La Cooperativa La Cruz Azul, S.C.L. es una de las empresas productoras de cemento más grandes y antiguas de México, operando bajo un modelo de propiedad colectiva donde los trabajadores son los dueños de la organización. Es una cooperativa mexicana fundada formalmente en 1931 (aunque sus orígenes datan de 1881). Su actividad principal es la fabricación y comercialización de cemento hidráulico, bajo la marca Cruz Azul.
Historia
La fabricación de cemento Portland mexicano se remite a la producción de cal hidráulica durante el Porfiriato (1877-1911). Las primeras construcciones hechas de este material fueron el Gran Canal de Desagüe e infraestructura en el puerto de Veracruz. Su eficacia para las obras públicas impulsó la creación de la primera cementera a gran escala en México, la cual desde finales del comenzó a producir y distribuir este material, con lo que dio lugar no solo al surgimiento de una nueva industria en nuestro país, sino que sentó el precedente de una empresa de renombre hasta la actualidad.
Los inicios de "La Cruz Azul" se remontan a 1881, cuando los hermanos de origen inglés Henry y George Gibbon establecieron una pequeña fábrica, inicialmente enfocándose a la producción de piedra artificial y simite-mármol, patentando sus métodos. En 1882, formaron Gibbon y Cía, asegurando la patente exclusiva para fabricar cemento Portland en México. En 1883 se une a la sociedad el comerciante y empresario de origen inglés Joseph Watson (o José), sumando recursos a la empresa.
En 1887, reconociendo el potencial, los Gibbon viajan a Londres, Inglaterra para ampliar su capital, logrando interesar a varios inversionistas y dos años más tarde en 1890 fundaron en Londres la Mexican Portland Cement Company con un capital de 20,000 libras esterlinas y una emisión de 19,900 acciones.
Para fines de 1890, la compañía al mando de Henry Gibbon, alquiló una gran parte de la hacienda de Denyi y la Hacienda de Jasso, Hidalgo. La compañía gestionó la creación de un ramal de quinientos metros para conectar directamente la vía del Ferrocarril Central Mexicano con la fábrica y así facilitar el abasto hacia Ciudad de México. La estación fue conocida como Dublán. De igual forma, se proyectó que la inauguración oficial de la planta sería a fines de 1893.
La fábrica no pudo lograr inicialmente los estándares de producción deseados, lo que provocó la pérdida de valiosos contratos. Esto la obligó a declararse en quiebra a un año de su apertura, sin embargo después de difíciles negociaciones logra abrir sus puertas un año más tarde, ahora con el nombre de Fábrica de Buena Vista bajo la dirección de Joseph Watson, quien se incorpora como administrador y socio de la empresa. Los esfuerzos de Watson por posicionarse en el mercado le valieron la obtención de varios contratos con el gobierno de la Ciudad de México en 1897. La Fábrica Buena Vista no logró cubrir los estándares de calidad ni la producción deseados, lo que le impidió cerrar los contratos de abastecimiento con el ayuntamiento capitalino. Estos acontecimientos generaron que la compañía se disolviese a finales de 1899. Sin embargo, Watson no se rindió, pues logró mantener la confianza de los inversionistas y en 1900 aumentó el capital de la empresa, lo que favoreció la reapertura de la fábrica, esta vez bajo el nombre de Compañía Mexicana de Cemento Portland, S.A.. Los cambios no tuvieron un efecto positivo a corto plazo y Watson tuvo que hipotecar las instalaciones a sus acreedores. Esto atrajo la atención y participación del banquero y empresario Fernando Pimentel y Fagoaga, quien más tarde en 1904 se convirtió en el dueño mayoritario.
Su periodo de mayor actividad fue entre 1906 y 1908, cuando la planta Hidalguense fue el proveedor del cemento para la construcción de varias obras en la capital del país: Av.Mixcoac, zonas habitacionales en Calzada de Tlalpan, la colonia Condesa y el principal rastro capitalino, escuelas primarias y especial, teniendo participación en la construcción del edificio de Correos, entre otros importantes hitos del crecimiento nacional.
