El Zamora Fútbol Club es un club de fútbol profesional venezolano con sede en Barinas, estado Barinas. Actualmente juega en la Primera División de Venezuela y disputa sus partidos como local en el Estadio Agustín Tovar

Fundado el 21 de agosto de 2002, tras la desaparición del Club Atlético Zamora, inició en 2002 su andar en la categoría de plata, que sirvió como punto de partida para regresar a la máxima categoría del fútbol venezolano. Los colores que identifican al club son el blanco y el negro, y su nombre es en honor al caudillo venezolano Ezequiel Zamora, protagonista de la Guerra Federal.

Obtuvo 4 campeonatos absolutos de Primera División: 2012-13, 2013-14, 2016, y 2018, lo que lo convirtió en "El Club de la Década".

Historia

Antecedentes

Los orígenes del Zamora Fútbol Club se remontan a 1972, cuando Lindolfo Villafañe fundó el equipo Pantera Hípicas, el cual tuvo una primera denominación como Atlético LiVi —acrónimo de Lindolfo Villafañe—. Esta iniciativa deportiva adquirió progresiva relevancia en el estado Barinas. Posteriormente, con el apoyo decisivo del ingeniero barinés Jesús Mazzei y del odontólogo margariteño Julio Figueroa, el proyecto se consolidó y evolucionó hacia lo que se denominaría Club Atlético Zamora. El nombre fue escogido en honor al prócer venezolano Ezequiel Zamora, figura por la que Villafañe profesaba una particular admiración, y cuyos principios éticos y sociales posteriormente conceptualizó como «Zamoranidad», una filosofía que también adoptaría el club.

El Atlético Zamora cesó sus actividades en 1999 debido a una grave crisis económica. No obstante, la idea de recuperar la institución perduró. Finalmente, en 2002, una conjunción de factores permitió la refundación del club bajo el nombre de «Zamora Fútbol Club». La nueva entidad se constituyó preservando la esencia histórica del Atlético Zamora: manteniendo sus colores tradicionales, su sede en Barinas y reivindicando tanto el nombre como la figura simbólica de Ezequiel Zamora.

Inicios La creación del club se concretó en 2002 cuando el alcalde del municipio Barinas, Julio César Reyes, gestionó recursos públicos para adquirir la franquicia del Atlético San Cristóbal, que militaba en la Segunda División. Esta operación permitió el nacimiento oficial del Zamora Fútbol Club. En su primera temporada, el plantel se conformó mayoritariamente con integrantes de la selección de fútbol del estado Barinas, que había obtenido la medalla de bronce en los Juegos Nacionales. La dirección técnica fue encomendada a Julio «La Gambeta» Quintero, último capitán del extinto Atlético Zamora, con Alfredo Acuña como su asistente.

En 2005, con una inversión significativa, se contrató al técnico tachirense Darío Martínez, quien reclutó una amplia cantidad de jóvenes talentos de diversas regiones del país con el objetivo claro de lograr el ascenso. Este se materializó en 2006: tras un irregular Apertura 2005, el Zamora finalizó como subcampeón del torneo y, junto al Portuguesa, ascendió a la Primera División.

El retorno a la máxima categoría en la temporada 2006-2007 se produjo tras ocho años de ausencia. Debido a las remodelaciones del Estadio Agustín Tovar con motivo de la Copa América 2007, el equipo adoptó como sede el Estadio Rogelio Matos de Socopó. La reincorporación fue exitosa; el equipo sumó puntos desde el inicio, con empates ante Unión Atlético Maracaibo y Caracas Fútbol Club, y logró su primera victoria en la cuarta fecha ante el Monagas Sport Club. Finalizó el Apertura 2006 en quinta posición con 23 puntos. En el Clausura 2007, el Zamora llegó a la última jornada con opciones de clasificar a la fase previa de la Copa Libertadores. Aunque una derrota ante Mineros de Guayana le impidió ese objetivo, su rendimiento le valió la clasificación a la Copa Sudamericana 2007, destacando en sus filas al delantero Alex Sinisterra, segundo máximo goleador del torneo local.

