Paymogo es un municipio español de la provincia de Huelva, Andalucía. El municipio cuenta con una población de . Su extensión superficial es de 214 km² y tiene una densidad de 6,0 hab/km². Se encuentra situada a una altitud de 177 m y a 81 km de la capital de provincia, Huelva limitando al este con Santa Bárbara de Casa. En abril de 2012 se inauguró un nuevo puente sobre el río Chanza que lo conecta con Portugal, siendo la cuarta conexión entre la provincia de Huelva y Portugal.

Geografía Paymogo, pueblo del Andévalo onubense situado en la parte suroeste de la península ibérica, limita al oeste con Portugal haciendo su división en la Rivera de Chanza. Limita al este con Santa Bárbara de Casa y al sur con Puebla de Guzmán.

Relieve Dentro de la trama geológica, Paymogo se encuentra situado en el Macizo Hespérico peninsular, zona Luso-Meridional o Sur-Portuguesa de la Edad Paleozoica. Se encuentra recorrido por una falla inversa y comprende el complejo vulcano sedimentario que contiene las mineralizaciones de sulfuros o piritas. Su altitud media sobre el nivel del mar es de 175 m con una altura máxima de 252 m en el cabezo del Bramadero. Presenta una topografía acolinada, de cabezos que se va haciendo cada vez más abrupta y accidentada cuanto más al Norte y al oeste nos movamos, y más aplanada en el centro (zona de Santa Rosalía y aledaños.)

Geología Por sus características geológicas y litológicas sus suelos se desarrollan sobre pizarras devónicas y carboníferas, pizarras laminadas de poca profundidad. Son suelos con mínimo desarrollo edífico, con un solo horizonte del tipo B y entre los que nos podemos encontrar una cadena de suelos, dependiendo el tipo de suelo de la posición topográfico, principalmente. Así, podemos encontrar, por un lado, suelos profundos producidos por una iluviación de arcillas (suelo de la raña) y, por otro lado, suelos con un horizonte no muy profundo pero que permiten cierto laboreo (algunos suelos de la dehesa) y suelos esqueléticos como los suelos de los Pagos que son pura pizarra. Son tierras sueltas, flojas, suelos aireados. Bien drenados y de escasa compactación con, a veces, gran cantidad de lajas pizarrosas aunque también existen terrenos recios compactos y arcillosos como los de Méndez y la Raña.

Son suelos de carácter ácido, descalcificados y de baja fertilidad, principalmente en fósforo y nitrógeno. Poco aptos para la agricultura, salvo en las zonas de alrededor del pueblo (los cercados) donde el continuo aporte de abonos orgánicos y el laboreo, los han corregido, en parte, por la textura, por el relieve, por el clima y sobre todo, por la acción humana debido a la política de autarquía de la posguerra que llevó a no dejar ni un rincón por sembrar, aun sin reunir las mínimas condiciones. El suelo presenta un alto grado de degradación por la erosión. El causante principal de este proceso es la gran concentración de arroyos, sobre todo en la zona oeste (Pagos de Sierra), que desprovista de una vegetación arbórea que la proteja, ha estado sometida a un intenso laboreo que ha producido un empobrecimiento de los suelos y un abarrancamiento profundo.

Este proceso erosivo de los Pagos se intentó corregir, por parte del IRYDA, en los años 60 con la construcción de terrazas siguiendo las curvas de nivel en las laderas de los cabezos para que encauzaran el agua hacia las cañadas protegidas a su vez por «balates» o muros de piedras; a la vez que araba la tierra con grandes máquinas, con lo que sacaba al exterior las pizarras del subsuelo y perdía el poco suelo fértil que aquella poseía con lo que resultaba ser «peor el remedio que la enfermedad», a juicio de la gente del lugar.

