Concón es una comuna y ciudad chilena perteneciente a la provincia y Región de Valparaíso. Integra junto a las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana el área metropolitana del Gran Valparaíso, siendo la menos poblada de la urbe. Limita al norte con las comunas de Quillota y Quintero, al sur con Viña del Mar y al este con Limache, Concón cuenta con una localidad llamada Montemar y un recinto militar llamado Fuerte Aguayo.
Es reconocida por la diversidad de restaurantes ubicados en gran parte en el borde costero de la región. Además allí se concentran gran cantidad de santuarios naturales como las dunas de Concón, las cuales se han transformado en un gran atractivo turístico. También está el humedal del Río Aconcagua, con gran presencia de flora y fauna natural.
Las comuna ha tenido un alto crecimiento demográfico y urbano desde la década de los 90, contando con varios barrios de alta calidad de vida, como por ejemplo Bosques de Montemar.
Toponimia La palabra Concón contiene dos significados universales respecto a su origen, pero interpretada por diversos investigadores y científicos a través de sus épocas.
180px|left|thumb|Concón, ave lechuza de rapiña. Una de las acepciones más repetidas en su toponimia. Por un lado, tiene un origen tanto zoosemiótica como zoológica, influenciado por la presencia de la Lechuza Concón o Lechuza Bataraz Austral. Su vocablo hace referencia al canto CongCong de esta ave nocturna al momento de su caza. Una descripción detallada de este origen lo menciona en el suplemento Las aves de Chile de 1957 los ornitólogos Jack Davies Goodall, Alfredo William Johnson y Rodulfo Philippi Bañados, destacando la presencia importante de esta ave en la zona:
Por otro lado, tiene un origen geográfico y lingüístico, tomado del nombre en lengua mapudungún Kon-Ko que significa todas las Agua, haciendo referencia a la desembocadura del Río Aconcagua y su conexión con el Océano Pacífico. A partir de esta denominación mapuche, con el paso de los siglos, se fue españolizando hasta llegar a llamarse a la zona como Co-Co, y luego a Con-Con, ambos con un guion en el medio. Esta escritura se mantendría hasta que la Real Academia Española aclara esta duda bajo regla unificada dando forma al actual Concón, agregando una tilde en la última O para evitar confusiones.
Otros investigadores históricos como el cronista y militar español Pedro Mariño de Lobeira y el célebre naturalista francés Claudio Gay Mouret mencionan acepciones menos comunes como los denominativos Canconcagua, Conconcagua, Concomicagua o Concomicahue. En este último denominativo, se expresa por las palabras mapuches con y hue, significando comarca o distrito del poniente, así como Concón, más al poniente.
Historia Prehistoria y conquista Las zonas de Concón, y de la desembocadura del río Aconcagua, han sido habitadas por distintos grupos étnicos desde la prehistoria. Muchos de sus elementos culturales fueron identificados producto de diversas investigaciones arqueológicas desde los años 1960.
El primer indicio humano en la zona se estableció hace 8.500 años, durante el período arcaico. Estos primeros habitantes eran grupos cazadores-recolectores que explotaban los recursos marinos, recolectaban frutos y semillas, y cazaban aves. Con el paso de los siglos, fueron evolucionando y desarrollando nuevas tecnologías, hasta llegar a dominar el cultivo de plantas y la producción de alfarería.
Cultura Bato El primer grupo étnico fue la cultura Bato, dando inicio al período agroalfarero temprano, estableciéndose entre los años 300 a.C. y el 900 d.C. Estos grupos vivían en pequeñas unidades familiares, cerca de vertientes o quebradas desde la cordillera de la Costa hacia el mar, aprovechando así la flora y fauna continental como los recursos marinos.
Se especializaban en alfarería, destacándose la decoración de incisiones lineales y espacios punteados, a veces rellenados de color blanco sobre superficies negras. Entre sus aportes culturales se encontraba también el tembetá, y tenían la particularidad de sepultar a sus fallecidos, en posición flectada rodeado de elementos líticos o fragmentos de cerámica.
Cultura Aconcagua Un segundo grupo étnico fue la cultura Aconcagua, o picunches por distintos historiadores; cultura que se estableció entre los años 900 y 1471, y posteriores. Este pueblo dio inicio al período agroalfarero intermedio tardío, y su rasgo característico fue su alfarería de color anaranjado, decorados con motivos geométricos en color negro, destacándose el trinacrio. Además, practicaban la tierra y utilizaban las clavas como símbolos de poder.
En 1471, el Tahuantinsuyo extendió su imperio hasta la zona central de Chile, influenciando y sometiendo a esta cultura local al poder inca. Pruebas de la herencia incaica en la zona son tanto el pucará o fortaleza ubicada en el cerro Mauco, como el trazado de un Camino del Inca por la costa desde Tiltil a Valparaíso, con paso en Concón junto al cerro Torquemada y la Quebrada Lajarilla (actual Ruta F-528).
El astillero y la rebelión mapuche
La zona de Concón, hasta 1536, estaba bajo administración del Wamani de Chile, dentro del extenso imperio Inca. Para ese año, los conquistadores españoles castellanos entrarían a la zona del Valle del Aconcagua a tomar posesión. Así, el conquistador Pedro de Valdivia descubrió la bahía de Concón en agosto de 1541, optando este lugar para la instalación del primer astillero de Chile, justificando su elección dada la tranquilidad del oleaje, la presencia de madera, y el amplio espacio de la playa La Boca. Enterado de la ubicación de los lavaderos del oro en el Estero Marga Marga, ordenó construir un bergantín en plena playa para llevar el oro al Perú.
