Chilla es un cantón de la provincia de El Oro en Ecuador. Su cabecera cantonal es Chilla. Su población en el censo de 2010 fue de 2.484 habitantes.

Reseña histórica

Chilla estuvo situada inicialmente en lo que hoy se conoce por Pueblo Viejo, recinto cercano al actual poblado de Chilla.

Origen del nombre

Según datos históricos, aseguran que la imagen de la Virgen de Chilla fue encontrada por unos campesinos de Pueblo Viejo, sobre un ciénego o zona pantanosa (área donde está construido actualmente el edificio del Gobierno Municipal).

La imagen de la Virgen fue trasladada hasta Pueblo Viejo, pero inexplicablemente, ésta regresaba al lugar de origen, hecho que sucedió en varias ocasiones, por lo que los pobladores entendieron que el lugar de avistamiento era donde debían permanecer y construir el templo. He aquí el origen del nombre de Chilla proviene del lenguaje quichua “Chaylla” que significa "allá está" refiriéndose a la Virgen. Así también, investigaciones realizadas en el idioma quichua determinan el nombre de Chilla, imita a un chillido o sonido fuerte producido por el viento que sopla en el cerro. Aunque investigaciones basadas en los registros del Padre José Luis Terán Arzobispo de Quito, un grupo de exploradores españoles en busca de oro, asentaron campamentos en Pueblo Viejo lugar donde tiene su origen el Chilla actual, y trajeron consigo, su devoción a la Virgen de Chilla venerada en la provincia de Ávila – España, veneración que data del .

CHILLA. Río, parroquia y cantón de la provincia de El Oro. Cordillera del cantón Chilla. Primera interpretación: De la lengua chachi, del norte de la costa ecuatoriana, chilla, piña (Tapuyo, 2009, p. 14). Segunda interpretación: De la lengua veliche, de Chiloé, Chile, chilla: “zorro pequeño” (Cañas, p. 267).Tercera interpretación. Posiblemente del quichua, ch'ijlla, “ranilla, sapillo verde.---Rana que acaba su período de metamorfosis y deja de ser renacuajo” (Rosat, 2004, p. 166). FUENTE: libro, Toponimias de la provincia de EL Oro de la Lic. Miryam Isabel Correa y el Dr. Jorge E. García Alberca

Primeros pobladores

Según las reseñas históricas encontradas en el Santuario Mariano del cantón señalan que, los primeros pobladores fueron los Nahoas o Naguas, quienes migraron desde el sur de México y Centroamérica provenientes de los Mayas y aztecas, hace unos 700 años d.C. Los pobladores de la zona se dedicaron desde tiempos ancestrales a la agricultura, crianza de animales, al comercio y la minería. La hipótesis es corroborada por Rodrigo Chávez González que durante muchos años se dedicó a estudios serios en la Provincia El Oro, y concluye manifestando de que una cultura antigua, de origen maya, centroamericana, pasó por estas zonas, especialmente por el valle del Jubones, y bifurcándose en la sección de Chahuarurco. Otra hipótesis de gran importancia, propone que los pueblos que se asentaron en las riveras del Jubones, así como en gran parte de la Provincia, fueron los Cañaris; señalando de esta forma que la población de la provincia tuvo origen eminentemente “ecuatoriana”.

Chilla en la época de la colonia

En los "apuntes monográficos de Delfín Orellana" se dice, las secciones que hoy constituyen las parroquias de Pasaje y Chilla fueron las primeras en recibir colonos. En la primera se establecieron varios industriales de cascarilla y caucho, procedentes de Cuenca; y a la segunda vinieron a permanecer vecinos de Zaruma y Loja, alentada por sus ricas montañas de Chilla y Dumarí en madera y la principal, la riqueza aurífera que se esconde en los ríos y en las entrañas de la tierra.

