Dorothy Arzner (San Francisco, California; 3 de enero de 1897-La Quinta, California; 1 de octubre de 1979) fue una directora de cine estadounidense. Arzner fue la única mujer directora de cine en Hollywood en los años 30. Trabajó como camarera en un pequeño restaurante que tenía su padre en Hollywood, trataba diariamente con actores, directores y guionistas. Después de servir en el Cuerpo de Ambulancias durante la Primera Guerra Mundial, Arzner entró en el mundo del cine como secretaria del departamento de guiones de Famous Players-Lasky, a las órdenes del director William C. DeMille hermano de Cecil B. DeMille.

Gracias a su talento e inteligencia progresó rápidamente e hizo de script, recortadora de negativos y finalmente montadora, destacando por el montaje de las secuencias de tiroteo de Sangre y arena (Blood and sand, 1922), del director Fred Niblo.

El director James Cruze ofreció a Arzner la oportunidad de montar su épico western La caravana de Oregón (The Covered Wagon, 1923), lo que hizo con elegancia. Después de mostrar su valía, Paramount Pictures le encargó la dirección de una modesta película, La reina de la moda (Fashions for Women, 1927), que fue un éxito comercial y de crítica. Arzner consolidó este éxito con otras dos películas de la era del jazz, Un beso a media luz (Ten Modern Commandments, 1927) y No lo dejes escpar, (Get Your Man, 1927) —ambas perdidas—.

Su prestigio como cineasta creció con sus siguientes películas, sobre todo La loca orgía (The Wild Party, 1929) y el drama Hacia las alturas (Christopher Strong, 1933), en la que intervino una jovencísima Katharine Hepburn. Pero quizá su mayor éxito fue La mujer sin alma (Craig's Wife, 1936) con la también joven Rosalind Russell como protagonista. Sin embargo, los estudios feministas la recuerdan sobre todo por Baila, muchacha, baila (Dance, Girl, Dance, 1940), en la que Maureen O'Hara y Lucille Ball interpretan a dos bailarinas de variedades que luchan por la independencia económica y la expresión personal.

A pesar de que nunca se consideró feminista, el ejemplo de Arzner llevó a muchas mujeres a entrar en la industria cinematográfica; sus mejores películas continúan siendo una alternativa interesante al cine del Hollywood clásico dominado por los hombres. La obra de Arzner fue poco recordada durante años hasta que, en la década de los 70, los estudios feministas reivindicaron el mérito de su carrera como directora cinematográfica. El lesbianismo de Arzner parece ser bien conocido por la comunidad de Hollywood, pero se le prestaba poca atención; vivió con su pareja, Marion Morgan, una bailarina y coreógrafa, desde 1930 hasta su muerte en 1979.

En 1943, Arzner dejó Hollywood para recuperarse de una enfermedad y no volvió más. Después de su carrera en Hollywood dirigió películas de entretenimiento para mujeres de la armada y fue premiada en 1975. Su amiga Joan Crawford, que estaba casada con un directivo de Pepsi-Cola, le pidió varios anuncios publicitarios para la empresa. También fue profesora de cine en la UCLA.

Fue homenajeada con una estrella en el Paseo de la fama de Hollywood en el número 1500 de Vine Street.

Biografía Dorothy Arzner nació en San Francisco, California, el 3 de enero de 1897 pero, junto con sus padres, Louis y Jenetter Arzner, se mudaron a Los Ángeles, donde el padre abrió un restaurante prestigioso junto a un teatro en Hollywood. Arzner se pasó la infancia tratando con actores y actrices que venían al restaurante, así como Maude Adams, Sarah Bernhard, David Warfield, etc. pero no se sintió nunca atraída por pertenecer al mundo del cine.

