El abuso en el noviazgo o la violencia en el noviazgo es la perpetración o amenaza de un acto de violencia por parte de al menos un miembro de la pareja al otro miembro en el consexo del noviazgo. También surge cuando una pareja intenta mantener el poder y el control sobre la otra a través del abuso o la violencia, por ejemplo, cuando una relación se ha roto. Este abuso o violencia puede adoptar diversas formas, como agresión sexual, acoso sexual, amenazas, violencia física, abuso verbal, mental o emocional, sabotaje social y acoso. Puede incluir abuso psicológico, chantaje emocional y manipulación psicológica.

De acuerdo con almendráris (2002), ha sido una creencia socialmente aceptada que el noviazgo es la época "ideal" de una pareja, sin embargo, la realidad se muestra diferente porque las jóvenes parejas muchas veces se enfrentan a situaciones violentas, Este tema ha significado un verdadero reto conceptual y metodológico, dependiendo de la perspectiva teórica o ideológica adoptada para su elucidación, prevalecerán factores diversos La violencia durante el noviazgo es un grave problema que afecta en grado considerable la salud física y mental de las adolescentes. Este tipo de violencia se identificó como un problema social a partir del estudio que realizó cuando se encontró que 30% de las estudiantes femeninas de la población de estudio tuvo amenazas o relaciones sexuales forzadas durante el noviazgo.2 A principios del decenio de los ochenta, la investigación de Makepeace llamó la atención del público sobre el problema de la violencia durante el noviazgo, tras encontrar que 20% de la muestra de estudiantes padeció violencia en la etapa del noviazgo adolescente.1 En estudios más recientes, se ha observado que la violencia durante el noviazgo es un problema que afecta a casi la mitad de las mujeres adolescentes en algunas poblaciones.3 Sin embargo, otras investigaciones han hallado prevalencias de violencia durante el noviazgo de 9 a 38.2%.4-11 Al comparar las prevalencias arrojadas por diferentes estudios, debe considerarse que las investigaciones sobre violencia durante el noviazgo utilizan distintas definiciones conceptuales y parámetros para medir la violencia, lo cual suministra cálculos variables de la magnitud de este tipo de violencia.

Estudio

En 1957 Alexis C. Kanin estudió mucho acerca y sobre las relaciones sexuales forzadas en el contexto de relaciones de noviazgo.Fernández-Fuentes, Andrés A.; Fuertes, Antonio y Pulido, Ramón F.: no sirve«Evaluación de la violencia en las relaciones de pareja de los adolescentes. Validación del Conflict in Adolescent Dating Relationships Inventory (CADRI) - versión española.» En International Journal of Clinical and Health Psychology 2006, Vol. 6, Nº 2, pp. 339-358. ISSN 1697-2600 Recién 1981 James M. Makepeace llamó la atención de la comunidad científica sobre la temáticaFernández-Fuentes, Op. Cit. y advirtió que la violencia en el noviazgo es un grave problema que afecta de forma considerable la salud física y mental de los y las adolescentes.Hernando: Op Cit.

El concepto se ha forjado como temática de estudio específica por ser un precursor de la violencia doméstica o violencia en el contexto de un matrimonio. Según la OMS "la expresión “violencia doméstica” se usa en muchos países para referirse a la violencia de pareja, pero puede abarcar también el maltrato infligido a niños y ancianos o el maltrato infligido por cualquier integrante de la familia".Roscoe B., Benaske N.« Courtship violence experienced by abused wives: similarities in patterns of abuse.» Fam Relat 1985;34:419-424. Citado por RIVERA-RIVERA, L.; Allen, B.; Rodríguez-Ortega, G.; Chávez-Ayala, R.; Lazcano-Ponce, E.: «Violencia durante el noviazgo, depresión y conductas de riesgo en estudiantes femeninas (12-24 años)». En Salud Pública de México 2006patatas;48 supl 2:S288-S296.AMOR, Pedro J.; Echeburúa, Enrique; de Corral, Paz; Zubizarreta, Irene; y Sarasua, Belén: «Repercusiones psicopatológicas de la violencia doméstica en la mujer en función de las circunstancias del maltrato.» En International Journal of Clinical and Health Psychology 2002, Vol. 2, Nº 2, pp. 227-246 ISSN 1576-7329 Esto es, estudiando los orígenes de la violencia en parejas casadas, en general mucho más grave y evidente, se llega a la conclusión de que ésta proviene de una violencia más sutil e invisibilizada en la época de noviazgo. Los esfuerzos de los y las especialistas se orientan hacia la prevención de la violencia doméstica, en parte, hacia la detección de las primeras señales de violencia que se manifiestan en esta primera época de vida de la pareja unida por primera vez.

