miniaturadeimagen|349x349px|Personas viviendo en condiciones de esclavitud por país en 2019 según la fundación Walk Free. La esclavitud es una situación por la cual la propiedad de una persona pasa a ser tomada por otra. El número de esclavos calculados en 2022 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es de entre 50 millones, el número más alto de la historia de la humanidad.Leach, Susan Llewelyn. "Slavery is not dead, just less recognizable.", The Christian Science Monitor, 1 de septiembre de 2004 La mayoría son esclavos por deudas, principalmente en Asia del Sur, quienes se encuentran bajo la servidumbre por deudas contraídas con usureros, en ocasiones incluso durante generaciones completas. La práctica de la trata de personas tiene por objetivo principalmente la prostitución de mujeres y niñas. Se trata de la industria criminal de mayor crecimiento y se espera que en un futuro supere al tráfico de drogas.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima sus números en base a su definición de esclavitud moderna, lo que incluye tráfico humano, explotación sexual, matrimonio de niños, y el reclutamiento de niños para conflictos armados. Basado en su concepto, ellos estiman que de los 50 millones de individuos que son esclavos hoy, 17.3 millones son explotados en el sector privado, lo que incluye trabajo doméstico, construcción y agricultura, 6.3 millones se enfrentan a explotación sexual, y 3.9 millones son expuestos a trabajo forzado impuesto por las autoridades.
Los ingresos anuales de los traficantes y esclavistas se estimaron en 2004 en un rango que va desde 55.000 millones de dólares hasta 99.000 millones. Los esclavos viven en condiciones precarias. Como consecuencia de la naturaleza ilegal del tráfico y diferencias en la metodología, la extensión exacta de la industria es desconocida. De acuerdo al Departamento de Estado de los Estados Unidos, se "estima que entre 600.000 y 820.000 hombres, mujeres y niños [son] traficados a través de fronteras internacionales cada año, siendo aproximadamente el 70% mujeres y niñas y el 50% menores de edad. Los datos también ilustran que la mayor parte de las víctimas internacionales son tratadas para explotarlas sexualmente";Introduction - Trafficking in Persons Report, Departamento de Estado de Estados Unidos no obstante, continúan afirmando que "la alarmante esclavización de personas con el objeto de su explotación laboral, normalmente en sus propios países, es una forma de tráfico humano que puede ser difícil de rastrear desde lejos".
En marzo de 2026, la asamblea general de las Naciones Unidas aprobó una resolución que declara que la trata de personas africanas esclavizadas es «el crimen más grave contra la humanidad» y pide que se concedan reparaciones como «un paso concreto hacia la subsanación de los agravios históricos». La resolución insta asimismo a la «restitución inmediata y sin trabas» de los bienes culturales —como obras de arte, piezas de museo, documentos y archivos— a sus países de origen, sin coste alguno. La resolución se aprobó con 123 votos a favor, 52 abstenciones y 3 votos en contra. Los 27 miembros de la Unión Europea se abstuvieron. Argentina, Israel y Estados Unidos fueron los tres países miembros que votaron en contra.
Inglaterra En 2025 un juzgado inglés condenó a Lydia Mugambe, una juez de un Tribunal Penal de las Naciones Unidas por esclavizar a otra africana en Oxford. La esclavista es académica de Columbia University, en su Instituto para el estudio de los Derechos Humanos, y es miembro del Oxford Human Rights Hub.
El atleta Mo Farah fue raptado en su país a los ocho o nueve años, fue llevado a Djibouti y luego a Inglaterra, donde por años debió hacer trabajos domésticos y donde no le permitieron asistir a la escuela hasta los once años de edad. Los familiares de la mujer esclavista que se lo llevó la defendieron alegando que "es común en su cultura que los niños trabajen."
La India
En la India contemporánea, el sistema de castas continúa existiendo de facto. En este sistema, que está basado en la mitología hinduista, las clases sociales se dividen de acuerdo a su "origen" en el cuerpo del dios Brahma. La clase más baja es la de los "dalits", que supuestamente no tienen origen en el cuerpo del dios Brahma, y son considerados como los más indignos. Socialmente se les discrimina y se les permite solamente realizar las actividades más bajas, con pésima o nula remuneración. La discriminación es ilegal y se castiga con castración llega a tal punto que se les ha llegado a llamar "intocables", pues las clases altas evitan tocarlos para no ser contaminados. Actualmente, el sistema de castas de India ha sido abolido de iure, y en las urbes públicamente ya no se practica. Sin embargo, en el ámbito privado sí se llega a practicar, y en las zonas rurales sigue practicándose abiertamente.
Mauritania La esclavitud en Mauritania no se puede entender de manera aislada y es necesario tener en cuenta que los factores geográficos, demográficos y económicos no facilitan la eliminación de esta práctica, pues se trata de un país sumergido en la pobreza, en un lugar que ofrece mínimas oportunidades para su población y con una segregación tribal y racial extrema que tensiona a la sociedad constantemente.