Comenzó los estudios de medicina en la USC para poder ejercer de médico. Pero, como dice en la entrevista con Karin Kay y Gerald Peary, publicada en 1974 en Cine, 'con algunos meses de verano en la oficina de un buen cirujano y reuniéndome con los enfermos, decidí que no era lo que quería. Quería ser como Jesús: "Curar a los enfermos y levantar los muertos", al instante, sin cirugía, píldoras, etcétera'. Después de dos años en la carrera de medicina, abandonó la universidad y decidió entrar en el mundo laboral para adquirir independencia económica. Dorothy Arzner, pese abandonar los estudios, tuvo una educación muy amplia, en la que se suman cursos de historia del arte y de arquitectura. Al poco de dejar la carrera comenzó a trabajar en la Paramount haciendo diversos trabajos menores como recortadora, editora o montadora —fue especialmente reconocida por montaje de Sangre y arena (Blood and Sand, 1922)—. Más tarde le ofrecien un contrato de dos años como directora, pero hasta que no hubo terminado el contrato no empezó a trabajar por su cuenta.

Arzner mantuvo una relación de cuarenta años con Marion Morgan, una coreógrafa y bailarina diez años mayor que ella. Aun queriendo dejar al margen su vida privada, de la que no se sabe mucho, nunca ocultó su orientación sexual ni su identidad; vestía con ropas poco convencionales para una mujer de aquella época, casi siempre con pantalones, corbata y chaqueta, o vestidos rectos. Por otra parte, Morgan, su pareja, dirigió secuencias coreografiadas de baile por algunas de las películas de Arzner, como Baila, muchacha, baila (Dance, Girl, Dance, 1940). En 1930 Arzner, junto con Morgan, se trasladó a un hogar en Mountain Oak Drive, Hollywood, y se mantuvieron como pareja hasta la muerte de Morgan en 1971.

Mientras vivieron en Hollywood, Arzner siguió activa y asistió a varios eventos cinematográficos; se veía con celebridades como Billie Burke, con quien tenía muy buena relación. En sus años posteriores, Arzner dejó Hollywood y se trasladó al desierto. Murió en «La Quinta», una ciudad desierta cerca de Palm Springs, CA.

Trayectoria profesional

Los inicios Tras graduarse en la escuela secundaria en 1915, Arzner comenzó la carrera de medicina en la Universidad del Sur de California. Cuando los EE.UU. entraron en la Primera Guerra Mundial quiso servir a su país, pero al no haber unidades de mujeres en las fuerzas armadas en aquella época para poder servir militarmente, sirvió como conductora de ambulancias durante la guerra. Dado que había dejado los estudios universitarios en el segundo año, con la voluntad de encontrar trabajo para incrementar su independencia económica, entró en el mundo laboral ejerciendo un bajo cargo en un diario. Más tarde fue presentada al director de cine William C. de Mille, hermano de uno de los cofundadores de los Famous Players-Lasky. Por aquel entonces una epidemia de gripe había hecho estragos en el país, y el negocio cinematográfico, como otras industrias, necesitaba trabajadores. Incluso se llegó a contratar personal sin experiencia, si mostraba su potencial y conocimiento.

William C. De Mille había oído decir que Arzner era una chica muy inteligente, y le ofreció un puesto como estenógrafa por 20 dólares a la semana dentro de los estudios de Famous Players-Lasky. Después de unas semanas de observación en la compañía de Cecil DeMille, Dorothy Arzner había ido apuntando todo lo que había aprendido: "si alguien iba a trabajar dentro del negocio cinematográfico, este debería ser director ya que es el que dice a todo el mundo qué tienen que hacer, pero de hecho, él es el conjunto de todo el trabajo ". Arzner se pasó siete años escribiendo guiones, editando y haciendo el montaje de películas. Primero comenzó ejerciendo de tipógrafa, pero después de seis meses en la Paramount demostrando su ambición por aprender y mucha fuerza de voluntad, la contrataron como escritora de sinopsis. Posteriormente, dejando impresionado a DeMille y los estudios, fue asignada a Realart Studio, compañía afiliada a la Paramount, para cortar y editar películas, pero al poco la llamaron para que volviera a los estudios principales para editar y montar Sangre y arena (Blood and Sand, 1922), la película con la que Arzner da el salto a la fama. Fue la primera editora en Hollywood acreditada profesionalmente como tal para la gran pantalla.