Es común que en este tipo de relaciones se tienda a caer en círculos viciosos de los cuales es difícil salir, puesto que el agresor tiende a estar arrepentido del acto cometido. Este es el motivo por el cual suele pedir disculpas, se comporta de manera cariñosa tratando de enmendar el error, alega que no volverá a pasar o que el otro lo provocó y el agresor no quería; aunque tiempo después vuelva a cometer el mismo acto violento.

En la mayoría de los casos de violencia física en el noviazgo tiende a presentarse síntomas como el maltrato emocional o el psicológico, pidiendo cambios ya sean físicos o conductuales que al agresor le disgusten, como puede ser el caso de la vestimenta, amistades entre otras. Después de haber obtenido resultados con el maltrato psicológico o emocional suelen pasar al maltrato físico leve, que podría ser, dependiendo el caso, tirones, jalones de cabello o de brazos, arañazos, etc. Prosiguen con el maltrato físico moderado, golpes, bofetadas, patadas, etc. Es común que este tipo de conductas sean arrastradas hasta el matrimonio, donde dejan de ser una agresión moderada para pasar a ser un maltrato físico crónico, corriendo el riesgo de ser golpeados con brutalidad, al extremo de tener que necesitar atención médica, incluso provocando la muerte.

Prevalencia

La prevalencia de la violencia en relaciones de noviazgo ha sido estudiada por muchos autores y se han publicado índices de prevalencia desde 9 a 57 %. Es decir, entre el 9 y el 57 % de las personas ha sufrido violencia en una relación de noviazgo.Cáceres, Adriana y Cáceres, José: «Violencia en relaciones íntimas en dos etapas evolutivas» En International Journal of Clinical and Health Psychology 2006, Vol. 6, Nº 2, pp. 271-284. ISSN 1697-2600. Los motivos para tal dispersión se deben a diferencias en la definición de violencia, el método para evaluarla, el tipo de población y el periodo de tiempo evaluado. De todos modos, en la mayoría de los estudios se observa que las diferencias por género no son tan visibles como en parejas casadas o convivientes.Rey-Anacona: Op. Cit

Según la Organización Mundial de la Salud, 3 de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo. Por otro lado muchas de las mujeres maltratadas durante el matrimonio vivieron violencia en el noviazgo.Violencia en el noviazgo en amor.com.mx

El Instituto Mexicano de la Juventud dependiente de la Secretaria de Educación Pública de México realizó en 2007 una Encuesta sobre violencia en las relaciones de noviazgo entre personas de ambos sexos entre 15 y 24 años que en ese momento vivían una relación de noviazgo. Se obtuvo que el 15% de los/las encuestados/as había experimentado al menos un incidente de violencia física con la pareja que tenían en el momento de la encuesta, de los cuales el 61% eran mujeres. El 76% fueron víctimas de violencia psicológica y el 16,5% de las mujeres señaló haber sufrido un evento de violencia sexual por parte de su pareja.Instituto de la Mexicano de la Juventud: Encuesta nacional de violencia en las relaciones de noviazgo (2007)

México En México se estimó según cifras de la Universidad Nacional Autónoma de México(UNAM) que del 100% de los casos existentes en el país, solo del 4 al 10 % realizan una denuncia sobre ello, esto se debe según la Dra. Claudia Ivethe Jaen Cortés de la Facultad de Psicología (FP) a la revictimización de los denunciantes y a la falta de conocimiento en materia legal y sus procedimientos.

