El Partido Socialrevolucionario de Izquierda (), cuyos partidarios eran llamados a veces socialrevolucionarios de izquierda, SR de izquierda o eseristas de izquierda, fue un partido formado por la escisión de la fracción más izquierdista del Partido Social-Revolucionario (PSR) ruso tras el II Congreso de los Sóviets, que creó su propia organización en diciembre de 1917, mes en el que entró a formar parte del Gobierno revolucionario bolchevique (Sovnarkom) constituido a raíz de la Revolución de Octubre.Hafner (1991), p. 324 El partido mantuvo la alianza de Gobierno con los bolcheviques hasta la firma de la Paz de Brest-Litovsk y favoreció la extensión de la autoridad de aquel en el campo, pero entró en decadencia en el verano de 1918 tras la persecución gubernamental por el fallido alzamiento de julio.

La crisis sufrida por el PSR, incapaz de plantear un plan coherente para acabar con la guerra, condujo a la división del partido en noviembre de 1917. Los elementos más populares del antiguo partido pasaron en su mayoría al nuevo PSRI. Los miembros de la corriente que acabó formándolo habían mantenido durante la Revolución de Octubre una postura igual a la de los bolcheviques, participando en la agitación a favor de la disolución del Gobierno Provisional Ruso, del traspaso del poder a los sóviets y presidiendo el Comité Militar Revolucionario.Radkey (1963), p. 143

En diciembre la fracción se constituyó en partido político separado del PSR y al poco tiempo ingresó en el nuevo Gobierno soviético. Aunque se desconoce el alcance real de la escisión desencadenada por el Comité Central del PSRRadkey (1963), p. 137 se considera que fue notable y privó al PSR de la mayor parte de sus elementos más radicales y de la mayoría de su respaldo entre los soldados, mientras que la intelectualidad permaneció mayoritariamente en el antiguo partido y el campesinado se dividió entre las dos formaciones.Radkey (1963), p. 131 La alianza entre bolcheviques y socialrevolucionarios de izquierda duró hasta mediados de marzo de 1918, cuando los segundos abandonaron el Gobierno en protesta por la firma del Tratado de Brest-Litovsk.

El partido supervisó la reforma agraria aprobada por el Gobierno a finales de 1917. Las reformas legales que avalaron los cambios en el campo aumentaron el apoyo al régimen soviético en el agro ruso. En la primavera su influencia creció, mientras el respaldo de los bolcheviques decrecía. En mayo la relación entre bolcheviques y socialrevolucionarios empeoró notablemente por las acciones de aquellos en política interior, lo que se unió a los desacuerdos sobre política exterior.

El comité central prefirió presionar a los bolcheviques exigiendo la convocatoria de un nuevo congreso de los sóviets unificados, confiando en someter la política del Gobierno a dura crítica en el mismo. A pesar de las estimaciones previas al congreso, los bolcheviques se aseguraron una amplia mayoría, lo que eliminó las esperanzas del PSRI de modificar la política del Gobierno. Esta desilusión, la sensación de peligro de los dirigentes del partido y el convencimiento de que el asesinato del embajador alemán mediante un acto terrorista en la tradición socialrevolucionaria llevaría a una reanudación de las hostilidades con el imperio condujeron a la precipitada decisión de llevar a cabo el homicidio.

Lenin aprovechó la acción socialrevolucionaria, que puso brevemente en graves apuros a su Gobierno ante Alemania, para eliminar definitivamente al PSRI como rival político. Aunque sobrevivió de manera residual hasta 1923-1924, el partido no se recuperó de la represión sufrida a manos de los bolcheviques durante el verano y el otoño de 1918.

Antecedentes La fracción del Partido Social-Revolucionario que más tarde se escindió de este comenzó a formarse tras la Revolución de Febrero de 1917, agrupaba a los elementos más radicales del partido y se destacó ya en el I Congreso Panruso de los Sóviets de mediados de mayo de 1917 por su postura cercana a la de los bolcheviques, mientras el grueso del partido se alineaba con los mencheviques.Radkey (1958), p. 152 Su origen eran aquellos miembros del partido que se habían opuesto a la mayoría defensista del partido durante la Primera Guerra Mundial, principalmente los que habían adoptado una posición derrotista. Los socialrrevolucionarios de izquierda eran especialmente fuertes en la organización de Petrogrado, donde se opusieron a la continuación de la Primera Guerra Mundial defendida por la fracción centrista del partido ya desde mediados de abril. Eran además fuertes desde mediados de la primavera en el comité de la región norte (con Borís Kamkov, Prosh Proshián o el veterano Mark Natansón), en Kazán, Kronstadt, Helsinki o en Járkov.

Más tarde se convirtieron en la principal corriente en importantes provincias rurales del interior ruso, lugares donde los socialrrevolucionarios gozaban del favor de la población.Radkey (1958), p. 192 Ya en el tercer congreso del partido en mayo, eran una fracción numerosa e importante, aunque no fue hasta la crisis del otoño y la Revolución de Octubre cuando su respaldo abarcó todo el país. Durante el verano de 1917, fue cobrando fuerza entre los comités de soldados, tanto en el interior del país como en el frente.

