El Metro de Quito es la red de ferrocarril metropolitano subterráneo que sirve a la ciudad de Quito, Ecuador. Fue inaugurado el 1 de diciembre de 2023
Cuenta con una única línea de quince estaciones, que recorre la ciudad de sur a norte, desde Quitumbe hasta El Labrador.
El metro es el elemento principal del Sistema Integrado de Transporte Masivo de Quito (SITM-Q), el cual incluye también líneas de Metrobus-Q (Troncal Central Trolebús, Troncal Oriental Ecovía y Troncal Occidental Metrobús) y la red de autobuses.
Historia Antecedentes
En 1977, durante la alcaldía de Álvaro Pérez Intriago, se trazó el «Plan Integral de Desarrollo Urbano de Quito» que incluía obras necesarias para la ciudad hasta el año 2020. Entre estas se encontraba justamente un sistema de transporte ferroviario metropolitano (metro), que, debido a la forma alargada de la mancha urbana, era la opción avalada por expertos de Francia (París) y España (Madrid), con quienes Pérez conversó ampliamente, aunque no se llegó a concretar la obra durante su administración.
Haciendo a un lado la propuesta de Pérez, durante la Alcaldía de Rodrigo Paz Delgado en 1988, se planificó una red de trolebuses para solucionar los problemas de movilidad de la ciudad en ese entonces. El Trole de Quito se inauguró en 1995 en la Alcaldía de Jamil Mahuad, aunque la red planificada nunca se terminó. Si bien se crearon corredores exclusivos BRT, estos funcionaron a diésel, cuando el plan proyectaba que todos los buses debían ser eléctricos.
En 1998, el gobierno ecuatoriano firmó un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo para financiar el estudio de una línea de metro para la capital. El estudio, realizado por la empresa española UTE Metro de Quito, concluyó en ese entonces que el proyecto era viable y que se podía construir en tres fases.
En la década del 2000 empezaron a operar el Corredor Ecovía y el Corredor Central Norte, y a inicios de la década del 2010 operaron los corredores Sur Oriental y Sur Occidental. No obstante, el Trole (principal corredor del sistema) ya se hallaba colapsado para entonces, puesto que fue planificado para abastecer la demanda hasta el año 2010, y movilizar hasta 180 mil pasajeros, aunque para esa misma década transportaba más de 200 mil personas.
En las elecciones del Distrito Metropolitano de Quito de 2009, el tema del transporte masivo fue un punto trascendental de la campaña para la Alcaldía Metropolitana: Augusto Barrera, candidato por Alianza PAIS, propuso la construcción de un sistema subterráneo de metro, desechando la propuesta del Tren Rápido de Quito (TRAQ) que fue estudiado durante la Alcaldía de Paco Moncayo, y era la bandera de campaña del candidato Antonio Ricaurte. La propuesta del TRAQ, desarrollada por la extinta empresa municipal INNOVAR.UIO, era construir un metro ligero de superficie entre Guamaní y Carcelén, con secciones subterráneas y elevadas en distintos tramos, pero quedó en la fase de estudios y nunca se concretó. Con la llegada Barrera a la Alcaldía el proyecto del TRAQ fue desechado por completo, y se inició el plan de construir un subterráneo.
Un acuerdo entre el Municipio capitalino y la Comunidad de Madrid dio lugar a que la empresa Metro de Madrid iniciara en 2010 los estudios de factibilidad del Metro que determinaron aspectos tanto de consistencia de suelo, ubicación de las estaciones, entre otros. Estos estudios resultaron favorables y concluyeron que el recorrido de la línea 1 debía ser entre las parroquias de Quitumbe y La Concepción.
En mayo de 2010, el alcalde Augusto Barrera creó la Unidad de Negocios Metro de Quito (UNMQ) como entidad adscrita a la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (EPMMOP); la gerencia de esta Unidad fue delegada a Edgar Jácome. Durante dos años esta Unidad, en el marco del modelo de desarrollo del proyecto adoptado, se encargó de llevar a cabo los procesos para la realización de los estudios de movilidad y demanda, factibilidad integral del proyecto (comercial, técnica, económico social, económico financiero), impacto ambiental, estructuración del financiamiento y modelo de institucional para la ejecución y operación del proyecto. Una vez que se comprobó la viabilidad integral del proyecto, Barrera resolvió avanzar hacia la siguiente etapa, que fueron los diseños de ingeniería de detalle de la obra en su conjunto.
El 12 de abril de 2012 el Concejo Metropolitano decidió crear la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito (EPMMQ) para tomar la posta de la UNMQ y ser la Empresa que ejecute el diseño, construcción, equipamiento y sobre todo operación del Metro de Quito.
Construcción La construcción de la Línea 1 del Metro de Quito se dividió en dos etapas, la primera para construir las estaciones de transferencia El Labrador y La Magdalena, y la segunda y más compleja para construir el túnel, las otras 13 estaciones, la adquisición de los trenes, la puesta a prueba de los mismos y demás obras. La primera etapa se empezó a construir en enero de 2013, la segunda arrancó a finales del mismo año con el llamado a los diferentes procesos de licitación, mientras que la construcción en sí misma inició el 19 de enero de 2016 en las inmediaciones de la Terminal Terrestre Quitumbe.
Características El trazado de la línea 1 contempla un recorrido de 22 kilómetros totalmente subterráneos, con estaciones ubicadas entre 1000 y 1800 metros, mientras que el túnel esta a profundidades entre los 8.26 y 22.92 metros.
