Nikolái Dmítrievich Avkséntiev (, Penza, 16 de noviembre de 1878-Nueva York, 4 de marzo de 1943) fue un destacado dirigente del Partido Social-Revolucionario ruso (PSR). Durante el periodo revolucionario ruso de 1917, presidió el Comité Ejecutivo Central de los Sóviets de Campesinos y fungió como ministro del Interior durante algunas semanas. Opuesto a la Revolución de Octubre, participó en las acciones de la oposición al Gobierno bolchevique durante la guerra civil rusa hasta su exilio forzoso a finales de 1918.

Nació en Penza en 1878 en el seno de una familia aristócrata. Estudió en la Universidad de Moscú hasta su expulsión en 1899 por su participación en actividades subversivas; marchó entonces al exilio para continuar formándose en Alemania entre 1900 y 1904.

Fue elegido copresidente del Sóviet de San Petersburgo durante la Revolución de 1905 como representante del Partido Social-Revolucionario. Tras el fracaso de la revolución, el partido entró en una grave crisis. Avkséntiev ingresó entonces en una nueva corriente conocida como «liquidacionista» o «pochinista» (por su publicación, de nombre Pochín), la más derechista del partido y más cercana a los liberales que a los demás socialistas, convencida de la necesidad de participar en las instituciones progresistas como los zemstvos. En el segundo congreso del partido celebrado en febrero de 1907, fue elegido miembro del comité central y redactor de la publicación del partido, Znamia trudá. Durante la Primera Guerra Mundial, se contó entre los dirigentes socialistas de la corriente defensista de los socialrevolucionarios. Vivió en París durante el conflicto y regresó a Petrogrado en la primavera de 1917.

Miembro del Comité ejecutivo del Consejo de Delegados de Trabajadores y Soldados (Sóviet de Petrogrado), su participación fue limitada en este por sus actividades en el Consejo de Campesinos, que presidía. Avkséntiev formó parte del ala derecha del partido —como el resto de sus compañeros de estudios en Heidelberg—, minoritaria pero muy influyente. En este grupo Avkséntiev se destacó como el adalid de la continuación de la participación rusa en la guerra mundial. Expresó con vehemencia su apoyo a la formación de Gobiernos de coalición entre burgueses y socialistas. Fungió como ministro del Interior desde el , sustituyendo en el cargo a Irakli Tsereteli, hasta mediados de septiembre. Sus medidas de represión de los «comités de la tierra», aunque menor de lo aireado en la época, mermaron la popularidad del partido entre campesinos y soldados y facilitaron la propaganda de los partidarios de Lenin.

Fue presidente del Preparlamento. Se opuso a la Revolución de Octubre en la que el Partido Bolchevique de Lenin se hizo con el poder. Justo tras la revolución presidió el «Comité de Salvación de la Patria y la Revolución», opuesto al golpe bolchevique y que teóricamente dirigió el fallido levantamiento de los cadetes de la capital contra los bolcheviques. Tras el aplastamiento de la rebelión abandonó Petrogrado. Trató infructuosamente de recabar el apoyo de los tres ejércitos del frente rumano. Su arresto (, parte de la medidas gubernamentales contra la asamblea constituyente) fue la primera vez que dirigentes socialistas eran detenidos acusados de contrarrevolución.

Se trasladó a Samara cuando se estableció allí el Gobierno rebelde del Komuch en el verano de 1918, como otros destacados dirigentes socialrevolucionarios. En agosto, como plenipotenciario de la Unión por la Regeneración de Rusia, presidió la conferencia fallida de Cheliábinsk en la que se trató de unificar a las autoridades antibolcheviques surgidas tras la revuelta de la Legión Checoslovaca. Presidió asimismo la conferencia de Ufá días más tarde. En el otoño de 1918, formó parte del Directorio de Omsk, creado el 23 de septiembre como Gobierno provisional hasta la reunión de la asamblea constituyente, pero pronto se enemistó con los militares contrarrevolucionarios que respaldaban al almirante Aleksandr Kolchak. El gobierno, poco más que un ente vacío sin fuentes de financiación, estaba encabezado por el propio Avkséntiev. Desprovisto de verdadera autoridad y sin la confianza de socialrevolucionarios y derechistas, Avkséntiev se limitó a pretender dirigir el gobierno, que recordaba al Gobierno provisional ruso en su última fase bajo Aleksandr Kérenski. Ambas fuerzas aliadas, socialrevolucionarios y derechistas, conspiraron desde el comienzo para derrocar a Avkséntiev y su directorio. Arrestado brevemente por las fuerzas de derecha que instalaron a Kolchak en el poder el , fue deportado. Se estableció en París y permaneció activo entre los círculos de la emigración rusa. Tras la derrota francesa al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, se trasladó a los Estados Unidos. Falleció en este país en 1943.

Comienzos Nació en 1878 en el seno de una familia aristócrata, hijo de un abogado de Penza. Estudió en la Universidad de Moscú hasta su expulsión en 1899 por presidir la unión local de organizaciones obreras (zemliáchestva). Marchó al exilio para continuar formándose y estudió en Berlín, Leipzig y Halle entre 1900 y 1904. Fue el principal miembro del grupo conocido como «socialrevolucionarios de Heidelberg», formado por estudiantes de la Universidad de Heidelberg, entre los que se contaban V. M. Zenzínov, Abram Gots y Vadim Rúdnev, y que se caracterizaba por la influencia de la filosofía neokantiana y el marxismo. De mentalidad inquieta y hábil orador, abogaba por la inclusión de la obra de Emanuel Kant, Piotr Lavrov y Nikolái Mijáilovski en el programa socialrevolucionario. Su interés intelectual lo llevó a estudiar distintos movimientos progresistas del momento. Se doctoró con el filósofo kantiano Alois Riehl.

