Abraham o Abrahán (originalmente Abram) (; árabe: إبراهيم Ibrāhīm, griego: Ἀβραάμ Abraam, latín: Abraham) es el primero de los tres patriarcas del judaísmo. Su historia es contada en todos los textos sagrados de las religiones abrahámicas y juega un papel importante como ejemplo de fe en el judaísmo, cristianismo e islam. Su vida y obra se relata en el Libro del Génesis cuya autoría se atribuye tradicionalmente a Moisés.

Según la Biblia, Abraham era arameo.

La historia de la vida de Abraham, tal y como se cuenta en la narración del Libro del Génesis de la Biblia hebrea, gira en torno a los temas de la posteridad y la tierra. Se dice que Dios le llamó para que abandonara la casa de su padre Terah y se estableciera en la tierra de Canaán, que Dios ahora promete a Abraham y a su descendencia. Esta promesa es posteriormente heredada por Isaac, el hijo de Abraham y su esposa Sara, mientras que al medio hermano de Isaac, Ismael, también se le promete que será el fundador de una gran nación. Abraham compra una tumba (la Cueva de los Patriarcas) en Hebrón para que sea la tumba de Sara, estableciendo así su derecho a la tierra; y, en la segunda generación, su heredero Isaac se casa con una mujer de su propia familia para ganarse la aprobación de sus padres. Más tarde, Abraham se casa con Cetura y tiene seis hijos más; pero, a su muerte, cuando es enterrado junto a Sara, es Isaac quien recibe «todos los bienes de Abraham», mientras que los demás hijos solo reciben «regalos».

La mayoría de los estudiosos consideran que la era patriarcal, junto con el Éxodo y el período de los jueces bíblicos, es una construcción literaria tardía que no se relaciona con ninguna época histórica concreta. En general, se concluye que la Torá, la serie de libros que incluye el Génesis, se compuso durante el período persa, como resultado de las tensiones entre los terratenientes judíos que se habían quedado en Judá durante el cautiverio babilónico y que reivindicaban su derecho a la tierra a través de su «padre Abraham», y los exiliados que regresaban y que basaban su contrademanda en Moisés y la tradición del Éxodo de los israelitas.

En el relato bíblico, Abraham fue el padre de Ismael e Isaac, ancestros respectivamente del pueblo árabe de los ismaelitas y del pueblo de Israel (Am Israel) por medio de Jacob, hijo de Isaac y nieto de Abraham, quien tuvo doce hijos que fundaron las 12 tribus de Israel. De tres de ellas, de las tribus de Judá, Benjamín y Leví, los bisnietos de Abraham, procede el pueblo judío, de la tribu de Judá descendió el rey David (David Hamelej) y según el cristianismo, el Mesías Jesús de Nazaret.

En la tradición judía, Abraham se llama Abraham Avinu (אברהם אבינו) «nuestro padre Abraham», lo que significa que es el progenitor biológico de los judíos y el padre del judaísmo, el primer judío.

En el cristianismo, es el progenitor espiritual de todos los creyentes judíos o no judíos y en el islam es visto como un eslabón en la cadena de profetas que comienza con Adán y culmina en Mahoma.

Abraham no puede relacionarse con ninguna época histórica concreta, pues, según el consenso de los historiadores, la Era patriarcal, es una construcción literaria tardía, al igual que el Éxodo y el período de los Jueces. Contrariamente a lo que se suponía en la primera mitad del siglo , la investigación arqueológica no permite establecer con certeza la historicidad de Abraham ya que los hechos narrados en el Génesis corresponden a un marco de tiempo amplio; la historia de Abraham fue probablemente compuesta en el período persa temprano (finales del ) como resultado de las tensiones entre los terratenientes judíos que se habían quedado en Judá durante el cautiverio babilónico y los exiliados que basaban su derecho a la propiedad en Moisés y la tradición del Éxodo.