La temporada 2007-2008 comenzó con la participación en la Copa Sudamericana, donde el equipo fue eliminado en la primera fase por el C. D. Olmedo de Ecuador. Estos resultados condujeron a la destitución de Darío Martínez. En septiembre de 2007, asumió la dirección técnica el abogado Nelson Carrero, asistido por Eduardo Saragó. Tras un Torneo Apertura regular, Carrero se alejó del banquillo por problemas personales durante el Clausura 2008. Su lugar fue ocupado por Saragó, quien, con 26 años, se convirtió en el técnico más joven en dirigir en la Primera División de Venezuela. Aunque no se obtuvieron logros deportivos destacados, Saragó consiguió una victoria significativa por 2-0 sobre el Deportivo Táchira.

Para la temporada 2008-2009, el club inició un nuevo ciclo con el regreso de Darío Martínez. El equipo realizó campañas sólidas tanto en el Apertura 2008 como en el Clausura 2009, manteniéndose en puestos de vanguardia y logrando nuevamente la clasificación a la Copa Sudamericana 2009. Este cupo se obtuvo en un insólito final del Clausura 2009, donde el Zamora necesitaba perder su último partido ante el Caracas para clasificar, lo que finalmente sucedió con un marcador de 1-3. En la fase preliminar de la Sudamericana, el equipo fue eliminado por el Emelec de Ecuador.

Una contundente derrota por 6-0 ante Estudiantes de Mérida en el Apertura 2009 provocó la salida de Martínez y la llegada del nuevo director técnico José de Jesús Vera. Bajo su mando, el Clausura 2010 comenzó con una derrota, pero el equipo pronto encadenó una racha de 10 partidos sin conocer la derrota que lo situó en puestos de liderato. Sin embargo, una irregularidad final en los resultados le impidió disputar el título.

La era de Chuy Vera

La temporada 2010-2011 presentó una dicotomía en el rendimiento del equipo. En el Apertura 2010, el Zamora realizó una campaña deficiente que lo situó en puestos de descenso, finalizando en la penúltima posición de la tabla. Contradictoriamente, en paralelo, el equipo protagonizó una destacada participación en la Copa Venezuela 2010. Tras superar a Llaneros de Guanare y Lara en las fases iniciales, logró su primera victoria en el torneo de liga recién en la octava jornada ante el Atlético El Vigía. En la copa, eliminó al Caracas en cuartos de final (1-2 en Caracas y 1-0 en Barinas) y al Carabobo Fútbol Club en semifinales, tras imponerse en la definición por penales. La final la disputó ante Trujillanos. Tras un empate 0-0 en la ida en Valera, el partido de vuelta en Barinas finalizó 1-1. En los minutos finales, un autogol anulado de manera controvertida por el árbitro central le impidió al Zamora adjudicarse el título, cerrando el año sin el trofeo copero y en una delicada posición en la liga.

El Clausura 2011 representó una transformación radical. Bajo un estilo de juego basado en la posesión del balón y el ataque constante, el equipo realizó una campaña extraordinaria. Consiguió 13 victorias –nueve de ellas consecutivas–, recibió solo 10 goles en contra y finalizó como campeón del torneo. El ataque fue liderado con efectividad por el tridente ofensivo conformado por Jesús Meza, Jonathan Copete y Juan Vélez, autores de 26 de los 37 goles del equipo. La coronación se definió en la última jornada en un partido decisivo ante el Caracas Fútbol Club en la capital. Un solitario gol de Copete al minuto 71 le dio al Zamora una victoria por 0-1 y su primer título semestral en la máxima categoría.

