thumb|250px|El PCR en la marcha del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia de 2018. thumb|250px|Mural en Buenos Aires. alt=Movilización en Rosario el 24 de marzo de 2012 con motivo de un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1976.|miniaturadeimagen|Columna del ALDE (CEPA) en Rosario, organización estudiantil del PCR. El Partido Comunista Revolucionario (PCR), registrado ante la Justicia Electoral como Partido del Trabajo y del Pueblo (PTP), es un partido político argentino de izquierda, de ideología marxista-leninista-maoísta, que plantea la necesidad de la revolución democrática popular, agraria, anticapitalista y antiimperialista en marcha ininterrumpida al socialismo, que a su vez permita la transición al comunismo.Partido Comunista Revolucionario de la Argentina Actualmente es parte de Unión por la Patria, coalición encabezada por el Partido Justicialista anteriormente conocida como Frente de Todos.
Historia Fundación del PCR
El PCR nace el 6 de enero de 1968 como producto de una crisis que produjo la mayor ruptura en el Partido Comunista de la Argentina (PCA).
El proceso de ruptura arranca a mediados del año 1962 cuando en el interior del PCA y de la Federación Juvenil Comunista (FJC) comenzó a desarrollarse una corriente opositora al Comité Central, acusándolo de oportunista y revisionista. A mediados del año 1967 y denunciando la falta de democracia en dicho partido, conformarían el Comité Nacional de Recuperación Revolucionaria (PC-CNRR), adoptando luego su nombre actual. La fecha de su fundación responde a que el PCR asume la continuidad histórica de las banderas con las que se fundó el PCA, el 6 de enero del año 1918, y que luego este partido habría abandonado.
Las principales acusaciones que el PCR esgrimió contra la dirección del PCA como motivo de su ruptura fueron:
La falta de centralismo democrático y "métodos antileninistas" de la dirección del PCA. La adopción de teorías revisionistas y reformistas en relación con la posibilidad de un tránsito pacífico al socialismo por parte de la dirección del PCA. El oportunismo político y seguidismo a la burguesía que primaba en el Comité Central del PCA. Oposición de la dirección del PCA a la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) impulsada por Cuba. Oposición del CC del PCA a la solidaridad militante con la guerrilla que el Che Guevara comandaba en Bolivia, y en particular a la iniciativa de organizar acciones armadas para evitar el envío a través de Argentina de armas al ejército boliviano que combatía al Che. La alianza del PC con Augusto Timoteo Vandor en la CGT.
El núcleo fundador del PCR surgió de la mayoría de la dirección de la FJC (que aportó la mayor cantidad de militantes) y cuadros del PCA, confluyendo con el Movimiento Estudiantil Nacional de Acción Popular (MENAP), una corriente revolucionaria en la Universidad que dirigía la Federación Universitaria Argentina (FUA) en alianza con la FJC. Antes de su primer Congreso se incorporarían militantes de la Agrupación de Obreros Metalúrgicos Felipe Vallese, que dirigía René Salamanca en Córdoba. El primer Secretario General del PCR fue Otto Vargas, quien continuó en el puesto hasta su muerte, en 2019.
De la fundación a los primeros años
El PCR nace en plena dictadura de Juan Carlos Onganía, y mientras otras fuerzas afirmaban que “había que desensillar hasta que aclare” (frase de Juan Domingo Perón) y que era la hora de la burguesía, manifestó que “bajo los pies de la dictadura se estaba resecando un polvorín de odio popular” y que la tarea de los revolucionarios era trabajar para hacerlo estallar. Por esto fue acusado de “izquierdista” y aventurero por otras fuerzas.
Tuvo una activa participación en la pueblada conocida como Correntinazo, en mayo de 1969, donde dirigía la Federación Universitaria del Nordeste (FUNE).
