La Ilustre, Piadosa y Trinitaria Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado y María Santísima de la Amargura es una Hermandad de culto católico de Córdoba. Tiene su sede canónica en la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San Eulogio (PP. Trinitarios), y realiza su Estación de Penitencia en la tarde-noche del Domingo de Ramos.
Fue fundada por unos hermanos de la vecina Hermandad del Cristo de Gracia, los cuales se formaron en torno a la imagen de Jesús Rescatado a finales de la guerra civil española.
La gran devoción que produce esta imagen cristífera entre los cordobeses, hace que, todos los viernes del año, sean cientos las personas que se acercan hasta su capilla, en especial el primer viernes de marzo. De hecho, es tan grande la cantidad de intervenciones divinas atribuidas a la talla, que ésta es conocida popularmente como el Señor de Córdoba. El efecto de todas estas promesas, provocó que, durante la mayor parte de su historia, la Hermandad se viera obligada a invertir el orden de sus pasos, y hacer que fuese María Santísima de la Amargura, la Titular mariana de la corporación, la que procesionara en primer lugar en el cortejo. Esto se debía a la gran cantidad de personas que desfilaban tras el paso de la imagen cristífera, en cumplimiento de su promesa con la talla. De esta manera, si el Señor hubiese procesionado en primer lugar, se habría producido una separación tan amplia entre ambos pasos que se rompería el cortejo. Sin embargo, con el cambio de la Carrera Oficial cordobesa al entorno de la Mezquita-Catedral, y la consecuente prohibición de la entrada de penitentes a este recinto durante la Semana Santa, la Hermandad recuperó el orden tradicional de sus titulares en el año 2018.
Historia
Antecedentes La devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado en la ciudad de Córdoba data de los primeros años del , tratándose de la adaptación del original Cristo de Medinaceli de Madrid, advocación muy venerada a partir de un episodio histórico en el que frailes de la Orden Trinitaria rescataron un notable conjunto de imágenes de tierras musulmanas. Así, ya desde 1713, con la llegada de la imagen cristífera a la ciudad de Córdoba, se tiene constancia de como la devoción del pueblo cordobés por la talla creció de forma exponencial. De esta manera, en 1771 se tiene la primera constancia de una Hermandad reunida en torno a la imagen, aunque ésta no terminó fructificando, posiblemente por la clausura del Convento de los Trinitarios, y el Decreto del Obispo de Trevilla, que redujo sustancialmente la presencia de las Cofradías y procesiones durante la Semana Santa cordobesa.
Afortunadamente, a mediados de siglo, durante el Reinado de Isabel II, las Hermandades vivieron un despertar propiciado por el Concordato firmado por Bravo Murillo y la Santa Sede. En esa época, la imagen fue procesionada por la extinta Hermandad del Buen Suceso y Ángeles de la Iglesia de San Andrés, además de tenerse constancia de una Salida Extraordinaria de acción de gracias junto a otras cofradías con motivo de la inauguración del Pontificado de León XIII, en 1879. En los comienzos del último cuarto del siglo, la imagen procesionó en varias ocasiones en la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo, y ya a finales del reinado de Isabel II, se vuelven a tener datos de una nueva Hermandad en torno a la imagen. No obstante, una vez destronada la Reina, el Sexenio Democrático supuso un nuevo letargo de la Semana Santa Cordobesa, y por énde, de la Hermandad.
thumb|Antigua estampa de Jesús Rescatado. La abrupta desaparición de la primitiva Hermandad a finales del fueron los últimos datos que se tiene con relación al culto de la imagen. Esta situación no cambiaría hasta 1922, año del que consta la cesión de la imagen del Rescatado a la Hermandad de la Expiración. Así, durante la Dictadura de Primo de Rivera se recuperó la presencia de la imagen en las procesiones del Santo Entierro, siendo integrada en los años 1925 y 1928 en un único cortejo con las Hermandades de Jesús del Calvario y del Cristo de Gracia. Sin embargo, la Segunda República y la Guerra Civil supusieron un nuevo periodo de latencia para la Semana Santa de Córdoba.
No sería hasta 1939 cuando un grupo de cofrades, en su mayor parte procedentes de la Hermandad del Cristo de Gracia, dieron los primeros pasos para refundar la Hermandad. Hasta la emisión de decreto fundacional de 1941, se constituye una Junta gestora, encargada de llevar a cabo esta tarea. Finalmente, el 21 de agosto de 1941, el vicario general de la diócesis, concedía en nombre del Obispo D. Adolfo Pérez Muñoz el decreto constitucional de la Hermandad. El Jueves Santo de 1942, la actual Cofradía realizaba su primera Estación penitencial, procesionando a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado sobre unas primitivas andas y luciendo una túnica morada, reconocida como la Túnica de la Pasión. Sería en 1944, con la creación de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, cuando la corporación pasaría a ocupar su tradicional lugar en el Domingo de Ramos.
Para el año 1946 se produjo la incorporación a la estación de penitencia de María Santísima de la Amargura, la talla de una Dolorosa encargada por la Hermandad. Esta incorporación estaba prevista para el año anterior, pero las inclemencias meteorológicas la retrasaron. Sin embargo, la imagen dejaría de procesionar en 1959, a causa del deterioro de sus andas. Fue el único aspecto negativo de esos años, en los que la Hermandad logró consolidarse, y precisamente en ese año, se estrenó un nuevo paso para la imagen del Señor, realizado por el imaginero Antonio Castillo Ariza, el cual era de grandes dimensiones y altura, motivo por el cual debía ser desplazado a ruedas.
