La guerra entre los comanches y México, se refiere a una serie de conflictos librados desde 1821 hasta 1848 que consistieron en redadas o incursiones a gran escala en el norte de México realizadas por los comanches y sus aliados los kiowas y que dejó miles de muertos. En el momento en el que el ejército estadounidense invadió el norte de México en 1846, durante la Intervención estadounidense en México, la región se encontraba devastada.

Antecedentes Se considera a los comanches como «la nación salvaje más poderosa de América del Norte».DeLay, Brian, The War of a Thousand Deserts. New Haven: Yale U Press, 2008, p.14 Tal poder fue ampliamente demostrado cuando el recién independizado México y los Estados Unidos disputaron el territorio de Texas y gran parte del antiguo Norte de México, actual Suroeste de Estados Unidos.

Los comanches se consideraban propietarios de un territorio, de unos 1300 km por 1050 km, que se extendía desde el río Arkansas (antigua frontera entre México y Estados Unidos, en el actual Colorado) hasta cerca del río Bravo en el desaparecido estado Mexicano de Coahuila y Texas. En los primeros años de , más de 10 000 comanches compartían ese territorio, conocido como la Comanchería, con 2000 kiowas y apaches de las Llanuras. Ellos a veces concedieron derechos de caza a otras tribus, como a los huichitas.

Los comanches llamaron la atención de los novohispanos en Nuevo México desde 1706 y fueron una amenaza grave hasta que se concluyó un tratado de paz con ellos en 1786. Los comanches mantuvieron una paz incomoda con los asentamientos en Texas. Los novohispanos los utilizaron como aliados contra los apaches, y por ese motivo perdonaron sus frecuentes ataques, negociaron con ellos el intercambio de artículos manufacturados con maíz para los caballos, la entrega de carne de res, la liberación de cautivos y les obsequiaban con regalos. La relación de beneficio mutuo entre novohispanos y comanches comenzó a deshacerse en septiembre de 1821 cuando el Imperio Mexicano consumó su independencia de España. El nuevo Estado que extraía recursos de regiones que habían soportado una guerra de 11 años, no tenía recursos para seguir pagando tributo a los comanches. México desde su inicio se vio envuelto en disputas políticas internas y no prestó atención a los problemas en su frontera norte.Hamalainen, Pekka, The Comanche Empire. New Haven: Yale U Press, 2009, pp.221-223. miniaturadeimagen|366x366px|Extensión de la Comanchería, zonas de control e incursiones comanches entre las décadas de 1770 y 1850. Los comanches, por su parte, entre los años 1820 y 1830 estuvieron bajo intensa presión de sus competidores. Los osage fueron enemigos formidables. La expulsión por los EE. UU. y la migración al oeste de Oklahoma de las Cinco Tribus Civilizadas, los shawnee, y los delaware, los llevó a competir con los comanches en las Grandes Llanuras. Los comanches perdieron varias batallas contra los osage y las tribus del este, quienes generalmente estaban mejor armadas. DeLay, Brian. "The Wider World of the Handsome Man: Southern Plains Indians invade Mexico, 1830-1848." Journal of the Early Republic. Vol, 27, NO. 2, Spring 2007, p. 90-95 Por otra parte, el número de comanches fue disminuyendo debido a las epidemias de enfermedades europeas.

Los comanches accedieron a la paz con los mexicanos para poder dedicarse a luchar contra las otras tribus indígenas y los estadounidenses que a través del Camino de Santa Fe, depredaban los bisontes de la Comanchería. En varias ocasiones durante la década de 1820, los comanches trataron de obtener asistencia militar mexicana para repeler a los invasores indígenas de sus tierras, pero sus solicitudes fueron negadas.DeLay, 62.

La negativa mexicana debilito el compromiso de paz con los comanches, que la vieron como una traición, ya que estos en el pasado, habían ayudado con frecuencia a los mexicanos a luchar contra sus enemigos mutuos, los apaches. Sin embargo, como incentivo a las relaciones pacíficas, los gobiernos estatales y territoriales mexicanos se apresuraron a reforzar los lazos comerciales con los comanches a principios de los años 1830.DeLay, 63-64.

Un factor importante que alentó las incursiones comanches en los ranchos mexicanos fue la insaciable demanda de caballos y mulas por parte de los estadounidenses que comenzaron a asentarse en las tierras al oeste del río Misisipí.Hamalainen, p. 194. Otro factor era que con el dinero fácil obtenido de los resultados de estas incursiones los jóvenes ambiciosos podrían mejorar su situación económica y se permitirían comprar una esposa comanche u obtener una de entre los cautivos.Brooks, James F. Captives and Cousins: Slavery, Kinship, and Community in the Southwest Borderlands. Chapel Hill: U of NC Press, 2002, pp. 178-179. Las incursiones comanches a lo largo del río Bravo aumentaron en 1831 y aún más después.

El gobierno mexicano acusó a los EE. UU. de alentar las incursiones comanches ya que los ciudadanos estadounidenses intercambiaban muy a menudo con los comanches armas por caballos. En 1826, un funcionario mexicano hizo un llamamiento a los EE. UU. para que detuviera a sus «comerciantes de sangre que ponen instrumentos de muerte en manos de los bárbaros».Weber, David J. The Mexican Frontier, 1821-1846, Albuquerque: U of NM Press, 1982, p. 95. En 1835, el estado de Chihuahua, asolado por los apaches, así como por las incursiones comanches, ofreció una recompensa de $100 pesos por cada cuero cabelludo de un indio hostil. Estadounidenses e indígenas, principalmente los delaware y los shawnee, mataron a muchos apaches e indígenas pacíficos en los años siguientes, pero al parecer pocos comanches Diplomacia comanche thumb|right|200px|Guerrero comanche por George Catlin, 1835.

