Tomás el Eslavo (en griego: Θωμᾶς; ca. 760 – octubre de 823) fue un comandante militar bizantino del siglo IX, conocido por haber liderado entre 820 y 823 una revuelta de gran escala contra el emperador Miguel II, cuyo reinado duró de 820 a 829.
Como oficial de origen eslavo de la región de Ponto (actual noreste de Turquía), Tomás adquirió prominencia, junto con los futuros emperadores Miguel II y León V el Armenio (r. 813–820), bajo la protección del general Bardanes el Turco. Luego de la fallida rebelión de Bardanes en 803, Tomás cayó en desgracia hasta el ascenso al poder de León V, cuando Tomás fue ascendido a un mando militar de alto rango. Tras el asesinato de León y la usurpación del trono por Miguel el Amoriano, Tomás se rebeló y reclamó el trono para sí. Rápidamente, Tomás se aseguró el apoyo de la mayoría de las themas (provincias) y tropas en Asia Menor y firmó una alianza con el califato abasí. Después de ganar a las fuerzas marítimas, navegó con su ejército para sitiar Constantinopla. Miguel II solicitó ayuda al gobernante búlgaro, cuyas tropas atacaron al ejército de Tomás. Si bien fueron repelidos, los búlgaros infligieron fuertes bajas en las filas de Tomás, que se dispersaron y huyeron cuando Miguel llegó al campo de batalla pocos meses después. Tomás buscó refugio en Arcadiopolis, donde fue pronto capturado por las tropas de Miguel y ejecutado.
La rebelión de Tomás fue una de las mayores en la historia del imperio, pero sus circunstancias exactas no están claras debido a narrativas históricas contradictorias, incluyendo algunas fabricadas por Miguel para distorsionar los relatos de la revuelta. En consecuencias, varios motivos y fuerzas motrices han sido atribuidas a ella. En el sumario proporcionado por el Oxford Dictionary of Byzantium, «la revuelta de Tomás ha sido atribuida indistintamente a una reacción contra la iconoclasia, una revolución social y levantamiento popular, una revuelta por los grupos étnicos no griegos del imperio, las ambiciones personales de Tomás y su deseo de vengar a León V». Sus efectos sobre la posición militar del imperio también son controvertidos.
Primeros años y carrera
El origen étnico de Tomás no está claro. La historia del Theophanes Continuatus sostiene que era descendiente de los eslavos del sur reasentados en Asia Menor por sucesivos emperadores, mientras que el cronista del siglo X José Genesio lo llama «Tomás del lago Gouzourou, de raza armenia». La mayoría de académicos modernos coincide en su ascendencia eslava y cree que su lugar de nacimiento debía haber estado cerca de Gaciura en el Ponto.;;., Note 1. El apelativo «el Eslavo» le ha sido aplicado recientemente en tiempos modernos.. Se desconoce información sobre su familia y sus primeros años de vida, excepto que sus padres eran pobres y que el propio Tomás no recibió educación alguna. Dado que tenía entre 50 y 60 años de edad al momento de la rebelión, probablemente, nació en torno a 760...
thumb|left|250px|alt=Illumination shows a group of men in a boat.|Miniatura del Madrid Skylitzes representa la supuesta huida de Tomás donde los árabes. Dos relatos distintos de la vida de Tomás son contados en la crónica de Genesio y en Teófanes Continuatus. Según el primero, Tomás apareció en 803 en compañía del general Bardanes el Turco y siguió una carrera militar hasta el estallido de su revuelta a fines de 820. Según la segunda versión, llegó joven y pobre a Constantinopla, donde entró al servicio de un hombre con el rango de patrikios. Luego, descubierto tratando de cometer adulterio con la esposa de su amo, Tomás huyó donde los árabes en Siria, entre quienes permaneció por 25 años. Pretendiendo ser el emperador asesinado Constantino VI (r. 780–797), encabezó una invasión de Asia Menor patrocinada por los árabes, pero fue derrotado y castigado.;. El catedrático de estudios clásicos y bizantinos John B. Bury intentó reconciliar las dos narrativas, ubicando la huida de Tomás al califato abasí alrededor de 788 y haciéndolo retornar al servicio bizantino antes de 803.. La segunda versión es explícitamente preferida por Genesio y Theophanes Continuatus. Asimismo, es la única registrada en fuentes del siglo IX, en particular, la crónica de Jorge el Monje y la hagiográfica Vida de los santos David, Simeón y Jorge de Lesbos. No obstante, el bizantinista francés Paul Lemerle la consideró una tradición posterior no confiable, creada por Miguel II para desacreditar a Tomás y la rechazó del todo. La mayor parte de estudios modernos siguen esta interpretación.;.
Según la primera versión, Tomás sirvió como spatharios (oficial del estado mayor) de Bardanes, el monostrategos (comandante general) de los thema orientales, que en 803 se rebeló contra el emperador Nicéforo I (r. 802—811). Tomás y otros dos spatharioi (oficiales) del séquito de Bardanes formaron una asociación fraternal: León el Armenio, futuro León V; y Miguel el Sirio, futuro Miguel II. Según una tradición hagiográfica posterior, antes de lanzarse a su revuelta, Bardanes, acompañado por dos de sus tres protegidos, visitó a un monje cerca de Filomenio el cual tenía el don de ver el futuro. El monje predijo lo que sucedería en realidad: la revuelta no daría resultado, León y Miguel se convertirían en emperadores y Tomás sería proclamado emperador y moriría. Bardanes fracasó en la obtención de apoyo generalizado cuando se produjo la revuelta. León y Miguel la abandonaron y desertaron para el campo imperial, siendo recompensados con puestos militares importantes. Tomás continuó leal a Bardanes hasta que éste se rindió. No hay menciones históricas de Tomás en los diez años siguientes tras la rendición Bardanes. Bury sugiere que huyó hacia los árabes (por segunda vez, de acuerdo a su interpretación), una perspectiva aceptable para muchos historiadores más, como Alexander Vasiliev y Romilly James Heald Jenkins., Note 3. Mientras tanto, Warren Treadgold menciona que Tomás permaneció en el Imperio Bizantino y pudo, incluso, haber permanecido activo en el ejército, explicando su oscuridad por la asociación de Tomás a Bardanes, quien destrozó su carrera.Treadgold.1988,p=198
León el Armenio fue nombrado emperador en julio de 813, como León V y se apresuró a recompensar a sus antiguos compañeros dándoles el mando de unidades militares de élite. Miguel recibió el tagma de los Excubitores, un regimiento de guardia profesional de caballería, en tanto Tomás recibió la tourma de los Foederati, una división estacionada en el Thema Anatólico.;;.
