La economía de Yucatán, una de las 32 entidades federativas de México, se encuentra en la actualidad más diversificada de lo que estuvo la mayor parte del . A partir de la década de los ochenta se inició un proceso de reordenación que ha permitido reorientar las diferentes actividades productivas alejándolas de la industria henequenera, que fue por casi 150 años el eje fundamental de la economía regional.
El esfuerzo inicial de la industrialización por medio de las maquiladoras no tuvo el éxito esperado por razón de la crisis internacional y de la falta de competitividad de la región en ese rubro, con relación a otros países y regiones de México. Por otro lado la economía estatal se ha orientado en los últimos años fuertemente hacia el turismo, ciertas actividades agropecuarias, la pesca y el comercio. La importancia del turismo ha aumentado notablemente después de que Yucatán ha quedado vinculado e integrado al destino internacional del Caribe maya en la costa oriental de la península.
Según el INEGI, el producto interno bruto del estado fue de $161 757 millones de pesos en el año 2009, siendo la vigesimoquinta economía nacional —aunque en 2006 había sido la vigesimoprimera economía del país—. Durante el tercer trimestre de 2011, el estado fue la quinta entidad con mayor tasa de participación en la actividad económica, teniendo una ocupación el 66% de su población en edad laboral. De acuerdo con una publicación de Manpower, para el tercer trimestre de 2010 la ciudad de Mérida, junto con la ciudad de Guadalajara, compartían el tercer lugar nacional con mayores expectativas de contratación. Los deleites culinarios de la cocina típica yucateca están echos de una exquisita mezcla de ingredientes utilizados por los antiguos mayas, con sabores traídos por los españoles durante la colonia.
Sector primario A pesar de la escasez de suelos (humus) en la extensión del territorio actual de la entidad, ésta ha tenido tradicionalmente una actividad relativamente importante en materia de agricultura y ganadería desde tiempos prehispánicos. En adición al cultivo del henequén que fue tradicionalmente el sector preponderante de la economía de Yucatán y que en la actualidad sigue operando aunque sea residualmente (dicho en términos comparativos con las extensas áreas que antaño fueron dedicadas a este cultivo en Yucatán), hay en el estado una importante producción agrícola.
Desde luego la milpa, entendida como ecosistema productivo, ha sido una de las bases de subsistencia histórica de los pueblos de la región. Basada en el ancestral procedimiento de la roza, tumba y quema, la milpa yucateca ha alimentado por milenios a los habitantes de la región. De aquí se derivó y se deriva hasta la fecha, el maíz, el frijol y la calabaza, trilogía de la alimentación maya y de la población local. Aunque frente a la densidad poblacional actual no se cumple la premisa de la autosuficiencia, un alto porcentaje de los requerimientos en estos tres ingredientes primordiales de la cocina yucateca son obtenidos de la producción local.
Hay otros cultivos, algunos de los cuales se han desarrollado exitosamente, que complementan la dieta tradicional del yucateco común y dan margen para la exportación de su producción. La citricultura (naranjas, limones, toronjas] es una actividad principal, sobre todo en el sur del estado, en los municipios de Oxkutzcab y Akil. La horticultura: chile, tomates, pepino, jícama, se practica de manera intensa en casi todo el territorio estatal. La fruticultura es también actividad agrícola importante en Yucatán, particularmente la referida a ciertos frutos exóticos. En los últimos años la papaya ha sido un cultivo que se ha desarrollado con fines de exportación.
La silvicultura es también practicada con éxito en el estado, en especial en el oriente y en la zona sureste de la entidad. Predominan en esta actividad diversas variedades de cedros.
La ganadería ha sido una actividad económica arraigada en la cultura yucateca. Desde las viejas haciendas ganaderas que se desarrollaron a partir de los siglos y , inmediatamente después de la conquista española, hasta las explotaciones más modernas instaladas en la región ganadera del oriente del estado, particularmente el municipio de Tizimín, la ganadería bovina ha sido una actividad de gran importancia económica y para la sociedad yucateca.
Hay en la actualidad una sólida ganadería porcina que se ha convertido en dinámico sector que exporta a otras regiones y al extranjero un porcentaje mayoritario de su producción.
La avicultura es otro de los segmentos que contribuyen a dar fortaleza al sector agropecuario yucateco. La industria del huevo es concomitantemente importante en Yucatán.
Finalmente la apicultura es actividad también tradicional y de gran importancia en la región, a partir de la producción natural y extendida de diversas familias de plantas melíferas, en lo particular de la localmente denominada tajonal.
thumb|Yucatán fue el mayor productor nacional de carne de pavo en 2011. En el sector primario, el estado fue el mayor productor nacional de carne de pavo en 2011 y el tercero a nivel nacional en cuanto a la producción porcícola. Se ubica en el quinto lugar nacional de producción de carne de pollo y noveno en huevo, aunque no se encuentra entre las primeras entidades por producción avícola. La importante producción de miel hace del estado el primer lugar nacional en producción y exportación de dicho producto.
Por otra parte, la actividad ganadera se distribuye en la zona oriental y el sur del estado, destacando el municipio de Tizimín y el de municipio de Tzucacab, siendo el primero el mayor productor de ganado bovino de la entidad.
Subsector pesquero Tratándose de un estado establecido en la punta de una península, su litorales han sido tradicionalmente fuente de riqueza y una de las bases del sustento económico local, aunque, por la ausencia de una verdadera cultura ictiófaga que resulta de un clima caluroso y hasta muy recientemente, de la ausencia de "sistemas de frío" que permitieran conservar la producción pesquera para distribuirla adecuadamente hacia el interior de la península donde se congrega la mayoría de la población, la industria pesquera fue limitada históricamente.
