Cuenca, oficialmente Santa Ana de los Ríos de Cuenca,es una ciudad ecuatoriana, capital de la provincia del Azuay y cabecera del cantón homónimo. Históricamente ha sido la tercera ciudad del país por importancia, después de la capital Quito y el puerto principal Guayaquil. Ciudad serrana, se asienta en un extenso valle andino sobre la cuenca hidrográfica del Paute, (de la cual surgen los cuatro ríos que la atraviesan), a una altitud promedio de 2550 metros sobre el nivel del mar, y con un clima templado andino de 16,3 °C en promedio.

Recibe el apelativo «Atenas del Ecuador» por su riqueza cultural, su herencia arquitectónica, su aporte a las artes, ciencias y letras ecuatorianas, y por ser el lugar de nacimiento de muchos personajes ilustres de la sociedad ecuatoriana.Los propios de la ciudad suelen recibir el gentilicio coloquial "morlacos".

Fue fundada el 12 de abril de 1557 adyacente a las ruinas de la ciudad inca de Tomebamba y la ciudad cañari de Guapondelig, por el capitán Gil Ramírez Dávalos, bajo órdenes del virrey del Perú Andrés Hurtado de Mendoza. En 1777 alcanzó el grado de Gobernación, y en 1780 adquirió su diócesis. Logró su primera independencia de España después de una lucha civil interina el 3 de noviembre de 1820, solo para caer nuevamente al poder realista poco tiempo después. En 1822 llegó la independencia definitiva al pasar por la región Sucre y anexarla a la Gran Colombia. En 1829 protagonizó la victoria grancolombiana frente a la invasión peruana en la Batalla del Portete de Tarqui. En 1830, tras la disolución del proyecto bolivariano, conformó uno de los tres departamentos originales de la naciente República del Ecuador. En el siglo posterior aportaría hasta cuatro presidentes a la nación. En 1999 el centro histórico es declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Es en la actualidad uno de los más importantes epicentros administrativos, económicos y culturales del Ecuador. Las actividades principales de la ciudad son el comercio y la industria; En las últimas décadas, Cuenca también se ha consolidado como uno de los principales atractivos turísticos del país.

Toponimia La ciudad recibió su nombre en honor a la localidad castellana de Cuenca, lugar de nacimiento del virrey Andrés Hurtado de Mendoza, quien fue el que ordenó fundar la ciudad al capitán Gil Ramírez Dávalos. También se ha sugerido popularmente que el paisaje de la región, en sus accidentes geográficos y tipo de clima, recuerda mucho a la ciudad castellana. El nombre hace alusión a los cuatro ríos que riegan la ciudad: el Tomebamba, el Tarqui, el Yanuncay y el Machángara. El resto del nombre proviene de la tradición hispana de encomendar los poblados a un santo patrono de la fe católica, en este caso a Santa Ana.

Nombres prehispánicos Antes de la colonización hispánica, el lugar tuvo nombres en las lenguas quichua y cañari: Guapondelig, que en cañari significaba “llanura tan amplia como el cielo”, y después fue nombrada por los Incas Tomebamba- del quichua Tumipampa- Tumi, un tipo de cuchillo ceremonial, y pampa, que significa "llanura de" o "lugar de".

Historia Orígenes Según los vestigios arqueológicos y antropológicos, encontrados en Chobshi y Cubilán, se sabe que los primeros habitantes del área datan del año 8060 a. C., que eran cazadores nómadas y recolectores. Su presencia se extiende hasta aproximadamente el año 5580 a. C., desde esa fecha los asentamientos humanos desaparecen y no es hasta el 2000 a. C. que vuelven a aparecer sociedades. Posteriormente, aparece la Cultura Cerro Narrío (2000 a. C.-500 a. C.), llamada también Chaullabamba, esta cultura presenta pequeños asentamientos de una organización correspondiente a una cultura Formativa, una incipiente división de clases sociales, además se caracteriza por la presencia de agricultura y por la fabricación en masa de cerámica.

