thumb|250px|"The Breakers", mansión de la época Gilded Age en Newport, Rhode Island, perteneciente a la familia Vanderbilt. thumb|250px|La celebración por la finalización del primer ferrocarril transcontinental, 10 de mayo de 1869.

En la historia de los Estados Unidos, la denominada Edad Dorada fue el período entre las décadas de 1870 y 1890, después de la guerra de Secesión y de la Reconstrucción, en que el país conoció una expansión económica, industrial y demográfica sin precedentes, sobre todo en el norte y oeste, pero también un gran conflicto social y grandes desigualdades económicas y sociales.

El término Edad Dorada se volvió de uso común durante las décadas de 1920 y 1930 y se derivó de la obra del escritor Mark Twain (junto con Charles Dudley Warner) The Gilded Age: A Tale of Today (La Edad Dorada: una historia de hoy), que hacía sátira de una era de serios problemas sociales enmascarada bajo una muy delgada capa de pan de oro. La primera mitad de la Edad Dorada coincidió aproximadamente con la mitad de la era victoriana en Gran Bretaña y la Belle Époque en Francia. Su inicio, en los años posteriores a la guerra civil estadounidense, coincide con la Era de la Reconstrucción (que terminó en 1877).Christopher M. Nichols, Nancy C. Unger. A Companion to the Gilded Age and Progressive Era. John Wiley & Sons, 2017. p. 7. Fue seguida, en la década de 1890, por la Era Progresista.

La Edad Dorada se solapó con la Reconstrucción (que se acabó en 1877) e incluyó el pánico de 1873. La época se caracterizó por un crecimiento extraordinariamente rápido del ferrocarril, de pequeñas fábricas, bancos, almacenes, de minas y otros negocios familiares, junto con una enorme expansión de las tierras arables altamente fértiles del Oeste. También hubo un gran aumento de la diversidad étnica de los inmigrantes europeos y de los estados orientales, atraídos por las promociones de las compañías de navegación y de ferrocarril, que destacaban la posibilidad de encontrar trabajo y tierras arables.

Los salarios estadounidenses, especialmente el de los trabajadores cualificados, eran mucho más altos que en Europa, lo que atrajo a millones de inmigrantes. El aumento de la industrialización produjo un aumento de los beneficios empresariales y también de los salarios reales que crecieron un 48% desde 1880 hasta 1890, lo que no impidió que fuera una época de pobreza para quienes no conseguían trabajo y para los inmigrantes europeos. Se produjo la Gran Depresión de 1873, dos grandes depresiones a nivel nacional junto con dos pánicos bancarios (el pánico de 1873 y el pánico de 1893).

El Sur de Estados Unidos se mantuvo económicamente devastado; su economía llegó a estar cada vez más ligada a la producción de algodón y el tabaco, cuyos precios bajaron. Los afroestadounidenses en el sur fueron despojados del poder político y de los derechos de voto.

El panorama político fue notable porque, a pesar de cierto nivel de corrupción, la participación electoral fue muy alta y en las elecciones nacionales se vieron dos partidos muy igualados. Los temas dominantes eran los culturales (especialmente los relacionados con la prohibición, la educación y los grupos étnicos o raciales) y los económicos (aranceles y el suministro de dinero). Con el rápido crecimiento de las ciudades, las maquinarias políticas tomaron cada vez más el control de la política urbana. En los negocios, se formaron poderosos trusts a nivel nacional en algunas industrias. Los sindicatos lucharon por por la reducción de la jornada laboral, jornadas laborales de ocho horas y la abolición del trabajo infantil; los reformistas de clase media exigieron la reforma de la administración pública, la prohibición del licor y la cerveza, y el sufragio femenino. Gobiernos locales en el Norte y el Oeste construyeron escuelas públicas, principalmente escuelas primarias; empezaron a surgir escuelas secundarias públicas. Se fundaron instituciones privadas con el apoyo de filántropos locales. Las numerosas confesiones religiosas crecieron en número de miembros y en riqueza, convirtiéndose el catolicismo en la más grande. Todas ellas ampliaron su actividad misionera al ámbito mundial. Católicos, luteranos y episcopalianos fundaron escuelas religiosas y las comunidades más grandes fundaron numerosas universidades, hospitales y obras de caridad. Muchos de los problemas a los que se enfrentaba la sociedad, especialmente la pobreza, dieron lugar a intentos de reforma en la subsiguiente era progresista.

Avances industriales y tecnológicos

Avances técnicos La Edad Dorada fue un periodo de crecimiento económico a medida que los Estados Unidos se ponía a la cabeza de la industrialización por delante de Gran Bretaña. La nación estaba expandiendo rápidamente su economía hacia nuevas áreas, especialmente la industria pesada como las fábricas, los ferrocarriles y la minería del carbón. En 1869, el primer ferrocarril transcontinental abrió las regiones mineras y ganaderas del lejano oeste. El viaje de Nueva York a San Francisco pasó a durar seis días en lugar de seis meses.Stephen E. Ambrose, Nothing Like It in the World; The Men Who Built the Transcontinental Railroad 1863–1869 (2000) El kilometraje de las vías férreas se triplicó entre 1860 y 1880, y volvió a duplicarse para 1920. Las nuevas vías férreas unieron zonas anteriormente aisladas con mercados más grandes y permitieron el aumento de la agricultura, la ganadería y la minería comerciales, creando un verdadero mercado nacional. La producción de acero estadounidense aumentó hasta superar los totales combinados de la Gran Bretaña, Alemania y Francia.

