El Regimiento de Ferrocarriles fue una unidad de ingenieros de ferrocarriles del Ejército de Tierra Español. Originalmente creado en 1884 como el "Batallón de Ferrocarriles", sufrió numerosas transformaciones hasta que en 1994 se dio lugar a la nueva unidad con la fusión del Regimiento de Zapadores Ferroviarios n.º 13 y del Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles n.º 14. Desapareció tras su desactivación en diciembre de 2008.
Historia Los predecesores Sus orígenes hay que encontrarlos en 1872, cuando por la Real Orden de 3 de octubre se crean dos Compañías de Ferrocarriles para los dos únicos Regimientos de Ingenieros que existían en ese momento. Varios años más tarde, en 1884, se constituye el primer "Batallón de Ferrocarriles" compuesto por una Compañía de Vía y Obras y por una Compañía de Explotación, cuyo primer acuartelamiento se ubicó en el madrileño Cuartel de la Montaña (Madrid). En 1912, por el Real Decreto de 4 de octubre, se crea el primer Regimiento de Ferrocarriles, constituido por ocho Compañías de Depósito y ocho Compañías Activas. En 1921, tras el desastre de Annual, los ferrocarriles del Protectorado (Melilla) quedaron bajo supervisión militar y bajo el mando del general Pedro Vives Vich, enviado a Marruecos con las atribuciones de general de ingenieros en todos los servicios del Cuerpo. Se estableció un Batallón con carácter especial que reparó la infraestructura y se utilizaron trenes blindados para apoyo y transporte de recursos, y en julio de 1922 volvió a operar la línea con carácter regular.
En 1936 en Leganés se encontraban acuartelados dos regimientos de ferrocarriles (n.º 1 y n.º 2), formados a su vez por dos batallones. Los dos regimientos estaban mandados, respectivamente, por los coroneles Castillo Miguel y Aspiazu Paúl.José Manuel Martínez Bande (2007). Los años críticos: República, conspiración, revolución y alzamiento. Madrid: Encuentro, pág. 383Guillermo Cabanellas (1975). La guerra de los mil días: nacimiento, vida y muerte de la II República Española. Volumen 2, Editorial Heliasta, pág. 1172 Tras el estallido de la Guerra Civil, los regimientos quedaron en la zona republicana pero poco después fueron disueltos. Tras la contienda se reorganizaron las secciones ferroviarias del Ejército, y aparecen la "Agrupación de Batallones de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles" y la "Agrupación de Batallones de Zapadores Ferroviarios", la cual pasó a ubicarse en Cuatro Vientos el 10 de febrero de 1940, antiguo Destacamento de los ya disueltos Regimientos de Ferrocarriles. En 1963 las Agrupaciones cambiaron su nombre por la de Regimientos (n.º 14 y n.º 13, respectivamente).
El Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles n.º 14 Dependía de la Jefatura del Servicio Militar de Ferrocarriles. Además de su clásica función de formar a los voluntarios en prácticas bajo su mando como maquinistas o factores de circulación, se ocupaba de los transportes militares por ferrocarril, y de movilizaciones ferroviarias (en caso de huelga, por ejemplo). El personal que aspiraba al ingreso, se atenía y regulaba por una orden circular que salía anualmente con la convocatoria de ingreso, que incluía una prueba cultural que debían superar para acceder (aquellos de mejores puntuaciones). Eran los únicos soldados del Ejército que tenían opción de ingreso como Voluntarios en Prácticas (V/P), una modalidad de ingreso diferente del Reemplazo y del Voluntario Especial clásico. El tiempo de duración de este servicio militar era inicialmente de 4 años, quedando reducido posteriormente a 38 meses (aunque para el acceso a FEVE la duración del servicio era de dos años, y para Metro, de 20 meses). Tenía las especialidades de Tracción (maquinistas) y Movimiento de Estaciones (factores). Esta formación militar, técnica y práctica tenían la siguiente distribución de ciclos: Período previo de instrucción militar y preparación cultural, de 6 meses. Primer período, de 6 meses, como Ayudante de Oficio (Tracción) o Aspirante a Factor (Movimiento de Estaciones). Se cobraba jornal reglamentario con cargo a RENFE. Segundo y Tercer períodos, de un año de duración cada uno, como Ayudante de Maquinista o Ayudante de Factor. Se cobraba jornal reglamentario con cargo a RENFE. Cuarto período, de un año de duración, como Maquinista o Factor de Circulación. Se cobraba jornal con cargo a RENFE. Para acceder a las prácticas, debían realizar el curso de ascenso a Cabo y a Cabo Primero, debiendo obtener este último rango como requisito de acceso a las prácticas.
