James Chaytor (1767 - ca.1849), conocido en las Provincias Unidas del Río de la Plata como Diego Chaytor, o Chayter, fue un marino estadounidense que sirvió en la armada de su país y actuó como corsario al servicio de la causa de la emancipación durante las guerras de independencia hispanoamericanas. Biografía thumb|360px|Baltimore thumb|360px|Estados Unidos (1818) thumb|360px|Sudamérica, según Pinkerton (1818) thumb|360px|España (1818) thumb|360px|Cádiz (1813) Nació en 1767 en Baltimore, Maryland, en ese entonces una de las Trece Colonias.Algunos autores afirman que pertenecía a la familia "del comodoro James Chaytor". No hay referencia que confirme esto y probablemente sea una confusión: fue al mismo Chaytor a quien el gobierno extendió despachos de coronel y honores de comodoro. Siguió la carrera naval como capitán de la marina mercante y al servicio de su nación durante la guerra anglo-estadounidense de 1812. Finalizado ese conflicto, como otros compatriotas se puso al servicio de la lucha por la emancipación americana como corsario. Junto a los marinos James Barnes, Obadiah Chase, Clement Cathell, John D. Danels, y Thomas Taylor financiaron al corsario Joseph Almeida.
Chaytor mismo luchó con los patriotas venezolanos en la llamada "Campaña Admirable" hasta producirse su derrota en 1814 y la caída de la Segunda República de Venezuela.
Chaytor regresó entonces a Baltimore. Para ese entonces, la situación del movimiento emancipador en Latinoamérica era desesperante. Solo las Provincias Unidas del Río de la Plata se mantenían en pie pero amenazadas por el conflicto civil, por las fuerzas realistas desde el Alto Perú y Chile y por Portugal desde el oeste.
En 1815 Chaytor adquirió un nuevo buque, el Mammoth ("Mamut", aparece también como Mammouth o Mammuth). El Mammoth tenía un desplazamiento de 400 t, pero era ágil y veloz pese a su gran tamaño. Su tripulación (muy variable como en todo buque corsario) era de 140 hombres. Chaytor montó una coliza giratoria de a 24 y 14 cañones de a 18 y a fines de ese año adquirió 824 barriles de pólvora, 200 cajones de fusiles, 2 barricas de sables y otras 12 con piedras de chispa que cargó en su nuevo buque.
En una comunicación del cónsul español en Baltimore Juan Bautista Bernabeu al embajador español Onís fechada el 31 de diciembre de ese año, Chaytor es citado como uno de los principales corsarios.
Dejando a su esposa Sarah y sus hijos en Baltimore, zarpó el 1 de febrero de 1816 rumbo al Río de la Plata, arribando al puerto de la ciudad de Buenos Aires el 17 de marzo de ese año.
El Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata Antonio González Balcarce adquirió de buen grado el cargamento e incorporó el Mammoth a la armada. El 7 de mayo de 1816 reconoció a Chaytor el grado de teniente coronel y le encargó el mando de su buque, ahora renombrado Independencia del Sur, otorgándosele la correspondiente patente de corso.
Primera campaña de corso (1816-1817) Su primera campaña fue preparada con gran sigilo hasta el punto que, contra lo establecido, sus instrucciones fueron verbales y motivaron posteriormente problemas en la liquidación de presas que obligaron a intervenir al gobierno, que explicaría que "por varias razones existentes en aquel momento era preciso que su salida para Europa fuese con el mayor sigilo con cuyo motivo no se guardaron copia de las patentes de comisión del modo acostumbrado ni hubo contrata formal con el gobierno".
Más allá de las instrucciones, el 13 de mayo de 1816 un decreto legalizó su condición de corsario figurando como armadores Chaytor y el propio gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Su plana mayor se reducía al teniente 1.º Diego Maynder y a los tenientes Juan Butler y Daniel Chaytor, su hijo, siendo Sion Spencer el capitán de la tropa embarcada.