En el periodo denominado Desarrollo Regional (500 a. C.-500 d. C.), se desarrollan las culturas Tuncahuán, así como las primeras etapas de las fases Tacalshapa (Azuay) y Cashaloma (Cañar), fases correspondientes a la Cultura Cañari. Esta etapa se caracteriza por sociedades con división del trabajo y perfectamente jerarquizadas, utilizan una agricultura intensiva y su cerámica tiene ciertas figuras antropomorfas. Lo más representativo de esta fase es la utilización de metales como oro, plata y cobre.

Época cañari e incaica En el periodo de Integración (500 d. C. -1500 d. C.) esta zona se caracteriza por las conquistas y alianzas, así la parte nuclear de la cultura Cañari se integraría en una diarquía cuyas capitales fueron Shabalula (Sigsig) y Hatun Cañar (ciudad de Cañar), mientras que las partes exteriores del territorio Cañari solo se mantenían confederadas a la parte nuclear, razón por la cual eran políticamente independientes. La dinastía Duma gobernó desde la capital Shabalula, pero no se sabe la línea de gobernantes de Hatun Cañar. A mediados del , en los cantones de Gualaceo, Chordeleg y Sígsig, se encontraron una serie de tumbas, de gobernantes Cañaris, ricas en metales preciosos y cerámica, lamentablemente la mayoría de lo encontrado fue saqueado y vendido, por fortuna Marshall Saville escribió un libro sobre las piezas extraídas, el libro se llamó «El Tesoro de Oro del Sigsig, Ecuador», así como hay otros libros que hablan de las huacas de Chordeleg.

Lo que hoy es Cuenca fue un centro señorial importante de la diarquía cañari, esta zona se llamaba Guapondelig en lengua cañari significaba «llanura amplia como el cielo» (aunque otros plantean el nombre de Surampalti)Martínez Espinosa, Fernando. Historias de Cuenca. pag 6 y era caracterizada por la agricultura, como la región cañari no es muy apta para esta práctica esto hizo de Guapondelig una de las zonas más importantes de los cañaris.

Menos de medio siglo antes de la llegada de los castellanos, los incas, después de una dura lucha, conquistaron a los cañaris con masacres y ocuparon Guapondelig y sus alrededores. los incas reemplazaron la arquitectura cañari por la suya, reprimiéndolos a los cañaris y eclipsaron sus impresionantes logros en astronomía y agricultura. Como era costumbre para los incas, absorbieron logros útiles en su cultura. Cambiaron el nombre de la ciudad de Guapondelig por el Tumipampa o Tomebamba. La ciudad se hizo conocida como el centro administrativo del norte del imperio inca.

Tomebamba es considerado un candidato para la mítica ciudad de oro que los españoles llamaron El Dorado. Los españoles pensaron que El Dorado fue quemado por los habitantes después de enterarse de las conquistas españolas. La destrucción de Tomebamba por sus habitantes antes de la llegada de los españoles sugiere que pudo haber sido lo que los españoles llamaron El Dorado.

Conquista española artículo principal: Conquista del Imperio Inca

La guerra civil la ganó Atahualpa y mientras iba al Cuzco para ratificar su soberanía fue capturado y asesinado por Francisco Pizarro en Cajamarca. Los cañaris, por su odio a Atahualpa y como reacción a las masacres cometidas por los incas en su conquista, se aliaron a los españoles y ayudaron, con la participación también de otros grupos étnicos, a derrotar y conquistar el Imperio Inca. Sebastián de Benalcázar, convencido por los cañaris, se encaminó a la conquista de Quito, pasó por las ruinas de Tomebamba y ahí recibió más refuerzos. Así, con ayuda de 11000 cañaris, Benalcázar derrotó a Rumiñahui y conquistó Quito.

Los cañaris debido a la mortandad causada por Atahualpa y las enfermedades europeas, así como también por el hecho de que estos guerrearon a favor de los conquistadores durante años, provocó que para 1547, cuando el cronista Pedro Cieza de León pasó por Tomebamba, existía un hombre por cada quince mujeres. Así mismo, Cieza de León comprobó que los cañaris estaban cristianizados. Cuando él pasó por la ciudad y la provincia vio las ruinas de muchos de los templos y palacios Incas.

