El término cefalea (del latín cephalaea, y este del griego κεφαλαία, de κεφαλή, cabeza) hace referencia a los dolores y molestias localizadas en cualquier parte de la cabeza, en los diferentes tejidos de la cavidad craneana, en las estructuras que lo unen a la base del cráneo, los músculos y vasos sanguíneos que rodean el cuero cabelludo, cara y cuello. En el lenguaje coloquial, cefalea es sinónimo de dolor de cabeza.Entrada de cefalea en el DRAE

La cefalea es un síntoma muy frecuente. Se estima que, en los países occidentales, lo presenta al menos una vez al año el 50 % de la población, aunque solamente el 20 % ha presentado cefalea intensa en alguna ocasión a lo largo de su vida. Puede presentarse como resultado de muchas afecciones tales como la migraña, dolor de cabeza de tipo tensional o dolor de cabeza en racimo, cada tipo de cefalea tiene una causa diferente.

Existen distintos sistemas de clasificación para los dolores de cabeza. El más reconocido es el de la Sociedad Internacional de cefaleas.

El tratamiento de un dolor de cabeza depende de la causa subyacente, pero por lo general incluye analgésicos.

Aunque generalmente se trate de un trastorno benigno y transitorio, en ocasiones también puede ser originado por una enfermedad grave que ponga en peligro la vida de la persona.

Clasificación y etiología La cefalea en realidad es un síntoma que puede estar originado por una interminable lista de causas. La Sociedad Internacional de Cefaleas (International Headache Society) publica una clasificación actualizada periódicamente, en la cual se explican de forma detallada los distintos orígenes de esta afección.

Cefaleas primarias miniaturadeimagen|La cefalea en racimos (The Cluster Headache), dibujo de J. D. Fletcher. Suponen en torno al 78 % de las cefaleas, tienden a no ser graves, aunque el dolor puede ser muy intenso: Migraña. Es una cefalea muy frecuente, afecta entre el 12 y el 16 % de la población mundial. Produce ataques de dolor intenso, que de forma característica afecta solo a la mitad derecha o izquierda de la cabeza, y se acompaña de náuseas, vómitos y sensación pulsátil. Cefalea tensional: Es la más frecuente. El dolor se presenta en toda la cabeza de manera regular. La sensación es que algo aprieta el perímetro de la cabeza. Suele producirse por contracturas musculares o estrés. Mejora mucho con la actividad física y la relajación. Es un dolor opresivo en banda que abarca todo el perímetro del cráneo. El tratamiento puede requerir medicación preventiva constante si los ataques son muy frecuentes, además del tratamiento del dolor agudo cuando este es muy intenso.Titus F, Acarín N, Dexeus S. Cefalea. Ediciones Harcourt SA; 2000. Cefalea en racimos y otras cefalalgias trigémino-autonómicas: La cefalea en racimos es un tipo de dolor de cabeza extremadamente intenso, la cual recibe otros muchos nombres, como Cluster Headache, cefalea histamínica y cefalea de Horton. Todas estas denominaciones son sinónimos y pueden emplearse indistintamente. En este apartado se incluye también la hemicránea paroxística que es muy poco frecuente. Otras cefaleas primarias: Se incluyen varios subtipos, entre ellos la cefalea asociada a la actividad sexual, la cefalea benigna por tos, la cefalea benigna por ejercicio y la cefalea hípnica.Federico Micheli. Tratado de neurología clínica. 2002. Consultado el 1 de marzo de 2012

