La malagueña es un tipo de canto y danza folclórica tradicional de las Islas Canarias, considerado, junto con la isa, la folía y la seguidilla, uno de los géneros más representativos de la música folclórica de Canarias. Procede de la malagueña andaluza (descendiente a su vez de los fandangos y verdiales de la provincia de Málaga, de donde toma su nombre), si bien en el archipiélago se adaptó y dulcificó hasta adquirir una identidad propia, de cadencia más lenta que la peninsular. Es uno de los géneros más modernos del folclore isleño, datado probablemente en el siglo .
Como canto, es de tono triste, dulce y melancólico; sus temas más característicos son el amor, la emigración y, muy especialmente, los dedicados a las madres, lo que impone al escucharla un clima de recogimiento y silencio. Por ese carácter sentimental suele considerarse el reverso de la isa, de naturaleza alegre.
Historia
Origen La malagueña deriva del fandango andaluz, nombre con el que de hecho se la conoció durante mucho tiempo en el archipiélago; el viajero George Glas ya recogía la presencia del fandango entre las danzas canarias en su Descripción de las Islas Canarias (1764). Junto con la isa, la folía y la seguidilla, arraigó en Canarias hacia mediados del siglo , lo que la convierte en uno de los géneros más recientes del folclore insular. A finales del siglo terminó por desplazar al propio fandango como una de sus formas descendientes más arraigadas.
Comparte rasgos melódicos y armónicos con la folía, aunque es un género posterior. Como descendiente del fandango, su estructura musical ha experimentado una notable transformación y ha tendido a ralentizarse con el tiempo, de modo que su primitivo carácter alegre solo se aprecia hoy en las malagueñas más antiguas, como las de Gran Canaria.
La malagueña no es exclusiva de Canarias: a partir de los fandangos malagueños del siglo se difundió también por la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y otras regiones, mientras que en la propia Málaga evolucionó, a finales del siglo , hacia el palo flamenco homónimo.
Difusión La malagueña forma parte del repertorio habitual de las agrupaciones folclóricas canarias, que contribuyeron a su recuperación y popularización a lo largo del siglo . La intensa emigración canaria a América llevó además el género al otro lado del Atlántico, donde se relaciona con la malagueña del oriente de Venezuela, especialmente la de la isla de Margarita.
Forma musical y poética Es un canto sosegado, de carácter triste y dulce. Literariamente suele estar formado por una copla de cuatro versos octosílabos que se repiten; constituye una excepción la malagueña de Lanzarote, cuyo cante se estructura en quintillas. Entre sus temas dominantes destacan el amor y, sobre todo, la figura de la madre: son frecuentes las coplas que evocan la tumba materna regada por las lágrimas de los hijos, por lo que la pieza se reserva a menudo para homenajear a los seres queridos.
Instrumentación La malagueña se acompaña con los instrumentos de cuerda propios del folclore canario (principalmente timple, guitarra, laúd y bandurria), a los que en ocasiones se suman el acordeón o el contrabajo. La tendencia moderna de las agrupaciones folclóricas, que pueden reunir varias decenas de músicos y voces, ha sido aumentar progresivamente el número de instrumentos.
Coreografía El baile de la malagueña es una danza colectiva de cinco, seis o más parejas que forman corros, figuras, túneles y trenzados, de manera semejante a la isa. En la coreografía tradicional las parejas forman un corro con el hombre situado a la izquierda, frente a la mujer, y ambos de espaldas a las demás parejas. Tras bailar varios compases sobre el mismo sitio, a la indicación de «media vuelta» del mandador los hombres giran por el exterior del corro y las mujeres por el interior, para emparejarse con la pareja contraria; a la «vuelta entera», ambos avanzan (el hombre por fuera y la mujer por dentro) hasta situarse con una nueva pareja, repitiéndose el proceso durante toda la interpretación.
Una característica del baile en Canarias es la de contraponer al grupo de bailadores unos episodios solistas, protagonizados habitualmente por un hombre y dos mujeres, que ejecutan un rico repertorio de evoluciones coreográficas. Los bailes se realizan con la vestimenta tradicional canaria y son habituales en romerías, fiestas y celebraciones.
Variantes Como sucede con la isa o la folía, la malagueña presenta rasgos propios en cada isla. En las islas occidentales la cadencia original, más briosa, se ha suavizado, mientras que se conserva más viva en Lanzarote, Fuerteventura y los lugares más aislados de Tenerife.
Tenerife: de carácter pausado y solemne. Gran Canaria: más viva y animada, conserva mejor el primitivo carácter alegre del género. Lanzarote: su cante se estructura en quintillas y su baile, brusco y muy vistoso, permite al bailador lucir su destreza. Fuerteventura: conocida como malagueña de tres o malagueña de los novios, conserva un marcado carácter afandangado. Se interpretaba en los bailes de taifa en honor a los novios; en ella un hombre baila con dos mujeres —su pareja y otra pretendiente—, ayudándose de un pañuelo. La Palma: destaca por su elegancia y por la vistosidad de los trajes, con ricos brocados de seda.
Véase también Música folclórica de Canarias Isa (música) Folía Malagueña (palo flamenco de Málaga)
Referencias
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