En la Semana Santa de 1964, por disconformidad con la supresión de la Carrera Oficial por los aledaños de la Catedral, la Hermandad lo incluyó en su recorrido de vuelta, dando lugar a un larguísimo recorrido que la Junta de Gobierno decidió eliminar al año siguiente, tanto por su excesiva duración como por la soledad con la que discurrió la estación penitencial por las viejas calles del casco histórico. Como curiosidad del año 1965, tuvo lugar la inauguración de una nueva avenida próxima a la parroquia trinitaria, la cual recibió como nombre la advocación del titular de la Hermandad, pasando a conocerse Avenida Jesús Rescatado.
Ya en 1967, destacó el regalo de una túnica al Señor por parte de Dña. Concepción Rey, duquesa viuda de Medinaceli, la cual la lució el Domingo de Ramos de ese año y, a día de hoy, es uno de los ajuares más destacados de la imagen. La misma señora, ofrendó a la corporación un estandarte con el escudo de la Casa de Medinaceli, el 19 de marzo de 1967, participando aquel año en la Estación penitencial junto a las damas camareras. Al año siguiente se reincorporó al cortejo procesional la imagen de María Santísima de la Amargura, sobre un paso de palio que en los años siguientes sería finalizado por el restaurador de la imagen, Juan Martínez Cerrillo, y en el que destacaba la orfebrería de Angulo.
En 1991 se produjo la restauración de la imagen del Señor a cargo del imaginero Miguel Ángel Pérez Fernández. El 26 de julio de ese año, y con motivo del retorno de la imagen, se celebró una Eucaristía en el Convento de Santa Marta, presidida por el dominico Padre Rafael Cantueso, y por los trinitarios Padre Francisco García y Padre José Hernández, superior de la comunidad y ministro provincial. Posteriormente, tuvo lugar una Salida Extraordinaria en la que la imagen cristífera fue llevada por hermanos costaleros por primera vez en su historia. Lo hizo sobre el paso de María Auxiliadora y con el acompañamiento de la Agrupación Musical de Nuestro Padre Jesús de la Redención de Córdoba, de la Hermandad de la Estrella.
A partir de ese mismo año, comenzó su programa de actos con motivo del 50.º Aniversario Fundacional de la Hermandad. Entre finales de 1991 y a lo largo de 1992, se produjeron varios actos, entre los que destaca un pregón a cargo de don Antonio M. Capdevila Gómez, y una función solemne oficiada por el obispo de la diócesis, don José Antonio Infantes Florido el 13 de noviembre. Finalmente, el sábado 14 de noviembre se celebraría una Salida Extraordinaria, en la que los dos Titulares de la Cofradía fueron portados sobre costaleros. El paso de Nuestro Padre Jesús del Silencio fue cedido para la ocasión por la Hermandad del Amor para la imagen de Jesús Rescatado, mientras que la Dolorosa procesionó sobre su paso de palio y con el acompañamiento musical de la Banda de Música de Nuestra Señora del Carmen de Salteras.
Estas últimas experiencias de que el Señor fuera portado por costaleros, desembocó en el cabildo general de hermanos del 17 de abril de 1995, en el que se acordóencargar un nuevo paso a José Carlos Rubio Valverde. Éste posibilitaría la primera estación de penitencia de la imagen de Jesús Rescatado sobre hermanos costaleros en la noche del Domingo de Ramos de 1997. Este mismo año, la imagen cristífera presidió el Vía Crucis de las Hermandades que se celebra cada Cuaresma por las calles de la capital cordobesa.
thumb|Escudo actual de la Hermandad. En septiembre de 2013, la Hermandad participó en el Vía Crucis Magno de la Fe celebrado en la capital cordobesa, representando dentro del acto del Vía Crucis la II estación: Jesús traicionado por Judas, es arrestado. En el recorrido de ida hasta la Catedral, lugar donde se celebró el acto principal, fue acompañado por la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba, y en la vuelta por la Agrupación Musical del Santísimo Cristo de Gracia, también de Córdoba.
Ya en el mes de noviembre del mismo año, la Hermandad culminó la celebración del 300 Aniversario de la hechura de la talla del Señor. Por este motivo, la talla fue trasladada a la Catedral el 30 de noviembre sobre su paso procesional con el acompañamiento de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de la Salud. Finalmente, ya el día 1 de diciembre, y tras una misa presidida por el Obispo D. Demetrio Fernández, volvió a su templo acompañado por su propia banda, la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado. Además, durante estos dos días, procesionó con una túnica morada bordada en oro que había sido donada por sus hermanos costaleros con motivo de este aniversario.
En la estación de penitencia del Domingo de Ramos de 2015, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado recibió la Insignia de Oro de la Ciudad por parte del alcalde José Antonio Nieto, a su paso por la Carrera Oficial en la Plaza de las Tendillas.
Para 2016, la Hermandad cumplía su 75.º Aniversario Fundacional. Precisamente, para el Domingo de Ramos de ese año estaba previsto que la Hermandad discurriera por primera vez por la Mezquita-Catedral con sus dos Titulares, pero las inclemencias meteorológicas impidieron su salida. Ya los días 19, 20 y 21 de agosto, la corporación realizó un Besamanos Extraordinario en que sus dos Titulares fueron puestos en besamanos. No obstante, el acto más destacado tuvo lugar el 1 de octubre del mismo año, cuando la Hermandad, con sus dos Titulares ataviados sobre sus pasos procesionales, realizó una Salida Extraordinaria desde su sede canónica hasta la Santa Iglesia Catedral. Allí, se celebró una misa presidida por el Obispo D. Demetrio Fernández. Posteriormente, retomó la procesión de vuelta a los Padres Trinitarios, en la que la corporación discurrió por lugares muy destacados de la capital cordobesa, como la calle Deanes, Santa Victoria, y la Cuesta del Bailío. De hecho, fue la primera vez que María Santísima de la Amargura entró al entorno e interior de la Mezquita-Catedral.