El público es una obra de teatro de Federico García Lorca. Escrita hacia 1930, no se estrenó hasta 56 años más tarde, ha sido considerada una de las obras del teatro español más importante del .Angélica (Lucena, Córdoba), tomo 2, 1991, págs. 121-145 Obra surrealista, en la que se mantiene ambiguo qué partes son una alucinación y cuáles, una «realidad dramática», estudia los deseos homosexuales reprimidos y defiende el derecho a la libertad erótica.Mira, p. 617 Forma parte del llamado «teatro imposible» de Lorca, junto con Así que pasen cinco años y la Comedia sin título.

Antecedentes y proceso creativo A principios del el teatro realista de Ibsen, Chéjov o Bernard Shaw comenzó a ceder a favor de propuestas que se negaban a ver la verdadera realidad sobre el escenario. Obras tan diversas como las de Bertolt Brecht, Luigi Pirandello o los surrealistas franceses procuraban romper con los convencionalismos sociales y la identificación del espectador con la obra.Millán, p. 15 En España, hacia finales de la década de 1920, este nuevo teatro todavía no se había asentado, aunque sus noticias llegaban a través de críticas, revistas y periódicos, como El Sol o Revista de Occidente. De esta nueva corriente, unas pocas obras de autores extranjeros se habían estrenado en España y algunos autores nacionales habían conseguido éxitos, como fue el caso de El otro (1927) de Unamuno, Tic-tac (1927) de Claudio de la Torre, Lo invisible (1927) de Azorín, Sinrazón (1928) de Ignacio Sánchez Mejías, Tararí (1929) de V. Andrés Álvarez, Los medios seres (1929) de Gómez de la Serna, De la noche a la mañana de Ugarte y López Rubio y Un sueño de la razón (1929) de Rivas Cherif, pero fueron la excepción.Millán, p. 21-23 A este grupo de autores revolucionarios hay que añadir a Federico García Lorca, aunque, cuando partió hacia Nueva York, todavía no había alcanzado la fama que tendría posteriormente. Precisamente durante la época en que el grupo El Caracol estrenó Un sueño de la razón de Rivas Cherif, García Lorca estaba ensayando con ese mismo grupo teatral la tragicomedia Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. Ian Gibson señala que es posible que esta obra, que trata de dos lesbianas, animara a García Lorca a escribir El público.Muñoz-Alonso

Quizás Lorca concibiese las primeras ideas sobre la obra durante su estancia en Nueva York en 1929, pero sin duda la mayor parte del texto fue escrito durante su estancia en Cuba en 1930, en casa de los hermanos Loynaz, así como en el hotel La Unión, en cuyo papel timbrado escribió partes del texto. La última página del primer manuscrito fue escrita ya de vuelta en Granada, el 22 de agosto de 1930.Altmann, p. 130-132

Lorca ya había anunciado en una carta a Martínez Nadal que estaba escribiendo la obra:

El manuscrito En junio de 1933, cuando se publicaron dos páginas en la revista Los cuatro vientos, todavía no había una versión definitiva de la obra. Como era su costumbre, Lorca escribía y reescribía una y otra vez el texto, realizando lecturas de las nuevas versiones entre los amigos.Altmann, p. 133 Martínez Nadal ha afirmado haber visto dos copias definitivas escritas a máquina pocas semanas antes de la muerte del autor, en una lectura que el poeta había dado a un grupo de amigos en el restaurante Buenavista, a la que el mismo Nadal sólo llegó hacia el final.Monegal, p. 14-15 Todas estas variantes se han perdido, a excepción de un único manuscrito, probablemente una primera versión en la que falta un acto, que Lorca entregó en un paquete cerrado el 13 de julio de 1936 a Martínez Nadal, el último día que ambos pasaron en Madrid, antes de que Lorca volviese en tren a Granada. Martínez Nadal conservó el manuscrito bajo llave durante cuarenta años, hasta su publicación en 1976.Altmann, p. 133; Eisenberg La narración de Martínez Nadal presenta algunas dudas, ya que resulta curioso el interés de Lorca de preservar un manuscrito, cuando existían por lo menos versiones definitivas.Monegal, p. 133

Marcelle Auclair, en su obra Enfances et mort de García Lorca (1968), afirma que Dulce María Loynaz habría roto y tirado a la papelera un manuscrito de 53 páginas de El público, debido a que la obra le pareció absurda y escandalosa. Loynaz posteriormente negó tanto haber destruido documentos de Lorca como haber afirmado tal cosa; aseguró que el manuscrito había sido un regalo del granadino para su hermana Flor Loynaz, poeta también, y que el manuscrito había sido destruido por Carlos Manuel Loynaz, poeta y hermano de Flor y Dulce María, en una de sus crisis. Desgraciadamente, la desaparición o destrucción de obras de Lorca relacionadas con la homosexualidad, aunque no sólo esas, es una constante. Como ejemplo se puede mencionar la desaparición de los manuscritos de La bola negra, una obra teatral que trataba sin rodeos la represión de los homosexuales por la sociedad, y La destrucción de Sodoma, otro drama que, como indica su nombre, trataba el tema.Sahuquillo, p. 77; Eisenberg Naturalmente, tampoco fue favorecedor para su conservación que García Lorca fuese descuidado con sus manuscritos y prefiriese la transmisión oral a la escrita, ni la resistencia de la familia a publicar cualquier texto relacionado con la sexualidad de Lorca.