Este triunfo le otorgó al club la clasificación directa a la Copa Libertadores 2012 y el derecho a disputar la final absoluta del campeonato nacional ante el Deportivo Táchira, campeón del Apertura 2010. En la final de ida, jugada en Barinas, el Táchira se impuso por 0-1. El empate 0-0 en la vuelta, disputada en el estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal, le dio el título absoluto al equipo andino. De esta manera, el Zamora culminó una temporada de altibajos, transitando desde la lucha por el descenso y la final de copa perdida, hasta la conquista del Clausura y el subcampeonato nacional. miniatura|Noel Sanvicente, arquitecto de la era más exitosa del club. Transición y debut en Copa Libertadores (2011-2012) Tras la conquista del Clausura 2011, el club experimentó una profunda renovación. El director técnico José de Jesús Vera, junto a gran parte de su cuerpo técnico y de la plantilla campeona, no renovaron sus contratos y se marcharon a otras instituciones. Para sucederlo, se contrató al estratega colombiano Óscar Gil, quien contaba con experiencia previa en la liga venezolana como asistente técnico en el Deportivo Lara.

Bajo su dirección, el equipo tuvo un rendimiento discreto en el Apertura 2011, finalizando en la octava posición con 23 puntos. En la Copa Venezuela 2011, la campaña concluyó en cuartos de final tras ser eliminado por Trujillanos.

El hito de la temporada fue la histórica clasificación a la Copa Libertadores 2012, torneo en el que el club debutó el 14 de febrero de 2012 ante Boca Juniors en el Estadio Agustín Tovar, logrando un empate 0-0 que sorprendió al ámbito futbolístico. Sin embargo, el equipo no pudo mantener ese nivel, cayendo derrotado en sus siguientes compromisos ante Fluminense y Arsenal de Sarandí. Estos resultados condujeron a la destitución de Óscar Gil, quien fue sustituido de manera interina por su asistente, Julio Quintero. Quintero dirigió el último partido del Zamora en la fase de grupos, en La Bombonera ante Boca Juniors, cerrando la participación del equipo con solo un punto.

A nivel doméstico, en el Clausura 2012 el equipo finalizó en séptimo lugar, clasificándose al octogonal final. En esta liguilla, el Zamora eliminó a Trujillanos en la primera ronda, pero fue a su vez eliminado por Monagas Sport Club en la fase de clasificación a la Copa Sudamericana, tras caer en la definición por penales.

La era de Noel Sanvicente: Primer título y bicampeonato

Tras la salida de Óscar Gil, la dirección del club fichó al técnico más laureado del fútbol venezolano en ese momento, Noel Sanvicente, quien asumió a mediados de 2012 con el objetivo de reestructurar la institución. El impacto de Sanvicente fue inmediato. En su primera temporada completa, el equipo alcanzó las semifinales de la Copa Venezuela 2012 y realizó un notable Apertura 2012, finalizando en la tercera posición con 47 puntos, el mejor arranque en la historia del club hasta ese momento.

La consagración llegó en el Clausura 2013. Con un plantel cohesionado y trabajador, el Zamora se coronó campeón del torneo corto, su segundo después del de 2011. Esto le otorgó el derecho a disputar la final absoluta de la temporada 2012-2013 ante el Deportivo Anzoátegui, campeón del Apertura 2012. Tras un empate 1-1 en Barinas (gol de Darío Figueroa desde el punto penal en el minuto 90+1), el equipo viajó a Puerto La Cruz y se impuso por 1-2 con goles de Juan Falcón y el panameño Gabriel Torres, logrando así el primer título de Primera División en la historia del club. Como campeón defensor, el Zamora realizó una sólida campaña en el Apertura 2013, finalizando a solo un punto del campeón tras una derrota en la última fecha, y alcanzó las semifinales de la Copa Venezuela 2013.

El gran desafío de la temporada 2013-2014 fue doble: defender el título local y debutar en la Copa Libertadores 2014. En el torneo continental, el equipo integró el Grupo 4 junto al vigente campeón Atlético Mineiro, Independiente Santa Fe y Nacional de Paraguay. Aunque comenzó con dos derrotas ajustadas, logró su primera victoria histórica en Libertadores el 12 de marzo de 2014, venciendo 2-1 al Santa Fe en Barinas. Otra victoria ante el Nacional (2-0) le dio opciones de clasificación hasta la última jornada, donde finalmente terminó tercero en el grupo, pero con una actuación digna que proyectó a figuras como Jhon Murillo.