La Prensa es un diario de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, fundado en 1869 por José C. Paz –un rico estanciero y político argentino, representante de la Generación del Ochenta– y que durante su apogeo fue considerado el periódico más importante de habla hispana y uno de los diez periódicos más importantes del mundo.El País. Internacional. Desaparece un defensor de la libertad de prensa en América Latina. Buenos Aires. 28 de diciembre de 1977. https://elpais.com/diario/1977/12/28/internacional/252111615_850215.html

Síntesis histórica Su histórica línea editorial representó la voz de la familia Gainza Paz y las ideas del liberalismo y del conservadurismo y fue el más importante medio de prensa del país durante la primera mitad del . A partir de la Ley Sáenz Peña adoptó una postura de confrontación con los gobiernos electos de amplia base popular como el radicalismo (1916-1930; 1958-1962; 1964-1966; 1983-1989) y el peronismo (1946-1955; 1973-1976), y de apoyo a los golpes de Estado y sus dictaduras resultantes.

La familia Gainza Paz thumb|250px|Palacio Paz, mandado a construir por José C. Paz en 1900. Fue la residencia más grande y lujosa de Buenos Aires al comenzar el siglo XX. En 1936 fue vendida al Ejército Argentino para que se instalara allí el Círculo Militar.

José C. Paz fue una de las figuras más ricas y poderosas de la Generación del Ochenta, que gobernó la Argentina iniciando el período de la organización nacional luego de las guerras civiles, hasta la llegada al poder del radicalismo en 1916. El diario La Prensa, propiedad de esta familia, estuvo vinculado al Partido Autonomista Nacional (PAN), que gobernó el país durante más de cuarenta años y constituyó la máxima expresión mediática de la república conservadora.

La edificación de la residencia familiar, el Palacio Paz, fue la más grande y lujosa en la Buenos Aires.

En 1898 José C. Paz transfirió la responsabilidad del diario a su hijo Ezequiel Pedro Paz. En 1943, Ezequiel Paz decidió transferir la dirección a su sobrino Alberto Gainza Paz. Durante su gestión se produjo la expropiación del diario en 1951, durante el gobierno peronista. Luego del derrocamiento del presidente Juan Domingo Perón, fue restituido pero perdió el peso casi excluyente que tenía, debido a la pérdida de los avisos clasificados, que fueron "heredados" por el diario Clarín.

Alberto Gainza Paz fue sucedido en la dirección del matutino por su hijo Máximo Gainza Paz, en los últimos años de la década de 1970. Durante su gestión, La Prensa se redujo a su mínima expresión y entró en convocatoria de acreedores en 1991.

Historia

Fundación, credo y propósitos

El primer ejemplar de La Prensa fue publicado el 18 de octubre de 1869. Su fundador, José C. Paz, se ocupó en persona de vigilar la redacción y la impresión. Su primer director fue Cosme MariñoDiario La Prensa. Buenos Aires. Lunes 18 de octubre de 1869. pág. 1. y su primer editor responsable fue Jorge E. Cook. A partir de su edición inaugural comenzó a salir todos los días a las tres de la tarde.

Desde el inicio, La Prensa precisó su ideología liberal, afirmando:

thumb|José C. Paz en 1900 La Prensa debió competir con el diario La Nación, fundado por el expresidente Bartolomé Mitre. Pero mientras Mitre se enfrentó a Julio Argentino Roca y su Partido Autonomista Nacional (PAN), con la esperanza de desplazarlo del gobierno, José C. Paz, se vinculó con el poder, fue diputado nacional del PAN y, luego, embajador de Roca en España y Francia. El PAN por su parte se convirtió en un virtual partido único, durante las décadas siguientes. En pocos años, La Prensa se convirtió en el principal diario del país.

