de negociación con la Conselleria de Educación) y varios heridos leves. Las primeras detenciones se produjeron cuando los que allí se congregaban cortaron el tráfico de la céntrica calle Játiva, según informó la policía, zarandeando un coche y comportándose de forma violenta, dato que fue desmentido por los reporteros gráficos que acompañaban la marcha. Posteriormente, se desplazó la protesta frente a la Jefatura Superior de Policía, de donde se relataron momentos de tensión, que terminarían con varios heridos, que tuvieron que ser atendidos en ambulancias, entre ellos la diputada Mònica Oltra. Las imágenes de las cargas policiales despertaron las protestas de organizaciones estudiantiles, de asociaciones de padres y madres de alumnos, de partidos políticos, y de organizaciones internacionales como Amnistía Internacional y Save the Children.
Viernes, 17 de febrero
En la mañana del viernes 17 de febrero se volvieron a producir las manifestaciones de protesta pero esta vez la policía antidisturbios no intervino por lo que no se produjeron incidentes. Sin embargo por la tarde se registraron diversos altercados entre la policía y los manifestantes que se habían concentrado frente a la comisaría de Zapadores donde creían que se encontraban los detenidos del día anterior, que se saldó con 6 nuevas detenciones (lo que sumaba un total de 17 entre las tres jornadas) y nueve heridos (cuatro estudiantes y cinco policías). Los incidentes se produjeron cuando algunos de los alrededor de 300 manifestantes congregados ante la comisaría, que habían sido rodeados por la policía cuando pretendían marcharse a la Ciudad de la Justicia donde se encontraban los estudiantes detenidos prestando declaración ante el juzgado de guardia, se resistieron a ser identificados por los agentes. A las ocho de la tarde eran puestos en libertad los ocho detenidos que aún permanecían en las dependencias judiciales, donde fueron recibidos por sus compañeros con aplausos y vítores. Uno de ellos declaró que la actuación de la policía había sido "vergonzosa, muy violenta e injustificada".
Lunes, 20 de febrero thumb|250px|right|Carga policial del 20 de febrero a las 15:00 h. Pasado el fin de semana, multitud de personas acudieron a la convocatoria de los estudiantes en protesta por los acontecimientos de los días anteriores. El lunes 20 de febrero volvieron los incidentes al producirse cargas policiales para reprimir las protestas en los aledaños del Instituto Lluís Vives, cortando la calle Játiva y colapsando gran parte del tráfico en toda la ciudad. La policía intento negociar con el presidente de FAAVEM el cual pidió la libertad sin cargos de los detenidos. Al final del día algunos manifestantes cortaron la avenida Blasco Ibáñez, en plena zona universitaria, utilizando contenedores a los que prendieron fuego. También quemaron contenedores en la zona centro. De los 26 detenidos ese día, cinco eran menores de edad. Los diecisiete heridos de la jornada revistieron carácter leve presentando contusiones de diversa consideración. La cargas policiales fueron criticadas en varios medios de comunicación y por la oposición política. Los manifestantes, pidieron la dimisión de Paula Sánchez de León, delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, por la acción policial, que consideraron desmedida. Asimismo, por la noche tuvo lugar la primera asamblea del movimiento en la Facultad de Geografía e Historia de Valencia, con el permiso de la decana Elena Grau y con una gran asistencia (unas 400 personas) que se prolongó hasta altas horas de la madrugada; en esta se decidió no cesar las movilizaciones hasta que la delegada del Gobierno de Valencia, Paula Sánchez de León, dimitiese. Una vez concluida la asamblea, un grupo de estudiantes se encerró en la facultad.
Las imágenes de los incidentes dan la vuelta al mundo gracias a la televisión, a Internet y las redes sociales. Es entonces cuando se difunde la etiqueta #primaveravalenciana, que inmediatamente se convierte en 'trendig topic', es decir, tema de interés mundial en Twitter. Además, los vídeos de la cargas policiales colgados en Youtube son visionados por decenas de miles de personas. Mientras, diarios de referencia europeos y norteamericanos dedican artículos a analizar los sucesos. El presidente del gobierno Mariano Rajoy advirtió que el país "no puede dar esta imagen" y la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León (objetivo principal de las críticas y a la que los estudiantes exigen su dimisión) y el jefe superior de Policía de Valencia, Antonio Moreno, tuvieron que comparecer ante los medios. En esa rueda de prensa, Moreno pronuncia una de las frases más polémicas, cuando se niega a facilitar información "al enemigo" (en referencia a los manifestantes) sobre sus "fuerzas y debilidades".