Rebelión de Tomás Antecedentes y motivos
En la Navidad de 820, León fue asesinado en la capilla del palacio por los oficiales enviados por el propio Miguel el Amoriano, quien entonces se había convertido en emperador. Casi al mismo tiempo, Tomás lanzó un destacamento en el thema Anatólico. Las fuentes son dispares en cuanto a los motivos y la cronología exacta de la revuelta. Según Jorge el Monje, las fuentes hagiográficas y una carta enviada por Miguel II al emperador de occidente Ludovico Pío, Tomás se sublevó incluso tiempo antes de la usurpación de Miguel. Esta cronología es apoyada por cronistas posteriores como José Genesio, Teófanes Continuatus y Juan Skylitzes, así como también por algunos estudiosos modernos como John B. Bury y Alexander Kazhdan. Paul Lemerle rechaza esta cronología, considerándola como una tentativa de Miguel con tal de justificar su revuelta como una reacción al fracaso de León en suprimir la rebelión de Tomás y con ello aliviar las primeras derrotas sufridas por las tropas imperiales. Algunos estudios modernos apoyan la idea de Lemerle, sin embargo, otros prefieren el relato de Simón Metafraste —generalmente considerada la fuente más precisa del siglo X— en el que escribió que Tomás se rebeló en reacción al asesinato de León unos días después de haber ocurrido., Chapter 1. thumb|left|290px|El emperador Constantino VI, depuesto y asesinado por su madre Irene de Atenas en 797. El imperio se sumergió en una guerra en el que hubo disputas sobre el trono por dos rivales al mismo tiempo en el que surgía una rebelión contra un gobierno establecido. Miguel tenía Constantinopla y las provincias de Europa, controlaba la máquina burocrática imperial y fue coronado debidamente por el Patriarca, pero había llegado al trono mediante el asesinato del emperador anterior, mientras que Tomás se ganó el apoyo y la legitimidad a través de su reclamación por la venganza de León y teniendo el apoyo militar de los themata, en un principio únicamente de aquellos originarios de Asia y más tarde de los provenientes de Europa. Tomás era un personaje mucho más conocido, popular y respetado en Asia Menor, donde León V había gozado de apoyo considerable. Miguel, por otro lado, era prácticamente desconocido fuera de la capital, su carrera militar no era tan notable, no era culto y a la vez carecía de educación, era ridiculizado por ser tartamudo y tenía fama de simpatizar con la secta religiosa herética de los Athinganoi, a la cual su familia había pertenecido.
Las fuentes bizantinas sobre la rebelión de Tomás relatan que, de hecho, él no reclamó el trono bajo su propio nombre, sino que asumió la identidad del emperador Constantino VI (r. 780—797), que había sido depuesto y asesinado por su madre Irene de Atenas en el 797. Muchos estudiosos modernos siguen la tesis de Lemerle, que rechaza esta historia como si se tratara de una invención posterior., Note 5. Es posible que esta historia se base en el hecho de que Tomás fue escogido para ser coronado con el nombre de Constantino, más no hay pruebas que lo confirmen. La posible apropiación de la identidad de Constantino VI aparece ligada en algunas fuentes con la mención sobre el apoyo de Tomás a la adoración de íconos sagrados (Iconografía), en oposición al apoyo de Miguel en restaurar la prohibición del culto de imágenes (Iconoclastia) —fue durante el reinado de Constantino VI que la veneración de íconos fue restaurada. Mientras tanto, el lenguaje ambiguo de las fuentes, las simpatías iconoclastas en varios themata de Asia Menor y de la alianza de Tomás con los árabes parece contradecir un apoyo abierto al culto de imágenes de su parte., Note 5. Teniendo en cuenta la actitud conciliadora de Miguel en relación con el culto de las imágenes durante el primer año de su reinado, la controversia iconoclasta no parece haber sido un asunto de gran importancia en este punto y probablemente no tuvo un papel relevante en la revuelta de Tomás. La imagen de éste como paladino iconódulo, en oposición al «iconoclasta» Miguel II que aparece en fuentes posteriores es probablemente resultado de las propias opiniones iconoclastas de sus autores. Warren Treadgold teorizó que la afirmación de Tomás en ser Constantino VI pudo no haber sido más que una historia puesta a circular para ganar apoyo y que Tomás adoptara una «ambigüedad estudiada» en relación con los íconos, planeada para atraer el apoyo de los iconófilos. En palabras de Treadgold: «Tomás podría haber sido todo para todos hasta haber conquistado completamente el imperio, y después habría tenido tiempo de decepcionar a algunos de sus seguidores.»
Algunos historiadores, tales como George Ostrogorsky, explican el apoyo generalizado que Tomás ganó como una expresión de descontento social entre las poblaciones rurales, que sufrían de pesados impuestos.}, Note 6.