, también conocida de forma abreviada como AnoHana, es una serie de anime producida por el estudio A-1 Pictures, el canal Fuji TV y la compañía Dentsu. El equipo creativo principal lo integran Tatsuyuki Nagai en la dirección, Mari Okada en el guion y Masayoshi Tanaka en la animación. Con una narrativa que gira en torno a la muerte de una niña llamada Menma y que pone énfasis en cómo esto afectó a su grupo de amigos, el anime hace converger sentimientos de profunda tristeza. Todo ello se combina con elementos de fantasía, enmarcados en la aparición fantasmagórica de la niña. A pesar de eso, la presencia de Menma en absoluto supone una figura amenazante, y el anime suele girar a la comedia en momentos puntuales para aliviar el escenario dramático.

Los creadores venían de experimentar cierto éxito en su trabajo anterior y, para esta ocasión, Okada perfiló una historia que entremezcla elementos realistas con sucesos sobrenaturales, representados en la caracterización de la fantasma. Después del estreno del primer episodio, Nagai apostó por incorporar escenas conmovedoras —que acabarían predominando en la serie—, porque percibió en la respuesta de los espectadores una imperiosa necesidad de «llorar por algo», en el marco del terremoto que un mes atrás había azotado a Japón. Con el objetivo de impulsar el programa y expandir el entramado, Okada escribió una novela ligera sobre AnoHana, que la revista Da Vinci publicó por capítulos a partir de febrero de 2011.

Entre el 14 de abril y el 23 de junio de 2011, Fuji TV emitió los once episodios del anime en su bloque nocturno noitaminA. Posteriormente, se sumaron otras televisoras japonesas que lo transmitieron en diferido. Con respecto al público hispanoparlante, Netflix obtuvo los derechos de distribución para España y Crunchyroll hizo lo propio para Hispanoamérica. Después de la finalización del programa, Fuji TV encargó al mismo equipo creativo la elaboración de una película animada que ahondara en la misma historia, pero desde el punto de vista de Menma. De esta manera, Anohana: The Flower We Saw That Day salió al aire el 26 de septiembre y el 3 de octubre de 2013, dividida en dos partes. Diez años después de la culminación del programa, los autores crearon una historia escrita a manera de epílogo que los actores de voz interpretaron en una presentación en vivo, la cual también se transmitió en línea.

El anime fue un éxito rotundo, a tal escala que en Japón y, más precisamente, en Chichibu, mantiene un estatus como fenómeno cultural. Esto sirvió de base para extrapolar la trama a otros formatos; cronológicamente, la primera de estas adaptaciones fue un manga de Okada, en colaboración con la dibujante Mitsu Izumi. El material salió por entregas en la revista Jump Square, de la editorial Shūeisha, y consta de tres volúmenes tankōbon. A este siguió la publicación de un videojuego estilo novela visual, que guyzware Inc. desarrolló para PlayStation Portable. En 2015, Fuji TV estrenó un largometraje de acción real basado en AnoHana, mientras que en la década siguiente distintos equipos creativos montaron dos obras de teatro igualmente elaboradas a partir del anime. Además, la repercusión abrió camino a la confección de mercancía sobre la serie y sus personajes.

Además de los buenos resultados en materia de ventas —particularmente, el Blu-ray fue un éxito comercial—, el programa obtuvo buenos comentarios del público y los especialistas en la misma medida. Una fracción de la opinión popular está contemplada en los altos puntajes que el anime y algunos de sus derivados tienen en la página web MyAnimeList. Las críticas positivas de los medios comunicativos se centraron en cómo plantea el duelo, en las relaciones interpersonales de los personajes, en la yuxtaposición de drama y comedia, en la animación y en la banda sonora. Asimismo, con el tiempo, AnoHana apareció en múltiples encuestas de popularidad japonesas.

Argumento Sinopsis AnoHana se ambienta en una ciudad ficticia basada en Chichibu. Antes del comienzo de los eventos, seis niños habían entablado una amistad y, como grupo, se hacían llamar los «Cho-Heiwa Busters» (en español: «Super Busters de la Paz» o «Super Destructores de la Paz»), que en su imaginario infantil serviría para llevar el bien al mundo. Poco a poco, sus lazos se rompieron a partir de un accidente que dio muerte a uno de ellos: Meiko «Menma» Honma.

La historia en sí inicia varios años después, bajo la perspectiva del antiguo líder del conjunto: Jinta «Jintan» Yadomi, que durante todo este tiempo ha desperdiciado su vida, ausentándose decididamente de la escuela y, como un hikikomori, desligándose de la sociedad en general. Su despreocupada cotidianeidad se altera profundamente cuando un verano el alma en pena de Menma se prende a él, insistiendo en que tiene un deseo pendiente que tanto Jintan como los demás deberán descubrir.

Así, Jintan tendrá la tarea de contactar y tratar de reunir a sus viejos colegas. El problema radica en que, si bien conservan los rasgos definitorios que tenían de niños, al haberse separado para alcanzar sus distintas metas personales, da la impresión de que han cambiado marcadamente de comportamiento. Además, apenas creen nada de lo que Jintan dice, pues en principio es el único que puede interactuar con el fantasma. En el proceso, quedará de manifiesto que cada miembro de la pandilla necesita sanar sus propios problemas internos.