La Prensa se sentía identificada con los principios que expresaba el roquismo y que rigió en Argentina hasta 1912, apoyado en un régimen electoral "cantado" que favorecía el fraude y la manipulación, y el dominio económico y político de un pequeño número de familias. La familia Gainza Paz se estableció entre ese puñado de familias poderosas e hizo del diario el eje de su poder.

Como vocero de la república conservadora de la Generación del Ochenta, La Prensa cuestionó la expansión de derechos que impulsaban las nuevas corrientes políticas y sociales que luchaban por establecer una república democrática. Así cuestionó la aparición de los sindicatos y las exigencias de derechos laborales, en las últimas décadas del . En 1888, en ocasión de una huelga de cocineros y mozos de hoteles, sostuvo que condenaba “esos movimientos de rebelión y desacato de la autoridad, que no sirven sino para desvalorizar a la sociedad” y que “no aceptamos como defensa legítima esos movimientos insurreccionales, denominados huelgas”.

En 1909 el diario se puso de parte del gobierno en su accionar político y apoyó la declaración del estado de sitio

Jugó un papel destacado en la formación de la Liga Patriótica Argentina, un grupo político no partidista que promovía un nacionalismo de derecha que se organizó tanto con fuerzas paramilitares como con círculos sociales formales, que actuaba como grupos de choque, hostigando mediante el matonaje y acciones criminales contra los residentes extranjeros, organizaciones sindicales y grupos de trabajadores en huelga.«La dignidad rebelde. El movimiento obrero durante las presidencias radicales.». Los mitos de la historia argentina 3 (1° Edición edición). Grupo Editorial Planeta. pp. 75 a 80. ISBN 978-950-49-1544-7.

miniaturadeimagen|Antiguo edificio La Prensa

Para fin de siglo, la prosperidad del diario le permitió comprar un terreno a pocos metros de la Casa Rosada, en pleno centro político de la ciudad, y mandar a construir un edificio palaciego, como símbolo de su poder. El imponente Edificio La Prensa, con frente en avenida de Mayo 575 y el lujoso Palacio Paz, comenzado a construir al mismo tiempo como residencia de su dueño, señalaban con contundencia el poder de La Prensa y la familia Paz.

El edificio fue diseñado en Francia y realizado en Buenos Aires por los ingenieros Gainza y Agote, graduados de la Escuela de Bellas Artes de París. Poseía los mayores adelantos científicos y tecnológicos únicos de finales del : ascensor, telégrafo y cañerías doradas a través de las cuales se distribuía la correspondencia. En el primer piso, el diario tenía su propia oficina de correos.

El segundo símbolo representativo de La Prensa es su sirena, famosa por sonar para anunciar los acontecimientos más importantes. La sirena, anterior a la radio, fue uno de los pocos medios de comunicación a través de los cuales se difundieron de inmediato en la ciudad de Buenos Aires las noticias más importantes nacionales e internacionales. La primera vez que sonó fue el 29 de julio de 1900, cuando se produjo el asesinato del rey Humberto I de Italia.

Casi en simultáneo con la inauguración del edificio nuevo, José C. Paz designó como director del diario a su hijo, Ezequiel Pedro Paz. Ezequiel Paz hizo que el diario fuera por lejos el más importante del país, dejando muy atrás a La Nación, contando con corresponsales en todo el territorio argentino, además de países de Sudamérica, Estados Unidos y Europa.

Ya en el , a medida que se formaban partidos políticos democráticos, como la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS), y que aparecían un clase media y una clase trabajadora que comenzaban a reclamar la expansión de sus derechos, La Prensa adoptó una postura "aristocrática", crítica de las nuevas manifestaciones populares que expresaban los partidos y movimientos opositores.