El Independencia del Sur puso rápidamente rumbo a Cádiz done comenzó a operar a fines de julio, convirtiéndose en el primer buque que hizo flamear el pabellón argentino en esas aguas. Cádiz era entonces, y lo sería hasta mediados de la década de 1820, el principal puerto de España. Dentro de su bahía se encontraba uno de los principales astilleros y arsenales de la Real Armada, La Carraca, y era el punto de partida de las expediciones de refuerzo a América. Caído Montevideo, la importancia estratégica para el gobierno argentino y la disponibilidad de un botín apreciable para sus corsarios convirtió a Cádiz en foco de una audaz política ofensiva. La cercanía de Gibraltar y, de ser preciso, de los puertos de corsarios berberiscos de Salé y Larache, permitían en caso de urgencia abastecerse o refugiarse para reparaciones esenciales.
Durante poco más de un mes causó graves daños al comercio español obligando a muchos buques a permanecer en puerto y capturando varias presas, entre ellas el bergantín Atrevido, capturado frente a Cádiz el 30 de julio de 1816,El Atrevido entró a Buenos Aires el 17 de abril de 1817. el bergantín San Buenaventura (a) El Leónidas (Cabo San Vicente, 24 de agosto),El San Buenaventura fue entrado al puerto de la ciudad de Buenos Aires el 9 de noviembre de 1816 por el capitán de presa Tomás O'Connor. bergantín Concepción (Cabo San Vicente, 25 de agosto),El Concepción entró a Buenos Aires el 27 de noviembre de 1816. la fragata Nuestra Señora de los Dolores (Cabo San Vicente, 27 de agosto)La NS.de los Dolores entró a Buenos Aires el 9 de diciembre de 1816. y el bergantín Golondrina que fue capturado en Cabo San Vicente ese mismo día y remitido a Cádiz con los prisioneros.
Con el fin de reabastecerse, pasó a Baltimore, su ciudad natal y uno de los puntos principales de abastecimiento y liquidación de presas. Arribó en octubre y adquirió en $52 000 la goleta Atrevida (ex Santafecino de Thomas Taylor) con la que realizó un corto crucero a las Indias Orientales.
En carta del embajador Onís a Pedro Ceballos, fechada en Filadelfia el 18 de diciembre de 1816, afirmaba que "cada día siguen armándose más barcos en Baltimore para salir a cruzar con bandera insurgente. Además de una escuadrilla de nueve buques que han ido dando sucesivamente a la vela, y que deben ser mandados por el capitán Chaytor de Baltimore, me escribe el cónsul de S.M. que hay otros tres que se están habilitando con el mismo objeto".
En marzo de 1817 arribó a Norfolk, Virginia, y liquidó cochinilla capturada por un valor de $50 000. En aguas de Cuba había efectuado dos presas, el bergantín Santísima Trinidad y la fragata Santander, las cuales envió a Baltimore.
Allí, los cargamentos de ambos buques ("gran cantidad de dinero y 87 zurrones de grana"), fueron reclamados por el cónsul español en Norfolk, Antonio Argote Villalobos, en nombre de sus propietarios por via judicial. Chaytor se dirigió a la ciudad pero la corte de Baltimore falló favorablemente a los propietarios, por lo que para evitar nuevos procesos iniciados por el cónsul español abandonó momentáneamente Baltimore echando anclas en la bahía de Chesapeake.
thumb|360px|Bahía Chesapeake El 7 de mayo de 1817, mientras Chaytor se encontraba en la cabina del Independencia del Sud con el capitán de la Atrevida, se produjo un incendió que alcanzó rápidamente la santabárbara e hizo volar al buque, muriendo 23 tripulantes y provocando a sus armadores pérdidas estimadas en 100 000 dólares.
Reducido nuevamente al Independencia del Sud volvió a las costas de Cádiz donde operó con éxito durante junio de 1817. En esa última fase de la campaña coordinó sus operaciones primero con el Mangoré (capitán Diego Barnes) y luego con el General San Martín (capitán John Dieter). Con el primero capturó la fragata Esperanza (Cádiz, 9 o 12 de junio de 1817),La Esperanza arribó a Buenos Aires el 30 de agosto de 1817. actuando solo capturó el lugre Cameron (a) Carmen (Cádiz, 24 de junio) y con el General San Martín capturó la goleta Nuestra Señora de las Mercedes (a) La Corsa (Cabo San Vicente, 29 de junio)La Nuestra Señora de las Mercedes arribó a Buenos Aires el 5 de septiembre de 1817. y la fragata Teresa (a) La Roig (Cabo San Vicente, 1 de julio)La Teresa entró a Buenos Aires el 5 de septiembre de 1817.