Temáticas y estilo El mensaje principal que propone AnoHana es no estancarse en el pasado, sin importar lo doloroso que haya sido; esto se refleja a través de los personajes principales, que no han superado perder a Menma en un accidente que los condujo a romper su amistad. Este planteamiento no resulta obvio: varios de ellos enmascaran su sufrimiento llevando una vida aparentemente feliz. Además, la serie apela a la idea de no desperdiciar el tiempo ni las oportunidades de la vida, cosa que se retrata en Jintan, por caso, quien ha caído en una espiral negativa al punto de hacerse hikikomori. En palabras de Bamboo Dong, de Anime News Network, la obra involucra «la pérdida y el amor, y los reencuentros y el perdón» como temas claves.

Aunque tiene un tono conmovedor y lacrimoso, AnoHana da una mirada más allá del drama: tiene dosis de humor —que oscilan entre lo inocente y lo emocional— que funcionan como alivio cómico y que se manifiestan, por ejemplo, cuando Jintan se pone en ridículo reaccionando a Menma, cuya presencia es inadvertible para los demás. Así, los creadores de la serie recuperaron el equilibrio de alegría y tristeza que habían trabajado en Toradora!, su obra anterior.

Los autores impregnaron de realismo a la serie, no en su cosmovisión —tiene elementos fantásticos—, sino en los diseños de personajes y en los escenarios, poco caricaturizados. Así, la obra se despegó de los paradigmas comunes hallados en la industria contemporánea del anime. Además, los muchos casos de amor no correspondido que subyacen en los Cho-Heiwa Busters, así como los distintos modos en que cada uno los afronta, son aspectos ampliamente desarrollados y fácilmente identificables para el público. Esas relaciones interpersonales se tornan más complejas a partir de la segunda mitad de la historia.

Personajes Lo que sigue es un listado con breves descripciones de los personajes principales, así como menciones a los profesionales que los interpretaron en los distintos formatos que la serie ha tenido:

, apodado «Jintan», es el protagonista masculino. De pequeño era seguro de sí mismo, valiente y el líder del grupo. Todo eso cambió cuando Menma murió, pues ese día le había dicho algo hiriente y nunca tuvo oportunidad de disculparse; desde entonces, arrastra una enorme culpa. Fruto de esa experiencia, pasó de ser un niño audaz y enérgico a un adolescente retraído que rehúye de la sociedad. Cuando el fantasma de Menma se manifiesta ante él, no lo toma como otra cosa que un producto de su subconsciente, tal vez causado por el estrés y el trauma. Sus actores de voz son Miyu Irino y Mutsumi Tamura, este último en su versión infantil. En la película con intérpretes reales, Nijirō Murakami asumió este papel. Yūki Torigoe abordó el personaje en la primera puesta en escena, mientras que Takuya Kawaharada hizo lo propio en la segunda.

, apodada «Menma», es la protagonista femenina. Era una niña amable y cariñosa, un comportamiento que mantiene como fantasma, en contraposición al aspecto de adolescente que presenta. A diferencia de otros espectros que salen en animes de este tipo, no tiene capacidades incorpóreas, como atravesar estructuras; en cambio, no se ve reflejada en espejos, nadie la oye ni ve y, sorprendentemente, puede ingerir comida. Su círculo cercano se sintió devastado por su pérdida; sus padres, particularmente, parecen haber quedado cristalizados en la amargura y el dolor. Menma es reticente a la idea de que sus familiares continúen sufriendo, por lo que reprende a Jintan cuando una visita de este les trae recordatorios sobre ella que los afligen. Está segura de que tiene un deseo pendiente, pero no sabe qué es. A lo largo de la historia, intentará reunir a su grupo de amigos y se desenvolverá como el personaje menos matizado. La actriz encargada de darle voz es Ai Kayano. En la película con intérpretes reales, Minami Hamabe asumió este papel. Miori Ichikawa abordó el personaje en ambas funciones teatrales.

, apodada «Anaru», es una adolescente fanática de los videojuegos. Introvertida e insegura desde la infancia, tenía problemas de confianza, especialmente con su cabello y con su necesidad de usar gafas. Esta actitud contrastaba con la de Menma —bella, despreocupada y mucho más cercana a Jintan—, por lo que en cierta forma la envidiaba. Acongojada por la culpa tras la muerte de esta, al inicio de la historia atiende a la misma escuela que Jintan, quien le gusta. Como este siempre falta, es la encargada de llevarle las tareas, cosa que hace de mala gana, al menos superficialmente. Para socavar su lado más tímido, se une a las muchachas extrovertidas con quienes se la suele ver al principio y se comporta como una tsundere. El trabajo de proporcionarle voz corrió a cargo de Haruka Tomatsu. En la película con intérpretes reales, Airi Matsui asumió este papel. Nashiko Momotsuki interpretó el personaje en ambas puestas en escena.

, apodado «Yukiatsu», es un personaje frío y distante. Así como le sucedía a Anaru, estaba celoso del vínculo tan próximo entre Jintan y Menma, en su caso debido a su interés por la segunda. Su animadversión hacia el protagonista también la explica su afán de asumir el liderazgo del grupo. Cuando el anime toma lugar en el presente, lo muestra como un joven sereno que solo pierde los estribos cuando le hablan sobre Menma y que únicamente mantiene amistad con Tsuruko. A primera impresión, es un joven con inclinación a la condescendencia y al elitismo, pero paulatinamente revelará vulnerabilidades que lo hacen una figura trágica. El intérprete que le dio voz fue Takahiro Sakurai, aunque en las escenas donde el personaje es niño, esta labor recayó en Asami Setō. En la película con intérpretes reales, Jun Shison asumió este papel. Tomohisa Sakō abordó el personaje en la primera puesta en escena e Ikumi Isaka llevó a cabo ese trabajo en la segunda.