En 1905, un editorial del diario expuso su cuestionamientos a los nuevos reclamos y adoptó una postura de defensa de las relaciones conservadoras que regían en las estancias, ante el reclamo de modernización de las relaciones laborales:

En 1909 el diario se puso de parte del gobierno en su accionar político y apoyó la declaración del estado de sitio para combatir las movilizaciones sociales y sindicales impulsadas por anarquistas y socialistas:

Durante los primeros gobiernos radicales Tres sangrientas revoluciones armadas en 1890, 1893 y 1905, conducidas por el partido radical, tuvieron como consecuencia que la élite gobernante de la Generación del Ochenta implementara reformas en las elecciones sancionando la Ley Sáenz Peña, que estableció el voto secreto, obligatorio y universal (para varones). La reforma electoral llevó a un cambio político mayúsculo y, en 1916, luego de casi cuatro décadas de monopolio del poder político, el Partido Autonomista Nacional entregó el poder al primer presidente electo a través del nuevo sistema, el radical Hipólito Yrigoyen.

La Prensa adoptó desde el principio una postura opositora al yrigoyenismo y a las reglas electorales democráticas aprobadas en 1912. El diario apoyó al Partido Autonomista Nacional y cuestionó el programa "revolucionario" de la Unión Cívica Radical, sosteniendo que "Se dirá que (Yrigoyen) lleva el programa del Partido Radical, pero éste fue revolucionario, y el plan y los medios de destruir son fundamentalmente distintos de los planes y medios de reedificar".

Apenas elegido Yrigoyen, La Prensa publicó un amplio editorial de defensa del conservadurismo y contra el nuevo gobierno en el que le advirtió su fracaso y su "desalojo del poder".

Algunos investigadores y políticos han señalado el papel de La Prensa y otros medios de comunicación conservadores, en apoyo del primer golpe de Estado producido en Argentina, que derrocó el 6 de septiembre de 1930 al presidente Yrigoyen. Tal el caso de la diputada radical Griselda Tessio.

En 1933, cuando murió Yrigoyen, Alberto Gainza Paz, dueño de La Prensa, dio la orden de informarlo con el siguiente título: "Ha muerto un ex comisario de Balvanera".

Durante la década infame

Una vez producido el golpe de Estado, el dictador José Félix Uriburu, agradeció en su proclama de toma del poder:

Días antes del Golpe, el diario La Prensa publicaba comunicados en los que se negaba cualquier movimiento golpista y se reprochaban todas las medidas tomadas para la defensa del gobierno.https://www.elhistoriador.com.ar/los-medios-en-visperas-del-golpe-a-hipolito-yrigoyen/

Poco después, La Prensa justificaba el golpe, descalificando al "funesto régimen" demagógico, tal como definía al gobierno de Yrigoyen:

Según Osvaldo Bayer, durante la Década Infame (1930-1942) La Prensa apoyó "la Ley Bazán" («primero, disparo; después, pregunto»), una práctica de ejecución ilegal impuesta por el comisario Víctor Fernández Bazán, responsable de un célebre caso de desaparición de personas detenidas y asesinadas en forma clandestina sin juicio en 1936. En 1947 Perón nombró a Bazán como subjefe de la Policía Federal y, más adelante, cónsul general en Estocolmo. Al morir fue el único funcionario peronista elogiado por La Prensa.

En 1938 la familia Paz le vendió al Círculo Militar Argentino, integrado por oficiales del Ejército, el Palacio Paz, que desde ese momento fue su sede. Mientras que el Palacio Paz y el edificio de La Prensa habían sido construidos como expresión del poder de la familia y el diario durante el ciclo de gobiernos conservadores sostenidos en el régimen del "voto cantado", la instalación del Círculo Militar en el Palacio Paz, fue una expresión del auge del poder militar durante el ciclo de golpes de estado (1930-1983) que impidieron que la democracia se consolidara luego de establecido el voto secreto.; ;

Durante la Década Infame, caracterizada por el abierto fraude electoral para evitar el triunfo del radicalismo conocido como el "fraude patriótico", La Prensa editorializó sobre el fraude:

En 1943, Ezequiel Paz decidió transferir la dirección del diario a su sobrino Alberto Gainza Paz.

Durante los gobiernos peronistas