Fue elegido covicepresidente del Sóviet de San Petersburgo durante la revolución de 1905 como representante de su partido en el nuevo organismo. Cooperó activamente con Trotski, alma del sóviet, en el ambiente de armonía que caracterizó la actividad de los partidos presentes en este; en 1917, ya como ministro del Interior del Gobierno de Kérenski, ordenó su arresto. Destacó como orador en la capital durante los meses de revolución. Arrestado y enviado al exilio interior, logró huir.

Tras el fracaso de la revolución de 1905, el partido entró en una grave crisis, siendo prácticamente desmantelado y quedando reducido de unas pocas figuras intelectuales, muchas de ellas en el exilio. Avkséntiev era una de ellas, parte de una nueva corriente conocida como «liquidacionista» o «pochinista» (por su publicación, de nombre Pochín), la más derechista del partido, convencida de la derrota total del movimiento revolucionario y de la necesidad de participar en las instituciones progresistas como los zemstvos o en las elecciones a la Duma —algo que la mayoría de las agrupaciones del partido rechazaba—, en realidad más cercana a los liberales que a los demás socialistas. Avkséntiev rechazaba continuar empleando el terrorismo. Propugnaba, por el contrario, el abandono de las actividades clandestinas y que el partido se concentrase en las actividades legalmente permitidas en Rusia. En el segundo congreso del partido celebrado en febrero de 1907, fue elegido miembro del comité central y redactor de la publicación del partido, Znamia trudá.

En 1911, se mostró favorable a participar en las elecciones a la cuarta Duma, para poder utilizar las Cortes como instrumento político, al contrario que otros miembros del partido, que creían que el Parlamento era un mero artificio del régimen zarista. Dada que esta última posición era la mayoritaria, Avkséntiev y los que disentían formaron una corriente separada en torno a Pochín, fundado a finales de año. A pesar de esto, Avkséntiev permaneció en la junta editorial del periódico del partido Znamia trudá, al tiempo que participaba también en Pochín, la publicación de la corriente opositora conservadora.

Primera Guerra Mundial Durante la Primera Guerra Mundial, Avkséntiev se contó entre los dirigentes socialistas de la corriente defensista de los socialrevolucionarios, y colaboró estrechamente con otros miembros de ésta como Vadim Rúdnev, Abram Gots, etc. La mayoría de las figuras del partido en el exilio sostuvieron esta postura. Se opuso, sin embargo, a la aprobación de créditos de guerra, a diferencia de otros defensistas más radicales. Vivió en París durante el conflicto.

Regresó a Petrogrado el junto con otros exiliados defensistas socialrevolucionarios.

El periodo revolucionario Apoyó la Revolución de Febrero que acabó con la autocracia zarista y la dinastía Románov; desempeñó diversos cargos en la Duma, el Sóviet de Petrogrado y el Gobierno Provisional Ruso. Se encontraba entre los miembros conservadores del partido socialrevolucionario en este periodo. Miembro del comité ejecutivo del Consejo de Delegados de Trabajadores y Soldados (Sóviet de Petrogrado), su participación fue limitada en este por sus actividades en el Consejo de Campesinos, que presidía. Aleksandr Kérenski, primer ministro de los últimos Gobiernos de coalición burgués-socialista del Gobierno Provisional Ruso, contó con el apoyo de Avkséntiev y de la fracción derechista del Partido Social-Revolucionario. Avkséntiev fue ministro del Interior con Kérenski, aplicando medidas represivas contra los campesinos que ocupaban las tierras, para disgusto de la mayoría del partido.|thumb|right Avkséntiev formó parte del ala derecha del partido —como el resto de sus compañeros de estudios en Heidelberg—, minoritaria pero muy influyente por su cohesión, el apoyo que recibía de parte de la intelectualidad y la decisión en la defensa de sus opiniones políticas. En la misma corriente se encontraban Rúdnev, alcalde de Moscú, Bunakov-Fondaminski, miembro del comité central y ligado familiarmente a Gots, o Vishniak, el especialista legal del partido. En general favorecían a Kérenski y contaban En este grupo Avkséntiev se destacó como el adalid de la continuación de la participación rusa en la guerra mundial. Era el mejor organizador del partido y el más cercano a los kadetes. Junto con Zenzínov, era uno de los principales coordinadores del PSR. Avkséntiev mantuvo durante todo el periodo su defensa de una unión de «todas las fuerzas vitales» del país para continuar el conflicto hasta la victoria de los Aliados, otorgando gran importancia a la coalición con las fuerzas burguesas, como hicieron también los mencheviques. Expresó con vehemencia su apoyo a la formación de Gobiernos de coalición entre burgueses y socialistas. Infantería rusa en 1917. Avkséntiev fue uno de los más firmes defensores de la permanencia de Rusia en la guerra del lado aliado entre los dirigentes socialrevolucionarios. Su postura contaba con el apoyo de los políticos burgueses y de las embajadas aliadas.|thumb|left En junio de 1917, apoyó la moción del dirigente menchevique Irakli Tsereteli para disolver las unidades de la guarnición de Petrogrado afines a los bolcheviques y la Guardia Roja tras la fallida manifestación a favor del derrocamiento del gobierno provisional y el traspaso del poder a los sóviets del , que fue finalmente rechazada por la mayoría del consejo.