Los brigadistas yugoslavos (en serbocroata: Španski borci, cirílico serbio: Шпански борци, literalmente «combatientes españoles») fueron un contingente de voluntarios yugoslavos que lucharon junto al bando republicano de la guerra civil española. Con origen en las distintas naciones que componían el entonces Reino de Yugoslavia, y residentes yugoslavos del resto del mundo, llegaron a sumar 1664 combatientes, de los cuales se estima que fallecieron en combate alrededor de 800. Según las estadísticas españolas, 148 de ellos obtuvieron el grado de oficiales a lo largo del conflicto.
La mayoría combatieron en los batallones Dimitrov y Đuro Đaković de las Brigadas Internacionales, emplazados en casi su totalidad en la CXXIX Brigada Internacional y gran número participaron y perecieron durante la Batalla del Ebro de 1938. Fueron reclutados por el ilegal Partido Comunista de Yugoslavia, bien en sus regiones de origen o bien a través del centro de reclutamiento de la Comintern que Josip Broz Tito gestionaba en París.
Tras la guerra, los que consiguieron huir a través de los Pirineos cayeron cautivos en los campos de internamiento en Francia, desde donde la organización comunista yugoslava consiguió repatriar ilegalmente a buena parte de ellos, que se convirtieron en líderes de la resistencia contra la ocupación nazi de Yugoslavia. De hecho, cuatro de los brigadistas que combatieron en el bando republicano acabaron dirigiendo los cuatro grupos del Ejército Partisano de Liberación que derrotó a los nazis en la Segunda Guerra Mundial: Koča Popović el I, Peko Dapčević el II, Kosta Nađ el III, y Petar Drapšin el IV., p. 109Aguirre, p. 24
Contexto histórico
El Golpe de Estado en España de julio de 1936 coincidió en el tiempo con el auge de los totalitarismos en Alemania (nazismo) e Italia (fascismo), y la escalada militar propiciada por la agresiva política de anexiones llevada a cabo por Adolf Hitler en Europa. Asimismo, los movimientos comunistas se encontraban en su apogeo tras el triunfo de la Revolución Rusa de 1917 y la influencia mundial del comunismo soviético. Así, el 24 de junio de 1920 se fundó el Partido Comunista de Yugoslavia (KPJ), declarado ilegal en el país en 1921.
La sublevación armada en España fue considerada desde este ámbito un nuevo golpe a la democracia y las libertades, máxime cuando la Alemania nazi y la Italia fascista se alinearon inmediatamente con el bando sublevado. En esta línea, el movimiento comunista yugoslavo interpretó la sublevación como un nuevo avance del fascismo en Europa.Manojlović, p. 6 La causa del Frente Popular despertó en la opinión pública yugoslava muchas simpatías, mientras que desde el gobierno del reino las simpatías las despertaba el bando sublevado. El regente Pablo Karađorđević, dentro de su comprometida situación, se encontraba entonces más próximo a las Potencias del Eje, por lo que toda la actividad del KPJ se llevó a cabo en la más absoluta clandestinidad, y sufriendo además una violenta persecución. El Ministerio del Interior emitió una orden que prohibía cualquier actividad a favor de la República española, y proclamó que todo aquel que se alistara en el ejército republicano español se vería privado de la ciudadanía yugoslava. Aun así, el gobierno de Milan Stojadinović mantenía relaciones, especialmente comerciales, con el gobierno republicano español., p. 4
Desde 1932, el presidente del partido era Milan Gorkić, quien fue ejecutado dentro de las purgas de Stalin en noviembre de 1937 y sustituido por Josip Broz Tito, un excombatiente de la Primera Guerra Mundial formado en Moscú.