En esos primeros años, su fuerza mayoritaria era estudiantil, donde dirigía la Federación Universitaria Argentina, entre otras Federaciones regionales y centros de estudiantes. Ante eso, y considerando que era imprescindible dirigir a la clase obrera, se planteó un viraje para crecer dentro del proletariado industrial, disputando los cuerpos de delegados, comisiones internas y sindicatos. En este camino, llegó a tener un peso significativo en el movimiento obrero, principalmente en Córdoba, donde dirigió la seccional del sindicato de los mecánicos (SMATA), el sindicato industrial más importante del interior del país, con René Salamanca a la cabeza.
Dio batalla a la línea de impulsar guerrillas urbanas o rurales, por considerar que eran propias de la pequeñoburguesía y dejaba afuera de la revolución a las masas, principalmente a los obreros. Tras el Cordobazo del 29 de mayo de 1969, mientras algunas fuerzas sacaron como conclusión que para el triunfo de esa pueblada hicieron falta 500 francotiradores, y otras fuerzas declararon que faltó un acuerdo con la burguesía, el PCR afirmó que faltó un poderoso partido Marxista-Leninista, y que el Cordobazo había “bocetado” el camino de la revolución argentina.
Este debate se agudizó tras la toma de Perdriel (matricería de la Renault, en Córdoba), dirigida por miembros del PCR. Allí, los obreros tomaron la planta con los directivos como rehenes, electrificaron las alambradas, prepararon molotovs al tiempo que amenazaban con hacerla estallar si no se reconocía a los delegados electos. La toma triunfó y los delegados fueron reincorporados. Ante ese hecho, el PCR editó un folleto titulado “Más vale un Perdriel que cien secuestros”, sentando posición sobre la táctica que debía seguir la clase obrera, en el camino de la Revolución.
En su II Congreso, realizado en el año 1972, adhirió al marxismo-leninismo-maoísmo.
Apoyó el retorno al país de Juan Domingo Perón, llamando a votar la fórmula Perón-Perón en las elecciones de septiembre de 1973.24 de marzo de 1976, ¿por qué el golpe?, Mario Hernández, Revista Herramienta Nº 5Acerca de 'El Cordobazo. Las guerras obreras en Córdoba 1955-1976' de James P. Brenan, Eduardo Salas, En Defensa del Marxismo Nro. 20, mayo de 1998 En noviembre de 1974, luego de la muerte de Perón, denunció los preparativos golpistas y llamó a luchar contra el golpe de Estado, "venga de donde venga", denunciando la supuesta participación en el mismo de la Unión Soviética, a la que consideraba socialimperialista, según las tesis maoístas que la definían como socialista de palabra pero imperialista de hecho. En ese sentido llamó a defender el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, al que caracterizó como un gobierno ‘tercermundista’ y de ‘burguesía nacional’ que habría tomado "medidas que, aunque reformistas, tenían un carácter antiimperialista y antiterrateniente". “El gobierno de Isabel Perón representaba en general los intereses de la burguesía nacional tercermundista. Este gobierno tomó medidas que, aunque reformistas, tenían un carácter antiimperialista y antiterrateniente” (Hoy Nº 602, 20/03/1996) Numerosos miembros del PCR fueron asesinados al final de este período.
El apoyo al gobierno peronista le valió la crítica de un sector de la izquierda y de la clase obrera, reflejándose, por ejemplo, en la prohibición del ingreso de los militantes del PCR a la Coordinadora interfabril de Zona Norte del Gran Buenos AiresLa Guerrilla Fabril, Héctor Löbbe, 2006
Al imponerse finalmente el Golpe de Estado, en 1976, sufrió la persecución por parte de la dictadura, encabezando la lista de partidos proscriptos. René Salamanca fue detenido desaparecido en la misma madrugada del Golpe.
Durante los años de la dictadura participó de importantes luchas obreras contra esta, encabezó la huelga de los obreros del frigorífico Swift en Berisso y tuvo una participación activa en la huelga larga de los obreros ferroviarios, de cuya organización participaba Manuel Guerra, secretario de organización de la Juventud Comunista Revolucionaria cuando fue detenido y desaparecido. Acompañó a las Madres de Plaza de Mayo, participó de las campañas de denuncia de las desapariciones ante los periodistas extranjeros con motivo del Mundial de Fútbol de 1978. Se opuso a una posible guerra contra Chile.El PCR y la dictadura, Rafael Gigli, Editorial Agora, (Series: Colección Nueva hora.)
