thumb|400px|Mancomunidad polaco-lituana.

A pesar de haber obtenido por primera vez su independencia en el , la historia de Letonia incluye los hechos relevantes que acaecieron en el territorio de la actual República de Letonia desde la prehistoria hasta nuestros días. En este tiempo, el territorio formó parte de la URSS y estuvo dominado por los alemanes, polacos y rusos.

Letonia antigua

Durante el Mesolítico (9000–5400 AC) se establecieron asentamientos permanentes de cazadores y recolectores cerca de ríos y lagos. Se han hallado 25 asentamientos cerca del Lago Lubāns. Esta gente, de la Cultura Kunda, fabricaba armas y otras herramientas de pedernales, cuernos, huesos y madera.Antigua Historia de Latvia (11000 AC – 1200) Período neolítico

El Neolítico temprano (5400–4100 AC) se caracterizó por la aparición de la cerámica, de la cría de ganado y de la agricultura.

Durante el Neolítico Medio (4100–2900 AC) se desarrolló la Cultura de Narva. Los habitantes en estos tiempos eran pueblos fínicos, los antepasados de los livones, emparentados a los estonios y finlandeses y pertenecientes a la Cultura de la cerámica del peine. Uno de los cementerios comunales más importantes de Europa septentrional se hallaba en las orillas del lago Burtnieks, actualmente en Letonia. Los habitantes en aquel entonces usaban joyas de ámbar. Hacia el 2500 al 2200 AC llegaron los kurganes con idiomas indoeuropeos y el caballo.

Pueblos bálticos

En el comienzo del Neolítico Tardío de entre los pueblos indoeuropeos se fue perfilando una serie de grupos bálticos. Su territorio se extendía desde el río Vístula en el Oeste, el Dniepr en el Sur, toda la región del Oka y del Volga ahora en Rusia y sus territorios colindaban en el Norte con los de los pueblos fínicos.

La ruta del Ámbar

El único ámbar que se conocía en ese momento en Euroasia venía del Báltico. Los antiguos baltos de este tiempo participaron activamente en la ruta comercial (la ruta del ámbar). A través del continente europeo, la costa de Letonia fue conocida como un lugar para obtener ámbar. Hasta entrada la Edad Media, el ámbar era más valioso que el oro; el ámbar letón fue conocido hasta en la Grecia antigua y el Imperio romano, Egipto Antiguo y el Cercano Oriente.

Las culturas bálticas, a su vez, importaban bronce y metales preciosos.

thumbnail|right|Este sitio en lago Āraiši se remonta a finales de la Edad de Hierro

Con la llegada de herramientas de hierro durante la temprana Era de Hierro (500 AC – 1 siglo DC) la agricultura se hizo mucho más efectiva y se convirtió en la actividad económica dominante. Se usaba el bronce importado para producir diversos ornamentos.

Al principio de nuestra era, el territorio de la actual Letonia era conocido como un lugar de paso. La famosa "ruta de los vikingos a los griegos", mencionada en las crónicas antiguas, se extendía desde Escandinavia, cruzaba el territorio letón navegando el río Daugava hasta la Rus de Kiev, y de ahí continuaba por el Dniéper hasta alcanzar el mar Negro y Constantinopla (hoy Estambul) en el Imperio bizantino.

En el 900, los baltos se regían por monarquías tribales. Gradualmente, cuatro culturas bálticas tribales se formaron: curonios, latgalianos, selonios y semigalianos (en letón: kurši, latgaļi, sēļi y zemgaļi).

La más grande de las tribus era la de los latgalianos, que eran los más avanzados política y socialmente. En 1100 y 1200, los curonios mantuvieron actividades militares con invasiones que incluían saqueo y pillaje, siendo conocidos en la costa oeste del mar Báltico como los vikingos bálticos. En cambio, los selonios y semgalianos fueron conocidos como amantes de la paz y prósperos granjeros.

Periodo alemán thumb|150px|Livonia.

Conocida principalmente como Livonia, el área que hoy constituye Letonia estuvo bajo la influencia de los Hermanos Livonios de la Espada alemanes a partir del .