Cefaleas secundarias Son aquellas que están provocadas por una enfermedad conocida. Pueden deberse a enfermedades muy diversas y se dividen en grupos según su causa:Headache Classification Subcommittee of the International Headache Society (IHS). Clasificación internacional de las cefaleas (2ª edición). Cephalalgia 2004; 24(Suppl. 1):1-160. Traumatismo craneal, cervical o ambos. Son cefaleas por traumatismo craneoencefálico. Trastorno vascular craneal o cervical. Son cefaleas de causa vascular, es decir por alteraciones de los vasos sanguíneos, tanto arterias como venas, entre ellas las causadas por una arteritis de la temporal. Trastorno intracraneal no vascular. Por ejemplo: cefalea por aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo, cefalea por disminución de la presión del líquido cefalorraquídeo, o cefalea por neoplasia intracraneal. Consumo de una sustancia o supresión de ese consumo. Son cefaleas por abuso de medicación, drogas o por síndrome de abstinencia. Infección. Puede ser una infección intracraneal, como la meningitis y la encefalitis; o infecciones generales, como la gripe. Trastorno de la homeostasis: hipoxia, diálisis, hipertensión arterial, hipotiroidismo. Dolor atribuido a trastorno del cráneo, cuello, ojos, oídos, nariz, senos, dientes, boca u otras estructuras faciales o craneales. Se incluyen las cefaleas causadas por alteraciones del oído, como la otitis, de los senos paranasales entre ellas la sinusitis y del ojo, por ejemplo el glaucoma agudo. Trastornos gastrointestinales pueden ser causantes de cefalea, entre ellos la infección por Helicobacter pylori, la enfermedad celíaca, la sensibilidad al gluten no celíaca, el síndrome del intestino irritable, la enfermedad inflamatoria intestinal, la gastroparesia y los trastornos hepatobiliares.

Neuralgias craneales y dolor facial central y primario y otras cefaleas Neuralgias craneales y causas centrales de dolor facial. Incluye la cefalea por neuralgia del trigémino, por neuralgia del nervio glosofaríngeo y la cefalea por estímulos fríos o "cefalea del helado". Otros tipos de cefalea, neuralgia craneal y dolor facial central o primario. Incluye todas aquellas cefaleas que no pueden encuadrarse en ninguno de los apartados anteriores.

Patogenia

Los mecanismos que producen las cefaleas son diferentes según el tipo de la misma:[M. Rufo-Campos: Fisiopatología de la migraña.] Espasmo o inflamación de los músculos de la cabeza y el cuello. Distensión, tracción o dilatación de los vasos sanguíneos de la cabeza, incluyendo las arterias y venas tanto del interior del cráneo como externas al mismo. Inflamación, compresión o tracción de los nervios sensitivos craneales. Irritación de las meninges en la cefalea de la meningitis por ejemplo. Hipertensión intracraneal. Es decir aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo en el interior del cráneo.

Fisiopatología El cerebro propiamente dicho no es sensible al dolor, porque carece de receptores del dolor. Sin embargo, varias zonas de la cabeza y el cuello sí tienen receptores del dolor y, por tanto, pueden sentirlo. Entre ellas se incluyen las arterias extracraneales, la arteria meníngea media, las grandes venas, los senos venosos, los nervios craneales y espinales, los músculos de la cabeza y el cuello, las meninges, el falx cerebri, partes del tronco encefálico, los ojos, las orejas, los dientes y el revestimiento de la boca. Las arterias piales, y no las venas piales, son las responsables de la producción del dolor.

Los dolores de cabeza suelen ser el resultado de la tracción o irritación de las meninges y los vasos sanguíneos. Los receptores del dolor pueden ser estimulados por traumatismos craneales o tumores y provocar cefaleas. Los espasmos de los vasos sanguíneos, la dilatación de vasos sanguíneos, la inflamación o infección de las meninges y la tensión muscular también pueden estimular los receptores del dolor. Una vez estimulado, un nociceptor envía un mensaje a lo largo de la fibra nerviosa hasta las células nerviosas del cerebro, señalando que una parte del cuerpo duele.

Las cefaleas primarias son más difíciles de entender que las secundarias. Se desconocen los mecanismos exactos que causan las migrañas, las cefaleas tensionales y las cefaleas en racimo. A lo largo del tiempo ha habido diferentes hipótesis que intentan explicar lo que ocurre en el cerebro para causar estos dolores de cabeza.