La historia de este pueblo no se entiende sin el vínculo con la esclavitud y la esclavitud no se puede entender sin vincularla a su historia. La división étnica entre la población mora blanca y los negro africanos ha sido una constante de tensión histórica, que ha llevado a numerosos conflictos y finalmente al sometimiento de la población negro africana a manos de una minoría mora blanca, que durante el periodo de colonización francesa mantuvo y reforzó las relaciones de opresión a las tribus africanas del sur. Tras la colonización, Mauritania nace invalida, con una grave fragmentación social y una tensión latente, que no logra encarrilarse en un modelo de nación, sino en un conjunto de tribus que habitan en un lugar común. Resultado de esta fragmentación y sometimiento social nace el haratine, aquel negro esclavizado históricamente pero liberado en términos legales. La existencia del término en sí, pone de manifiesto la segregación social y el estigma que acompaña a estas personas que arrastran consigo sus orígenes y se ven privadas de un trato y consideración igualitaria y por ende al acceso a la igualdad de derechos. Esta población sigue hasta hoy en día siendo la más vulnerable a vivir en condiciones de esclavitud y prácticas análogas, de especial interés será la situación de niños y mujeres en tanto son la población por excelencia más explotada. En términos prácticos, existe una gran dificultad para establecer los parámetros de la esclavitud en Mauritania, existe una bruma que impide conocer realmente la cantidad de población que sufre las consecuencias de estas formas de explotación y mientras el Gobierno niega su existencia, los distintos actores sociales acusan distintas cifras de víctimas. De cualquier forma, no ha existido un trabajo serio en la evaluación real de la problemática en tanto a los intereses que genera el tema como a la incapacidad de gestionar un proyecto de tal envergadura.
La Mauritania de hoy, como la de ayer, es controlada políticamente por las mismas tribus que han detentado el poder económico y social históricamente. Actualmente, el poder recae en el General Abdelaziz, quien irrumpió en el poder a través de un golpe de Estado en 2008 y confirmado de manera democrática, aunque discutida por otros actores políticos en 2009 y reeligiéndose en 2014. Las manifestaciones se han intensificado durante los últimos años en cuanto a la lucha por los Derechos Humanos así como también por la represión que hay desde el Gobierno, varios activistas por los Derechos Humanos han sido sistemáticamente represaliados y encarcelados durante sus manifestaciones. Abdelaziz ha logrado mantener el statu quo imperante en Mauritania, aquel basado en una política de tabúes, de adoctrinamiento religioso y de discriminación racial, aplacando a los movimientos sociales que luchan por un cambio de condiciones.
A raíz de numerosas protestas a fines de los setenta se logra implementar una ley de abolición a la esclavitud en Mauritania, sin embargo, esta ley no fue reforzada de ninguna manera y se tardó 26 años en lograr criminalizarla e imponer penas a quienes ejerzan tales acciones. Aun así, hemos sido capaces de comprobar que los intentos por enjuiciar a quienes practican el esclavismo han resultado infructuosos, en tanto la jurisprudencia señala, que más riesgo corren los esclavos por denunciar, que el esclavista por explotar. Las leyes están y son fundamento suficiente para que el Gobierno pueda señalar que la esclavitud esta erradicada y que existe un código que la pena severamente, con el fin de eximirse de la responsabilidad para con sus nacionales pero desde nuestro entender, más importante aún, para con sus obligaciones internacionales. Naciones Unidas ha solicitado la aplicación efectiva de las leyes así como los recursos efectivos a las víctimas, para esto ha generado una serie de recomendaciones para que el Gobierno logre erradicar las esclavitud y prácticas análogas, o las secuelas de la esclavitud, según el discurso oficial del Gobierno que niega la existencia de esta práctica.
Las ayudas brindadas por parte del Gobierno mauritano a la lucha contra el terrorismo islámico, el trabajo en conjunto desarrollado con la Unión Europea en temas de inmigración y las fructíferas relaciones económicas de otros países en la región ha permitido mantener al Gobierno de turno una imagen positiva a nivel internacional, en tanto se ha transformado en un aliado estratégico para los intereses de Occidente en la zona y desviado así, la presión internacional por la violación de los Derechos Humanos.
La negación por parte del Gobierno de la existencia de esclavitud en Mauritania, se contradice con el resto de actores que trabajan alrededor de esta temática, ya sean organismos multilaterales, como organizaciones no gubernamentales. La principal dificultad que se presenta a la hora de combatir estas formas de explotación es la curiosa transformación de la esclavitud en Mauritania, la cual aún presenta un tipo de esclavitud tradicional, de esclavitud prendaria, erradicada en la mayor parte del mundo, pero también una evolución hacia un sistema de servidumbre especialmente relacionado con el trabajo doméstico, generando una mayor dificultad de identificación de los casos de esclavitud y servidumbre versus las malas condiciones laborales que pueda enfrentar parte de la sociedad más pobre.