Durante la guerra de las Malvinas impulsó la lucha nacional contra el invasor inglés, reclamando medidas como el no pago de la deuda externa con Inglaterra y la nacionalización de los bienes y tierras en manos inglesas.Pacheco, Santiago. La guerra de Malvinas. Editorial Agora. Buenos Aires, 2001
Al finalizar la guerra, llamó a luchar para que no quede “piedra sobre piedra” de la dictadura. Ante las elecciones de 1983, llamó a votar por la lista presidencial justicialista encabezada por Ítalo Luder, presidente del Senado durante el gobierno peronista de 1973-76, y por Herminio Iglesias para gobernador de la Provincia de Buenos Aires.
Durante el gobierno de Raúl Alfonsín el PCR tuvo como consigna “Basta de mentira alfonsinista”, luchando contra ese gobierno. En 1985 encabezó la toma de la automotriz Ford, que durante 18 días se puso en el centro de la escena nacional y despertó un fuerte movimiento de solidaridad. Esta lucha adquiere proporciones inéditas en Argentina cuando los obreros deciden poner a producir la fábrica sin patrones ni técnicos, organizados por el Cuerpo de Delegados.La ocupación de Ford. 18 días que conmovieron a la argentina. Agrupaciones Clasistas 1º de Mayo En esos años, el PCR también participó en importantes luchas, entre las que se destacan las de los obreros limoneros de Tucumán, de metalúrgicos y del Área Material Córdoba.5º Congreso del Partido Comunista Revolucionario, Resoluciones sobre Balance
En 1989 integró con candidatos propios el Frente Justicialista Popular que llevaría a Carlos Menem a la presidencia, del que se distanció casi dos años después, denunciando su incumplimiento de la base programática del Frente.
En 1991 llamó a votar para gobernador de Tucumán al candidato del justicialismo, Ramón "Palito" Ortega, cuyo principal oponente era Antonio Domingo Bussi.
Luego de la pueblada conocida como Santiagueñazo, ocurrida en 1993, el PCR planteó que en Argentina se había abierto un período de ascenso de las luchas sociales.“A partir del Santiagueñazo, en diciembre de 1993, nuestro Partido planteó que en la Argentina se había abierto un período de auge de masas." (Informe del Comité Central del PCR, 30/12/01, citado en Resolución sobre la situación política nacional del X Congreso del PCR)
En el año 1994 impulsó el nacimiento de la Corriente Clasista y Combativa, una organización político-sindical de la clase obrera que se convertiría en una de las organizaciones clasistas de mayor peso en la clase obrera, tanto entre los obreros activos como los desocupados y jubilados.
El 29 de marzo de 1996, en el salón de Luz y Fuerza de Córdoba, el secretario general del PCR, Otto Vargas, hizo pública la táctica de luchar por un Argentinazo que impusiera otro gobierno para otra política. Durante todo ese período, la lucha por el Argentinazo fue la consigna central del PCR. El análisis de que en Argentina existía un auge de luchas y que el camino principal era el de la pueblada, llevó al PCR a impugnar las elecciones en general, luchando por el voto nulo, en blanco o la abstención. Sin embargo, en algunas ocasiones particulares llamó a votar por determinados candidatos, como en las elecciones para Constituyentes de la provincia de Salta, en 2003, donde integró el Frente Poder Popular junto a cinco partidos que provenían de la Alianza, más la CTA. En 2007, llamó a votar al ARI en la segunda vuelta de las elecciones a gobernador de Tierra del Fuego."El PCR puso como blanco a la política de Kirchner y su instrumento fueguino, Cóccaro, haciendo acuerdos con sectores del ARI para la segunda vuelta". Golpeado, por Ricardo Fierro, en Hoy Nº 1172
Ruptura de 2013