La pedagogía infantil es una disciplina científica cuyo objeto de estudio es la educación de los niños. Está relacionada con la adquisición de nuevas habilidades mediante su desarrollo. Es el fundamento donde se reúnen diferentes saberes, reconocimientos y aceptaciones frente a la gran diversidad, la interacción social, cultural y académica, desde el cual se favorece la formación integral de los profesionales que tendrán a su cargo la educación de niños y niñas, como sujetos con capacidades y competencias para la vida.

El experto en pedagogía infantil posee una amplia forma metodológica, investigativa y teórica para desarrollar una actividad docente en el área de la educación preescolar y primaria. El pedagogo responde a las necesidades académicas de los niños y las niñas de 0 a 7 años, asimismo este especialista debe aprender a manejar ciertos aspectos en cuanto métodos y formas de aprendizaje y enseñanza. Cabe destacar, que no existen límites precisos en la definición y el alcance de la pedagogía infantil. Como ciencia, se encarga de estudiar todo lo referente a la educación de los niños.

El pedagogo debe tener capacidad para entender cómo es el desarrollo psicológico-cognitivo del niño al que enseña, de esta manera, dado el caso de un menor, al que se le dificulte guardar la información suministrada en un día de clase, el pedagogo podrá empezar a trabajar a fondo con el niño, y poner en práctica un método cognitivo, que le ayude a mejorar el procesamiento de dicha información.

La tarea de estos pedagogos, también incluye la elaboración o análisis de las políticas educativas, y el desarrollo de propuestas que favorezcan el pensamiento crítico, analítico y autónomo del niño. La propuesta más importante para lograr que el niño adquiera estas habilidades, es la enseñanza mediante el juego.

Se debe trabajar de manera distinta en las diferentes etapas de la infancia, ya que, es natural que los niños de 0 a 12 meses no tengan las mismas habilidades que los niños de 1 año en adelante.

Desarrollo de habilidades de 0 a 7 años Durante esta etapa, la sensación de confianza y seguridad es fundamental para el desarrollo de las diferentes habilidades. En la pedagogía infantil se considera que los niños, en las diferentes edades, tienen diferentes formas de expresar sus habilidades, siendo crucial ayudarlos a fortalecerlas. Los enfoques educativos sugieren mejor es dejar que los niños y niñas experimenten las cosas, sin forzarlos ni imponerles actividades que no desean, para no interrumpir su ciclo natural de adquisición de habilidades. Bajo esta perspectiva el niño debe elegir lo que desea hacer, y se le debe permitir hacerlo a su modo, ya que, así él descubrirá la manera, en la que se le facilite realizar las actividades. Por lo tanto, para lograr el desarrollo completo de habilidades, el pedagogo ha de tener en consideración las etapas de desarrollo del niño.

De 0 a 12 meses Debido a que se encuentran en una etapa inicial para realizar grandes actividades, el pedagogo enfoca su labor en el cuidado integral de los niños, reconociendo que son seres activos que buscan indagar y descubrir su entorno de forma constante. Mediante estímulos específicos, el especialista enseña al menor a desarrollar sus sentidos (oído, vista, tacto, gusto y olfato). Estas acciones resultan benéficas para posterior desarrollo emocional del infante, periodo en el que comenzará a manifestar —a través de expresiones corporales y gestuales— estados de inconformidad, felicidad, comodidad, placer o pena. Asimismo, se incorpora las habilidades motrices para ayudar a los pequeños a mejorar el manejo de los objetos que lo rodean, promoviendo la libertad de su crecimiento.

De 12 meses a 4 años de edad Capacidades y Habilidades de los Niños: Se producen avances en la mayor parte de aspectos mentales del niño, como la expresión, la autonomía general, la psicomotricidad, la imagen corporal, y especialmente en el lenguaje, el cual, le permite ampliar sus relaciones con los demás niños y adultos. Es una etapa de cambios en su motricidad, que le darán la oportunidad de utilizar todo su cuerpo y aprovechar las habilidades de manipulación para manejar ciertos materiales, apilar bloques, abotonarse y recortar, permitiendo así, desarrollar sus capacidades en su totalidad.

El papel de los padres en el desarrollo de los niños: El roll de los padres durante los primeros años de sus hijos, es la más grande influencia en su desarrollo. El aprendizaje en el hogar contribuye en su total desarrollo intelectual y social. La actitud de los padres, sus aspiraciones y comportamiento son importantes, así como su habilidad para entender el progreso que día con día tienen sus hijos, además de esto, el hablar con ellos sobre su aprendizaje. Un ambiente de enseñanza en el hogar puede traer muchos beneficios, tanto para los adultos, como para los niños, puede crear una cultura de aprendizaje, ayudar a mejorar sus habilidades y confianza en sí mismo.