Antroponimia Según la Biblia, el nombre Abraham significa 'padre de multitudes', sin embargo el nombre se divide en el sustantivo hebreo ab 'padre', y el adjetivo ram 'alto, excelso'. Según el relato del Génesis, el Dios Ēl le otorgó a un hombre llamado Abram, o Abrán, el nombre de Abraham, 'padre de una multitud de gentes', derivado de ab-hamón.Guido Gomez De Silva. Breve diccionario etimológico de la lengua española. Fondo de Cultura Económica. 1995. . La semejanza puramente externa entre raham y hamón demuestra que el propósito del autor del Génesis no era dar una etimología, sino producir en el lector una determinada asociación de ideas.<ref>Ernesto Vogt, S.J. . Interpretação de nomes próprios hebraicos. En Anuario de 1946 do seminario Central da Imaculada Conceição, San Leopoldo.Brasil. 1946</ref>

La misma implica la elección divina del personaje para establecer una alianza entre él y sus descendientes con el dios supremo, que la teología posterior considera Dios único. Este pacto implicaba la adoración exclusiva a cambio de ser el progenitor de un grupo de pueblos del Cercano Oriente, de los cuales Israel sería el primogénito, con la posesión perpetua de la tierra de Canaán. El signo externo de tal pacto era la circuncisión.Küng, Hans. El judaísmo. Pasado, presente y futuro, Barcelona: Círculo de Lectores, 1994, págs. 26 y ss.

En la Biblia thumb|La caravana de Abraham. Acuarela por Tissot, c. 1900. El Génesis es la principal referencia de este personaje. El relato inicia en el capítulo once, versículo veintiséis, y llega hasta el capítulo veinticinco, versículo dieciocho. El ciclo de Abraham Estructura y programas narrativos El ciclo de Abraham (–) se desarrolla como una narración de tensión creciente, centrada en el conflicto entre la promesa de Dios de que Abram sería padre de un linaje y se convertiría en el antepasado de numerosas naciones, y una sucesión de crisis que ponen en peligro este compromiso divino. El método narrativo utilizado aquí es la «historia de obstáculos», un recurso literario famoso por su popularidad duradera y universal en todas las culturas y épocas.

El ciclo de Abraham no está estructurado por una trama unificada centrada en un conflicto y su resolución o en un problema y su solución. Los episodios suelen estar vagamente relacionados entre sí y la secuencia no siempre es lógica, pero están unificados por la presencia del propio Abraham, ya sea como actor o como testigo, y por los temas de la posteridad y la tierra. Estos temas forman «programas narrativos» establecidos en sobre la esterilidad de Sara y , en el que se ordena a Abraham que abandone la tierra de su nacimiento para ir a la tierra que Dios le mostrará.

Dios le había dicho a Abram que abandonara su país y su familia y se dirigiera a una tierra que él le mostraría, y le prometió convertirlo en una gran nación, bendecirlo, engrandecer su nombre, bendecir a quienes lo bendijeran y maldecir a quienes lo maldijeran. Abram tenía 75 años cuando salió de Harán con su esposa Sarai, su sobrino Lot y todas sus posesiones y el pueblo que habían adquirido, y viajó a Siquem en Canaán. Nacimiento y vocación thumb|Viaje de Abraham a Canaán de acuerdo al libro de Génesis.