Al finalizar el ciclo completo de prácticas, los agentes militares licenciados (como cabos primeros) pasaban a incorporarse, como agentes civiles, a: RENFE, por un convenio firmado en 1946; Compañía Metropolitana de Madrid y Ferrocarril Metropolitano de Barcelona (Voluntarios en Prácticas de Metro), mediante convenios firmados en 1971 con ambas entidades; Y FEVE, en similares condiciones con RENFE, por convenio firmado en 1977. Se daba la posibilidad de incorporarse voluntariamente, siendo agentes civiles, a la Escala Honorífica Militar de Ferrocarriles, donde proseguían ciertos ascensos y recorrido militar como escala de complemento, de valor únicamente en caso de movilización. Al incorporarse a RENFE, se les reconocía una antigüedad de dos años por haber prestado este servicio militar.
Uno de sus principales atractivos, aparte de su inserción laboral garantizada al superar los distintos períodos, era el cobro que recibía el práctico ferroviario de un sueldo considerable desde el primer período. Una parte de ese jornal era ingresada en una cartilla de ahorro, disponiendo el práctico al licenciarse de una cantidad ahorrada apreciable. los dos primeros prácticos de cada promoción recibían una generosa beca económica para estudiar en la Universidad, y un sueldo asegurado mientras cursaban estos estudios universitarios. Por otro lado, su condición militar les dejaba laboralmente en una cierta indefensión ante algunas prácticas de la empresa, como suprimirles determinados descansos cuando la empresa lo consideraba conveniente, dadas sus estrictas características militares, que hacían que no pudieran acudir abiertamente a un sindicato o ver rescindidos sus contratos de trabajo si recibían 3 arrestos de importancia. No podían ejercer el derecho a huelga. Por otro lado, RENFE no podía imponer sanciones, ni traslados, ni conceder permisos sin la conformidad de la Autoridad Militar, aunque si ésta castigaba faltas de carácter militar, se daba cuenta a RENFE para que lo anotase (que podían llevar consigo la accesoria de pérdida de haberes correspondientes que debería sufragar la RENFE). Aquellos agentes militares en prácticas que por castigo fuesen dados de baja en las prácticas en RENFE, no podían ser readmitidos en dicha Red, salvo en los casos en que, por revisión de su expediente, se estimase procedente.
Su primera distribución era la siguiente. Posteriormente sufrió modificaciones, pero mantenía su estructura en batallones, unidades (tamaño compañía) y destacamentos. Era sorprendente ver un regimiento con un despliegue tan diseminado:
Plana Mayor de Mando y Administrativa. Madrid (C/ Alberto Aguilera n.º 58). Unidad de Plana Mayor. Madrid (Estación Príncipe Pío). Plana Mayor del I Batallón. Valladolid. 1.º Unidad. Valladolid. Con Destacamento en Santander. 2.º Unidad. Miranda de Ebro. Con Destacamento en Burgos. Con Destacamento en Pamplona. Con Destacamento en Irún. Con Destacamento en Bilbao. 3.º Unidad. León. Con Destacamento en Oviedo. Con Destacamento en Monforte de Lemos. Con Destacamento en La Coruña. Con Destacamento en Vigo. Con Destacamento en Orense. Plana Mayor del II Batallón. Barcelona. 4.ª Unidad. Barcelona. Con Destacamento en Lérida. 5.ª Unidad. Barcelona. Plana Mayor del III Batallón. Madrid (Estación de Delicias). 7.ª Unidad. Madrid (Estación de Delicias). Con Destacamento en Cáceres. 8.ª Unidad. Salamanca. Con Destacamento en Zamora. Plana Mayor del IV Batallón. Zaragoza. 9.ª Unidad. Zaragoza. 10.ª Unidad. Valencia. Plana Mayor del V Batallón. Madrid (Estación de Atocha). 11.ª Unidad. Albacete. Con Destacamento en Alcázar de San Juan. Con Destacamento en Alicante. Con Destacamento en Murcia. 12.ª Unidad. Madrid (Estación de Atocha). Con Destacamento en Ciudad Real. Plana Mayor del VI Batallón. Sevilla. 13.ª Unidad. Granada. Con Destacamento en Málaga. 14.ª Unidad. Sevilla. Con Destacamento en Cádiz. Con Destacamento en Mérida. 15.ª Unidad. Córdoba. Con Destacamento en Algeciras.
