El sultanato mameluco de Egipto (), también conocido como Egipto mameluco o Imperio mameluco, fue un reino medieval que se extendía por Egipto, el Levante mediterráneo y el Heyaz. Duró desde la caída de la dinastía ayubí en 1250 hasta la conquista otomana de Egipto en 1517. Su capital fue El Cairo. Los historiadores han dividido tradicionalmente la etapa del dominio mameluco en dos períodos, uno, entre 1250-1382, y el otro, entre 1382-1517. Los historiadores occidentales llaman al primer período «baharita» y al segundo «buryí» debido a la dominación política de los regímenes conocidos por estos nombres durante las respectivas épocas. Los historiadores musulmanes contemporáneos se refieren a las mismas divisiones como los períodos «turco» y «circasiano» para enfatizar el cambio en los orígenes étnicos de la mayoría de los mamelucos.
El Estado mameluco alcanzó su apogeo bajo la dominación turca, con la cultura árabe, y luego cayó en una prolongada fase de declive bajo la dominación circasiana. La casta dirigente del sultanato consistió en mamelucos, soldados-esclavos, de origen cumanos-kipchakos (de Crimea),H. B. Paksoy, Central Asian Monuments, p. 32, de circasianos, de abjasios,Jane Hathaway, The Politics of Households in Ottoman Egypt: The Rise of the Qazdaglis. Cambridge University Press, 1997, p. 104, Online de oguzesİslam Ansiklopedisi, Volume: 24, Page: 442, Online y de georgianos. Dado que los mamelucos eran comprados, su estatus era superior al de los esclavos comunes, a quienes no se les permitía portar armas o realizar ciertas tareas. Los mamelucos eran considerados «verdaderos señores», con un estatus social superior al de los ciudadanos de Egipto. Aunque menguante al final de su existencia, el sultanato fue en su apogeo el cenit de la gloria política, económica y cultural de la Edad Media egipcia y levantina, en la Edad de Oro del islam.
Historia
Los mamelucos bajo la dinastía ayubí
Bajo el sultán Saladino y sus sucesores de la dinastía ayubí de Egipto, el poder de los mamelucos de origen turco iría en aumento paulatinamente. Para el año 1200, el hermano de Saladino, Al-Adil I, consiguió controlar todo el sultanato derrotando, matando o encarcelando a sus hermanos y sobrinos. Con cada victoria Al-Adil incorporó el séquito de mamelucos derrotado al suyo. Este proceso se repitió a la muerte del sultán Al-Adil I, en 1218, y a la muerte de su hijo y sucesor, Al-Kamil en 1238. Los ayubíes se encontraron cada vez más acorralados por el creciente poder de los emires mamelucos, que actuaban de manera semiautónoma como atabegs regionales, y pronto se los involucró en el interior de la corte del propio sultanato.
En 1240, el sultán As-Salih (hijo de Al-Kamil), tras deponer a su hermano Al-Adil II, se dispuso a utilizar masivamente mamelucos de origen turco provenientes del mar Negro, tras fracasar utilizando como mercenarios al exiliado ejército del Imperio corasmio, y ante la amenaza latente de los cruzados cristianos y de los mongoles. En junio de 1249, la Séptima Cruzada encabezada por Luis IX de Francia desembarcó en Egipto y tomó Damietta, mientras As-Salih estaba combatiendo a sus primos en Siria. Las tropas egipcias al principio se retiraron, motivando al sultán a colgar más de cincuenta emires como desertores.
Cuando el sultán egipcio As-Salih Ayyub murió en Mansura en noviembre de 1249, el poder pasó a su hijo, Al-Muazzam Ghayath-al-Din Turan Shah (que se encontraba en el norte de Siria por orden de su padre) y, como regente en Egipto (hasta la llegada de su hijo), a su esposa favorita, la armenia Shajar Al-Durr. Esta tomó el control del sultanato y, con el apoyo mameluco, lanzó un contraataque contra los cruzados. Las tropas de los emires mamelucos bahríes Saif-ad-Din Qutuz, Fajr-ad-Din Yúsuf, Rukn-al-Din Baibars al-Bunduqdari y Faris-ad-Din Aqtai al-Jemdar derrotaron a las tropas de Luis IX. El rey francés retrasó su retiro demasiado tiempo y fue capturado (junto a sus hombres) por los mamelucos en marzo de 1250. Finalmente, Luis IX accedió a un rescate de 400000 livres tournois (150000 de los cuales nunca fueron pagados) y se retiró a su país.
