Las variables ambientales han sido agrupadas en las áreas temáticas hidrología, calidad del agua, suelos, geodinámica, biota y aspectos socioeconómicos. El propósito de la evaluación ambiental es determinar los efectos de las actividades propuestas sobre dichas variables y cómo dichos efectos pueden transmitirse a otras variables a través de las interacciones existentes entre ellas.
Hidrología
El término hidrología comprende el conjunto de procesos asociados al ciclo del agua. Dada la importancia de este ciclo en la definición de la dinámica ambiental de la cuenca, su consideración detallada es vital a los fines de identificar y caracterizar un conjunto importante de impactos ambientales generados por iniciativas integradas en proyectos de manejo integrado de cuencas.Chow, V. T. Handbook of Applied Hydrology (1964), McGraw-Hill International editions. Chow, V. T. ; Maidment, D. R.; Mays, L. W. (1988), Applied Hydrology, McGraw-Hill International editions.
Régimen de flujo
El régimen de flujo describe las características físicas del flujo de un cuerpo de agua (río, arroyo, lago) en las diferentes épocas del año: nivele caudales, duración, máximos, mínimos y promedios,ppP]rvleccl]
Régimen de crecidas o avenidas
Caso particular del régimen de flujo que describe únicamente las características referentes a los períodos de crecida o aguas altas: crecidas pico, caudales y niveles máximos, duración, frecuencia, distribución estacional, volumen, remansos, áreas inundables, etc.
Nivel freático
Nivel de las aguas subterráneas - en acuíferos no confinados - en diferentes puntos de la cuenca. El nivel freático es un indicador utilizado para determinar la disponibilidad de agua subterránea con fines de aprovechamiento. Asimismo, el nivel freático afecta los niveles de crecida y, dependiendo del uso de la tierra, sus variaciones pueden ser beneficiosas o perjudiciales.
Zonas de recarga de acuíferos
Zonas que por sus características son principales recargadores del nivel freático como, por ejemplo, los humedales en la zona alta de la cuenca, que se constituyen en zonas de recarga permanente, o las zonas bajas de las cuencas de los ríos, donde la transmisividad efectiva vertical es alta.
Calidad del agua
El término calidad del agua es relativo, referido a la composición del agua en la medida en que esta es afectada por la concentración de sustancias producidas por procesos naturales y actividades humanas. Como tal, es un término neutral que no puede ser clasificado como bueno o malo, sin hacer referencia al uso para el cual el agua es destinada. De acuerdo con lo anterior, tanto los criterios como los estándares y objetivos de calidad de agua variarán dependiendo de sí se trata de agua para consumo humano, para uso agrícola o industrial, para recreación, para mantener la calidad ambiental, etc. Para efectos de estos lineamientos se consideran las variables que se enumeran a continuación.
Concentración de sólidos
El término concentración de sólidos se refiere a la proporción de sólidos - minerales - en suspensión en un determinado cuerpo de agua. El tratamiento para potabilizarla requiere infraestructura y, eventualmente, altos costos de operación. El tamaño de las partículas así como sus características químicas y físicas determinan el tipo de impacto y las posibles formas de tratamiento. Una concentración de sólidos muy alta en el agua produce también colores y sabores desagradables. La principal causa para un aumento en la concentración de sólidos en suspensión es generalmente el incremento de la erosión generado por actividades humanas.
Sustancias tóxicas
Bajo esta denominación se incluyen un conjunto de sustancias tales como desechos industriales, metales pesados y agroquímicas cuyo consumo puede generar reacciones de toxicidad - leves o severas - en la población humana y animal asentada en la cuenca. Las fuentes de sustancias tóxicas son las actividades industrial, minera y agrícola.
Compuestos orgánicos, nutrientes y patógenos
La presencia en altas concentraciones de compuestos orgánicos tales como heces, sangre y restos de animales (provenientes de mataderos y otras plantas beneficiadoras de animales), generan alta demanda biológica de oxígeno (DBO) y los nutrientes, como fósforo y nitrógeno, pueden conducir a la eutroficación de los cuerpos de agua. Por otra parte, la presencia de organismos patógenos, tales como coliformes fecales y otras formas bacterianas y virales constituyen la fuente de transmisión de enfermedades tales como el cólera, hepatitis y diferentes tipos de enteritis.
Suelos
Los suelos constituyen el cuerpo natural, soporte de la vegetación y de numerosas formas de vida animal, a través del cual se completa parte de la fase terrestre del ciclo hidrológico. Asimismo, son el recurso natural y la base espacial a partir de la cual se realiza una gran variedad de desarrollos y actividades humanas, por ejemplo la agricultura, la minería y desarrollos urbanísticos y viales.
La importancia de ambas funciones justifica la atención prestada a los suelos durante el proceso de diseño del proyecto y al momento de analizar los potenciales impactos ambientales del mismo.
Propiedades del suelo
El suelo es un sistema dinámico conformado por cuatro componentes básicos, materia mineral, materia orgánica (que incluye materia orgánica en diferentes grados de descomposición y microorganismos), agua y gases en proporciones tales que permitan el desarrollo de las plantas superiores
Los suelos difieren entre sí por sus propiedades físicas, químicas y biológicas. Las propiedades físicas más importantes son su textura, densidad aparente y estructura. Las propiedades físicas del suelo definen la capacidad de infiltración y almacenamiento de agua y contribuyen a definir su erodabilidad y capacidad de uso.