Inversores en Londres y París inyectaron dinero en los ferrocarriles a través del mercado financiero estadounidense centrado en Wall Street. Para 1900, el proceso de concentración económica se había extendido a la mayoría de ramas de la industria: unas pocas grandes corporaciones, llamadas "trusts", dominaban el acero, el petróleo, el azúcar, la carne y la maquinaria agrícola. A través de la integración vertical, estos trusts podían controlar cada aspecto de la producción de un bien específico, asegurándose de maximizar los beneficios del producto acabado y minimizar los precios, y, al controlar el acceso a las materias primas, impidiendo que otras empresas pudieran competir en el mercado. Varios monopolios—siendo Standard Oil el más famoso— llegaron a dominar sus mercados manteniendo los precios bajos cuando aparecían competidores; crecieron a un ritmo cuatro veces superior al de los sectores competitivos.

Frederick Winslow Taylor descubrió que la eficiencia de los trabajadores en la industria acerera podía mejorarse por medio el uso de observaciones muy de cerca con un cronómetro para eliminar el desperdicio de esfuerzo. La mecanización convirtió a algunas fábricas en un grupo de trabajadores no cualificados llevando a cabo tareas simples y repetitivas bajo la dirección de capataces e ingenieros cualificados. Los talleres mecánicos crecieron rápidamente y en ellos trabajaban obreros e ingenieros altamente cualificados. Tanto el número de trabajadores no cualificados como el de los cualificados aumentó, al igual que sus salarios.Daniel Hovey Calhoun, The American Civil Engineer: Origins and Conflicts (1960)

Los ferrocarriles inventaron la administración moderna, con cadenas de mando claras, informes estadísticos y complejos sistemas burocráticos. Sistematizaron las funciones de los mandos intermedios y establecieron trayectorias profesionales explícitas. Contrataban a hombres jóvenes de 18 a 21 años y les daban ascensos internamente hasta que alcanzaban la categoría de ingeniero de locomotoras, conductor o agente de estación a los 40 años de edad, aproximadamente. Se inventaron trayectorias profesionales para trabajos manuales cualificados y para administradores de cuello blanco, empezando por los ferrocarriles y expandiéndose a las finanzas, la industria manufacturera y el comercio. Junto con el rápido crecimiento de las pequeñas empresas, una nueva clase media crecía rápidamente, especialmente en las ciudades del norte.Walter Licht, Working for the Railroad: The Organization of Work in the Nineteenth Century (1983)

Estados Unidos se convirtió en líder mundial en tecnología aplicada. Entre 1860 y 1890 se concedieron 500.000 patentes para nuevos inventos, más de diez veces el número de patentes concedidas en los setenta años previos. George Westinghouse inventó los frenos de aire para los trenes (haciéndolos más seguros y rápidos). Theodore Vail creó la American Telephone & Telegraph Company y construyó una gran red de comunicaciones.Richard R. John, Network Nation: Inventing American Telecommunications (2010) Thomas Edison, además de inventar cientos de aparatos, estableció la primera empresa de alumbrado eléctrico, basándose en la corriente continua y en una eficiente lámpara incandescente. El suministro de energía eléctrica se extendió rápidamente por las ciudades de la Edad Dorada. Las calles se iluminaron en las noches y los tranvías eléctricos permitieron ir más rápido al trabajo y facilitaron las compras.

El petróleo dio origen a una nueva industria que comenzó con los campos petrolíferos de Pensilvania en la década de 1860. Estados Unidos dominó la industria global hasta la década de 1950. El queroseno sustituyó al aceite de ballena y a las velas para iluminar los hogares. John D. Rockefeller fundó la Standard Oil Company y monopolizó la industria petrolera, que producía principalmente queroseno antes de que el automóvil creara una demanda de gasolina en el .Harold F. Williamson, The American Petroleum Industry 1859–1899 The Age of Illumination (1959)

Ferrocarriles miniaturadeimagen|La Terminal Grand Central en la ciudad de Nueva York, abierta en 1871 Según el historiador Henry Adams, el sistema de ferrocarriles necesitó:

las energías de una generación, pues requería toda la nueva maquinaria a crear: capital, bancos, minas, hornos, talleres, centrales eléctricas, conocimientos técnicos, población mecánica, junto con una remodelación constante de los hábitos, ideas e instituciones sociales y políticas para adaptarse a la nueva escala y ajustarse a las nuevas condiciones. La generación entre 1865 y 1895 estaba ya hipotecada al ferrocarril, y nadie lo sabía mejor que la propia generación.

El impacto de los ferrocarriles puede examinarse a través de cinco aspectos: el transporte marítimo, las finanzas, la administración, las trayectorias profesionales y la reacción popular..

El transporte de mercancías y pasajeros miniaturadeimagen|Estación ferroviaria de Sacramento en 1874 En primer lugar, los ferrocarriles proporcionaron una red muy eficaz para el transporte de mercancías y pasajeros a lo largo de un gran mercado nacional. El resultado fue un impacto transformador en la mayoría de sectores de la economía, incluyendo la manufactura, el comercio minorista y mayorista, la agricultura y las finanzas. Los Estados Unidos contaban ahora con un mercado nacional integrado prácticamente del mismo tamaño de Europa, sin barreras internas ni aranceles, todo ello apoyado por un idioma y sistema financiero comunes y un sistema jurídico común. y también

Bases del sistema financiero privado