Participación del pedagogo en esta etapa:'' La función principal del pedagogo será, la de estimular este desarrollo del niño en todas sus potencialidades, tanto las capacidades como la moral autónoma y los hábitos. Es fundamental empezar a trabajar habilidades artísticas, mediante actividades lúdicas que ayuden al niño a relacionarse con sus compañeros de clase. Algunas de las actividades que podemos implementar son, ofrecer al niño lápices de cera, y estimularlo a que dibuje libremente e imite modelos que se le den, primero sencillos (líneas verticales, horizontales, círculos) y luego más complicados (cruz, arcos...). Al principio cuando el niño dibuja se sale del contorno del papel, pero, Poco a poco aprende a respetarlo. También se pueden hacer puntos para que él los una y haga la figura que sé esta enseñando. Como están desarrollando el control muscular, el pedagogo tiene la oportunidad para ejecutar juegos y actividades que involucren el uso de todo su cuerpo, en este mismo momento, el niño está en toda la capacidad para aprender a manejar ciertos materiales, como tijeras, ganchos, tableros, entre otros, ya que, mediante ellos la coordinación y concentración puede desarrollarse completamente. En esta etapa, podemos llevar a cabo actividades como jugar con el niño y un palo de escoba, para que lo monte como caballito, y estimularlo a que corra dándole puntos de referencia en línea recta, en círculo, lento, rápido, que corra y se detenga. Además, podemos ofrecer al niño revistas o periódicos viejos, para que rasgue y luego para que recorte. Al principio se deben dirigir sus movimientos, pero poco a poco mejorará esta habilidad. De esta manera, el aprende también, a orientarse en el espacio y nociones de ritmo y tiempo, cuando corre lento y rápido.

De 4 a 7 años de edad En esta etapa, el niño empieza a enfrentar verdaderos desafíos, debido a que, se va encontrar con niños que se destaquen mejor en unas cosas, su estado emocional puede decaer, ocasionando la pérdida del interés en las clases. Lo importante es apoyar al niño, motivarle para que todo lo que haga lo vea como un cambio significativo, por eso elogiar todos sus esfuerzos, hará que el niño se sienta mejor y recupere su confianza, darle cariño, preguntarle cómo va con sus deberes y si se le dificulta realizar las actividades, encontrar un modo divertido para hacerlas, pero siempre, dejando que él lo haga a su manera.

Socialmente, el niño se encuentra en la capacidad para compartir con todos sus compañeros, pero en esa etapa, están atrapados en el egocentrismo y sólo piensan en ellos mismos, en este momento el pedagogo debe intervenir y enseñarle que el trabajo en equipo, es mejor que trabajar solo. Obviamente, no se debe presionar, ya que, lo único que se estaría haciendo es obligar al niño, a estar con alguien con quien no quiere estar o compartir.

La independencia se está desarrollando y poco a poco él/ella va adquiriendo responsabilidad, el pedagogo con paciencia debe fomentar y motivar a los niños que empezar a hacerse cargo de pequeñas labores es bueno, le traerá beneficios.

Malos hábitos y moralidad Los malos hábitos son adquiridos en esta fase, es por esto que depende de los padres formar buenos o malos hábitos en ellos, ya sean de tipo fisiológico tales como la respiración bucal, la queilofagia, la onicofagia, el empuje lingual, la masticación de objetos y el uso de chupetes después de los 3 años, la constipación crónica, originando dietas inadecuadas tales como, muchas harinas y pocas verduras o frutas, bajo consumo de agua que producen falencias en el sistema digestivo.

Además de esto también se desarrollan los miedos ocasionados por pesadillas, produciendo en ellas gran variedad de pánico a diferentes situaciones, por tal motivo, es recomendable mantener la luz prendida en su habitación, y buscar diferentes maneras de animarlo, para que esto no se convierta en un problema a futuro.

Por otro lado, es necesario ejercer control sobre cada uno de los trastornos alimenticios, tales como obesidad, anorexia o la anemia y del mismo modo, evitar los diferentes tipos de accidentes, producidos por la manipulación indebida de diferentes elementos nocivos, ya que los niveles de mortandad a causa de la toxicidad son elevados.

En cuanto a trastornos fisiológicos, cognitivos y sociales, encontramos la tartamudez sin embargo este es más frecuente en el sexo masculino y esta ocasionado por la ruptura del mecanismo de integración, del habla en los primeros años de vida, provocando como resultado, la falta de fluidez, y el patrón de tiempo en el habla, sin embargo esto puede ser de origen hereditario, otro factor involucrado es el autismo, que es muy común en niños que han tenido algún tipo de experiencia negativa, que les impide ser sociables; denominado como un trastorno generalizado del desarrollo, que se caracteriza por la falta de relación e interacción social, y que requiere de estricto control para poder ser superado.

Lectoescritura Se considera importante la puesta en marcha un plan lecto-escritor para que empiece a desarrollar sus habilidades motoras y cognitivas.

Función de la educación inicial La educación inicial es el proceso mediante el cual, los niños menores de 6 años acceden a la educación formativa , por esta razón Rivera afirma: “Diversas investigaciones permiten enfatizar que el desarrollo de la inteligencia, la personalidad y el comportamiento social en los seres humanos ocurre más rápido durante los primeros años. La mayoría de las células cerebrales y las conexiones neuronales se desarrollan durante los dos primeros años etapa–esencial para aumentar el potencial de aprendizaje– en donde interviene no solo la salud y nutrición de los pequeños, sino factores como el tipo de interacción social y el ambiente que los rodea; los niños que sufren tensión extrema en sus primeros años pueden ser afectados desfavorable y permanentemente en el funcionamiento del cerebro, el aprendizaje y la memoria.” (1998, pág. 50).

De este modo se hace necesario el fortalecimiento del niño brindándole una educación de calidad, con el fin de que desarrolle todas y cada una de sus habilidades, teniendo en cuenta sus debilidades ayudándole a fortalecerlas y mejorarlas, sin embargo, la educación está manipulada por diversos factores tales como sociopolíticos y económicos, por esta razón, algunos centros están destinados únicamente al cuidado de los niños sin brindar ningún tipo formación, con el ánimo de permitir que las madres puedan trabajar,