Del martes, 21 de febrero, al sábado 24 El martes 21 de febrero de 2012, se rebaja la tensión, se reduce la presencia de efectivos policiales en la ciudad y la delegada del gobierno y la consellera de Educación, María José Catalá, se reúnen con representantes de la asociación estudiantil Faavem. Ese día el «Sindicato de Estudiantes» se unió a la convocatoria de huelga de estudiantes del Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) y del Bloc d'Estudiants Agermanats (BEA) para el 29 de febrero.
El miércoles 22 de febrero de 2012 tiene lugar una gran manifestación en la ciudad de Valencia convocada por las asociaciones de estudiantes con el lema "Som el poble, no l'enemic" ("Somos el pueblo, no el enemigo"), en referencia a las declaraciones del jefe de la policía Antonio Moreno. El punto de partida fue el IES Lluis Vives, el epicentro del movimiento, que culminó frente a la Delegación del Gobierno, pidiendo incesantemente la dimisión de la delegada del Gobierno y del jefe de la policía, y exigiendo la retirada de los cargos contra todos los detenidos en las jornadas de protesta anteriores. La manifestación fue secundada por una veintena de organizaciones sociales y políticas valencianistas de izquierda. En el plano político los partidos de la oposición acusaron al Partido Popular de utilizar a la Policía para "reprimir de una forma desproporcionada y brutal a menores de edad", y el ministro de Educación José Ignacio Wert en nombre del gobierno de Rajoy acusó a las fuerzas de izquierda de "ponerse de lado de la protesta violenta e ilegal". Hubo también manifestaciones de solidaridad en Alicante y Castellón aunque con escasa participación.
El jueves 23 de febrero, durante las concentraciones en Valencia, presuntamente y según la propia cadena, unos manifestantes encapuchados agredieron a una cámara de Intereconomía propinándole supuestamente una patada por la espalda. A raíz de la confusión de las imágenes, varios medios dudaron de la veracidad de la agresión.«Otro polémico vídeo de 'Intereconomía', ¿agresión o montaje?». Estrella Digital, 24 de febrero de 2012. Desde las redes sociales distintos internautas acusaron a Intereconomía de haber realizado un montaje.«Intereconomía en el punto de mira: supuesto montaje y críticas a Público tras su cierre». PRNoticias, 27 de febrero de 2012. Sin embargo, el día 28 de febrero la cadena contestó con un artículo y un vídeo en que la propia reportera explicaba y daba detalles sobre los hechos.«La reportera Pepa Romero cuenta cómo fue la agresión en Valencia». La Gaceta, 28 de febrero de 2012.
El sábado 25 de febrero tuvo lugar en Valencia una manifestación contra los recortes en el sector público convocada por las cinco organizaciones sindicales del sector. En la misma, se hicieron alusiones a los enfrentamientos entre policías y estudiantes, ya que los asistentes volvieron a pedir la dimisión de Sánchez de León, al tiempo que recordaban que son "el pueblo, no el enemigo" y pedían "menos maderos y más lapiceros". Lo mismo sucedió en las manifestaciones que se celebraron ese mismo día en Alicante y Castellón.
El miércoles 29 de febrero, durante las protestas en varias ciudades españolas en solidaridad con las protestas de los estudiantes valencianos, se sucedieron las algaradas y los destrozos de mobiliario urbano y propiedades, particularmente en Barcelona, donde se incendiaron un coche particular, contenedores de basuras, y se destrozaron comercios y sucursales bancarias.«'Mi coche no puede solucionar nada', se lamenta la dueña del vehículo quemado». La Gaceta, 29 de febrero de 2012.«Los Mossos califican a los radicales: 'Son delincuentes, no antisistema'». La Gaceta, 2 de marzo de 2012. Rápidamente se comienza a consolidar un movimiento estudiantil contra los recortes sociales (especialmente en Educación) respaldado por un fuerte apoyo popular que se divulga muy rápido a través de Internet gracias a las redes sociales. También se empiezan a convocar asambleas en varias universidades e institutos y se anuncia un fuerte calendario de movilizaciones.
Controversias Tanto el gobierno autonómico como la delegación del gobierno en Valencia, ambos formados por Partido Popular en aquel año en el gobierno nacional y autonómico, intentaron deslegitimar desde el principio el movimiento espontáneo. Tan solo tres de los cuarenta y cinco detenidos pertenece al IES Luis Vives y dos cuentan con antecedentes policiales. Estos datos han sido usados por los medios conservadores para desprestigiar a los manifestantes.
Medios de comunicación
«Falta de calefacción»