En psicología, la imprimación, también conocida como facilitación, preactivación o priming, es un efecto relacionado con la memoria implícita por el cual la exposición a determinados estímulos influye en la respuesta que se da a estímulos presentados con posterioridad.Este fenómeno puede tener lugar a nivel perceptivo, semántico o conceptual. Como ejemplo de imprimación perceptiva, si se presenta a una persona una lista de palabras entre las que se encuentra la palabra «tablero», y posteriormente se le pide que participe en una tarea de completar palabras, las posibilidades de que ante la presentación de las letras «Tab» dé como respuesta «Tablero» son mucho mayores que si no se hubiera visto previamente esa palabra en la lista inicial. En otro contexto, existe una prueba consistente en identificar una imagen a partir de un pequeño fragmento. A medida que va transcurriendo el tiempo, se le va proporcionando al participante una sección más amplia de la imagen, hasta que finalmente es capaz de identificarla. La primera vez que una persona se enfrenta a una determinada imagen, necesitará una mayor cantidad de tiempo para reconocerla que en aquellos casos en los que ya la ha identificado con anterioridad en un ensayo previo.
Los efectos de la imprimación pueden ser muy marcados y duraderos, incluso más que la simple memoria de reconocimiento. Los efectos inconscientes de la imprimación pueden afectar a la elección de una palabra determinada ante una prueba de completar palabras, incluso mucho tiempo después de que el recuerdo consciente de las palabras preparadas haya sido olvidado.
La imprimación tiene lugar de forma más evidente en los casos en los que ambos estímulos comparten la misma modalidad sensorial. Por ejemplo, la imprimación visual funciona mejor ante pistas visuales, y la imprimación verbal funciona mejor ante pistas verbales. Pero el efecto de imprimación puede ocurrir también entre diferentes modalidades sensoriales. Algunos investigadores han realizado estudios con preparaciones de modalidad cruzada para investigar déficits sintácticos en pacientes con daño cerebral del área de Broca, así como entre palabras relacionadas semánticamente (imprimación semántica), como «médico» y «enfermera».
Tipos
Imprimación positiva y negativa En este contexto, los términos «positivo» y «negativo» hacen referencia al modo en que la imprimación afecta a la velocidad del procesamiento. Una imprimación positiva acelera la velocidad de procesamiento, mientras que una imprimación negativa la disminuye hasta niveles inferiores a los casos en los que no existe ningún tipo de imprimación. La imprimación positiva está causada por la mera experimentación de los estímulos, mientras que la imprimación negativa tiene lugar cuando se experimenta el estímulo y posteriormente se ignora. El efecto de la imprimación positiva tiene lugar incluso si el estímulo preparado no es percibido de manera consciente. Los efectos de las preparaciones positivas y negativas pueden observarse en las lecturas de los potenciales evento-correlato (un método neurofisiológico que sirve como índice de determinadas funciones cerebrales -atención, memoria, etc.- a partir del registro de los cambios de actividad cerebral durante determinadas tareas cognitivas).
Se cree que la imprimación positiva está causada por la propagación de la activación. Esto significa que el primer estímulo activa partes de una representación o asociación particular en la memoria justo antes de llevar a cabo una acción o tarea. Esta representación aún se encuentra parcialmente activada cuando aparece el segundo estímulo, por lo que sólo se requiere una pequeña activación adicional para alcanzar una representación consciente del mismo.
La imprimación negativa es más complicada de explicar. Se han hipotetizado muchos modelos, pero los más ampliamente aceptados en la actualidad son el modelo de inhibición selectiva (o distractora) y el modelo de la recuperación episódica. Según el modelo de inhibición selectiva, la activación de los estímulos ignorados se ve inhibida por el cerebro. El modelo de la recuperación episódica hipotetiza que los ítems ignorados son etiquetados como «para no responder» por el cerebro. Más adelante, cuando el cerebro trata de recuperar esta información, esta etiqueta provoca un conflicto. El tiempo que se tarda en resolver este conflicto es lo que causa el efecto de la imprimación negativa.
Imprimación perceptiva y conceptual La diferencia entre la imprimación perceptiva y la conceptual reside en si la imprimación tiene lugar entre ítems que tengan una forma similar, o bien que tengan un significado similar.
La imprimación perceptiva o perceptiva se basa en la forma de los estímulos, y se ve favorecido por el grado de similitud entre el estímulo previo y el posterior. Es sensible a la modalidad sensorial y a la forma exacta de los estímulos presentados. Un ejemplo de imprimación perceptiva es el ya referido anteriormente de identificación de una palabra incompleta en una prueba de completar palabras. No obstante, la presentación del primer estímulo visual no tiene que ser exactamente igual que la del segundo para que el fenómeno de imprimación tenga lugar. Así, diversos estudios han demostrado que, por ejemplo, el tamaño absoluto de los estímulos puede variar, y aun así seguir existiendo evidencias significativas de la existencia de la imprimación.
La imprimación conceptual se basa en el significado de los estímulos, y se pone de manifiesto durante tareas de tipo semántico. Por ejemplo, la palabra «mesa» mostrará efectos de imprimación sobre la palabra «silla», ya que ambas pertenecen a la misma categoría semántica (muebles).
Imprimación de repetición La imprimación de repetición o imprimación directa es una forma de imprimación positiva. Cuando se experimenta un estímulo, también se produce una imprimación. Esto significa que las posteriores experiencias con ese mismo estímulo serán procesadas por el cerebro de una forma más rápida. Este fenómeno se ha probado en las palabras empleadas en una tarea de decisión léxica.