Título protocolizado del pueblo de Chilla

En 1729 un movimiento contra Jerónimo Pacheco (ambicioso hombre oriundo de Guanazán con pretensiones de apoderarse las tierras comunitarias para incorporarlas a su hacienda) presentaron una pugna que fue llevada ante los tribunales de la Colonia, encabezada por Mateo Cuenca cacique del pueblito de Chilla, jurisdicción de la villa de Zaruma, que elevó una solicitud a las autoridades de la Real Audiencia de Quito, esta falló a favor de los indios y se dispuso que fijara los límites definitivos de la comuna. Las obsesiones del terrateniente se vieron truncadas, obligándolo a buscar nuevos horizontes.

Según registra el título protocolizado se entregaron 500 Pesos de Buen Oro (coloquialmente llamada a la mejor moneda de la época, que equivaldría a la denominación de 8 escudos del Escudo español) con la petición y 500 pesos de buen oro por la carta y Real provisión. Aproximándose a la versión contada por los ancestros de Chilla "se enviaron 2 arrobas de oro" para dichos trámites. Este sería el precio de la soberanía sobre la tierra, del título expedido el 27 de junio de 1729 que les aseguraba su posesión con los parajes linderos y entradas, siendo estas; Duecohuiña, Quillituro,Zhamasi o Palenque, Calizaña, Ramón, Chilula, Dancay,Pizuguro, Zamana, Llangariri, Taquelguro, Zatapali, Zaygua, Chalaputo, Puto del Challiguro, Cumig, Algodonal y Casacay. Las escrituras han sido inscritas de acuerdo a la Ley en los Registros de la propiedad.

Chilla como parroquia

En el trabajo «Monografía descriptiva de la Provincia El Oro» de Virgilio Mendoza de 1.946, textualmente describe; se vislumbra a través de la historia, que Chilla había pertenecido en remotos tiempos y desde un principio al cantón Zaruma con la categoría de viceparroquia. Esta categoría indudablemente la perdió para volver a ser un simple barrio. Luego se encuentra que en septiembre de 1869 volvió Chilla a ser viceparroquia del Cantón Zaruma, por segunda ocasión. En 1.871 aparece una solicitud de los habitantes de Chilla dirigida al Gobierno Central pidiendo su erección a parroquia civil. Esta petición no tiene respuesta favorable. En 1.875 vuelven a insistir los chillanos, por intermedio del Concejo de Zaruma, para que se promueva Chilla a parroquia civil. Al fin, sólo en 1.887, Chilla se erige en parroquia civil, independiente de Guanazán y con los mismos límites demarcados en su carácter de viceparroquia. Esta es ratificada el 26 de marzo de (año por confirmar), en la presidencia del general Eloy Alfaro mediante decreto supremo, eleva a Chilla al rango de parroquia, perteneciente al cantón Pasaje.

Chilla es una parroquia de tierras y montañas altas como la cordillera de Chilla, que culmina en el cerro de Chillacocha, el mismo que se eleva a la altura de 4.000 metros sobre el nivel del mar. La población se recuesta en las faldas nororientales del monte Chilola de la cordillera de Dumarí, monte que se eleva a una altitud de 3.250 metros, y en donde se halla construida una pirámide por misiones extranjeras que incursionaron estas montañas. El terreno donde se ha levantado la población podríamos decir que es bastante cenagoso, como consecuencia de perennes vertientes de agua desde las alturas. Obsérvase además, la superposición de una capa terrestre cretácea, ocasionada indudablemente por la acción de deslaves sucedidos en años muy remotos, cuando la población primitiva se encontraba en el sitio actualmente denominado Pueblo Viejo, que está tres kilómetros sureste de la actual población...

La población formada de casitas bajas, con paredes de adobes y cubiertas de paja paramina, está rodeada de una vegetación clorótica y raquítica, compuesta de gramíneas, arbustos ramificados y consistentes; de chucas, laureles, chuquirahuas, tipos y santa marías. Es una vegetación de monotonía gris y eternamente sacrificada por los fuertes vendavales del cerro. En medio de esta naturaleza, de voluptuosas soledades, el gemido del viento pone a sobresalto a los viajeros. En estos campos las aves de rapiña celebran el triunfo de sus garras, hincándolas en las crías tiernas del ganado lanar, que hay en reducida escala a pesar de ser tierras exclusivamente para el pastoreo y no los cultivos, por razones climatéricas y del subsuelo en desventaja.