Para finales del año 1909 la planta contaba con cerca de doscientos trabajadores. Entre técnicos especialistas e ingenieros y diversos tipos de peones, se repartían las tareas de producción de cal y cemento combinándolas con algunas actividades agrícolas; además un número reducido de mujeres y niños, las primeras dedicadas a actividades de abastecimiento (cosecha de la producción agrícola y comida) y los otros como auxiliares, principalmente en la cosecha de las tierras pertenecientes a la hacienda de Jasso.Ramírez González,¿Cuáles fueron los orígenes de la industria cementera La Cruz Azul?,Relatos e historias de México,AñoX Num 116 En 1906 la empresa se disolvió y se incorporó al Banco Central quien asume el control de la empresa. A partir de ese momento la fábrica operó mediante un contrato exclusivo para el Banco, que a su vez tuvo el monopolio de construcción de la mayor parte de las obras públicas del ayuntamiento de Ciudad de México. Gracias al soporte financiero de Pimentel y Fagoaga, se pudo aumentar la inversión de la compañía, liquidar deudas y reequipar de nueva tecnología a la fábrica para que trabajara a su máxima capacidad.
Finalmente, el 15 de abril de 1909 la junta de socios decide separar las acciones del Banco y para dar mayor proyección a la fábrica fundan La “Compañía Manufacturera de Cemento Portland La Cruz Azul, S.A.”.
En 1910, probablemente debido a la noticia de los altos rendimientos que se podían obtener de la explotación de las canteras de caliza, pizarra y yeso hidalguense hayan influido en un consorcio inglés que en 1910 instaló al lado de la estación de ferrocarril Tolteca, y a solo 6 km de La Cruz Azul, una segunda fábrica de cemento. Los recursos económicos de este consorcio fueron superiores y, por supuesto, la maquinaria que se instaló fue más moderna. Sin embargo, la Tolteca significó una competencia con la cual fue posible coexistir prácticamente dos decenios. La crisis mundial de 1929 causa efectos que repercuten en la industria de la construcción en México; por esta razón, los socios de La Cruz Azul retiran su capital poco a poco.
Cambio de dueños
La Cruz Azul tuvo que reducir su producción al 33% de la capacidad instalada. Para ese entonces, en México había a tres fábricas de cemento: La Cruz Azul y La Tolteca en el centro de la República Mexicana y Cementos Hidalgo en el norte. Las circunstancias parecían propicias para que se redujeran a dos.
La operación de compraventa de La Cruz Azul se efectuó el 1 de marzo de 1931 por la cantidad de un millón de pesos mexicanos por parte de La Tolteca.
El propósito de los compradores era evidente para todos. Parece que los únicos que no se dieron cuenta fueron los vendedores, pero los términos en se formuló la operación revelaban: La Tolteca se empeñó en recibir a la fábrica “La Cruz Azul” saneada de compromisos y parada. La Tolteca y los accionistas deciden operar con esa marca. Asimismo inicia la lucha por la supervivencia y conservación de la fuente de trabajo de los obreros recién liquidados, arrancando los trámites legales que culminarían con la puesta de La Cruz Azul en mano de sus trabajadores.
A su vez La Tolteca comienza con sus trámites legales de recuperación de la planta, pero poco tiempo después los trabajadores de La Cruz Azul apelan a una nueva Ley de Expropiación por Causa de Utilidad Pública que permitía la expropiación mediante indemnización, de todas las fuentes de riqueza y trabajo que brindaran un beneficio al Estado de Hidalgo, sus municipios, habitantes, obreros y campesinos. El gobernador del Estado de Hidalgo, Bartolomé Vargas Lugo, decreta la expropiación de La Cruz Azul, adjudicándosela a los trabajadores para que fuera constituida como cooperativa.
1931: Empieza la tradición
La fábrica de cemento La Cruz Azul fue puesta en manos de sus trabajadores el 2 de noviembre de 1931. Desde entonces, ininterrumpidamente, los obreros han sido responsables de la fábrica. Esta victoria de los trabajadores y del gobierno revolucionario fue el cimiento de la Cooperativa que con 192 socios fundadores la constituyeron dos años y tres meses después.
Socios Fundadores de la Cooperativa La Cruz Azul S.C.L