El EE-T1 Osório fue un prototipo brasileño de un carro de combate para ser producido localmente. Se le llamó Osório en honor a Manuel Luis Osório, considerado el patrono del arma de caballería del Ejército Brasileño.

Se desarrolló como una iniciativa privada financiada por la firma de equipos militares Engesa, contando desde el inicio del proyecto con muy poco apoyo del gobierno brasileño.

La intención era que se vendiera por primera vez a los países del mundo árabe y otras naciones del continente americano, para lanzar la producción y permitir que el Ejército Brasileño pusiera más tarde sus propias órdenes sin tener que financiar los costes del desarrollo; se intentó vender sin éxito total al Gobierno Saudí debido a sucesos macro-políticos, eventos funestos como la Guerra del Golfo y la presión política de los Estados Unidos.

El fracaso del proyecto llevaría a la desaparición del fabricante, y el tanque no fue visto en acción por el Ejército Brasileño salvo por unas escasas unidades de demostración.

Actualmente hay un proyecto para revivir su fábrica y posteriormente su producción, del cual no hay declaraciones concretas aún.

Contexto inicial Durante los años 70 y 80, la firma Engesa se había labrado una reputación muy buena, sus 2 productos insignia, el EE-09 Cascavel y el EE-11 Urutu gozaban de mucha fama dentro del mundo árabe por su robustez, fiabilidad y operación a bajo coste, este éxito motivó a la firma a emplear sus recursos en un carro de combate principal que lograra cubrir las necesidades del Ejército Brasileño que en esos años operaba al viejo tanque ligero M41 Walker Bulldog, en este apartado debía competir con otro carro de combate hecho en Brasil, el MB-3 Tamoyo desarrollado por Bernardini, y por otro lado que también estuviese destinado al mercado de exportación, el que detonó esta última premisa fue el gobierno de Arabia Saudita qué, por iniciativa del ejército a comienzos de los años 80, buscaba reemplazar a sus AMX-30, el elegido fue el Leopard 2 alemán, sin embargo los alemanes se negaron a vender tanques a países que no estuvieran dentro de la OTAN, esto generaba una oportunidad de mercado que Engesa no quería desaprovechar, pero había un problema: la firma no estaba familiarizada con el desarrollo y la fabricación de tanques y/o vehículos militares desde 0, sus diseños insignia eran mejoras hechas a vehículos militares existentes, como resultado de esa inexperiencia, Engesa no sabía que el mercado de los carros de combate no premia la calidad del tanque o el prestigio del fabricante, sino la influencia de los países fabricantes y la presión que estos pueden generar en los países compradores.

De todas formas, la firma brasileña decidió arriesgarse y destinó todos sus recursos al proyecto Osório.

Principios del proyecto

El principio del proyecto era diseñar un carro de combate que se ajustara los parámetros requeridos por el Ejército Brasileño, los cuales eran un vehículo que no sobrepasara las 36 toneladas de peso y con un ancho de 3,20 metros, la idea inicial fue comprar un desarrollo extranjero, porque como ya se mencionó, la empresa no estaba familiarizada con ese tipo de proyectos: el personal era insuficiente, así que no se podía orientar personal al proyecto y no habían líneas de montaje disponibles.

Búsqueda de colaboración extranjera

El primer contacto fue con la empresa ThyssenKrupp de Alemania que ofrecía su proyecto Leopard 3, pero en la reunión que sostuvo Engesa con la empresa alemana no se llegó a ningún acuerdo, ya que los alemanes presentaron al TH-301 que estaba basado en el Marder y fue usado para el desarrollo del Tanque Argentino Mediano, con eso no había posibilidad de competir contra tanques como el M1 Abrams, el AMX-40 o el Challenger 1 y la firma alemana se cerró sólo a esa oferta.

El segundo contacto fue otra empresa alemana: Porsche, que mostraba un alto interés en lo pretendido por Engesa, a su vez la firma brasileña aceptó la propuesta de Porsche por la histórica y excelente reputación de la empresa en el desarrollo de carros de combate, sin embargo el gobierno alemán no autorizó la participación de Porsche en el proyecto.