A la cabeza de la fracción que luego se convirtió en partido separado, se hallaba una serie de jóvenes dirigentes, provenientes del exilio (Borís Kamkov), de Siberia (Mariya Spiridónova) o de las actividades de agitación entre la población (Prosh Proshián). La dirección del PSR, por el contrario, contaba con representantes más veteranos y conservadores, que condujeron al partido a la alianza con los liberales. Esta llevó al partido a compartir el poder gubernamental pero, a la vez, puso en riesgo su apoyo entre la población. Según avanzaba el año, la dirección del PSR se alejaba cada vez más del sentir de sus seguidores y de sus afiliados de base, lo que favorecía a la corriente izquierdista. El número de organizaciones y comités socialrrevolucionarios que seguían las consignas de la fracción izquierdista crecía, tendencia que se acentuó a comienzos del otoño. En general, mientras que campesinos, obreros y soldados se acercaban a las posiciones de la izquierda del partido, la intelectualidad continuaba respaldando la línea oficial del PSR. El comité ejecutivo del mayor sindicato ferroviario, el Vikzhel, elegido el 23 de agosto, contaba con mayoría de socialrrevolucionarios de izquierda. Durante los congresos de los sóviets regionales, nacionales o provinciales celebrados entre agosto y noviembre fue la división efectiva de los socialrrevolucionarios y la fortaleza de los de izquierda la que permitió a menudo la aprobación de mociones izquierdistas gracias a los votos de estos y de los bolcheviques.

Los izquierdistas se declaraban únicos representantes del programa del partido, proclamaban el carácter socialista y no burgués de la revolución, exigían la ruptura de la colaboración con esta y la aplicación inmediata de la socialización de la tierra, primero con su entrega a los comités de tierras y después a los propios campesinos. Se oponían además a la continuación de la guerra, incluso si ello suponía la firma de una paz separada con los Imperios Centrales. En política industrial, propugnaban la concesión de diversos derechos (de sindicación, de sueldos dignos, de jornadas de ocho horas) y el control obrero de las fábricas y tuvieron un papel relevante en los comités fabriles. Internacionalistas, deseaban la extensión de la revolución a los demás países. Abogaban por la transferencia del poder gubernamental a los sóviets, convencidos de que el Gobierno provisional no aplicaba las reformas que consideraban necesarias.

Tras el fallido golpe de Kornílov, esta corriente se hizo definitivamente con el control de la organización socialrrevolucionaria en la capital, tradicionalmente más radical que la de otras localidades.Radkey (1963), p. 16 Su crecimiento dentro del PSR los llevó a albergar esperanzas de llegar a controlarlo, lo que retrasó su escisión.

Los socialrrevolucionarios de izquierda ingresaron en el nuevo Comité Militar Revolucionario de Petrogrado (CMR) formado en octubre con el objetivo de hacer avanzar la revolución y a la vez moderar las acciones de los bolcheviques; uno de sus miembros, P. Lazimir, que había desempeñado un papel destacado en las medidas contra Kornílov y presidía la sección militar del Sóviet de Petrogrado, lo presidió oficialmente. Numerosos socialrrevolucionarios de izquierda, además de bolcheviques y otros activistas sin filiación clara, participaron en las actividades del comité, del que los primeros se retiraron en diversas ocasiones en protesta por las acciones de los bolcheviques. A pesar de la oposición de sus principales dirigentes, muchos socialrrevolucionarios de izquierda participaron finalmente en las acciones contra el desprestigiado Gobierno provisional antes del II Congreso Panruso de los Sóviets, en el que aquellos deseaban traspasar el poder gubernamental a los sóviets. La corriente moderada bolchevique, encabezada por Kámenev y Zinóviev, había contado con la colaboración del ala izquierda de los socialrrevolucionarios para formar una mayoría en la futura asamblea constituyente, proyecto alternativo al levantamiento propuesto por la fracción radical.

La escisión: el surgimiento de un nuevo partido Mariya Spiridónova, icono revolucionario y símbolo del nuevo partido tras la escisión del Partido Social-Revolucionario.|thumb|right La escisión final de gran parte del ala izquierda de los socialrrevolucionarios para formar un nuevo partido político se debió a la actitud del partido ante el II Congreso de los Sóviets.Radkey (1963), p. 96 Al comienzo el PSR se opuso a la convocatoria del nuevo congreso, temiendo que quedase dominado por los extremistas. Viendo más tarde que estos estaban decididos a celebrarlo y que contaría con legitimidad entre gran parte de la población, el partido cambió de postura, pero solo se presentó a las elecciones de delegados allí donde consideraba que tenía posibilidad de salir elegido, habiendo perdido gran parte del antiguo respaldo en las grandes ciudades y en el frente. En estos consejos, la mayoría de los delegados elegidos fueron bolcheviques o miembros del ala izquierda de los socialrrevolucionarios. Al menos la mitad de los delegados socialrrevolucionarios elegidos para el congreso pertenecían a la corriente izquierdista del partido. Ambas delegaciones sumadas contaban con una ligera mayoría en el congreso (alrededor de trescientos setenta o trescientos ochenta delegados de seiscientos cincuenta).

Los representantes de la izquierda del PSR deseaban que el Sóviet de Petrogrado no tomase el poder por sí mismo, sino que el Congreso de los Sóviets formase un nuevo Gobierno socialista que incluyese a los distintos partidos y que apartase a Kérenski del poder sin causar una guerra civil. El congreso debía además ser simultáneo con otro de los consejos de campesinos. A pesar de su presencia en el CMR, se oponían a una insurrección armada.