Las propiedades químicas más importantes son la capacidad de intercambio catiónico, el grado de acidez o alcalinidad y la concentración de sales en el perfil. Las propiedades químicas de los suelos están, sobre todo, asociadas con su capacidad de uso con fines agrícolas.
Por último, las propiedades biológicas están asociadas a la presencia de materia orgánica y de formas de vida animal, tales como microorganismos, lombrices e insectos. Contribuyen a definir su capacidad de uso y su erodabilidad.
Los cambios en estas propiedades generados por cualquier intervención del proyecto pueden ocasionar impactos negativos in situ o aguas abajo del sitio de intervención. Así por ejemplo, el uso intensivo de maquinaria agrícola puede conducir a la pérdida de estructura de los suelos (por compactación) y, consecuentemente, a la reducción de su capacidad de infiltración. Esto, a su vez, puede contribuir a incrementar la escorrentía superficial y originar procesos erosivos lineales (cárcavas, zanjas o fosos).
Contaminación del suelo
Se refiere a la presencia de restos de sustancias químicas provenientes de actividades antrópicas como, por ejemplo, agroquímicos y/o desechos.
Capacidad de uso del suelo
El término "capacidad de uso del suelo" se refiere al potencial de un suelo como recurso para desarrollar diferentes cultivos y formas de agricultura. Para su determinación se toman en consideración y se relacionan las propiedades de los suelos, las características topográficas del terreno, el clima, los requerimientos del cultivo y uno o varios niveles tecnológicos de referencia.
Los proyectos de manejo integrado de cuencas pueden introducir cambios en la capacidad de uso de los suelos, por ejemplo, mediante la introducción de prácticas de conservación de los mismos, la construcción de obras para el control de inundaciones o el mejoramiento de las condiciones de drenaje. Por otro lado, iniciativas como la ejecución de desarrollos urbanos en áreas de alto potencial agrícola, o de desarrollos agrícolas en zonas de vocación forestal contribuirán a disminuir el potencial de estos recursos.
Sedimentación
El transporte y deposición de sedimentos es un proceso natural que puede ser modificado - acelerado o desacelerado - por efecto de intervenciones humanas. Este proceso está determinado por factores geológicos, hidrológicos y socioeconómicos. Entre los primeros, predominan el tipo de formación y las condiciones estructurales en el sitio de origen de los sedimentos; en cuanto a los segundos, predominan las características de las lluvias, el régimen de escorrentía, la conformación de la red de drenaje y la geometría del cauce. En cuanto a los aspectos socioeconómicos, destacan las decisiones e iniciativas en materia de uso de la tierra y de los recursos por parte de diversos actores sociales en la cuenca.
Los impactos del transporte y deposición de sedimentos son variados. Entre ellos se destacan la destrucción de obras de infraestructura, daños a cosechas e inundaciones. Dependiendo de las características químicas de los sedimentos, estos procesos podrían contribuir al enriquecimiento de los suelos en las áreas donde se hacen las deposiciones.
Relieve, topografía y paisaje
El término relieve se refiere a la configuración fisiográfica de una cuenca o de sectores dentro de ella. La topografía representa las irregularidades del terreno. En algunos casos, se usa la expresión micro-relieve para referirse a las características topográficas de una zona. Por último, paisaje es el término utilizado para referirse a la síntesis de elementos que definen la configuración externa de un espacio geográfico: el relieve, la topografía, la vegetación, cuerpos de agua, presencia de especies animales y las manifestaciones de la actividad humana.
Estas características naturales pueden ser afectadas por los proyectos de manejo integrado de cuencas. En efecto, las obras de control de torrentes e inundaciones pueden alterar definitivamente la configuración topográfica de un lugar y, por ende, las características del paisaje. Por ejemplo, los diques longitudinales para el control de inundaciones modifican la topografía del lugar y las visuales originales del área; cascadas y rápidos pueden desaparecer por efecto de las obras de control de torrentes. Monumentos arqueológicos o naturales pueden quedar definitivamente sumergidos por efecto de la construcción de presas para almacenamiento de agua.
Geodinámica
Erosión superficial
La pérdida de suelos es la consecuencia de procesos erosivos. Estos pueden ser de carácter natural o acelerado por causas externas, entre las cuales se destaca la acción antrópica (proceso de degradación del relieve y subsuelo debido a acción humana). La erosión de los suelos es una función de la erosividad de la lluvia, o la velocidad y dirección de los vientos, la erodabilidad de los suelos, la longitud y gradiente de la pendiente, el grado y tipo de cobertura vegetal y el tipo y nivel de intensidad de intervención sobre los suelos.
La actividad agrícola y la construcción de infraestructuras viales en zonas de fuerte pendiente, unidas a lluvias de alta erosividad y suelos erodables, son dos de las causas más frecuentes de erosión acelerada por acción antrópica.
Inestabilidad de laderas
Es el proceso por el cual las laderas naturales o los taludes construidos por actividades antrópicas pierden estabilidad y se deslizan a través de una superficie de ruptura, afectando las construcciones que se encuentran sobre ellas o a sus pies. Los deslizamientos de laderas, caso estén estas próximas a los ríos, pueden causar represamientos, que al ser transborados por la masa de agua, puede causar inundaciones aguas abajo.
Morfología del cauce y patrón de drenaje