Durante la década de 1830, los comanches resolvieron la mayoría de los problemas que enfrentaron con una diplomacia hábil. Su estrategia era flexible. Con Nuevo México mantuvieron relaciones amistosas de comercio y esto fue para Nuevo México una ventaja, ya que evitaron la guerra con los Comanches.

En 1841, Manuel Armijo, gobernador del territorio de Nuevo México (en aquel entonces Departamento), recibió la orden del gobierno central de México de unirse a una campaña militar contra los comanches. Armijo se negó diciendo: «Declarar la guerra a los comanches traería ruina completa al Departamento de Nuevo México». En 1844, los comanches atacaron el Departamento de Chihuahua, y cuando los funcionarios neomexicanos se enteraron no hicieron nada para ayudar a Chihuahua.Weber, p. 114-115.

Con su flanco occidental asegurado por un amistoso Nuevo México, los comanches se dedicaron a atacar a sus rivales en sus fronteras norte, sur y este. En 1835, se reunieron con una delegación conformada por soldados de EE. UU. e indígenas del este provenientes de las montañas Wichita en el actual Oklahoma que terminó con un acuerdo de paz. El acuerdo permitió a los estadounidenses e indígenas del este cazar en la Comanchería a cambio de que ellos no impidieran a los comanches y sus aliados hacerle la guerra a México.Hoig, Stan, Beyond the Frontier: Exploring the Indian Country. Norman: U of OK Press,1998, p. 185. Con su flanco oriental garantizado por el tratado, los comanches celebraron un acuerdo de paz en 1840 con los cheyennes y los arapaho en el norte. El acuerdo les permitió residir y cazar búfalos y caballos en las tierras comanches y, además, los comanches les regalaron a cada hombre cheyenne y arapaho hasta seis caballos.DeLay, 80. Los comanches permitieron a estas dos tribus vivir en su territorio como reconocimiento a que eran rivales formidables y también porque debido a su constante guerra con México tenían cada vez menos hombres y recursos para mantener el control sobre la Comanchería.

En 1824, para un mejor control de la región fronteriza escasamente poblada, el gobierno federal mexicano aprobó la Ley General de Colonización para permitir la inmigración legal a Coahuila y Texas. El 24 de marzo de 1825, el estado de Coahuila y Texas autorizó un sistema de concesión de tierras a empresarios, que reclutarían colonos para después traerlos a las tierras que les fueron concesionadas.Ericson (2000), p. 35. El sur y sureste de la Comanchería tuvo un rápido crecimiento de población angloparlante y desde las décadas de 1820 y 1830, las incursiones comanches estuvieron situadas mayormente en esa área, afectando a la población alrededor de San Antonio, Laredo y La Bahía.Hamalainen, 198-199. Después de que Texas se separara de México en 1836, Sam Houston, fue informado sobre la situación con indígenas y como presidente favoreció una política de apaciguamiento con los comanches. Sin embargo, las incursiones comanches continuaron y esto, llevó a la elección en 1838 de Mirabeau B. Lamar, que estaba a favor de medidas más agresivas contra los comanches. El 19 de marzo de 1840, 35 jefes comanches fueron masacrados al asistir a una conferencia de paz en San Antonio, esto desató una serie de sangrientas represalias contra la población texana. Cientos de comanches descendieron desde el norte y destruyeron la ciudad de Victoria y la de Linnville en el Condado de Calhoun. Este episodio es conocido como la Gran Incursión de 1840 . Texas pronto contraataco y después de la batalla de Plum Creek y una intensa campaña militar, los texanos y los comanches acordaron un tratado de paz con el cual Texas reconocía el territorio de la Comanchería.Hamalainen, 228.

Los acuerdos de paz con los Estados Unidos, las tribus vecinas y la pausa en la lucha contra Texas, dejaron a los comanches libres para hacer la guerra sin límites a los estados de México al sur del río Bravo. Aunque México tenía los medios para atacar a los comanches, era incapaz de hacerlo debido a las largas distancias a recorrer y el hecho de que, después de 1836, las expediciones militares mexicanas tendrían forzadamente que atravesar Texas, un territorio hostil a México. Por lo tanto, las incursiones a México aumentaron sangrienta y destructivamente.

Incursiones en la década de 1840 Antes de 1840, las incursiones comanches en México solamente habían llegado a una corta distancia al sur del río Bravo y tuvieron como resultado por lo general algunas cuantas muertes y el robo de unos pocos de miles de animales. Sin embargo, a partir de 1840 los ataques se volvieron más fuertes, y penetraron más al centro del territorio mexicano. En septiembre de 1840 seis ejércitos comanches de entre doscientos y ochocientos guerreros invadieron el norte de México; el episodio fue conocido como la Primera Gran Incursión Comanche, y no concluyó hasta marzo de 1841. Los ataques de los comanches incluso alcanzaron los estados de San Luis Potosí y Zacatecas, 400 millas al sur del actual Parque nacional Big Bend, dejando un saldo de 472 mexicanos muertos y más de 100 tomados como prisioneros.DeLay, pp. 116, 317-319, 327 Fue tal la riqueza obtenida por los comanches en este último ataque, que la intensidad de los mismos se redujo considerablemente en los siguientes tres años, pero se reanudaron nuevamente entre 1844 y 1848.