mini|250px|Parte de la delegación. La gira internacional de Colo-Colo (escrita en su momento como Jira internacional)Debido a la ortografía de Bello, usada en Chile entre 1844 y 1927. fue el nombre asignado a la serie de encuentros disputados por el club en distintos países de América y Europa —Ecuador, Cuba, México, España, Portugal, Uruguay y Argentina—, siendo el primer equipo chileno en jugar en el «viejo continente». Se prolongó entre el 2 de enero y el 18 de julio de 1927, lapso en el que disputó un total de 42 partidos, con 25 triunfos, 4 empates y 13 derrotas, convirtiendo 126 goles y recibiendo 83.Salinas, Sebastián (2005), pág. 359-362.
La delegación estuvo conformada por 20 jugadores, la nómina estaba compuesta por Ulises Poirier, Guillermo Subiabre, Manuel Guerrero y Manuel Bravo de Valparaíso. Manuel Figueroa y Horacio Muñoz de Concepción. Jorge Linford y Carlos Schneeberger de Temuco. Ernesto Chaparro y Roberto Cortés de Antofagasta. De Santiago Humberto Moreno, Togo Bascuñán, Francisco Arellano, David Arellano, Guillermo Saavedra, Víctor Morales, Óscar González,Marín, Edgardo y Salviat, Julio (1975), pág. 13.Salinas, Sebastián (2005), pág. 384. José Miguel Olguín, Waldo Sanhueza y José Rosetti. A estos se sumaron además Carlos Cariola y Alberto Parodi, respectivamente el presidente y el secretario de la Federación de Football de Chile.Salinas, Sebastián (2005), pág. 98.
Durante el viaje surgió el grito: «¡Colo-Colo es Chile!» por la representación futbolística que hicieron del país. Es recordada por el éxito deportivo y tristemente por el fallecimiento del capitán y fundador de la institución David Arellano el 2 de mayo, producto de un fuerte golpe recibido en un encuentro frente al Real Unión Deportiva de Valladolid.Salinas, Sebastián (2005), pág. 132.Marín, Edgardo y Salviat, Julio (1975), pág. 14-15.
Antecedentes y viaje mini|150px|Carlos Cariola. Dada la necesidad de aumentar el roce internacional de fútbol nacional y motivado por la idea de que un club chileno emulase lo hecho por Nacional de Uruguay y Boca Juniors de Argentina en 1925, a fines de 1926 el presidente de la Federación de Football Carlos Cariola propuso a Colo-Colo embarcarse en una gira por América y Europa, idea que fue aprobada de manera inmediata por la dirigencia encabezada por Carlos Bello.Salinas, Sebastián (2005), pág. 97.
Para llevar a cabo el proyecto, el club tuvo el apoyo administrativo y económico del empresario de origen español Miguel Monchio, así como de dirigentes pertenecientes a diferentes instituciones deportivas del país. Prueba de ello es que, como refuerzos para la gira, Colo-Colo pudo contar los servicios de varios futbolistas que en ese momento se desempeñaban en otros equipos, entre los que es posible mencionar al italiano José Rosetti, primer jugador extranjero en vestir la camiseta del club y que durante la gira, junto con David Arellano, cumplió la función de entrenador del equipo, Guillermo Subiabre, Ulises Poirier, Jorge Linford, Carlos Schneeberger y Horacio Muñoz.
mini|izq|150px|David Arellano. No obstante, tras presentarse el proyecto se levantaron fuertes críticas por parte de la prensa de Valparaíso, así como de algunos clubes de dicha ciudad, situación que se acentuó luego de que fuese dado a conocer el apoyo financiero por parte de la Federación de Football de Chile.Salinas, Sebastián (2005), pág. 83. Adicionalmente, la gira internacional estuvo bajo serio riesgo de ser cancelada después de que el Comité de Football de Santiago se negó a facilitar otro préstamo a la institución, a la vez que el Consejo Superior de Educación Física y Moral, organismo de carácter estatal, solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile prohibir al equipo salir del país. Como argumento se señaló la existencia de irregularidades financieras, además del presunto carácter comercial de la gira, al no estar regulada por la Confederación Deportiva de Chile.Salinas, Sebastián (2005), pág. 84.