La captura de la Esperanza, fragata de la Real Compañía de Filipinas comandada por el capitán Juan Lobo, fue uno de los más duros golpes al comercio español ultramarino. Tuvo lugar a solo 8 leguas del puerto, cuando fue alcanzada por el Independencia del Sud, el Mangoré y otros tres corsarios menores. La Esperanza iba armada con carronadas pero no pudo resistir el fuego de los cañones de largo alcance argentinos y dañada la artillería y con tres disparos en la línea de flotación debió rendirse.
Según reconocería su capitán, tanto la tripulación como el pasaje fueron muy bien tratados. Fueron detenidos como prisioneros de guerra el general Ambrosio de la Cuadra, el teniente coronel Sebastián Ruiz de Labastida y el fiscal de la Audiencia de Manila Ramón Power e Hidalgo y se retuvo al piloto y veinte marineros, empleados como tripulación de presa. Lobo, así como el resto de la tripulación y el pasaje fueron liberados. Chaytor devolvió a Lobo el instrumental de navegación y le advirtió de la presencia en el área de lo que calificaba de piratas.
El teniente general de la Armada Española José Justo Salcedo escribió ese mismo año que "el perjuicio que los corsarios insurgentes causan en la época presente, al comercio marítimo español es de tal tamaño como lo prueba el apresamiento de una fragata de la compañía de Filipinas que regresaba ricamente cargada de aquellos dominios, y han conducido a Buenos Aires, y otra que han cogido casi a la vista de Cádiz, de cuyo puerto acababa de salir conduciendo al capitán general y al obispo de aquellas islas".
El 3 de septiembre de 1817 arribó a Buenos Aires con el Independencia del Sud y vencida la patente otorgada por el gobierno la devolvió y levantó la fianza dada oportunamente por su socio, el armador británico Adam Guy.
Segunda campaña de corso (1818) thumb|140px|Juan Martín de Pueyrredón En vistas a formar una división para una nueva campaña, en Buenos Aires constituyó una nueva sociedad a la que aportó personalmente sus beneficios, $40000. Adquirió y alistó la goleta Alerta (ex Nuestra Señora de las Mercedes, una de sus presas) y la fragata Vigilancia.Construida en Francia, fiue adquirida por José Ignacio Garmendia en sociedad con Diego Kendal.
El gobierno, encabezado por el director Juan Martín de Pueyrredón, le extendió despachos de coronel y le dio instrucciones reservadas tendientes a obtener en los Estados Unidos de América un empréstito de $2.000.000 en auxilio de la independencia americana y proceder a hostilizar como pudiera la "Expedición Grande" que se preparaba en España.
En efecto, en 1818 se reactivaba en España el proyecto de efecutar una gran expedición al Río de la Plata y entre ese año y 1819 se concentró en Cádiz un nuevo ejército expedicionario de 22.000 hombres al mando del general Enrique José O'Donnell Anethan, Conde de La Bisbal, y dado que España carecía de una flota de la magnitud necesaria se adquiría una flotilla rusa que resultó estar en pésimas condiciones para la navegación transatlántica.
Chaytor asumió el mando de la división mientras que el capitán Juan O'Grennolds asumía el mando directo del Independencia del Sud, su hijo el sargento mayor Daniel Chaytor el de la Alerta y el capitán Jorge H.Ross el mando de la Vigilancia.
Tras celebrar el 22 de febrero el cumpleaños de George Washington junto a mercaderes, diplomáticos y otros corsarios entre ellos John Dieter quien brindó por "los patriotas de norte y sudamérica", el 24 de febrero (marzo según otras fuentes) de 1818 partieron rumbo al Atlántico Norte.
La gestiones para obtener el empréstito tuvieron buen trámite, pero terminaron fracasando por las circunstancias políticas en que se vio envuelta la república (Anarquía del Año XX).