Decisión tomada: diseño autónomo

Con este nuevo revés, Engesa tomaría la decisión que le llevaría a la ruina: realizar el proyecto de forma autónoma, esto hizo que los proyectos de blindados sobre ruedas de la empresa, que tenían una gran reputación y un mercado estable y asegurado pasaran a un segundo plano y que todos los recursos financieros, tecnológicos y de marketing se concentraran exclusivamente en el desarrollo del Osório. El nombre Osório fue escogido en honor de Manuel Luis Osório, patrono del arma de caballería del Ejército Brasileño, se había planteado la posibilidad de ponerle al tanque “Caxias” (patrona del Ejército Brasileño) pero al final este nombre no se eligió por cuestiones de pronunciación.

Desarrollo miniaturadeimagen|EE-T2 Osório durante un desfile militarEl desarrollo comenzó en 1982 y el primer prototipo fue terminado en 1985. La tripulación constaba de 4 miembros: comandante, artillero, cargador y conductor, el comandante se sentaba a derecha, la torreta era de 3 hombres: el cargador se ubicaba arriba a la izquierda, detrás del comandante, el conductor y el artillero.

El tanque fue diseñado a través de un software tipo CAD/CAM (diseño y fabricación asistida por ordenador) lo que supuso una revolución en aquel momento, fue una ayuda enorme el uso de la tecnología en el diseño ya que se había fijado un plazo de 1 año para la fabricación de los prototipos.

En 1983 se construyó un modelo a escala real del tanque y poco después el primer chasis, como una medida para ahorrar tiempo, el chasis estaba formado por un monobloque, constaba de una hoja de metal con ángulos de incidiencia y una silueta baja, esto tenía como propósito brindar una protección efectiva contra los tipos de munición APDS y APFSDS. La construcción de las torres se designó, bajo supervisión de ingenieros brasileños, a la compañía británica Vickers Defence System, la torre era similar a la del Vickers Mk 7.

Para mediados del 83 estaba construido el primer prototipo y en 1984 ya estaba construido el segundo prototipo, mientras llegaban las torres se aprovechó el tiempo para probar el chasis y ajustar la suspensión hidroneumática. Se logró respetar el ancho, no así el peso, que se incrementó de las 36 toneladas requeridas a 43 toneladas, pero el aumento del peso del tanque no tuvo consecuencias negativas ya que podía ser transportado sin inconvenientes por camiones, ferrocarril, los aviones de transporte de la época, de hecho el tanque fue diseñado para ser utilizado en infraestructuras menos desarrolladas.

El tanque mantenía el diseño convencional de la época: el motor y la transmisión se ubicaban en la parte de atrás, tripulación de 4 miembros separada del motor y la transmisión, se incluyó un sistema de extinción de incendios fabricado por la compañía belga Cockerill, este era muro estructural con un aislamiento térmico-acústico. En 1985 se incorpora la torre con el cañón de 105 mm y en 1986 se incorpora la torre con el cañón de 120 mm.

En 1987 el Osório definitivo ya estaba listo.

Características

Movilidad estratégica

El tanque podía ser transportado por camiones, ferrocarriles y por aviones de transporte como el C-5 Galaxy o el An-124 también podía ser transportado por lanchas de desembarco mecanizadas (LCM) o por lanchas de desembarco aerodeslizantes (LCAC), Pero este no podía ser transportado por helicóptero.

Movilidad operativa

Utilizaba el motor modelo V-12 TBD 234 de la empresa MWM. El motor usaba combustible diésel y la capacidad de combustible del tanque era de 1354 litros, el consumo sobre carretera era de 2,46 L/km, a su vez el tanque contaba con una Unidad Auxiliar de Potencia (APU). El motor se encontraba en un solo bloque junto con la transmisión.

La autonomía del tanque era de 550 km y la velocidad máxima era de 77 km/h, no contaba con tanques externos auxiliares.