Historia del sultanato
Periodo Bahri (1250-1389) Con el asesinato del sultán Turan Shah (1250), llegó al poder, la instigadora del crimen, la viuda de As-Salih, Shajar al-Durr con el apoyo de los generales mamelucos, entre ellos Aqtai, Qutuz y Baibars. Poco después, la presión política por un líder masculino hizo que Shajar se casara con uno de dichos jefes, el emir Izz-al-Din Aybak, y, luego, resignara el mando en este. De esta manera, Aybak se proclamó primer sultán mameluco de Egipto y fundó la dinastía Bahrí. Para legitimar su poder frente a los ayubíes de Siria, el sultán Aybak envió al emir Aqtai, que derrotó al ejército del sultán ayubí de Siria An-Nasir Yusuf en Gaza en octubre de 1250 y, como general de Aybak, desempeñó un papel crucial en la derrota final de An-Nasir en la batalla de Kora. En 1253, a través de la mediación de algunos emires, se llegó a un acuerdo entre Aybak y an-Nasir Yusuf, que dio a los egipcios el control sobre Gaza, Jerusalén, Naplusa y la costa de al-Sham. En 1254, otro cambio de poder ocurrió en Egipto, cuando Aybak mató al emir Faris-ad-Din Aqtai, el líder natural de los mamelucos bahríes. Algunos de estos mamelucos, entre ellos Baibars al-Bunduqdari y Saif-ad-Din Qalawun al-Alfi, huyeron hacia Siria con An-Násir Yúsuf, persuadiéndolo de romper el acuerdo e invadir Egipto. Aybak escribió a An-Násir Yúsuf advirtiéndole del peligro de estos mamelucos que se refugiaron en Siria, y accedió a concederle dominios territoriales en la costa, pero An-Násir Yúsuf se negó a expulsarlos y les devolvió los dominios que Aybak le había concedido. Más tarde, en 1257, Aybak fue asesinado, por instigación de Shajar al-Durr, y en la lucha por el poder que siguió, el emir vice-regente Qutuz depuso al hijo y sucesor de Aybak, Alí, ejecutó a Shajar ad-Durr y asumió el poder.
En esos momentos, se cernía un gran peligro sobre Oriente Medio: un gran ejército mongol fue enviado por el Gran Kan Möngke (a la sazón en guerra contra la China Song), al mando de su hermano menor Hulagu, con la misión de destruir la secta de los nizaríes; luego la subyugación de los luros, un pueblo del sur de Irán; la sumisión o aniquilación del Califato abasí; el sometimiento o destrucción de los Estados de la dinastía ayubí en Siria; y, finalmente, la sumisión o eliminación de los mamelucos de Egipto. En 1256 aniquiló a los nizaríes, refugiados en fortalezas montañosas y sometió a los luros. A fines de 1257, Hulagu invadió Irak para someter el califato abasí. Al llegar a Bagdad solicitó que la ciudad se rindiera, pero el califa Al-Mustá'sim se negó. Entonces Hulagu asedió la ciudad, que se rindió el 10 de febrero de 1258, dando lugar a una masacre que duró una semana. Al-Mustá'sim, por orden de Hulagu, fue ajusticiado con la mayor parte de sus parientes. Luego de su victoria en Bagdad, en 1260, los mongoles unieron sus fuerzas con la de sus vasallos cristianos en la región, como el reino armenio de Cilicia y los francos liderados por Bohemundo VI de Antioquía. Juntos conquistaron Siria, hasta entonces dominio de la dinastía ayubí; tomaron Alepo y, el 1 de marzo de 1260, acaudillados por el general Kitbuqa (lugarteniente de Hulagu), Damasco. Esta invasión definitivamente destruyó la dinastía ayubí, que fue incapaz de detener la acometida mongol. El último gobernante ayubí, An-Násir Yúsuf, murió a manos de Hulagu en 1260. La muerte de Möngke obligó a Hulagu y a la mayoría de su ejército a retirarse hacia Mongolia, dejando apenas 10 000 jinetes mongoles en Siria bajo el mando de Kitbuqa para ocupar el territorio conquistado que incluía Nablus y Gaza al sur, así como también la fortaleza de Ajlun, al oriente del río Jordán. Los mongoles realizaron incursiones hacia el sur, rumbo a Egipto, llegando a lugares tan lejanos como Ascalón y Jerusalén, y se estableció una guarnición mongola de cerca de mil soldados en Gaza y Nablus. Como Bagdad y Damasco habían sido conquistadas, el centro del poder islámico se transfirió a los mamelucos egipcios de El Cairo.