Dirección cinematográfica

Época del cine mudo Dorothy Arzner empezó a dirigir películas mudas (ya que el cine sonoro no se instaló definitivamente hasta 1927 con El cantor de jazz) en 1927 con La reina de la moda y acabó el período de cine mudo con Manhattan Cocktail en 1927.

Después de siete años haciendo trabajos menores, Arzner decidió irse de los estudios de Paramount y mostrar a Columbia Pictures algunos de los guiones que había estado escribiendo para poder ejercer de directora. No obstante, cuando Schulberg se enteró de que Dorothy planeaba irse, llegó a un acuerdo con ella para que no se fuera. Consistía en un contrato de tres años con pagos semanales, pero acabaría siendo un contrato de dos años con libertad de elegir la historia de los filmes que dirgiría. Además, Schulberg le ofreció la obra The best dressed woman para que en hiciera un guion y en dos semanas tuviera ya el estudio de grabación preparado. Dorothy no aceptaba la contraoferta a menos que en dos semanas hubiera un plató preparado para rodar una película de serie A, puesto que preferiría hacer una película para una compañía pequeña como Columbia, para poder hacerlo como ella quería, a tener que hacer una película de serie B en la Paramount. El resultado fue el estreno de La reina de la moda (Fashions for Women, 1927). Tal como añadía Arzner en una entrevista con Karyn Kay y Gerald Peary: "nunca tuve ningún problema por el control sobre las fases de la producción. Los departamentos estaban dispuestos a dar al director lo que él quisiera, mientras éste supiera exactamente lo que quería."

La primera película que Arzner dirigió, La reina de la moda en 1927 en la Paramount, está basada en The best dressed woman y protagonizada por Esther Ralston, quien había dado el salto a la fama tras su actuación en Peter Pan (1924). Al ser un éxito de taquilla, Esther Ralston protagonizó la siguiente película de la cineasta, Un beso a media luz (Ten Modern Commandments, 1927) que también triunfó. Para entonces Arzner ya se había ganado una reputación en el estudio y la confianza de los productores después de mostrar su potencial y sus habilidades. Así, se le asignó un nuevo proyecto con Clara Bow, la estrella del momento. No lo dejes escapar (Get your man, 1928), fue conocida por ser una producción encargada toda por mujeres: Clara Bow siendo la actriz principal, Arzner la directora, Hope Loring escribiendo la historia, Alice Laser se encargó de la continuidad y Marion Morgan ejerció de directora técnica de algunas escenas. Hollywood no volvería a tener una designación como aquella en una película hasta mucho tiempo después. La última película muda que Arzner dirigió fue Manhattan Cocktail (1928), un melodrama humorístico protagonizado por una de las estrellas más nuevas, Nancy Carroll.

Época del cine sonoro miniaturadeimagen|231x231px|Dorothy Arzner y Clara Bow en La loca orgía (The Wild Party, 1929). La etapa del cine sonoro llegó a los estudios de la Paramount. En la película La loca orgía (The Wild Party, 1929), dirigida por Arzner, la protagonista, Clara Bow, se resistía a rodar películas sonoras debido a su acento poco agraciado de Brooklyn; había cogido pánico al micrófono. Arzner, sin embargo, supo manejar la situación y se hizo construir un micrófono que fuera atado a una caña de pescar para seguir a Bow discretamente y que se pudiera mover libremente por el escenario. Posteriormente este invento recibió el nombre de micro boom pole. La loca orgía sería citada a menudo como un trabajo clave en la filmografía de la directora. La película trata sobre una chica universitaria con un estilo de vida desenfrenado que le traerá muchos problemas; presenta muchos de los temas que se repetirán en las películas de Arzner, en que las mujeres optan por la independencia y se niegan a ser dominadas por los hombres, o incluso entre ellas.