Durante las obras en La Boca, Valdivia se encontraba supervisando cuando es enterado de un complot en su contra, debiendo volver a Santiago con urgencia. Las obras quedaban vigiladas entonces al capitán Gonzalo de los Ríos junto a 13 españoles y un grupo de yanaconas. La ausencia de Valdivia fue aprovechada por los caciques Tanjalonco y Chigaimanga, quienes asaltaron durante la noche el improvisado astillero y asesinaron a todos los presentes. Solo el capitán De Los Ríos y un esclavo negro salieron ilesos, debiendo regresar a la capital a informar el desastre. Valdivia, informado, regresó al lugar con cuarenta soldados a comprobar el hecho.
Ya para a inicios de 1554, por disposición del Cabildo de Santiago se comenzó a construir en la pequeña caleta y puerto de Concón (actual Caleta San Pedro) un barco que debía llevar la noticia al Perú de la muerte de Valdivia.
La Hacienda Tras la conquista española, la zona de Concón y la desembocadura del río Aconcagua fueron compradas por el naviero portugués Antonio Núñez de Fonseca al cacique Conicare, quién vigilaba la zona hasta la llegada de los conquistadores. Esta compra sería concretada el 8 de diciembre de 1556, dando origen a la Hacienda de Concón como estancia colonial terrateniente en los inicios de la colonia.
Van Spilbergen y el Buque San Agustín En 1615 recaló en las costas de Valparaíso el corsario neerlandés Joris van Spilbergen buscando asaltar las costas porteñas. El gobernador colonial Alonso de Ribera, enterado de la llegada del corsario, decide despachar el buque comercial San Agustín para dar aviso a la población y a los buques anclados previendo un posible ataque.
El 11 de junio de ese año, tanto el San Agustín como la escuadra de Spilbergen recalaron en Valparaíso. Dada la coincidencia entre ambos, el capitán del buque español decide dirigirse a Concón. Allí, y ante la amenaza de los neerlandeses, baja a tierra a toda la tripulación e incendia el navío.
Spilbergen impedido de capturar el buque incendiado, desembarcó en Concón junto a 200 marineros y una pieza de artillería. Pese al grueso contingente, encontró a los militares españoles preparados y las casas incendiadas. A la contienda misma se sumaba una densa niebla de humo producto de los incendios en las casas cercanas. Tanta fue la nula visibilidad, que Spilbergen se rindió de atacar y zarpó nuevamente hacia al norte sin poder lograr su objetivo.
Conflicto judicial y la fallida fundación left|180px|thumb|El gobernador colonial Ambrosio O'Higgins dispuso de su voluntad para crear un pueblo de pescadores en Concón, resultando invalidado por decisión judicial. Durante los inicios de la colonia coexistió un conflicto entre las familias de pescadores y los terratenientes de la Hacienda por la actividad de pesca artesanal en la zona. Los distintos propietarios han prohibido su actividad dentro de su propiedad, mientras que los pescadores solo buscaban trabajar para su sustento económico familiar.
El conflicto fue llevado a la Real Audiencia de Santiago en diversas oportunidades, destacando la autorización de la pesca artesanal en 1611, pero siendo revertida en 1618. Posteriormente, el gobernador José de Garro volvió a autorizarlo en 1689, siendo nuevamente revertida en 1692. El conflicto volvió a tomar fuerza en 1762 con la formación del Gremio de Pescadores de Concón, primera organización local conformada por descendientes de los pescadores y que buscaba hacer frente a la familia Cortés, quienes mantuvieron la negativa de los dueños anteriores y exigiendo su expulsión definitiva.
El conflicto generalizado hizo eco en el subdelegado de Quillota Blas Lucero, quien le propuso al gobernador Ambrosio O'Higgins de fundar un pueblo de pescadores en Concón. O’Higgins manifestó su voluntad de solucionar el conflicto y aprobó la formación de un pueblo de pescadores el 5 de abril de 1791, dándose a conocer a los pescadores el 18 de agosto de 1793:
Pese a lo decretado por el gobernador O’Higgins, la Real Audiencia de Santiago nuevamente falla a favor de la familia Cortés, impidiendo su ejecución. Aun así, y pese al esfuerzo de los estancieros, los pescadores permanecieron en la hacienda sin ser expulsados del lugar.
Los proyectos de Miers En mayo de 1819, llega a Chile el botánico e industrial inglés John Miers con la intención de proyectar una industria minera de fabricación de monedas de cobre. Se instala en Concón, en plena ribera del Aconcagua con la intención de comprar la hacienda conconina, siendo administrada en ese entonces por María Mercedes García Arístegui. El proyecto inicial contó con personal profesional en distintas áreas e infraestructura propia traída desde Inglaterra, incluyendo la construcción de un molino de trigo para su explotación. Así, el proyecto minero de Miers fue presentado ante el gobierno de Bernardo O'Higgins en 1821, siendo este rechazado.
Pese a lo anterior, Miers insistió en otro proyecto pudiendo vincular negocios con el almirante británico Thomas Alexander Cochrane. Su objetivo fue reutilizar el molino, junto con el desarrollo de un rancho en Quintero, para el abastecimiento de insumos alimenticios a la naciente Armada. Sin embargo, el 19 de noviembre de 1822, a las 22:30 hora local, un terremoto 8.5° Richter sacudió las costas porteñas, destruyó el molino harinero, y echó por tierra toda pretensión del ingeniero inglés.
Miers, pese al fracaso, siguió viviendo en Concón por algunos años, dedicando tiempo a recolectar información botánica y de contingencia nacional. En paralelo, debió enfrentar un largo juicio contra García, por la instalación sin permiso del proyecto cuprífero. Finalmente, John Miers renunció al juicio y se fue de Chile a principios de 1825, dedicando ácidas críticas contra Chile en su libro de viajes Travels in Chile and La Plata, dado su mala experiencia en tierras nacionales.
Transición Familiar El proyecto ferroviario