Por su situación geográfica estratégica, el territorio letón siempre ha sido invadido por naciones más grandes, y esta situación ha definido el destino de Letonia y de su gente.

Al final de la década de 1100, Letonia fue visitada nuevamente por comerciantes de Europa. En estos años arribaron comerciantes alemanes. El monje agustino Meinhard de Holstein trató de fundar un obispado en Riga, apoyado con la promesa de tropas de comerciales alemanes, daneses y suecos. Como los lugareños se oponían, terminó por establecerse en Uexküll, donde fundó una iglesia y prometió a los locales construir una fortaleza si se convertían al cristianismo.

Los baltos no deseaban cambiar de religión, y se opusieron al cristianismo. Estas noticias llegaron a oídos del papa Celestino III, el cual decidió emprender las Cruzadas Bálticas.

Los alemanes de la Liga Hanseática fundaron Riga en 1201, que gradualmente se convirtió en la ciudad más atractiva del mar Báltico. Con la llegada de los cruzados alemanes, las antiguas monarquías llegaron a su fin.

En el , una confederación feudal se desarrolló bajo el mandato alemán, que se llamó Livonia. Livonia incluía a las actuales Estonia y Letonia. En 1282, Riga y después Cēsis, Limbaži, Koknese y Valmiera fueron incluidas en la Liga Hanseática. Desde entonces, Riga se convirtió en un importante punto entre este y oeste, llegando a ser el centro del Báltico oriental y formando grandes nexos culturales con occidente.

La iglesia controlaba Riga mientras que el resto de la región estaba bajo dominio de los hombres de la Orden. En 1330 los militares asediaron la ciudad. Después de resistir durante seis meses y comenzar a morir de hambre, los ciudadanos tuvieron que rendirse. La ciudad tuvo que aceptar el gobierno de la Orden. El emperador alemán Luis IV le dio el visto bueno a tal control.

Letonia bajo Suecia y Polonia

El fue tiempo de grandes cambios para los letones, notable por la Reforma y la caída de Livonia después de la Guerra de Livonia (1558-1583), pasando a manos de la Mancomunidad polaco-lituana. La fe luterana fue aceptada en Curlandia, Semigalia y Vidzeme, pero la fe católica se mantuvo dominante en Latgalia. Ducado de Curlandia en 1561-1795 era parte Polonia, (República de las Dos Naciones).

Por el tratado de Vilna el 28 de noviembre de 1561 las tierras de la orden germana son divididas en dos: Gotthard Kettler, último gran maestro de la orden, cedió la soberanía de Livonia a Sigismundo II Augusto, rey de Polonia, que a su vez reconoció a Kettler y a su descendencia como duque de Curlandia y Semigala. La capital del ducado pasó a ser Mitau (ahora Jelgava).

miniaturadeimagen|Gotthard Kettler, primer duque de Curlandia (hacia 1565)

Curlandia como colonizadora

En los años 1600, el Ducado de Curlandia, una vez parte de Livonia, experimentó una explosión económica.

La consolidación de la nación letona ocurrió en 1600, con la unión de los curonios, latgalianos, selenios, semgalianos y livonios (fino-ugrios, en letón: lībieši o līvi), transformándose en una nación culturalmente unida y desarrollada.

Estableció dos colonias, una en una isla en el estuario de Gambia, a la que llamaron Isla de San Andrés donde el duque de Curlandia, Jacob Kettler, construyó un fuerte llamado Fuerte Jacob, y otra en Tobago llamada Nueva Curlandia. La Isla Jacob cambió de nombre a Isla James cuando fue traspasada a Inglaterra.

Tiempo sueco

En la Guerra Polaco-Sueca (1600-1629) Suecia tomó Riga en 1621. La ciudad se volvió la más grande y desarrollada de Suecia. Durante este tiempo Vidzeme fue conocida como “La caja de pan sueco” porque suplía al imperio sueco de su trigo. El resto de Letonia permaneció polaca hasta la Segunda partición de Polonia en 1793 (Ducado de Curlandia), cuando se volvió parte del Imperio ruso.

