miniaturadeimagen|Canibalismo en Brasil, grabado de Theodor de Bry para ilustrar el relato de Hans Staden de su cautiverio en 1557. El canibalismo es el acto o la práctica de alimentarse de individuos de la misma especie. Puede observarse en distintas especies animales, y en contextos humanos se conoce específicamente como antropofagia, cuando una persona consume a otro ser humano.

Las historias que se cuentan sobre canibalismo deben tomarse con cierto escepticismo: por ejemplo, Cristóbal Colón regresó a Europa con reportes de canibalismo en el Caribe, siendo así que este razonamiento se utilizó para promover alianzas y levantamientos con las tribus esclavizadas y canibalizadas relevando en el dominio a las antiguas tribus y civilizaciones dominantes , sonriendo a servidumbre a alrededor de un millar y medio de los nativos antes antropófagos.Stannard, D. E. (1992). Holocausto Americano: Colón y la conquista del Nuevo Mundo. New York: Oxford University Press. Página 197.Zinn, Howard (2003) . Historia Popular de los Estados Unidos. Página 6. New York: HarperCollins. ISBN 978-0-06-052837-9.

Los casos particulares en sociedades contemporáneas se relacionan actualmente con situaciones de hambre, y con ciertos criminales con profundos problemas mentales.

Origen

thumb|250px|Mujer caníbal, escultura en marfil de Leonhard Kern (c. 1650).

No se sabe a ciencia cierta cuándo los humanos adquirieron el hábito de la antropofagia. En Europa, en concreto en Francia y Alemania, entre otros, y en los yacimientos arqueológicos de Atapuerca, en España, el estudio de las marcas en los huesos encontrados en la cueva de la Gran Dolina ha revelado que se practicaba un canibalismo que, con toda seguridad, no fue producto de una hambruna y carecía de cualquier intención ritual, sino que se efectuó por lo que se ha denominado como canibalismo gastronómico ancestral. Se ha demostrado que el Homo antecessor lo practicaba hace ya unos 800 000 años de antigüedad, siendo esta la referencia sobre canibalismo la más antigua de Europa.CVC. Atapuerca. El caso de canibalismo más antiguo conocido en la historia de la humanidad Recientes estudios aportan pistasVincent Plagnol, Jeffrey D. Wall. (Agosto, 2006) . PLoS Genet 2 (7): e105 para creer que los seres humanos actuales tienen genes neandertales y el cruce entre especies podría haber ocurrido, además de aportar el rasgo cultural o hábito de la antropofagia, comprobado en diferentes yacimientos neandertales.Defleur A, White T, Valensi P, Slimak L, Cregut-Bonnoure E. (1999). «Neanderthal cannibalism at Moula-Guercy, Ardeche, France.» Science, 1 de octubre; 286 (5437): 18-9. Un estudio genético publicado en la revista Science indica que los humanos llevan alrededor de 500 000 años protegiéndose evolutivamente contra los priones, debido a que el medio de transmisión habitual es el canibalismo, lo cual podría indicar que se practicaba de forma habitual hasta entonces.

Etimología El término proviene de la deformación de la palabra caribe caniba o cariba, del idioma taíno, parcialidad de la etnia arawak.Vignolo, P (2005) «Hic sunt caníbales: El canibalismo del nuevo mundo en el imaginario europeo (1492-1729)». Anuario colombiano de la historia social y de la cultura, núm. 3, p. 151-188 Para la etnia caribe significaba ‘osado’, ‘audaz’; para los arawak significaba ‘enemigo’; y para los europeos ha pasado a significar ‘comedor de carne humana’.

Canibalismo ritual y cultural 275px|miniaturadeimagen|Pintura de 1873 de Gustave Doré. Varios arqueólogos afirman que restos arqueológicos en Mesoamérica y Sudamérica contienen muestras de canibalismo. Así mismo, se discute la extensión del canibalismo ritual en algunas culturas africanas o polinésicas.

Una de las sociedades que más desarrollaron esta práctica fue la de los guaraníes, quienes lo practicaban con fines religiosos, bajo la creencia de que era una forma de adquirir ciertas capacidades y aptitudes de la víctima.Vacas Mora, V (2008). «Cuerpos, cadáveres y comida: canibalismo, comensabilidad y organización social en la amazonia». Antípoda, Revista de antropología y arqueología, enero- junio, núm. 6, pág. 271-291 En Norteamérica, el análisis de los restos descubiertos en yacimientos arqueológicos habitados entre el 1150 y el 1200 d. C. por los anasazi, confirmó la existencia de canibalismo en este pueblo. Divulgado por primera vez en 1967, el bioarqueólogo Christy G. Turner probó más concretamente en la década de los 90 la existencia de canibalismo, gracias a los hallazgos de Richard Marlar de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado. Junto con sus colaboradores afirman haber encontrado hemoglobina humana en los vasos de cerámica de la cultura anasazi, lo que sugiere que fueron cocinados con sangre humana. Más aún, en coprolitos humanos quemados (antiguas deposiciones), encontrados cerca del fuego en uno de los refugios abandonados, también se comprobó la existencia de hemoglobina humana.

Discursos y realidades

En algunos casos, se ha acusado de caníbales a las poblaciones enemigas como medio de propaganda para despojarlas de toda civilización o humanidad. De esta forma, la conquista, represión o cualquier tipo de trato inhumano y vejatorio podían ser fácilmente justificados moral y legalmente. Otro ejemplo clásico de esta tendencia sería la acusación de canibalismo hacia los cristianos en época romana, que facilitó su criminalización y posterior represión.