Movilidad táctica La potencia del motor era de 1014 cv, la relación potencia/ peso era de entre 23,58 cv/t a 26, 07 cv/t, dependiendo de la variante. El espacio entre el suelo y el chasis era de 0.46 metros, el cruce de fosos era de 3 metros, la escalada de 1.15 metros, la subida era del 60%, la inclinación lateral era del 40%, podía vadear profundidades de 1.2 metros sin preparación y de 2 metros con preparación pero carecía de capacidad de buceo, la presión sobre el suelo era de entre 0,77 Kg/cm² a 0,85 Kg/cm² dependiendo de la variante.

Transmisión

Se usó el modelo ZF LSG3000, de la empresa ZF Friedrichshafen.

Suspensión

Se escogió la suspensión hidroneumática fabricada por Dunlop, igual a la montada en el Challenger 1 sólo que sin control sobre ejes, la elección de la suspensión hidroneumática otorgaba varios beneficios: silueta más baja, mejor rendimiento en terrenos irregulares, mayor facilidad de mantenimiento y mayor comodidad de la tripulación al minimizar los movimientos y el esfuerzo realizado.

Juego de orugas y tracción

Las orugas eran fabricadas por la empresa alemana Diehl, tomadas del Leopard 2, tenían 92 zapatos de acero, la rueda guía estaba detrás y el volante hacia adelante, las 6 ruedas de apoyo eran de 2 conjuntos, uno en cada lado, fabricadas con acero de alta resistencia, los 6 rodillos de apoyo, 3 a cada lado, estaban ocultas en los faldones del tanque.

Blindaje

El blindaje era de tipo cerámico junto con elementos como aluminio, acero y fibra de carbono, similar al blindaje Chobham británico se usó en el arco frontal del chasis y la torre, para el resto del tanque se usaría el blindaje bimetálico mejorado, igual al usado en el EE-09 Cascavel y en el EE-11 Urutu, la armadura del tanque era diferenciada, frontalmente el casco del tanque tenía partes oblicuas, para aumentar el nivel de protección del tanque, la parte frontal superior se ubicó de forma casi horizontal, entrando en contacto con la lámina inferior inclinada, según varias estimaciones, el Osório podía resistir el impacto frontal de cualquier tipo de proyectil existente en los años 80, en este punto hay cierta polémica puesto que no llega a encajar del todo que un tanque de 4 tripulantes de 43 toneladas de peso sea capaz de resistir el impacto de todo tipo de proyectiles hasta los introducidos en 1986, es más probable que resistiera sin problema alguno los disparos de cañones como el D-10T montado en el T-55, el Royal Ordnance L7 de 105 mm montado en varios modelos de tanques occidentales o el U-5TS montado en el T-62. El cuerpo del tanque era similar a los demás tanques existentes, como medio de protección extra en los laterales del tanque, se montó en forma de pantallas más piezas de blindaje.

Armamento

EE-T1 Estaba armado con un cañón Royal Ordnance L7 calibre 105 mm, el armamento secundario eran 2 ametralladoras FN MAG calibre 7,62 mm, una era coaxial y otra antiaérea, además de llevar 12 tubos lanzagranadas de 66 mm, 6 a cada lado de la torreta. Llevaba un total de 45 rondas, 16 listas para el cañón principal y 29 de reserva, que eran municiones de tipo APDS, APFSDS, HEAT, HESH o HE y las ametralladoras tenían un total de 5000 cartuchos cada una. EE-T2 Resumen técnico

Estaba armado con el cañón GIAT G1 calibre 120 mm, el armamento secundario era un cañón de cadena EX-34 calibre 7,62 mm coaxial, similar al montado en el Challenger 2 y el FV510 Warrior ingleses y una ametralladora Browning M2 antiaérea, contaba con 12 tubos lanzagranadas de humo fijos de calibre 66 mm, 6 a cada lado de la torreta. Llevaba un total de 38 rondas, de 12 a 14 para el cañón principal y de 24 a 26 de reserva que eran de tipo APFSDS y HEAT, el cañón de cadena coaxial disponía de 5000 cartuchos y la ametralladora antiaérea de 600 cartuchos. El hecho que apenas llevara 38 rondas en total era debido al menor tamaño del tanque en comparación con los otros tanques de la época.