El tercer sultán mameluco Qutuz, apoyado por los emires Baibars y Qalawun (que habían regresado a Egipto), tendría que enfrentarse a la invasión mongola en Palestina, derrotando a Kitbuqa, en la decisiva batalla de Ain Jalut el 3 de septiembre de 1260. Los mamelucos conquistaron Siria y llevaron la frontera mameluco-mongol hasta el Éufrates. Una vez más los mamelucos logran salvar al islam. Baibars se hizo con el título de sultán después del asesinato del sultán Qutuz en el camino de regreso.
En 1261, después de que Baibars se convirtiera en sultán, estableció un califa abasí marioneta en El Cairo (Al-Mustansir II, que había escapado de la masacre de su familia en Bagdad), y luchó contra los remanentes de los estados cruzados en Siria y Palestina. También estableció una alianza estratégica con el kanato de la Horda de Oro. Ya que su cuarto kan, Berke, convertido al islam, le declaró la guerra a Hulagu.
Muchos tártaros se establecieron en Egipto y fueron empleados por Baibars. En 1261 este sultán derrotó a los mongoles del Ilkanato (estado creado por Hulagu en 1260) en la batalla de Elbistan y envió al califa abasí al-Mustansir II con solo 250 hombres a intentar retomar Bagdad, pero no tuvo éxito, pues este fue emboscado y muerto por los mongoles. En 1266 devastó la Cilicia Armenia y en 1268 arrebató a los cruzados el Principado de Antioquía. Además, luchó contra los turcos selyúcidas (vasallos del Ilkanato), y los Hashshashin; también extendió el poder musulmán en Nubia, por primera vez, antes de su muerte en 1277.
El sultán Qalawun reprimió una rebelión en Siria, que fue dirigida por Sunqur al-Ashqar, en 1280 y también derrotó otra invasión de los mongoles en 1281 dirigida por el Ilkan Abaqa fuera de Homs. Después de que la amenaza de los mongoles pasó, recuperaron Trípoli de los cruzados en 1289. Su hijo y sucesor Jalil se apoderó de Acre, la última ciudad de los cruzados, en 1291.
Los mongoles del ilkan Ghazan (convertido al islam) renovaron su invasión en 1299, pero fueron derrotados nuevamente en 1303 por el sultán An-Násir Muhammad, hijo de Qalawun. Los sultanes mamelucos entraron en relaciones con la Horda de Oro del kan Öz-Beg que se convirtió al islam y establecieron un pacto de paz con los mongoles en 1322. Como el islam prohibía explícitamente que un musulmán tome a otro musulmán como esclavo; el caso fue que la población túrquica kipchak de la Horda de Oro abandonó su paganismo tengrianista convirtiéndose al islam y los mamelucos, así, perderían su lucrativa fuente de esclavos. La Horda de Oro supliría esta carencia de esclavos para los mamelucos, echando mano de las poblaciones de Circasia (cherqueses, adigueses, cabardinos, etc.), región montañosa del norte del Cáucaso, todavía paganas.
El sultán An-Násir Muhámmad se casó con una princesa mongola en 1319. Sus relaciones diplomáticas fueron más amplias que los de cualquier sultán anterior, e incluyó a búlgaros, indios y abisinios, así como al papa, el rey de Aragón y el rey de Francia. An-Násir Muhámmad organizó la re-excavación de un canal en 1311 que uniera Alejandría con el Nilo. Murió en 1341.
Los constantes cambios de los sultanes que siguieron llevaron a un gran desorden en las provincias. Mientras tanto, en 1349 en Egipto y el Levante, en general, se extendió la peste negra, que se dice se cobró las vidas de muchos de los habitantes de la región. Hacia esta época los mamelucos de origen circasiano comenzaron a ganar una gran importancia política.
En 1382 el último sultán bahri, Hajji II, fue destronado y el emir mameluco circasiano Barquq asumió el sultanato. Fue expulsado en 1389, pero regresó al poder en 1390 y estableció la dinastía buryí, que sustituyó a la bahrí.
Periodo Buryí (1389-1517)