Actualmente se cree que las migrañas están causadas por una disfunción de los nervios del cerebro. Anteriormente, se pensaba que las migrañas estaban causadas por un problema primario con los vasos sanguíneos del cerebro. Esta teoría vascular, que fue desarrollada en el por Wolff, sugería que el aura en las migrañas está causada por la constricción de los vasos intracraneales (vasos dentro del cerebro), y el dolor de cabeza en sí está causado por la dilatación de rebote de los vasos extracraneales (vasos justo fuera del cerebro). La dilatación de estos vasos sanguíneos extracraneales activa los receptores del dolor en los nervios circundantes, provocando el dolor de cabeza. La teoría vascular ya no se acepta. Los estudios han demostrado que el dolor de cabeza migrañoso no se acompaña de vasodilatación extracraneal, sino que solo presenta una leve vasodilatación intracraneal.

Actualmente, la mayoría de los especialistas piensan que las migrañas se deben a un problema primario con los nervios del cerebro. Se cree que las auras están causadas por una onda de aumento de la actividad de las neuronas de la corteza cerebral (una parte del cerebro) conocida como depresión cortical difusa seguido de un periodo de actividad depresiva. Algunas personas piensan que los dolores de cabeza son causados por la activación de nervios sensoriales que liberan péptidos o serotonina, causando inflamación en arterias, duramadre y meninges y también causan cierta vasodilatación. Los triptanos, medicamentos que tratan las migrañas, bloquean los receptores de serotonina y constriñen los vasos sanguíneos.

Las personas más susceptibles de experimentar migrañas sin dolor de cabeza son las que tienen antecedentes familiares de migrañas, las mujeres y las mujeres que experimentan cambios hormonales o toman píldoras anticonceptivas o se les prescribe terapia hormonal sustitutiva.

Se cree que las cefaleas tensionales están causadas por la activación de los nervios periféricos de los músculos de la cabeza y el cuello.

Las cefaleas en racimo implican una sobreactivación del nervio trigémino y del hipotálamo en el cerebro, pero se desconoce la causa exacta.

Diagnóstico El diagnóstico médico se basa en tres pilares: Historia clínica, exploración del paciente y pruebas complementarias.

Historia clínica Es importante conocer los siguientes datos, que nos ayudarán a reconocer el tipo de cefalea y su etiología: Sexo, edad, hábitos, profesión, antecedentes personales y familiares. También la edad de inicio de la cefalea, su evolución y periodicidad. Presencia o ausencia de pródromos, características del dolor, duración, frecuencia y localización. Síntomas acompañantes, como náuseas, vómitos o fiebre. Respuesta al tratamiento.

Exploración física general y neurológica La exploración orienta al profesional médico sobre el tipo de cefalea que presenta el paciente. Dependiendo de los síntomas acompañantes, el tipo de dolor, la edad y los antecedentes pueden ser necesarias diferentes tipos de exploraciones, se citan algunas de las que se emplean más habitualmente: Toma de tensión arterial para comprobar si existe hipertensión arterial. Signos meníngeos que pueden ser positivos en caso de meningitis. Fondo de ojo que permite determinar si existe hipertensión endocraneal. Exploración de senos paranasales si se sospecha sinusitis. Exploración de la arteria temporal para comprobar si existe arteritis de la temporal. Exploración neurológica, en busca de hemiparesia, ataxia, disminución del campo visual u otras alteraciones motoras y sensitivas.

Exámenes complementarios El médico puede recomendar la realización de diferentes pruebas complementarias en casos seleccionados, en muchas ocasiones los datos principales provienen del interrogatorio y de las características, localización e intensidad del dolor. Es usual la solicitud de estudios analíticos, entre ellos el hemograma, la VSG y la PCR.