Jaime Salom Vidal (Barcelona, 25 de diciembre de 1925-Sitges, 25 de enero de 2013) fue un dramaturgo y médico español.http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/muere-dramaturgo-jaime-salom-autor-casa-chivas-2302487

Biografía Cursó estudios de Medicina en su ciudad natal y optó en su licenciatura por la especialidad de oftalmología. Fue miembro del Consejo de Teatro del Ministerio de Cultura hasta el año 1995 y consejero de honor de la Sociedad de Autores, presidente de honor de la Asociación de Médicos Escritores Españoles y académico de la Real Academia de Medicina de Asturias y León y de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.

Su trayectoria literaria se remonta a la década de 1940, con piezas como Un bebé para papá (1948), en la que se atisba cierto interés social por cuestiones como el control de natalidad. El inicio de su éxito comercial en las salas españolas se inicia en 1955 con la obra El mensaje. En esa etapa comienza a configurar un estilo propio definido sobre la base de los principios de moral burguesa imperantes en la época, pero siempre tratados desde la comedia ligera.

Desde 1963 su literatura desprende una mayor madurez, con obras como La casa de las chivas, ejemplo de realismo social, y que culmina con una ruptura con los esquemas sociales del momento, que encuentra su mejor exponente en Viaje en un trapecio y Los delfines. Iniciada la Transición española su obra desprende ya de una manera más explícita una crítica a los poderes establecidos, recreando en ocasiones hechos y figuras históricas como en El corto vuelo del gallo, sobre los últimos años de vida del padre de Francisco Franco.

El Teatro municipal de Parla lleva su nombre. Ha conseguido numerosos premios, entre ellos el nacional de Literatura, el Premio Fastenrath, el Álvarez Quintero, el Espinosa y Cortina —los tres últimos otorgados por la Real Academia Española—, el Ciudad de Barcelona y tres veces el de la Crítica de Madrid, dos el de la Crítica de Barcelona, Premio Bravo y recientemente el Premio de la Crítica Teatral de Nueva York por la calidad de su obra.

Sus obras se han traducido al francés, inglés, alemán, griego, portugués, italiano, eslovaco, rumano, flamenco y árabe. Se han representado en gran cantidad de países europeos y americanos. De ellas se han hecho también versiones para el cine y la televisión en España, México, Alemania, Bulgaria y Eslovaquia. Asimismo ha publicado tres novelas (Editorial Planeta) y numerosos artículos.

Estuvo casado con la actriz y escritora Montse Clot y tuvo cuatro hijos de su primer matrimonio. Falleció el 25 de enero de 2013 en Sitges, Barcelona.

Trayectoria literariahttp://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/25/cultura/1359130979.html André Camp, decano de la crítica de París ha escrito en la revista literaria Ubu: "Jaime Salom es el autor español más interesante y completo de la segunda mitad del siglo XX".

(Fragmentos del libro del Profesor Izquierdo Gómez de la Universidad de Granada):

Su trayectoria literaria se remonta a la década de 1940 cuando escribe numerosas obras de teatro, con todos los defectos de un primitivismo. Su verdadero principio fue en 1955 con la obra El mensaje.

En su etapa pre-pública muestra ya cierta variedad temática y de géneros. En esa etapa llegó a escribir bastantes piezas, estrenando unas diez, por compañías de aficionados y en ámbitos reducidos. "Cuando llevaba escritas por lo menos veinte –declaraba el autor a Manuel del Arco- y que luego no me han servido para nada, sino como aprendizaje del oficio, que empezó en mi primera comedia estrenada por profesionales, El mensaje, y continúa en La playa vacía, otra imaginativa, que partió de El baúl de los disfraces y llega hasta Viaje en un trapecio". Es una época de tanteos y de ensayos que conforman su capacidad dramatúrgica y patentizan su voluntad perseverante. Se caracteriza por ser una producción didáctica, con sus dosis de humor y su internacionalidad crítica.

Posteriormente sufrió una profunda crisis teatral de unos cinco años, en los que casi renegó del teatro. Debió de ser un período nulo como autor durante el cual se dedicó exclusivamente a la medicina. Jaime Salom desde unas obras con problemas insinuados o arropados comprensivamente, ha evolucionado a otro de temáticas más profundas; un teatro mucho más conflictivo, más crítico y testimonial, donde se desnudan las vergüenzas y el orgullo del ser humano desde perspectivas revisionistas, basadas en la autenticidad de los comportamientos y de la libertad. A pesar de la movilidad de adscripción de algunas obras en diferentes periodos, en general se distinguen 5 bloques cronológicos por las fechas de estreno, a pesar de la movilidad de adscripción de sus obras en diferentes periodos.

Periodo 1955-62 Abarca desde El mensaje a El cuarto jugador. En ellas el humor socarrón y comprensivo subyace una preocupación consciente por temas como el amor-matrimonio, la honestidad ética y la liberación personal frente a los encasillamientos sociales. Tal como afirmaría en años posteriores Eduardo G. Rico, "el problema de la responsabilidad, el complejo de culpa, la angustia, el compromiso, constituyen el eje del teatro "salomiano".

En Culpables primero y, más adelante, en La gran aventura se cuestiona ya la ortodoxia del amor matrimonial. La segunda, una verdadera joya de artesanía popular por sus tipos, apenas ha trascendido, quizá por haber sido escrita en lengua catalana, mientras que la primera le aupó a la fama y le proyecto hacia el exterior.

Periodo 1963-67 Con ocho piezas estrenadas. Es la etapa cronológica más fecunda. Convencido ya de su poder creador y seguro de sí mismo, se entrega a una producción febril, como si no pudiera retener la fluencia de historias o asuntos teatralizables. Constituye su primera etapa de madurez, con predominio de los impulsos vitales con algunas piezas extraordinarias.