En la actual ciudad de Cuenca se pueden apreciar vestigios de su pasado inca, como el palacio de Pumapungo.

Etapa virreinal

thumb|250px|Reconstrucción creada por Octavio Cordero Palacios, con la litografía de A. Sarmiento, de la primera traza urbana de la ciudad según el acta de fundación dada por Gil Ramírez Dávalos el 12 de abril de 1557. En abril de 1534 los españoles llegan a la ciudad inca de Tomebamba, desde el sur. La ruta que siguieron fue desde el actual Panamá hasta el actual Perú en Tumbes.Francisco Pizarro#La conquista del Perú Desde Tumbes llegaron a Hualaxiu (Gualaceo), liderados por Sebastián de Benalcázar con el apoyo del Cacique Llivicura según Zárate citado en González Suárez (tomo II), citado por Max Romeo Arízaga (1983).

Francisco Pizarro, el conquistador del Perú, comisionó al capitán Rodrigo Núñez de Bonilla para que ejerza las funciones de encomendero en el repartimiento de la provincia de los Cañaris o Tomebamba en 1538 y se instaló en la llanura de Paucarbamba, donde levantó un pequeño asentamiento.

Después de 19 años el virrey Andrés Hurtado de Mendoza ordenó al capitán Gil Ramírez Dávalos la fundación de una nueva ciudad.

El lunes de Semana Santa de 1557, el 12 de abril, Gil Ramírez con la compañía de un grupo de españoles y de los caciques Diego, Juan Duma, Luis y Hernando Leopulla,sobre las ruinas de Tomebamba refundó una ciudad con el nombre de Cuenca, en honor a la ciudad española de Cuenca. Se puede ver en un área de 500 metros cuadrados las tres etapas que han dado origen a lo que hoy es Santa Ana de los Ríos.

El domingo 18 de abril de 1557, día de Pascua de Resurrección, Gil Ramírez Dávalos condujo el acto jurídico de constitución del primer Cabildo de la Ciudad, luego trabajó hasta el día 26 de abril adjudicando los primeros terrenos y creando el trazado básico tipo damero de la ciudad. thumb|left|Antigua Catedral de Cuenca, uno de los primeros edificios construidos, convertida actualmente en museo conservando su uso en celebraciones religiosas católicas En 1563, al crearse la Real Audiencia de Quito pasó a formar parte de esta en calidad de corregimiento; bajo su jurisdicción quedaron las poblaciones de Azogues, Cañar, Cañaribamba (hoy llamada Girón), Cumbe, Déleg, Gualaceo, Paute, Paccha, San Bartolomé y Sayausí. Esto duró hasta el año de 1777, cuando es elevada a la categoría de Gobernación.

En el año de 1730 llegó a esta ciudad la Misión Geodésica Francesa y en 1778 se realizó el primer censo real en la ciudad. El conteo oficial dio la cifra de 18.916 habitantes en la ciudad, de los cuales 12.936 estaban en la zona urbana y 5.983 en la zona rural. La estructura social tenía en su cima el 10 % de la población que eran españoles de sangre pura, el 22 % de la población que eran mestizos eran los siguientes, los indígenas eran la mayoría de la población y ocupaban el próximo nivel social con el 67% de la población y al final estaban los negros con el 1%.

La ciudad continuó creciendo durante los tres siglos del virreinato, en los que se consolida una personalidad mestiza de rasgo sensible, amante del paisaje, conservadora de sus bienes, tranquila y laboriosa, que se enriqueció, particularmente, por el comercio de sus artesanías, en especial de sus tejidos, y gracias a la explotación y trabajo de los metales. Gracias a su desarrollo adquirió gran importancia social y política; fue así como, durante el Virreinato, logró convertirse en el principal enlace entre las poblaciones del sur de la Audiencia.

En este periodo la sociedad cuencana no se encontraba atraída por la cultura o las artes (se encontraban bajo el control de la iglesia) ni por la educación. Los artistas más destacados de la época fueron los escultores Gaspar Sangurima y Miguel Vélez, de quienes todavía se conservan sus cristos más representativos.

Durante este periodo la ciudad también tomó como modelo arquitectónico al usado en la península, particularmente el de la región de Andalucía.