Los datos de la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo (Envin) realizada en el 2007 por el Instituto Nacional de la Juventud arrojó que de cada 10 adolescentes y jóvenes de 15 años y más, 7 de ellos declararon haber vivido una agresión en primera instancia psicológica, seguida por la física y en casos graves sexual.

Ahora bien, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares de 2016 (Endireh) realizada por el Instituto Nacional de las Mujeres mostró que 66% de las mujeres en un rango de edad de los 25 a los 34 años, expresó haber vivido violencia de algún tipo y de estas cifras, 4 de cada 10 manifestaron haber vivido violencia en el noviazgo durante su última relación.

Formas de maltrato

Las formas de maltrato se pueden clasificar en cinco categorías; de la más a la menos frecuente son: Psicológica, Emocional, Física, Económica y Sexual.

Maltrato psicológico

Las conductas más frecuentes son:

«Decir que eres acreedor(a) de un golpe (aunque no lo lleve a cabo)», «celos excesivos», «llamar varias veces al día para averiguar que está haciendo el otro», «controlar su tiempo o sus actividades cotidianas», «imponer el punto de vista», «acusar injustamente de ser infiel» « tratar de cambiar el modo de vestir del otro» Aplicar la ley del hielo como una forma de manipulación

Maltrato emocional Son actos de naturaleza verbal o no verbal que generan intencionalmente en la víctima ansiedad, temor o miedo, tal como las intimidaciones y las amenazas. Incluye las amenazas o los actos de violencia dirigidos a un familiar o a un conocido de la víctima, a sus bienes o hacia el agresor mismo, realizados con el mismo fin. Las conductas más frecuentes son:

«Llegar borracha(o) a la casa a hacer escándalo», «maltrato físico, después llorar y alegar que ella(él) es el amor de tu vida y que no habrá dos como ella (él)», «Romper o destruir algún bien personal del otro intencionalmente», «Amenazar con tener una relación con otra persona» y «Amenazar con hacerse daño a sí misma(o), si el otro no hacía algo que ella (él) dijo».

Otros comportamientos de que son signo que la pareja está ejerciendo violencia son: Controla todo lo que se hace y exige explicaciones. Quiere saber con lujo de detalles a dónde va la otra persona, dónde estuvo, con quiénes se encontró o a quiénes se va a ver, los horarios y el tiempo que se permaneció en cada lugar, cuánto tiempo se estará fuera, el horario de regreso, etc. Y para comprobar que se dice la verdad, llama constantemente. Revisa las pertenencias de la pareja, su diario, celular o correo electrónico para conocer "la verdad". Vigila, critica o pretende que se cambie la manera de vestir, de peinarse, de maquillarse, de hablar o de comportarse. Presiona para hacer dietas o ejercicio. Hace sentir menor al comparar con otras personas. Prohíbe, amenaza o manipula con respecto a los estudios, el trabajo, las costumbres, las actividades o las relaciones que se desarrollan. Decide cuando verse, a qué hora, dónde, tipos de salidas, etc.; todo de acuerdo a su conveniencia. Si se le preguntas o se le pide alguna explicación, se exalta y/o culpa a los demás por estar en contra de su relación, pero jamás responde a su conducta. Se niega a conversar o a discutir con franqueza acerca de los conflictos o los desacuerdos de la pareja. Coquetea con otras personas en presencia de la pareja o en secreto. Es una persona agradable, simpática y respetuosa con los demás pero totalmente diferente con la pareja. Tiende a hacer escándalos en público o en privado por cualquier causa. Se enoja y practica la ley del hielo (no dirigir la palabra) por mucho tiempo.