Fin de colonias

El duque Jacobo murió en 1682 y su hijo, Frederico Casimiro, le siguió con el nombre de Federido II. El duque se interesaba poco por las cosas de Estado y más por las fiestas. Gastaba sin pensar el dinero de su padre y al final, para pagar sus deudas, vende a los británicos Tobago en 1689.

Oscilación entre las potencias rusa y alemana thumb|Bandera de la antigua República Socialista Soviética de Letonia. thumb|Escudo de armas de la antigua República Socialista Soviética de Letonia.

Después de ser conquistada por la Mancomunidad polaco-lituana, en el y , Rusia consiguió el control de Letonia y regiones vecinas.

La elite alemana, que había apoyado a Rusia, consiguió obtener de nuevo privilegios que había perdido. Las escuelas que el rey sueco Carlos XI había establecido en 1687 fueron cerradas. Los nobles alemanes se apropiaron de los terrenos que había controlado la Corona sueca. Solo los nobles podían tener posesión de la tierra. Bajo dominio ruso, los campesinos letones volvieron a convertirse en propiedad de sus amos.

Cuando Catarina I visitó Letonia y vio las condiciones miserables de vida de los campesinos letones, ordenó que se restituyesen ciertos derechos, aunque la ley apenas fue implementada.

En 1784 se introdujo un nuevo impuesto comunitario, lo que provocó numerosas protestas. Las tropas rusas marcharon entonces en Livonia y deportaron a numerosas personas a Siberia.

En 1888 se impuso en el Báltico un sistema policial ruso con numerosos espías e informantes con el fin de aplastar cualquier protesta.

El zar Alejandro III, que llegó al poder en 1881, volvió a prohibir el uso del letón en las escuelas y los profesores y maestros que usaban el alemán o el letón tuvieron dos años para aprender el ruso o dejar de dar clases. Muchos de ellos terminaron por exiliarse.

Incluso la Universidad de Dorpat, en la actual Estonia, fue transformada de una institución con profesores calificados en alemán en una de profesores en ruso poco entrenados.

Pese a todo esto, a finales del floreció la literatura en letón. El poeta Andrejs Pumpurs recreó la leyenda nacional Lāčplēsis en una épica enorme. Otro poeta de la época fue Miķelis Krogzemis, también conocido como Auseklis, con su Gaisma Pils.

La prosa fue liderada por los hermanos Reinis Kaudzīte y Matīss Kaudzīte. Otro novelista famoso fue Rūdolfs Blaumanis.

Comienzo del En 1905 con motivo de la revuelta general en Rusia los alemanes bálticos consiguieron negociar con el gobierno de Moscú para que se parase el proceso de rusificación y en vez de ello se estableciesen escuelas alemanas.

Aun así en 1908-1909 volvió otro período de rusificación, se prohibió el uso del letón en las escuelas y se controló el uso del alemán.

Con la llegada de la Primera Guerra Mundial el zar ruso permitió que los conscriptos letones fuesen bajo una bandera letona. Los letones decían que había poca diferencia entre servir al Kaiser o al Zar. Aun así, las tropas letonas consiguieron parar el avance alemán en la línea de Daugava durante un tiempo.

Con Rusia devastada por la revolución y la Primera Guerra Mundial, el 15 de enero de 1918 los nacionalistas letones proclamaron la república, pero los ejércitos alemanes controlaban la región. Después de la firma por Alemania del armisticio de Compiègne, los letones proclamaron la independencia de Letonia el 18 de noviembre de 1918.

No obstante, Alemania recibió el apoyo de los Aliados para que algunos grupos germanos armados permanecieran en los territorios de Letonia,Latvia Independence. Encyclopædia Britannica. Consultado el 07/02/2008. frustrando los planes de un estado letón verdaderamente independiente. Esto se hizo con el objetivo de proteger el Báltico de los bolcheviques rusos, quienes ya estaban ocupando regiones al este de Letonia, incluyendo a Riga.

Las fuerzas germanas, la Baltische Landeswehr inició entonces una lucha dual contra los rusos bolcheviques y los nacionalistas bálticos. Los estonios acudieron en ayuda de los nacionalistas letones, y en la batalla de Wenden,The Fight for Independence and the Republic of Latvia. The University of Latvia. Consultado el 07/02/2008. los derrotaron.