Hidrografía El término de Paymogo está limitado entre la Rivera del Chanza por el oeste y la de Malagón por el este. Ambas corren con cauce encajonado entre cabezos de gran pendiente. Su caudal es máximo en invierno y de cierta importancia en el caso del Chanza, pero se ve reducido a un reguero de agua que corre bajo la arena en los meses de julio y agosto, llegando en el caso de Malagón a cortarse durante el verano, quedando su cauce salpicado de grandes charcas. En el centro del término y recorriendo de norte a sur, se encuentra el arroyo del Albahácar y, después, una serie de arroyos menores conocidos como barrancos, tributarios de los anteriores, como los barrancos de la Corte, Baquero, Trinpancho, Fresnisto, Jarrillo, Badragón y Butrón.

En cuanto a las aguas subterráneas, no existe ningún acuífero de importancia en el subsuelo, sólo pequeños acuíferos asociados a fracturas de pequeña significación que dan lugar, sobre todo en los Pagos, a pequeños manantiales donde se ubican gran cantidad de pozos de escasa profundidad utilizados como abrevaderos para el ganado. En la actualidad están proliferando pequeños embalses artificiales con muros de tierra gracias a la topografía y a la naturaleza y textura del suelo.

Clima Paymogo posee un clima mediterráneo. Es decir, veranos especialmente secos e inviernos secos, con escasos días en que la temperatura descienda de 0 °C. Alrededor de 20 días al año de escarcha, con frecuencia de rocío y ausencia de nieve. La precipitación media está alrededor de los 700 mm, oscilando esta cantidad según la sequedad del año. Con un máximo de precipitaciones a finales de otoño e invierno; secundario en primavera y un mínimo muy acusado en los meses de julio y agosto.

En relación con el ciclo vegetativo dependiente de la pluviometría, los meses de octubre a noviembre definen el período de las primeras lluvias e inicio de la campaña agrícola con la constitución de reservas en un suelo totalmente seco tras el verano. De diciembre a abril hay un período excedentario con bastantes precipitaciones, pero desproporcionadas en muchas ocasiones. A partir de abril suelen aparecer las tormentas y aguaceros primaverales, aunque a veces se nos presente un mes de abril sin lluvias teniendo como consecuencia una campaña ganadera catastrófica, desapareciendo las lluvias en el verano.

La temperatura suele estar alrededor de los 16 °C, llegando la máxima incluso a 45 °C. Los vientos dominantes son: suroeste, viento de «abajo» o de «marea» húmedo y templado que traen las lluvias. Y el seco y frío norte o de «arriba».

Naturaleza Flora Podemos encontrar varios sistemas vegetales con unas características propias. El más típico es el encinar o dehesa que viene a ocupar las 3/5 partes del término que, como ya se sabe, está formado por un bosque de encina y un sotobosque de jaras, jaguarzos, tomillos y abulagas. En algunas fincas bien cultivadas este sotobosque no existe y está sustituido por el pastizal, en otras en cambio es tremendamente denso y espeso.

Otro sistema vegetal está representado por los Pagos de Sierra, extensa zona de más de 6000 hectáreas que hasta no hace muchos años se dedicaba por completo al cultivo de cereales. Es un paisaje acolinado de continuos cabezos muy erosionados, con ausencia de árboles y existencia de una vegetación de gramíneas primaverales y cardos borriqueros en verano; algunas manchas de cereales en la actualidad con juncales en las cañadas y una progresiva invasión de oeste a este principalmente de jaras. Otro paisaje caracterizado es la raña, zona arcillosa relativamente llana poblada de olivos e higueras, paisaje que responde por completo a la actividad humana.

Al margen de esto, existe una zona de cultivo de cereales y leguminosas alrededor del pueblo, algunos pequeños huertos y zona de vegetación de riberas en los bordes de los cauces antes citados.