Mientras las principales potencias europeas como Francia y el Reino Unido firmaron el Comité de No Intervención para evitar la intervención extranjera en la guerra española, firmado por 27 países, entre ellos el Reino de Yugoslavia, la opinión pública progresista se pronunció a favor de la República, formando movimientos solidarios concretados con la fundación del Comité Internacional de Ayuda al Pueblo Español en París en agosto de 1936.Lešnik, p. 2 También en París se formó el Comité nacional yugoslavo, auspiciado por el KPJ, y que se convirtió en punto de reunión y organización para la ayuda a la II República Española.Lešnik, p. 6
Organización
thumb|230px|Bandera de las Brigadas Internacionales. Este cuerpo de voluntarios contó con un total de 59 380 brigadistas extranjeros, de los cuales murieron más de 15 000; aunque no sobrepasaron nunca los 20 000 hombres presentes en los frentes en cada periodo de la guerra civil española. La iniciativa del Partido Comunista de Yugoslavia de buscar ayudas para la Segunda República Española fue expresada en agosto de 1936 por el órgano de expresión del partido, Proleter: De todas formas, se estima que únicamente 1/3 de los voluntarios que se trasladaron a España eran comunistas; entre sus integrantes había croatas, eslovenos, serbios, montenegrinos y macedonios.
Con esta misión, la Internacional Comunista desplazó a algunos de sus máximos exponentes, entre ellos Josip Broz Tito y Palmiro Togliatti a París, desde donde la Comintern organizó una oficina de alistamiento en la Rue Lafayette. La presencia de Tito fue decisiva para la integración de cientos de yugoslavos en el contingente.Hay fuentes que afirman que el propio Tito estuvo en España durante la guerra, concretamente en Cataluña (Viladrau y Figueras). La organización gestionó también centros en Austria, Checoslovaquia y Suiza para facilitar la incorporación de yugoslavos residentes en Centroeuropa. Dirigentes comunistas como Blagoje Parović, Božidar Maslarić, Rodoljub Čolaković y August Cesarec colaboraron estrechamente con Tito en la organización y envío de personal a España,Lešnik, p. 7 que debido al férreo control que ejercían las dictaduras totalitarias en gran parte del continente, obligó a utilizar sistemas como la falsificación de pasaportes.Beevor, p. 134
Los voluntarios se trasladaban a España desde Francia en barco o en ferrocarril a través de la frontera controlada por las autoridades republicanas. Otros no tuvieron tanta fortuna y fueron detenidos, destacando 500 procedentes de Montenegro, Herzegovina y Dalmacia que, a bordo del buque francés La Corse fueron descubiertos cerca de Budva, cuando trataban de viajar a España.
Composición thumb|230px|Mapa histórico del Reino de Yugoslavia en 1936. Con el fin de evitar acciones secesionistas, el país se dividió en banovinas, unidades administrativas que no se correspondían con las naciones históricas, y definidas más por argumentos geográficos.
Procedencia Los voluntarios yugoslavos no procedían exclusivamente del territorio del Reino de Yugoslavia, pues existía una importante diáspora balcánica compuesta por emigrantes, estudiantes, militares y exiliados distribuida por diversas partes del mundo. Así, la procedencia de los brigadistas que se desplazaron a España fue la siguiente:Faltan los datos de procedencia de 288 combatientes. <tr valign=><td> Yugoslavia: 421 Francia: 420 : 191 : 84 : 83 : 57 Checoslovaquia: 43 20px España: 20 <td> : 13 Argelia: 11 Austria: 8 20px Albania: 6 20px Irán: 4 20px Italia: 3 y : 2 Bulgaria, 20px Hungría, 20px Alemania, Portugal, Rumania, , y África:No se especifica país. 1
Es de destacar la numerosa composición de los grupos provenientes de la Unión Soviética, donde se encontraban en formación política y militar; y Checoslovaquia, donde existía una importante colonia de estudiantes.