Según el texto bíblico, la familia de Abraham se encontraba en «Ur Kaśdim» (אוּר כַּשְׂדִּים), frecuentemente referida como «Ur de los caldeos».Génesis 11:28 (versión multilingüe). El término «Ur Kasdim» figura en la Torá (Génesis 28). Basadas en la Septuaginta, que emplea "país de los caldeos", las subsecuentes versiones de la Biblia se refieren a "Ur de los caldeos". En la Septuaginta (siglos -), el término "kasdim" es asociado con los caldeos, pero los vocablos empleados para referirse a Caldea en la Antigüedad presentan la raíz k.l.d. (acadio: Kaldo, arameo: Kaldu, griego: Kaldía) y ello no necesariamente es sinónimo de k.s.d. En términos de precisión histórica, donde los setenta escribieron "país de los caldeos" acaso deberían haber traducido "país de los sumerios". "País de los caldeos" se debe al momento tardío en que se elaboró la Septuaginta y a que quienes la tradujeron no fueron historiadores ni geógrafos, sino personas cultas que escribieron a partir del conocimiento que entonces disponían. Con respecto al término Ur aún existen ciertas divergencias en cuanto a su localización precisa. Ampliamente mayoritaria es la identificación del "Ur bíblico" con el Ur mesopotámico, siendo esta identificación también la más consensuada. Dentro de la tradición judía (religión e investigación), dicha asociación es hegemónica y el Ur mesopotámico además es comprendido como lugar natal de Abraham (Jewish Encyclopedia: Abraham; The Jewish People, Jerusalén: Keter, 1973, 1; M. Coogan, E. L. Feinstein y P. Freedman, The Book of Religions, Londres: Kindersley, 2013: "Abraham, nacido en la ciudad-estado mesopotámica de Ur"). H. W. F. Saggs (1979), Josephine Bacon y Martin Gilbert (1990), Karen Armstrong (1993), Hans Borger (1999) y Allan Millard (2001) identifican "Ur Kaśdim" con Ur (Le monde du judaïsme, ed. E. Kedourie, Londres y París: Thames & Hudson, 2003, p. 40; Bacon y Gilbert, Civilização judaica, Lisboa: Dinalivro, 2003, p. 10; Armstrong, A Story of God, Nueva York: Ballantine, 1994, pp. vii, 11; Borger, Uma história do povo judeu, San Pablo: Séfer, 2008, tomo 1, p. 22; A.R. Millard, "Where Was Abraham's Ur? ", Biblical Archaeology Review, mayo-junio de 2001). Divergente es el punto de vista de Cyrus Gordon (Journal of Near Eastern Studies, 17, 1958, p. 28; "Abraham of Ur", Hebrew and Semitic Studies, Oxford: Clarendon, 1963, pp. 77-84; H. Shanks, "Abraham’s Ur", BAR 26/1, enero-febrero 2000; Center for Online Judaic Studies , consultado 25 de agosto de 2014). Taré era de la décima generación descendiente de Noé, a través de Sem, y sus hijos fueron Abraham, Nacor y Harán. Este último, cuyo hijo fue Lot, murió en su ciudad natal (Ur). Luego Abraham se casó con Sara, su medio hermana, que era estéril. Entre los pueblos de la antigua Mesopotamia y Oriente Próximo la endogamia era habitual, con matrimonios entre primos, tío y sobrina e incluso aunque no hermanos completos sí los medio hermanos, caso este último que luego será prohibido entre los hebreos. En la época post-bíblica, para justificarlo, el Talmud se excusa en la amplitud de significado en el antiguo hebreo de términos como «hermano» o «hijo» para asegurar que Sara era hermana de Lot y sobrina de Abraham (comentarios de Rashi). Taré (padre de Abraham) con su hijo Abraham, Sara y Lot, marcharon entonces desde Ur a Canaán, asentándose en Jarán, Mesopotamia, donde Taré murió a los 205 años de edad.Jarán es conocida también como Harán, Siria (Borger, p. 22). Según relata el Génesis capítulo 12, cuando Abraham tenía 75 años, Dios le ordenó salir de su tierra e ir «al país que yo te indicaré»,Según el texto bíblico: donde convertiría a Abraham y sus descendientes en un gran pueblo. De manera que Abraham emigró desde Jarán, con Sara y Lot, sus seguidores, sus rebaños, y viajaron hasta Canaán, donde, en el encinar de Siquem, el Señor le dio tierra a él y su posterioridad. Allí Abraham construyó un altar dedicado al Señor y siguió viajando hacia el sur por el desierto de Neguev.

Coincide con esta época la migración de numerosos pueblos tribales desde el sur del Cáucaso hacia el levante mediterráneo y el este europeo. Según restos arqueológicos, era habitual en esa época el modo de vida nómada, basado en la ganadería trashumante, tal como se describe la de Abraham. También son de la misma época algunas tradiciones descritas en el libro del Génesis, donde se hace referencia asimismo a algunas leyes del código de Hammurabi. En esa época, la Biblia relata que se desata una gran hambruna sobre la faz de la tierra. Sarai

miniatura|«El consejo de Abraham a Sarai», acuarela de James Tissot, (Museo Judío, Nueva York)