A partir de 1982, su distribución quedó reorganizada así:
Plana Mayor del I Batallón. Valladolid. 11.ª Unidad. Valladolid. 12.ª Unidad. León. 13.ª Unidad. Salamanca. Destacamentos: Orense, La Coruña, Vigo y Oviedo. Plana Mayor del II Batallón. Barcelona. 21.ª Unidad. Barcelona. 22.ª Unidad. Barcelona. Destacamento: Lérida. Plana Mayor del III Batallón. Madrid. 31.ª Unidad. Fuencarral. 32.ª Unidad. Atocha. 33.ª Unidad. Santander. Destacamentos: Chamartin, Principe Pío, Cáceres y Alcázar de San Juan. Plana Mayor del IV Batallón. Zaragoza. 41.ª Unidad. Zaragoza. 42.ª Unidad. Miranda de Ebro. Destacamentos: Bilbao y Burgos. Plana Mayor del V Batallón. Valencia. 51.ª Unidad. Valencia. 52.ª Unidad. Albacete. Destacamento: Murcia. Plana Mayor del VI Batallón. Sevilla. 61.ª Unidad. Sevilla. 62.ª Unidad. Córdoba. 63.ª Unidad. Granada. Destacamentos: Cádiz, Málaga y Algeciras.
En los últimos años, desde 1988, arrojó esta distribución:
Plana Mayor del I Batallón. Madrid. 11.ª Unidad. Madrid. Con Destacamento en Alcázar de San Juan. 12.ª Unidad. Valencia. Con Destacamento en Albacete. 13.ª Unidad. Miranda de Ebro. Plana Mayor del II Batallón. Sevilla. 21.ª Unidad. Sevilla. Con Destacamento en Cádiz. Con Destacamento en Algeciras. 22.ª Unidad. Córdoba. Con Destacamento en Málaga. Con Destacamento en Granada. Plana Mayor del III Batallón. Barcelona. 31.ª Unidad. Barcelona. 32.ª Unidad. Zaragoza. Plana Mayor del IV Batallón. León. 41.ª Unidad. León. Con Destacamento en Oviedo. Con Destacamento en Valladolid. 42.ª Unidad. Santander.
En 1983, la Infanta Elena de Borbón fue madrina de la entrega, por Renfe, de una bandera nacional (con el Escudo de España actual) al Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles, situado en Fuencarral. En los años 80, el 80 % de los trenes circulaba gracias a la labor del Ejército. En aquella década, por presión sindical, terminó clausurándose el acceso al Servicio Militar de Ferrocarriles, suspendiéndose desde entonces las convocatorias de Voluntarios en Prácticas para las empresas ferroviarias. Las organizaciones sindicales consideraban inadecuada la vía militar como formativa de mano de obra, y denunciaron los convenios en 1986, que finalizaron en 1988. La última promoción saliente de Movilización y Prácticas fue la 45, iniciada en 1985 y licenciada en septiembre de 1988, salvando una última promoción de FEVE que finalizó su formación en el verano de 1989. Hubo situaciones anómalas también en aquellos años, como cuando: En un ajuste de plantilla en 1986, RENFE no permitió integrar en la empresa a más de 300 nuevos prácticos licenciados de la 43 promoción, que finalizaron su formación en aquel año, apoyándose en una cláusula sobre los requisitos de edad. Algunos afectados denunciaron judicialmente su situación (dado que, al superar el examen de ingreso y realizar su formación, el Estado se comprometió por contrato a garantizar su permanencia en la empresa una vez concluido su período militar), y perdieron en los tribunales.