Filiación thumb|200px|Monumento a Đuro Đaković en Belgrado. Đaković fue un destacado activista comunista, y debido a su oposición a la dictadura del rey Alejandro I de Yugoslavia, fue ejecutado en 1920. El primer batallón de las Brigadas Internacionales compuesto íntegramente por voluntarios yugoslavos fue denominado en su honor batallón Đuro Đaković, que más tarde recibiría la aportación del búlgaro Deda Blagoev., p. 31 Los datos sobre la edad por año de nacimiento son conocidos de 1298 voluntarios (78%) y desconocidos de 366 (22%). Por décadas, nacidos de 1881 a 1890: 21 voluntarios (1,3%), 1891-1900: 242 (14,5%), 1901-1910: 667 (40,1%), 1911-1920: 367 (22,1%). En 1936, la edad más representada era de 26 años (los nacidos en 1910).Lešnik, p. 8
Por profesión, se conocen los datos de 1287 (el 77,3%) y se desconocen los de 377 (el 22,7%). El colectivo más numeroso era el de obreros (el 63,4%), incluyendo un 10,2% de mineros, seguido por los estudiantes y jóvenes en edad escolar (5,4%) e intelectuales (médicos, profesores, periodistas e ingenieros).
A partir de datos de la mapoteca de combatientes de la 129.ª Brigada Internacional conservada en Barcelona, se determinó sobre 1052 de ellos que el 48% eran croatas, el 23% eslovenos, el 18% serbios, el 3,2% montenegrinos y el 1,5% macedonios.También hubo un número indeterminado de brigadistas bosnios musulmanes. Esta nacionalidad no fue reconocida en Yugoslavia hasta 1968, en que fueron definidos como musulmanes de nacionalidad. En cuanto a situación político-social, se distinguían ciertos grupos: miembros de la emigración económica de posguerra de la Primera Guerra Mundial; emigrantes políticos debido a sus ideologías (generalmente comunistas); eslovenos y croatas procedentes de la Marca Juliana anexada por la Italia fascista; eslovenos de Carintia y Estiria, regiones otrora eslovenas asignadas a Austria tras la Gran Guerra; croatas del litoral croata anexionado también por Italia, o macedonios yugoslavos residentes en Bulgaria y Grecia.Lešnik, p. 1
Entre los voluntarios se encontraban también 16 mujeres (tres médicos, dos enfermeras, seis obreras, dos estudiantes, una funcionaria y dos sin profesión conocida).Lešnik, p. 9
Participación
Distribución Los primeros voluntarios se integraron en la milicia popular antes de la formación oficial de las Brigadas Internacionales, que se produjo por parte de la II República Española el 22 de octubre de 1936., p. 15 Los aproximadamente 1700 yugoslavos se repartieron principalmente entre los batallones Dimitrov, Đuro Đaković y Masaryk. A su llegada a España fueron instalados, junto a brigadistas alemanes y austríacos, en la localidad de Tarazona de la Mancha, pues el cuartel general de las brigadas se encontraba en Albacete.
Debido a la diversidad de su procedencia, los yugoslavos fueron integrados en múltiples unidades. El reparto inicial de 884 de ellos fue el siguiente:Lešnik, pp. 8-9 82 a los batallones Dombrowski y Edgar André, de la XI Brigada Internacional. 99 a los batallones Thälmann y Garibaldi de la XII Brigada Internacional. 78 al Batallón Chapáyev de la XIII Brigada Internacional. 33 al Batallón Mixto de Artilleros de la XIV Brigada Internacional. 49 al 1.º Batallón Dimitrov de la XV Brigada Internacional. 543 a la 129.ª Brigada Internacional, batallones 3.º Dimitrov, Đuro Đaković y Masaryk.
Esta organización sufriría múltiples cambios a lo largo del conflicto.
Acciones de combate thumb|Miembros de la batería checoslovaca de artillería Gottwald durante la Batalla del Ebro. La participación yugoslava en las operaciones junto al río Ebro supuso el mayor número de bajas del contingente. A pesar de su reorganización, tras el desastre del Segre no volvieron a entrar más en combate. thumb|Josip Križaj (1911-1948), piloto esloveno de la Escuadrilla España de la Fuerza Aérea de la Segunda República Española, que derribó 3 aeroplanos durante la Batalla de Madrid.
Madrid