Las dificultades fueron solucionadas finalmente el 31 de diciembre de 1926 gracias a las gestiones realizadas por la Federación de Football de Chile, que facilitó los documentos institucionales y financieros necesarios tanto a la Confederación Deportiva como a los demás organismos burocráticos. Al día siguiente, Colo-Colo derrotó en los Campos de Sports de Ñuñoa a un combinado de los clubes Nacional y Gold Cross por 4:0, en el que fue su último encuentro en Chile antes de emprender la gira por América y Europa.Salinas, Sebastián (2005), pág. 85.
El domingo 2 de enero de 1927, Colo-Colo se trasladó desde la Estación Mapocho al puerto de Valparaíso, embarcándose en el vapor italiano «Venezuela» a las 13:30 de ese mismo día. Entretanto, un equipo conformado por los jugadores que se quedaron en Santiago, más algunos juveniles y refuerzos de otros clubes, emprendió una gira hacia el sur del país, disputando tres encuentros en las ciudades de Linares, Temuco y Osorno.Salinas, Sebastián (2005), pág. 99.
La Gira por América thumb|250px|Colo-Colo en un encuentro frente a Necaxa durante su visita a México el 12 de febrero de 1927. Previo a su arribo a Ecuador, la delegación internacional de Colo-Colo realizó una escala en las ciudades de Antofagasta e Iquique, en las que disputó dos partidos frente a los combinados de la Liga AntofagastaLiga Antofagasta (sin preposición) era el nombre oficial de la principal asociación de la ciudad de Antofagasta. y la Liga de Tarapacá, este último ante más de 12.223 espectadores y que finalizó con serios incidentes, luego de que parte del público intentara agredir a los jugadores tras un supuesto penal no cobrado en favor del conjunto local.Salinas, Sebastián (2005), pág. 101-102.
El 12 de enero de 1927 Colo-Colo desembarcó en Guayaquil a la 1:30 de la noche, siendo recibidos la mañana siguiente por una comitiva encabezada por el cónsul chileno en Ecuador, Luis Tello, el presidente de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador, Carlos Puig Arosemena, y el presidente de la Federación Deportiva de Guayas, Heliodoro Castro Manzo. Junto a ellos se congregaron una gran cantidad de periodistas y espectadores, quienes aún recordaban la actuación del club Arturo Prat de Valparaíso en 1926.Salinas, Sebastián (2005), pág. 103. El debut de Colo-Colo en el extranjero se produjo dos días después de su llegada a Ecuador, enfrentando, ante el castigo que pesaba sobre los clubes de Córdova y Packard, al cuadro del Norteamérica, sobre el que se impuso por 7:0. Al día siguiente, ratificó dicho resultado al vencer por el mismo marcador a un combinado de los clubes Córdova, que recibió un permiso especial para jugar aquel partido, y Racing.Salinas, Sebastián (2005), pág. 104. thumb|left|250px|Plantel de Colo-Colo durante su gira por México en 1927. Tras ser homenajeado en el Teatro Olmedo, el 16 de enero de 1927 el club partió de Ecuador con rumbo a Cuba a bordo del vapor «León XIII». Después de atravesar el Canal de Panamá, proceso en el que la delegación se trasladó al vapor «Venezuela», el equipo llegó a Cuba el día 24 de ese mismo mes, donde fueron recibidos por el cónsul chileno Luis Rencorret.Salinas, Sebastián (2005), pág. 105. En La Habana, Colo-Colo disputó dos encuentros, derrotando en el primero de ellos a un combinado de los clubes Iberia y Juventud Asturias por 4:1Salinas, Sebastián (2005), pág. 106. y perdiendo 2:3 en el segundo ante el Sport Fortuna.Salinas, Sebastián (2005), pág. 107. Este último partido estuvo marcado por la polémica después de que los dos jueces que dirigieron el encuentro, Mr. Campbell y posteriormente «Kilómetro» Pérez, cobraran dos penales en favor del conjunto local sin justificación alguna, tal como señalaron los periódicos El Sol y El Mundo de La Habana.Arellano, Alberto (1929), pág. 101.