Imprimación semántica En la imprimación semántica, el estímulo preparado y el objetivo corresponden a la misma categoría semántica, y comparten algunas características. Por ejemplo, la palabra «perro» puede preparar hacia la palabra «lobo», ya que ambos son animales similares. Se ha propuesto que la imprimación semántica funciona mediante la propagación de la activación de redes de trabajo neuronales. Cuando una persona piensa en un ítem de una categoría determinada, otros ítems similares son estimulados por el cerebro. Incluso aunque no se trate de palabras: los morfemas pueden producir el efecto de imprimación sobre palabras completas que los incluyan. Por ejemplo, el morfema 'psico' puede producir un efecto de imprimación sobre la palabra 'psicología'.
Imprimación asociativa En la imprimación asociativa, el objetivo es una palabra que presenta una alta probabilidad de aparecer junto al estímulo que produce la imprimación, y se encuentra asociado a él, aunque no necesariamente de un modo semántico. Así, «perro» puede servir como estímulo preparatorio para «gato», dado que ambas palabras se encuentran fuertemente asociadas y suelen aparecer juntas en expresiones como «llevarse como el perro y el gato».
Un efecto similar se conoce con el nombre de imprimación contextual. En este caso, un contexto determinado actúa acelerando el procesamiento de estímulos que suelen aparecer en ese contexto en concreto. Una aplicación útil de este efecto tiene que ver con la lectura de un texto escrito. La gramática y el vocabulario de las frases proporcionan pistas contextuales para las palabras que pueden sucederse a continuación. Estas palabras posteriores se procesan más rápidamente que si se leyeran por separado. Este efecto es mayor para las palabras más difíciles o poco comunes.
Imprimación de respuesta En el ámbito de la psicología de la percepción visual y el control motor, el término «imprimación de respuesta» denota una forma especial de efecto de imprimación visomotora. La característica distintiva de este tipo de imprimación es que el preparatorio y el objetivo se presentan en rápida sucesión (usualmente, con una diferencia de menos de 100 milisegundos), y están emparejados con respuestas motoras idénticas o alternativas. Cuando se requiere una rápida respuesta motora para clasificar los estímulos objetivo, el hecho de presentar un estímulo preparatorio inmediatamente antes puede inducir un conflicto de respuesta al provocar que se asigne una respuesta equivocada ante el objetivo. Estos conflictos de respuesta tienen efectos observables en la conducta motora, lo que lleva a efectos de imprimación, por ejemplo, en tiempos de respuesta e índices de error. Una propiedad especial de la imprimación de respuesta es su independencia de la conciencia visual del estímulo preparatorio; así, los efectos de la imprimación de respuesta pueden incrementarse incluso bajo condiciones en las que se reduce la conciencia de la presencia del estímulo preparatorio.
Imprimación por amabilidad La imprimación por amabilidad es una forma especifica de imprimación que ocurre cuando el sujeto experimenta un acto de amabilidad o bondad y posteriormente experimenta un umbral de activación más bajo cuando se encuentra con estímulos positivos. Una característica única de la imprimación por amabilidad es que causa un aumento temporal de resistencia a los estímulos negativos, además de una mayor activación de las redes asociativas positivas.Esta forma de imprimación está relacionada de manera muy cercana a la imprimación afectiva.
Imprimación y lesiones cerebrales
Amnesia Los pacientes con amnesia suelen experimentar daños en el lóbulo temporal, lo que provoca un empeoramiento en la formación y recuperación de recuerdos explícitos de hechos y acoontecimientos de la vida diaria. Los estudios sobre la imprimación en estos pacientes arrojan diversos resultados, en función del tipo de imprimación estudiada, así como de la lectura en voz alta de las instrucciones.
El desempeño de los pacientes amnésicos en tareas de imprimación perceptual es tan eficaz como el de los sujetos sanos, aunque muestran algunas dificultades en tareas de imprimación conceptual, dependiendo de la prueba concreta de que se trate. Por ejemplo, tienen un desempeño normal en tareas de categorización, pero muestran un deterioro de la imprimación en cualquier tarea que implique responder a preguntar de conocimientos generales.
La lectura en voz alta de las instrucciones de la prueba tiene un enorme efecto en la capacidad de los amnésicos para completar la tarea con éxito. Durante el desempeño de una prueba de completar palabras, los pacientes amnésicos fueron capaces de ejecutar satisfactoriamente la tarea cuando se les pidió que usaran la primera palabra que se les venía a la mente, pero cuando se les pidió explícitamente que utilizaran una de las palabras que habían leído en la lista inicial, el rendimiento decayó considerablemente.
En suma, los estudios realizados con pacientes amnésicos indican que la imprimación está controlado por un sistema cerebral diferente al sistema temporal medio que sustenta a la memoria explícita.
Afasia Quizás la primera utilización que se ha realizado de la imprimación semántica sobre pacientes neurológicos tiene que ver con el estudio de pacientes con afasia. En un estudio, pacientes con afasia de Wernicke que se mostraban incapaces de realizar juicios semánticos mostraban evidencias de imprimación semántica, mientras que los pacientes con afasia de Broca que sí eran capaces de realizar este tipo de juicios mostraban un efecto de imprimación semántica menos consistente que los pacientes de afasia de Wernicke y que los sujetos del grupo control (Milberg y Blumstein, 1981). Esta disociación se extendió a otras categorías lingüísticas, como el procesamiento fonológico y sintáctico.
Demencia