Para la construcción del túnel se previeron inicialmente tres métodos; el primero llamado entre pantallas o cut and cover, con el que se construirá alrededor de 1.8 km; el método convencional con algo más de 2 km, que cruzaría el Centro Histórico; y el método de tuneladoras, con una iniciando la excavación en la parte norte y otra desde el sur, para un total de 16 km. Sin embargo, el 26 de julio de 2016 se anunció que el tramo del Centro Histórico también se realizaría con tuneladora. La construcción de las 15 estaciones está basada en el primer método mencionado (cut and cover), este método comprende cuatro etapas, la construcción de un Muro Pantalla en el perímetro de la estación, posteriormente, sobre estas pantallas se funde una losa, que será el techo de la estación, con esto concluye el trabajo en la superficie, dejándola habilitada para el uso urbano, en la tercera etapa se remueve toda la tierra del interior vaciando la estación, y finalmente se procede a la adecuación de espacios interiores para las boleterías, vestíbulos, ascensores y colocación del andén. las dimensiones promedio de las estaciones son de 150 metros de largo y 30 metros de ancho y están diseñadas para soportar sismos de hasta 7,8 de magnitud en la Escala sismológica de Richter.
El Metro será la parte principal del Sistema de Transporte Público Metropolitano de Quito (SITM-Q), que cuenta además con autobuses, y sistemas de BRT (bus de tránsito rápido) que servirán para complementar la movilidad de la ciudad. Empezaría transportando 375 mil personas diariamente.
Durante todo el 2011 se realizaron estudios de factibilidad integral del proyecto (demanda y movilidad, viabilidad comercial, técnica, social, financiera e institucional), estudios de impacto ambiental. para el Metro que confirmaron que sí es posible construirlo, dado que la ciudad se compone en su mayoría de suelos blandos y compactos y tan solo el 1% del trayecto del metro presenta suelos duros (roca volcánica a la altura del panecillo). El metro de Quito pasa por debajo de las redes de colectores, aguas subterráneas y acuíferos, de igual manera sorteará algunas quebradas.
Primera fase thumb|Estación El Labrador, cabecera norte del sistema. Compuesta por las estaciones de transferencia La Magdalena y El Labrador, inició su construcción el 16 de enero de 2013, en la parroquia La Magdalena al sur de la ciudad, luego de que el Gobierno Nacional donara terrenos que pertenecían al Ministerio de Defensa para el emplazamiento de dicha estación, la estación de El Labrador retrasó el inicio de su construcción hasta marzo de 2013, un mes después del cierre del Antiguo Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre en cuyos predios se ubica. Para el 26 de diciembre de 2013, esta fase tenía un porcentaje de ejecución del 51%
La primera fase de construcción del Metro de Quito se licitó el 8 de julio de 2010 después de que el 8 de mayo Metro de Madrid entregará los estudios definitivos de ingeniería de dicha fase; el plazo de ejecución es de 18 meses y su presupuesto es de 64,8 millones de dólares. El 1 de noviembre de 2012 la Empresa Metro de Quito adjudicó la construcción de la primera fase del Metro a la empresa española Acciona Infraestructuras de entre 5 empresas que ofrecieron construir esta fase.
Segunda fase La segunda fase fue dividida en 2 partes, la primera que contempla la construcción del túnel del metro, las estaciones restantes con instalaciones completas y otras obras complementarias y la segunda para la adquisición del material rodante. El 22 de julio de 2013, Edgar Jácome, gerente del Metro firmó un contrato de asesoramiento técnico con el Consorcio español GMQ, integrado por las compañías KV Consultores de Ingeniería, Proyectos y Obras, S.L. y PROINTEC S.A.
El proceso de licitación inició en noviembre de 2013 con el anuncio de que se precalificarían a empresas que estuvieren interesadas en la construcción del Metro, aunque no fue hasta abril de 2014 que la empresa Metro de Quito llamó a las empresas interesadas en dicho proceso. De este llamado, 7 consorcios pasaron la precalificación, y en noviembre de 2013 se informó que solo 4 habían cumplido todos los requisitos para participar en la licitación. La licitación para la segunda parte, la adquisición y fiscalización de los 18 trenes autopropulsados, fue convocada el 22 de enero de 2014. El 24 de septiembre de 2015 el alcalde Mauricio Rodas anunció que la licitación para la fiscalización de la segunda fase fue adjudicada al consorcio Metro-Alianza por un valor de 27,9 millones de dólares, lo que supuso un ahorro de tres millones con respecto al presupuesto referencial inicial. El consorcio estuvo conformado por empresas suizas, españolas y mexicanas de amplia experiencia en fiscalización de obras grandes de infraestructura y tuvo la puntuación más alta dentro del proceso licitatorio.
El 27 de octubre de 2015 se adjudicó el contrato de construcción de la fase dos al consorcio Acciona-Odebrecht, mismo que contempla 22 kilómetros de túnel y las trece estaciones del sistema que de deberán estar listas en un periodo de 42 meses, incluidos seis de prueba. El mismo día el alcalde Mauricio Rodas señaló que para la adjudicación se debió sortear múltiples dificultades, sobre todo la brecha de 500 millones de dólares del presupuesto referencial original, que debió ser cubierta por nuevos mecanismos de financiamiento, con lo que el costo total de la segunda fase ascendió a 1538 millones de dólares, cubiertos por el Municipio de Quito (63%) y el Gobierno ecuatoriano (37%) mediante préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Europeo de Inversiones, Corporación Andina de Fomento y el Banco Mundial.
La firma del contrato y formalización del mismo tuvo lugar el 26 de noviembre de 2015 en el Centro Cultural Itchimbía, mientras la construcción de esta segunda fase, la más importante y extensa, arrancó oficialmente el 19 de enero de 2016, iniciando el levantamiento del Centro de Control de Quitumbe, que sirve como base de operaciones para todo el sistema.