El Partido Socialista de Navarra (PSN-PSOE) (en euskera, Nafarroako Alderdi Sozialista) es la federación del Partido Socialista Obrero Español en la Comunidad Foral de Navarra (España). Se define como progresista de orientación socialdemócrata y navarrista.

Se constituyó en junio de 1982, cuando la Agrupación Socialista de Navarra del PSOE, integrada hasta entonces en el Partido Socialista de Euskadi (PSE), se segregó de este para formar su propia federación.

Ha gobernado Navarra en distintas ocasiones, ostentando en varias de ellas la presidencia: en la etapa 1984-1991 (con Gabriel Urralburu como presidente y en solitario), y en 1995-1996 (con Javier Otano como presidente, y en coalición con CDN y EA). De 2011 a 2012 gobernó en coalición con UPN (con Yolanda Barcina como presidenta y Roberto Jiménez como vicepresidente del gobierno). Desde agosto de 2019 volvió a gobernar gracias a un pacto de investidura entre PSN-PSOE, Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra que le otorgó la presidencia a la socialista María Chivite.

Historia

En Navarra, la implantación del socialismo fue desigual y dificultosa. Navarra era, junto con Álava, las provincias con menor implantación del PSOE de toda España, por su carácter conservador, su escasa y tardía industrialización y la ausencia de tradiciones obreras significativas.

La fundación del PSN-PSOE (1974-1984) Integración en el Partido Socialista de Euskadi-PSOE Tras la muerte del dictador Francisco Franco, la Agrupación Socialista de Navarra del PSOE estaba integrada en el Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE), como una agrupación provincial junto con las de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, ya que en aquel momento ambos apostaban por un ente autonómico común con las provincias vascas. Tras el Congreso Constituyente que el PSE-PSOE celebró en San Sebastián en febrero de 1977, en mayo de ese año diversas fuerzas políticas vascas (PNV, PSE-PSOE, ESEI, PCE-EPK, DCV y ANV) firmaron el denominado «Compromiso Autonómico», donde se acordaba que fuesen los parlamentarios de las cuatro provincias vascas salidos de las elecciones constituyentes quienes redactasen el futuro estatuto de autonomía. De entre los firmantes del Compromiso, PNV, PSE-PSOE y ESEI concurrieron con una lista común, el Frente Autonómico, al Senado en las cuatro provincias. La participación del PSE-PSOE en el Frente Autonómico era consecuencia de la vinculación con el PNV en el gobierno vasco en el exilio y su común oposición a la dictadura.

En las elecciones generales de 1977 (las primeras desde 1936) el PSOE fue la segunda fuerza política en Navarra tras la UCD, consiguiendo dos diputados en el Congreso: Gabriel Urralburu y Julio García.

El Frente Autonómico obtuvo diez senadores de sus doce candidatos sobre los 16 puestos totales (tres en cada una de las provincias vascas y uno en Navarra, el histórico dirigente navarro del PNV, Manuel de Irujo), correspondiendo los otros tres puestos a la UCD (Jaime Ignacio del Burgo, José Gabriel Sarasa y José Luis Monge).

La postura del PSOE en Navarra en relación con la consideración de Navarra en el panorama autonómico que se abría con la Transición fue cambiando durante los años. En un principio, los socialistas navarros integrados en el Partido Socialista de Euskadi eran partidarios de que Navarra constituyera con las 3 provincias vascas una autonomía cuatriprovincial. Así, el PSOE firmó el «Compromiso Autonómico» en mayo de 1977 y tras las elecciones de 1979, los dos representantes socialistas en el Congreso de los Diputados (Gabriel Urralburu y Julio García Pérez) se integraron en la Asamblea de Parlamentarios Vascos.