Las obras de este grupo fluctúan entre las tendencias más instintivas y liberalizantes y el statu quo. Tuvo problemas con la censura del momento. En la evolución progresiva del dramaturgo, El baúl de los disfraces supuso un gran salto cualitativo. Salom la ha considerado su primera obra más auténtica y original, libre de influjos externos, plena de fantasía formal y temática, con un planteamiento escénico distinto en el que se mezclan tiempos, personajes y hasta diálogos en diversos planos, dentro de la sensibilización y la melancolía más profundas.

Parchís party (y su versión Cita los sábados), Juegos de invierno y El hombre del violín, constituyen un teatro humorístico, desenfadado e irónico; a veces nostálgico, y cuyos valores más notables residen en la ductibilidad de los diálogos, la movilidad escénica y la diversidad de las situaciones…

Falta de pruebas y Espejo para dos mujeres (1964 y 1965) responden a hondas preocupaciones sobre la autenticidad de las conductas pero asimismo versan sobre las tensiones que agitan al hombre y le impelen a rectificar su modus vivendi, con el fin de realizarse más libremente, en consonancia con sus propios sentimientos e ideales. Esta última es un bello canto al amor abnegado de su protagonista, que renuncia al amor de su vida. Obra muy bien pensada y desarrollada con maestría.

Periodo 1968-71 Coincide con el de la ruptura de Salom respecto a su mundo precedente, subdividiéndose en dos direcciones o tendencias. Una ligada a la más estable (La casa de las chivas, La playa vacía, La noche de los cien pájaros) y otra en clara avanzadilla hacia la disconformidad con el sistema socio-religioso predominante (Viaje en un trapecio, Los delfines).

Cada vez más, las tensiones vivenciales o ideológicas del autor, se traslucen en sus obras. En La playa vacía (1970) plasma esa lucha vivencial y dialéctica entre eros-vida humana y Dios-amor a través de la muerte, pero la protagonista busca refugio en Don Dios, huyendo de Tana (la muerte).

En 1967, José Monleón lo definía como "el autor de los contrastes como una permanente tensión entre la realidad social española y una realidad hipotética". Los delfines, primera obra a la que dedica una concienzuda investigación preparatoria. En ella aborda graves problemas sociales y generacionales, íntimamente ligados a la crisis de la burguesía industrial familiar, lucha por el poder empresarial (con probables connotaciones al régimen sociopolítico español), quiebra de los patriarcados familiares, hipocresías y rebeldías, amores frustrados, etc.; en una estructura original y dinámica espectacular.

Muchos reseñistas del momento destacaban el gran viraje producido en su creación dramática, pasando de la fantasía a las realidades sociales, con un teatro crítico respecto a la política, las costumbres, la religión, la tradición o la falta de libertades. Salom confesaba que esta pieza era la más importante y ambiciosa hasta el momento (1969) y le había trazado el camino a seguir. No le gusta la rutina y prefiere la fantasía. "Esta inquietud me ha llevado siempre a intentar técnicas y géneros distintos y, al mismo tiempo, me ha permitido tener una máxima libertad expresiva". Pese a lo cual reconocía: "En algún tiempo me influyó el teatro intimista de Chejov. Soy, asimismo, admirador del teatro de Peter Weiss y, en menor escala, de Albee.

Con Los delfines Salom traza una enorme zanja entre gran parte de la producción anterior y la siguiente. Desde entonces, sus obras ahondan en los problemas del entorno sociocultural como respuesta a sus preocupaciones personales, cada día más enraizadas en cuestiones básicas del ser humano. Su versión de La muralla china, de Max Frisch, en el año 1971, coincide con las preocupaciones íntimas de Salom, contribuyendo a que las aflorara en sus obras posteriores.

En estos años la personalidad del autor siente temblores sísmicos que zarandean sus cimientos socioculturales: los hábitos de convivencia, la concepción del amor y sus anclajes fijos, la sociopolítica, la producción artística, con sus tendencias múltiples y casi antagónicas, etc. La inmovilidad de la familia será, quizás, quien acuse mayor resquebrajamiento pero también su forma de concebir y hacer teatro. No es que Salom se pase a las desaforadas formas experimentalistas per se, pues su formación teatral y sus convicciones dramáticas están plenamente arraigadas pero amplia y diversifica las técnicas de expresión teatral, ensayando estructuras y enfoques novedosos que potencian los contenidos de las obras.

Periodo 1972-82 Durante el mismo estrenaría seis obras originales más la adaptación de El rehén, de Brendan Behan. Tres de ellas sobre temáticas sociopolíticas basadas en hechos históricos. Son alegatos contra los poderes opresores, cargados de connotaciones al presente. Las transferencias de un tiempo a otro se suceden constantemente, con una gran libertad y movilidad escénica, sobre todo en Nueve brindis para un rey, de carácter farsesco y paródico.

Tiempo de espadas fluctúa entre la Teología de la liberación activa y el mensaje de amor y de paz transmitido por Cristo, todo en un ámbito cerrado, de gran tensión dramática y constreñido a las unidades clásicas. Aquí, el autor, utiliza su contexto religioso y político para expresar sus rebeldías contra todas las opresiones y dictaduras.

En El corto vuelo del gallo toma la figura del padre de Francisco Franco como encarnación emblemática del Republicanismo y de las libertades afectivas frente al franquismo y al matrimonio indisoluble. La estructura teatral de esta pieza rompe la cronología espacio-temporal y los recursos escénicos con omnímoda libertad, en aras de la eficacia expresiva. Dramatiza ensoñaciones futuras no realizables, cual sueños de la razón; o enlaza varias escenas con los ruidos del accidente aéreo de Ramón Franco, etc.