El libro "Cannibal Talk", de Gananath Obeyesekere, argumenta que la idea predominante del canibalismo generalizado en las sociedades indígenas era en gran medida un mito, un "discurso caníbal" o discurso del "otro" creado por las potencias coloniales. El libro reexamina los relatos de testigos presenciales occidentales sobre el canibalismo como una forma de ficción y creación de mitos, sugiriendo que estos relatos reflejaban la fascinación europea por la práctica y servían para justificar la violencia y la colonización, en lugar de la realidad de actos sacramentales limitados. Obeyesekere postula que la idea del canibalismo generalizado era una narrativa poderosa —un "discurso caníbal"— utilizada por los europeos, más que un hecho social documentado en las sociedades indígenas. La imputación del canibalismo era una herramienta poderosa para aislar al "otro" y hacerlo apto para el exterminio.Obeyesekere, G. (2005). Cannibal Talk: The Man-Eating Myth and Human Sacrifice in the South Seas (1st ed.). University of California Press.

En 1809 los 66 pasajeros y la tripulación del barco The Boyd fueron asesinados y algunos de ellos comidos por maoríes en la península de Whangaroa, en la isla Norte, como parte de un utu (‘venganza’) por el azotamiento con látigo de un maorí que había rehusado trabajar en el barco durante el viaje desde Australia. El hecho permanece como la mayor matanza en la historia de Nueva Zelanda. Otras razones de canibalismo

El canibalismo por hambre en tiempos de amenaza extrema sería una práctica vinculada a situaciones donde se pone en juego la propia existencia, por lo que tiene su causa inmediata en la desesperación y la necesidad radical de sustento. Actualmente ha decrecido su práctica y en las civilizaciones actuales es socialmente rechazado y legalmente sancionado; la extensión y aceptación social en el pasado es un tema debatido en la antropología y se enmarca en el relativismo cultural. Los casos particulares se relacionan con situaciones extremas de hambre, criminales o personas con profundos problemas psicológicos. Hubo un caso notable, el del soldado polaco Charles Domery, cuyo apetito inusual lo llevó a intentar comerse la pierna amputada de uno de sus compañeros para satisfacer su hambre extrema.Bondeson, Jan (2004). The Two-Headed Boy, Ithaca, NY: Cornell University Press.

En el Antiguo Egipto, a fines del milenio a. C., el hambre llevó a la gente a la insurrección y al canibalismo (única ocasión conocida en Egipto) debido a una sequía muy larga (al parecer un evento global llamado «Súper Niño»), época registrada en la historia egipcia como «los años de los chacales». Este suceso llevó al fin del Imperio Antiguo y al inicio del Primer periodo intermedio de Egipto.

En la Biblia está escrito que los antiguos israelitas, en caso de desobediencia a Dios, serían castigados con grandes calamidades incluyendo el comer carne de sus propios hijos (). Durante el sitio de Samaria por parte de los sirios, se relata el caso de una mujer que junto a otra se comieron al hijo de la primera (). Durante el sitio de Jerusalén (70 d.C.) el historiador Flavio Josefo relata un caso de canibalismo perpetrado por una mujer de nombre María contra su propio hijo ante la hambruna que asolaba a la ciudad rodeada por el ejército romano.Flavio Josefo, La guerra de los judíos, Libro 7, Capítulo VIII

En estos casos suelen ingerirse los cuerpos de los muertos por otras causas y es poco frecuente el homicidio con fines caníbales. Históricamente, están atestiguados, con mayor o menor grado de verosimilitud, casos de canibalismo durante el Sitio de Maarat an-Numan en ocasión de la Primera Cruzada, hacia finales de 1098, el asedio de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial y la época del colonialismo, sobre todo como consecuencia de los frecuentes naufragios. Más allá de circunstancias históricas de este tipo, se conocen casos de canibalismo vinculados a hechos dramáticos concretos, como fue el caso de los supervivientes del accidente aéreo producido en los Andes en 1972, que hubieron de alimentarse de sus compañeros muertos para sobrevivir. Quienes dicen haber probado la carne humana afirman que ésta tiene un sabor similar a la de cerdo.

En las selvas de Nueva Guinea existen numerosas comunidades nativas aisladas, muchas de ellas aguerridas, algunas de las cuales han practicado el canibalismo, principalmente atacando a sus vecinos, otras veces por ritual rendido a sus recién difuntos (es lo que les provocaba la enfermedad conocida como kuru).

Casos de canibalismo documentado en los siglos y

En guerras o épocas de hambre surgen a menudo relatos de este tipo de canibalismo. Algunos ejemplos, más o menos debatidos, serían: en la Unión Soviética durante el Sitio de Leningrado en 1941 en el marco de la Segunda Guerra Mundial, durante 900 días de asedio murieron alrededor de 1 500 000 personas y se dieron muchos casos de canibalismo entre sus habitantes.Arribas, V, Ayeedi, C, Cattaneo, A, Quierres, E, (2000). «Canibalismo y necesidades extremas: La construcción antropología de la alimentación humana ante las cosas de necesidades extrema».

Las tropas japonesas lo pudieron practicar ocasionalmente en la Segunda Guerra Mundial. Muchos informes escritos y testimonios, recolectados por la Sección australiana de crímenes de guerra del Tribunal de Tokio e investigados por el fiscal William Webb (el futuro juez en jefe), indicaban que el personal japonés cometió actos de canibalismo contra los prisioneros de guerra aliados en muchas partes de Asia y el Pacífico. En muchos casos, el hecho habría estado inspirado por los ataques siempre crecientes de los aliados a las líneas de suministro japonesas, así como a la muerte y a la enfermedad del personal japonés como resultado del hambre. Sin embargo, según el historiador Yuki Tanaka: «el canibalismo era a menudo una actividad sistemática conducida por escuadrones enteros y bajo la dirección de oficiales».Tanaka, Hidden horrors: Japanese War Crimes in World War II, Westview press, 1996, p.127.