Luego de abandonar Cuba, Colo-Colo llegó a Veracruz el 9 de febrero, trasladándose en tren ese mismo día a Ciudad de México.Salinas, Sebastián (2005), pág. 108. En México permaneció hasta el mes de marzo de 1927, lapso en el que disputó un total de 12 encuentros, con un balance de 10 victorias, 1 empate y 1 derrota. El debut del club se produjo frente al Necaxa, campeón de la Copa Eliminatoria, el sábado 2 de febrero, encuentro que finalizó con victoria de Colo-Colo por 3:0, ante cerca de 8.000 personas en la cancha del Campo España.
Después de superar, entre otros, al América,Salinas, Sebastián (2005), pág. 110. campeón de la Liga Amateur del Distrito Federal, y al Atlante, campeón de la Liga Spalding, la delegación continuó su periplo por México, que incluyó encuentros en las ciudades de Guadalajara, nuevamente Ciudad de México y Orizaba. En la capital del Estado de Jalisco, Colo-Colo se impuso en dos ocasiones a la Selección Jalisco por 4:1 y 4:0,Salinas, Sebastián (2005), pág. 111. mientras que en la principal ciudad del país derrotó a un combinado de los clubes Necaxa y México, así como a un seleccionado del Ejército y la Armada.Salinas, Sebastián (2005), pág. 112.
Antes de partir con rumbo al «Viejo continente», el equipo realizó una última parada en la ciudad de Orizaba, en la que superó, también en dos oportunidades, a la Asociación Deportiva Orizabeña, por 5:0 y 8:0. Finalmente, la delegación chilena zarpó desde Veracruz con rumbo a Europa el 14 de marzo de 1927.
La gira por Europa y la muerte de David Arellano mini|Encuentro ante el Deportivo La Coruña de España. Los delanteros David Arellano y Guillermo Subiabre difundieron respectivamente las acrobacias «chilena» y «palomita». El portero español Ricardo Zamora comentó: «Se juegan la vida cuando están cerca de la meta».https://historiafutbolmexicano.com/colo-colo-en-mexico-1927 Si bien el destino original de la delegación era Francia, por presiones de los propios jugadores, que deseaban conocer España, Colo-Colo desembarcó en el puerto gallego de La Coruña a las 22:30 horas del día 28 de marzo.Salinas, Sebastián (2005), pág. 112-113. Al día siguiente, el club fue recibido oficialmente por el consulado chileno y el 31 de marzo por el ayuntamiento de la ciudad. El debut en Europa se produjo el 3 de abril de 1927 frente al Eiriña de Pontevedra, reforzado por algunos jugadores del Alfonso XII y el Celta de Vigo, al que derrotó por 4:3 tras comenzar perdiendo por 0:1.Salinas, Sebastián (2005), pág. 114. En los siguientes encuentros, sin embargo, Colo-Colo no consiguió repetir la buena presentación que realizó en su estreno, perdiendo frente al Deportivo de La Coruña por 0:2 el 7 de abril y empatando 2:2 frente al mismo rival el 10 de abril.Salinas, Sebastián (2005), pág. 114-115. Pese a lo anterior, medios locales como La Voz de Galicia alabaron el juego desarrollado por los «albos», basado en pases cortos y jugadas preparadas, aunque criticando la falta de finiquito mostrada por el equipo.
mini|izq|150px|Ulises Poirier, el mejor defensor de América en el Campeonato Sudamericano de 1922 y 1926. Fue nombrado capitán del equipo tras la muerte de David Arellano.
Tras finalizar su tercer encuentro en La Coruña, la delegación partió con rumbo a Tuy, desde donde se trasladó a la ciudad de Oporto en Portugal. El 13 de abril Colo-Colo se estrenó en tierras lusas frente a un combinado entre los clubes Porto y Salgueiros, siendo derrotados por 1:2.Salinas, Sebastián (2005), pág. 116. Dos días más tarde, Colo-Colo derrotó por 4:2 a la Selección de Lisboa, conformada por una mezcla de jugadores de los clubes Benfica y Sporting y que venía de imponerse sobre las selecciones de Italia, Francia y España.Salinas, Sebastián (2005), pág. 117. No obstante, en su último encuentro en Portugal, Colo-Colo fue derrotado por el Vitória Futebol Clube, campeón de Lisboa, por 1:2 el 17 de abril.