Unidos en su estrategia política con la Unión General de Tabajadores (estas organizaciones estaban intrínsecamente unidas hasta los años 80, de forma que la afiliación era simultánea en ambas) con una posición favorable a la unión en una autonomía de las cuatro provincias y ante la ausencia de Navarra de las instancias preautonómicas, en el congreso de la UGT de 1978 expresaron las siguientes conclusiones:

Y en el mismo congreso haciendo referencia a la reclamación del derecho de autodeterminación de los pueblos:

El año 1978, en que se negociaba la Constitución y en él, el modelo autonómico en España, con la posibilidad de una autonomía conjunta de lo que hoy es País Vasco y Navarra, estaba marcada en Navarra por una intensa violencia política, con el momento más álgido en los sucesos de los sanfermines de 1978.

La cuestión de la incorporación de Navarra al País Vasco y el Amejoramiento del Fuero En cumplimiento de las disposiciones del Compromiso Autonómico, los diputados socialistas navarros se integraron en la Asamblea de Parlamentarios Vascos (sin que los parlamentarios navarros de la UCD, tres diputados y tres senadores, lo hiciesen). Sin embargo, los socialistas navarros, al igual que la UCD, consideraban que la incorporación de Navarra debía ser abordada por las propias instituciones forales, una vez que estas fuesen democratizadas. Durante los trabajos parlamentarios de redacción de la Constitución, se llegó al acuerdo entre el gobierno de UCD y el PNV en dejar la cuestión de la incorporación de Navarra al País Vasco en manos de las instituciones navarras (con lo que la posterior constitución del Consejo General Vasco, órgano preautonómico que debía preparar el estatuto de autonomía una vez aprobada la Constitución, no contó ya con la presencia de Navarra), dejando abierta sin embargo un mecanismo legal para la incorporación futura de Navarra al País Vasco mediante la Disposición Adicional Cuarta que fue incluida en la Constitución de 1978.

El referéndum constitucional, en el que el PNV no pidió el voto favorable a la Constitución, marcó un punto de inflexión en las relaciones entre el PSOE y el PNV, al considerar los primeros que los segundos no estaban mostrando compromiso con el régimen democrático. Este hecho, unido a la aprobación por el gobierno de Adolfo Suárez del real decreto que democratizaba las instituciones forales navarras, creando el Parlamento Foral elegido por sufragio universal, llevó a los socialistas navarros a replantearse su opción por la integración en el País Vasco. Así, este objetivo desapareció del programa electoral del PSOE en las elecciones al Parlamento Foral de 1979, existiendo en cambio un compromiso expreso de no promover la integración hasta que no finalizaran los procesos de democratización de las instituciones forales y la asunción de la ampliación de competencias en el nuevo estado autonómico. En las elecciones para el parlamento foral de ese año, el PSOE obtuvo quince parlamentarios forales y un miembro de la Diputación Foral; (UCD veinte parlamentarios y cuatro de los siete miembros de la Diputación, incluido su Presidente; UPN, trece parlamentarios; HB, nueve parlamentarios y un diputado; las Agrupaciones Electorales de Merindad (Amaiur), que compartían las tesis nacionalistas vascas sobre Navarra, obtuvieron siete parlamentarios y un diputado; Nacionalistas Vascos, coalición formada por PNV, EE, ESEI y PTE, tres parlamentarios; y el Partido Carlista, la Unión Navarra de Izquierdas (UNAI) y una agrupación de independientes, un parlamentario cada uno). Pese a todo, el alineamiento con el centro derecha en lo que a la cuestión de la incorporación de Navarra al País Vasco, no se reprodujo a otros niveles y así, en las elecciones municipales de Pamplona realizadas simultáneamente con las parlamentarias, el PSOE obtuvo cinco concejales, lo que permitió al socialista Julián Balduz acceder a la alcaldía con el apoyo de todas las fuerzas de izquierda y nacionalistas (lo conservaría hasta 1987).

En diciembre de 1979, la Comisión de Régimen Foral del Parlamento, con los votos de la UCD y UPN, rechazó la moción presentada por el parlamentario de la UNAI y por otro de la coalición Nacionalistas Vascos para convocar el referéndum previsto en la disposición transitoria 4.ª de la Constitución para decidir sobre la integración de Navarra en el País Vasco. El PSOE, al igual que el Partido Carlista de Euskalherria se abstuvo en esta votación.