Por otro lado, las costas bajas, los litorales poco profundos, de la geografía yucateca, son determinantes para que en el estado se dé una pesca ribereña que gravita negativamente sobre el ecosistema piscícola de la región, toda vez que la flota pesquera existente se concentra fundamentalmente en la cosecha del producto marino juvenil, mermándose en consecuencia su capacidad de reproducción y propagación e imponiéndose limitaciones importantes a una explotación pesquera más intensiva.
A pesar de lo anterior, la actividad pesquera de mayor escala se ha venido incrementando en los últimos tiempos convirtiéndose el estado de Yucatán en exportador neto de ciertas especies que son explotadas por una flota creciente. El mero, el huachinango, el pulpo, la langosta, el tiburón, son algunas de estas especies captadas tanto para su consumo local como para su venta en otros centros de consumo.
Existe un importante puerto de abrigo denominado Yukalpetén vecino al puerto de Progreso, que favorece a la industria pesquera local y que provee los recursos para un manejo racional de la flota pesquera de Yucatán, la que se concentra mayoritariamente en este puerto.
También se ha desarrollado recientemente el cultivo de otras especies en granjas piscícolas de producción como la tilapia y la carpa.
La pesca es la principal actividad económica en los municipios del litoral del estado como de Progreso, Celestún y Dzilam de Bravo. En 2010, las cifras respecto a la pesca en el estado lo posicionaron como el primer lugar nacional en captura de pulpo (con 14 665 toneladas), Otras pescaderías también importantes son el mero (con 7 932 toneladas), el pepino de mar (2 062 toneladas), y la rubia y villajalva (con 1 350 toneladas).
Sector secundario Industria en Yucatán Tipo de Industria % Alimentaria, bebidas y tabaco. 60,2 Textiles, prendas y productos de cuero. 14,3 Productos de minerales no metálicos. 8,9 Derivados de petróleo y carbón. 7,4 Maquinaría y equipo. 2,5 Otros. 6,7 <small>Fuente: Secretaría de Fomento Económico. Por la escasez de materias primas, Yucatán no es un estado con gran vocación industrial, con excepción de lo que significó para su desarrollo la agroindustria henequenera que llegó a significar la esencia de la economía estatal a lo largo de muchas décadas. Se contó también con una industria azucarera en el sur del estado que también declinó en la segunda mitad del siglo pasado. La industria salinera ha representado una opción de cierta envergadura para el desarrollo económico en el litoral norte y anteriormente en el litoral poniente del estado. La industria de los materiales para la construcción, basada en la explotación del lecho calcáreo peninsular, ha crecido significativamente en los últimos lustros acompañando al auge constructivo que ha tenido la región, muy especialmente en la costa del Caribe mexicano.
Otras industrias, en adición a las maquiladoras —en su gran mayoría industria de confección de prendas de vestir— que tuvieron un fuerte impulso a partir de 1985, pero que posteriormente sufrieron una declinación importante al inicio del presente siglo, son, la industria de la joyería y bisutería, la industria alimentaria de diversa índole y la industria de mueblería que, ésta, también, ha cobrado auge recientemente como acompañante del desarrollo turístico del mar Caribe mexicano.
En el sector secundario de la entidad, importante por su contribución a la generación de empleo, la industria manufacturera y la industria de la construcción tienen un gran efecto potenciador en los demás sectores económicos, Contribuye a la producción estatal total pues, solo en 2011, la industria local generó más de 203 millones de dólares. La inversiones extranjeras contribuyó al crecimiento industrial yucateco: de 1999 a 2008, Yucatán recibió 99,3 millones de dólares de inversión extranjera directa en el sector textil y confección, del cual, el 63% provino de los Estados Unidos, 14,9% de las Islas Caimán, 10% de China, 9,2% de las Islas Vírgenes y el restante 2,9% del Reino Unido, Canadá, Nicaragua e Israel. En el sector textil, la entidad aportaba el 3,13 de industrias maquiladoras de exportación en 2004, contando con 88 establecimientos.
Sector terciario En el sector terciario de la economía estatal, el más importante por su contribución al producto interno del estado, destacan el turismo y el comercio, que aportan el 63,2% del producto bruto. Para los primeros meses de 2006, las exportaciones se dirigieron en su mayoría a los Estados Unidos (79%), Irlanda (5,8%), Macao (4,3%) e Islas Caimán (2,4%), mientras que las importaciones provinieron principalmente de los Estados Unidos (68,2%), la India (13,6%), Canadá (4,7%), China (3,7%), Chile (1,1%) y Honduras (1%).
Subsector comercio Exportaciones a Importaciones de País Porcentaje País Porcentaje 79,8 % 75,3 % 3,5 % 6,8 % 3,4 % 5,1 % Otros 13,3 % Otros 12,8 % Fuente: Secretaría de Fomento Económico, 2008 Durante todo el y aún, desde finales del XIX, estrechamente vinculado a la economía del monocultivo henequenero, el comercio floreció y fue uno de los pilares de la economía estatal. De hecho, durante la última fase de desarrollo de la agroindustria emblemática, la etapa en la que la actividad se dio esencialmente apoyada por el subsidio federal, el comercio se volvió en receptáculo y agente distribuidor de los recursos provenientes de estos apoyos que nutrieron la economía estatal.
Hasta la fecha el sector comercial de la economía soporta en buena medida el crecimiento del producto bruto estatal, aunque cada día más desplazado por el subsector servicios, particularmente el turismo.