Los hijos de esta parroquia, casi todos de la raza indígena, están reconstruyendo uno de los primeros instintos de la humanidad: de labrar la tierra para hacer emanar la riqueza. Son amantes de sus tradiciones religiosas y un acendrado espíritu de fe está depositado en perenne devoción y plegaria a los pies de la milagrosa imagen de Natividad. Y la devoción y fe no solamente es de los moradores, sino de toda la provincia, especialmente de los cantones de Machala, Pasaje y Zaruma, cuyos moradores hacen una romería grandiosa de fe cada año del 1 al 8 de septiembre, para dar solemnidad a su fiesta local. Como contradicción a su fe, los chillanos se caracterizan por llevar un espíritu inconforme, batallador y contencioso. La tierra es su tesoro, cuya propiedad la defienden agotando su economía y sacrificando hasta su vida...

En relación con la producción y comercio relata; como único lugar de agricultura para el cultivo de maíz y habichuelas posee las montañas de Dumarí, tierras de comunidad que hoy se encuentran muy disputadas. Mencionaremos también como tierra agrícola importante el sitio de Carabota, regado por el río de su nombre, cuyas aguas van a desembocar en el Jubones a la distancia de un kilómetro lado oeste del histórico sitio Porotillo. En el fértil valle de Carabota se produce el café de muy buena calidad y el plátano. Ambos productos son espontáneos como cultivados. En cuanto a la industria, si bien parece que podrían fomentarse la elaboración de quesos, como también los tejidos, por ser zonas que se prestan para el incremento ganadero; sin embargo la desidia y pereza ambiental han venido retardando estas industrias..., esporádicamente acarrean granos y papas a las poblaciones del cantón Zaruma, para hacer un comercio de permuta con raspaduras y sal.

Las vías de comunicación son de herradura, de condiciones pésimas que más parecen senderos. Con estos caminos se une Chilla al Pasaje y Zaruma. Existen además, pequeños senderos que se bifurcan a las poblaciones de Paccha y Guanazán. Estos caminos en la época invernal tienden a desaparecer porque se cubren de montes y el lodo forma verdaderas tembladeras, que hacen difícil el tráfico. Últimamente los moradores están trabajando una carretera a base de mingas, para empalmarla con la de Girón-Pasaje. Los trabajos están adelantados en un trecho de seis kilómetros. De verificarse algún día esta conexión geográfica, Chilla rompería su aislamiento milenario y se vincularía a las actividades de los pueblos civilizados.

La investigación culmina con la descripción del sitio histórico Porotillo donde, un grupo de valientes ecuatorianos supieron castigar con justicia de precepto sagrado en la doctrina de la Patria, a 30 Oficiales del Ejército de la caballería peruana, que explorando el terreno, a pies y con sus respectivas ametralladoras pretendían llegar al punto Uzhcurrumi, para determinar el avance de sus tropas de caballería, que según declaraciones de los propios peruanos, debían entrar en Cuenca al amanecer del 13 de agosto de 1941

Inscripción en el registro oficial como cantón

La parroquia Chilla pasa por varias décadas en el más completo abandono por parte de las autoridades cantonales de Pasaje y seccionales de la provincia El Oro y frente a esta situación el 5 de agosto de 1984, a las cuatro de la tarde, se conforma el comité y resuelve iniciar las gestiones pro-cantonización de Chilla. El comité pro cantonización queda integrado por los colaboradores, entre ellos; el Dr. Víctor Nagua en calidad de Presidente, Dr. Víctor Guanuche Vicepresidente, Ángel B. Nagua Secretario, Sr. Polivio Nagua Tesorero, tres vocales principales y tres suplentes respectivamente. El comité resuelve iniciar las gestiones pro-cantonización de Chilla, comenzando la ardua lucha en contra del criterio opositor de personajes oriundos del cantón Pasaje.