Fauna La gran superficie arbolada (dehesa) así como el mantenimiento de una densa cubierta de matorral, el acotamiento de casi todo el término municipal y otros factores como el abandono de las labores agrícolas, permiten el mantenimiento de una fauna carnívora como son el zorro, la jineta, la comadreja, el erizo, la garduña y el gato silvestre. La base de esta fauna carnívora la constituye el conejo. También se puede hallar otro roedor como es la liebre.

Nos encontramos con ejemplares de caza mayor, como el jabalí, y algunos gamos y ciervos procedentes de repoblaciones hechas en cotos de caza. Las aves forman una rica comunidad, encontrándonos especies como la perdiz, la tórtola, la paloma y el zorzal. Aún podemos ver en nuestros cielos con cierta frecuencia, aves rapaces diurnas (águila culebrera, halcones, milanos etc.) y nocturnas (búhos, lechuzas, mochuelos), así como buitres carroñeros. La población de anátidas parece recuperarse y es fácil hoy encontrarlas en la ribera y en los pequeños embalses particulares. También es rica la comunidad de córvidos (cuervos, rabilargas, grajas etc.), de pájaros (mosquiteros, herrerillos, mirlos, jilgueros etc.) y de cigüeñas.

Entre los anfibios y reptiles tenemos las culebras de agua y tierra, los lagartos, lagartijas, galápagos, ranas etc. En la ribera y pantanos mayores existen carpas, barbos, y otras especies autóctonas de la fauna acuática así como las especies repobladas de black-bass y cangrejos de río americano.

Historia Aunque se tiene certeza, por los testimonios encontrados, de que estas tierras estuvieron pobladas desde épocas lejanas, sin embargo, la historia de Paymogo comienza a mediados del cuando fue conquistada por los Templarios, denominación que se les da a los caballeros de la Orden del Temple, que llegaron a la península ibérica procedentes de Tierra Santa y, a mediados del , comenzaron a extenderse por todo el territorio nacional. Como era normal por aquellos tiempos, los templarios se dedicaban a la conquista de territorios, obteniendo gran poder en toda España, hasta que el rey Felipe IV, el Hermoso, decidió acabar con su prevalencia y, una vez derrotados, los llevó ante el Tribunal de la Inquisición. El papa Clemente V protestó ante el monarca, iniciando la supresión de la Orden.

Se ha dicho que el nombre Paymogo se debe, según la leyenda, a un chamán que existió en la Sierra Morena onubense, del que se contaba tenía tales poderes que su fama trascendió a toda la comarca. Sus dominios terminaron llamándose País del Mago. El uso frecuente de esta denominación (PaiMago... Paymogo), terminó acortándose con el nombre de Paymogo. Se especuló que este mago era hermano de Guzmán el Bueno, que solía recolectar hierbas medicinales por los campos de aquellos lugares, tales como el poleo, cilantro, mastranzo, ruda... (Lasso, J. M. 1990).

Sin embargo, la versión más plausible sobre la toponimia de Paymogo la relaciona con la influencia portuguesa. Así, el nombre provendría de la composición de las palabras luso-latinas pagus, 'aldea' en latín, y mogo, señal que delimita un terreno, como la castellana mojón. En consecuencia, el término Paymogo designaría un pueblo o aldea que se encuentra en la frontera.

Como curiosidad, a mediados del se adoptó oficialmente el cambio de la i por la y, pasando de Paimogo a Paymogo. Y otra curiosidad: al norte de la ciudad de Lisboa, en Lourinhã, hay una praia de Paimogo y una fortaleza del mismo nombre levantada a partir de 1674, que conforma una línea de defensa del litoral luso contra la posible invasión castellana.

La primitiva población estuvo situada, según recoge la tradición, en un lugar cercano conocido con el nombre de Paymoguillo. Paymogo pasa de tener 51 vecinos en 1503 a tener 1615 habitantes a partir de 1787. Este aumento de población se relaciona al parecer con el desarrollo económico. A mediados del , la miel y la cera constituían una importante fuente de riqueza en el lugar.