En un clima de gran actividad terrorista y de aumento de las suspicacias mutuas entre el PSOE y el nacionalismo vasco tras la posición tomada en lo que a pactos postelectorales se refiere en Irún y otras ciudades vascas tras las elecciones municipales de 1979, finalmente, el PSOE, junto con UCD, UPN y Partido Carlista acordarían promover la aprobación de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra conocida con el nombre de LORAFNA o Amejoramiento del Fuero, como vía de imbricación de Navarra en el proceso autonómico, a modo de estatuto de autonomía navarro.

Tras ser negociado su contenido de forma bilateral entre Navarra y el gobierno, la ley fue aprobada por el Parlamento Foral el 15 de marzo de 1982, con 49 votos a favor (los de UCD, PSOE, UPN y Partido Carlista) y 5 en contra (PNV y EE). A la sesión no asistieron los 16 parlamentarios restantes (HB y las Agrupaciones Electorales de Merindad) que desde hacía meses habían renunciado participar en el Parlamento Foral. Posteriormente sería aprobada por las Cortes Generales, entrando en vigor el 16 de agosto de 1982.

Tras el apoyo al Amejoramiento que afianzaba la constitución de Navarra como comunidad propia y diferenciada, ya no tenía sentido la participación de la Agrupación Socialista de Navarra en el PSE-PSOE. Así, en el Congreso que celebró en junio de 1982, se separó del Partido Socialista de Euskadi al que hasta entonces pertenecía y se constituyó el Partido Socialista de Navarra (PSN-PSOE). En el I Congreso del PSN-PSOE fue elegido Gabriel Urralburu como secretario general.

Primera etapa en el Gobierno de Navarra (1984-1991) En las elecciones generales de 1982, el PSN-PSOE obtuvo sus mejores resultados desde la llegada de la democracia hasta la actualidad (tres diputados de cinco posibles y tres senadores de cuatro). Al año siguiente (8 de mayo de 1983), en las elecciones al Parlamento de Navarra, el PSN-PSOE fue la lista más votada, obteniendo 20 de los 50 escaños. Aunque no disponía de mayoría, y la candidatura de su líder, Gabriel Urralburu no obtuvo la mayoría absoluta, tampoco su rival, José Ángel Zubiaur (de UPN) la obtuvo (a pesar de ser apoyado por 21 parlamentarios), por lo que en virtud del artículo 29.3 del Amejoramiento del Fuero, que disponía que, en caso de no obtener ningún candidato mayoría absoluta, debía formar gobierno el líder de la lista con mayor número de escaños. Así Urralburu fue investido como presidente de Navarra en mayo de 1984, cargo que ocuparía hasta 1991. En las elecciones de ese año, el PSN-PSOE perdió la condición de fuerza más votada, siendo superado en un solo escaño (20 a 19) por la Unión del Pueblo Navarro, que se presentaba en coalición con el Partido Popular (UPN-PP). Por primera vez la derecha navarra acudía unida a las elecciones y su candidato Juan Cruz Alli obtuvo la presidencia, pasando el PSN-PSOE a la oposición.

Nueva presidencia y etapa de crisis (1991-1997) El PSN-PSOE pasó a la oposición, si bien Gabriel Urralburu conservó su cargo de secretario general de PSN.

En dicha legislatura, las divisiones internas en las filas conservadoras presididas por Juan Cruz Alli produjeron una escisión de UPN-PP y la fundación de Convergencia de Demócratas de Navarra (CDN), liderada por Allí, por lo que, en 1995 se preveía que Urralburu accedería nuevamente a la Presidencia con el apoyo de CDN. Sin embargo, el estallido del denominado Caso Urralburu (o Trama navarra del Caso Roldán) le obligó a renunciar a la reelección en la secretaría general del PSN-PSOE, siendo sustituido en 1994 por Javier Otano.El Mundo, 19 de junio de 1994.

En las elecciones de 1995 el PSN-PSOE descendió de 19 a 11 escaños. Sin embargo su candidato, Otano, alcanzó la Presidencia del Gobierno de Navarra en coalición con CDN y Eusko Alkartasuna.