Personajes Director / Enrique Es el personaje principal de la obra, director de una obra teatral, posiblemente un trasunto del mismo Lorca. Hace tiempo ha tenido una relación amorosa con Gonzalo / Hombre 1. Inicialmente, el Director niega cobardemente su homosexualidad, ocultándose bajo la máscara. Durante la obra, quitándose la máscara, se transforma en diversos personajes de rasgos femeninos, «en un niño [...] interpretado por una niña, en la Dominga de los negros, una prostituta para marineros borrachos, en una bailarina llamada Guillermina o Maximiliana.» Finalmente, tras muchas dudas, decide quitarse la máscara enfrentándose a la sociedad homófoba. Hombre 1.º / Gonzalo Es un antiguo amor de Enrique. Único personaje que no lleva máscara, que muestra así la sinceridad y autenticidad de su amor por el Director. Su actitud frente a la homofobia social es de lucha e intenta ganarse al Director con la misma acción para salvar su amor. En todas sus transformaciones mantiene una apariencia varonil. Criado Caballo blanco 1.º Caballo blanco 2.º Caballo blanco 3.º Caballo blanco 4.º Hombre 2.º Hombre 3.º Arlequín director Mujer en pijama Elena Es una de las figuras en las que se materializa la homofobia. Sirve de «cobertura social» al Director, se hace pasar por su esposa para alejar las sospechas de homosexualidad. Sin embargo, es quien denuncia y revela al público que Julieta es un muchacho, provocando la muerte de los actores.Balutet, p. 39 Figura de cascabeles Figura de pámpanos Niño Emperador Es una de las figuras en las que se materializa la homofobia. En este caso, «encarna la censura moral que valoriza la Unidad», concepto que viene a referirse al modelo de familia heterosexual único. Centurión Es una de las figuras en las que se materializa la homofobia. Representa el estereotipo del «macho varonil» grosero, homofóbico y que rechaza el amaneramiento. Julieta Caballo negro El traje de Arlequín El traje de bailarina Pastor bobo véase «Solo del pastor bobo». Desnudo rojo Semejante a Jesucristo en que aparece con diversos de sus símbolos, como la hiel y el aceite, la Sábana santa, la sangre de las llagas, etc. Simboliza el sufrimiento de los homosexuales. Enfermero Estudiante 1.º Estudiante 2.º Estudiante 3.º Estudiante 4.º Estudiante 5.º Dama 1.ª Dama 2.ª Dama 3.ª Dama 4.ª Muchacho Ladrón 1.º Ladrón 2.º Traspunte Prestidigitador Señora

La obra

Cuadro 1.º Personajes por orden de aparición Criado, Director, Los Caballos, Hombre 1.º, Hombre 3.º, Hombre 2.º, Elena.

Cuadro 2.º Personajes por orden de aparición Figura de Cascabeles, Figura de Pámpanos, Niño, Centurión, Emperador, Hombre 1.º, Director.

Cuadro 3.º Personajes por orden de aparición Hombre 1.º, Hombre 2.º, Director, Hombre 3.º, Julieta, Caballo Blanco 1.º, Caballo Negro, los Tres Caballos Blancos, Traje de Arlequín, Traje de Bailarina

Solo del pastor bobo El «Solo del pastor bobo» es una pequeña escena de dos páginas a la que Lorca no dio ningún nombre. El nombre procede de Martínez Nadal, que sitúa este poema o canción entre el Cuadro 5° y el Cuadro 6°, justo antes de la escena final. El papel en el que fue escrito justifica esta posición, pero no existe ninguna indicación concreta y definitiva de donde debería colocarse, ni siquiera si pertenece a la obra.Monegal, pp. 38-39 Escenas de este tipo, en las que un «pastor bobo» divierte al público e introduce la obra, son conocidas del Siglo de Oro. Hacia el la introducción había evolucionado en una «loa en enigma», que corresponde a la realizada por Lorca en esta obra.Balutet, p. 78 ss. Antonio Monegal y Lluís Pasqual han preferido colocar el fragmento entre el Cuadro 3° y el 5°, rellenando el supuesto hueco dejado por el Cuadro 4°.

A través de una adivinanza llena de polisemia y de difícil interpretación, recitada por un pastor vestido en pieles bárbaras y con un embudo lleno de plumas y ruedecillas en la cabeza, al estilo de los locos del Bosco, Lorca introduce el tema de la homosexualidad, la opresión de la sociedad y la religión sobre el individuo, la falta de libertad para amar y las diferencias entre el «teatro bajo la arena» y el «teatro al aire libre». En el «Solo» se refuerza la importancia de las caretas o máscaras, que Balutet considera una sinécdoque de la humanidad y que se relacionan con el fingimiento y el disimulo, pero también con la opresión, la enfermedad y la muerte. Las víctimas de las caretas serían los niños, «[...] los pordioseros y [...] los poetas» y «las águilas con muletas» —probablemente se refiere a las «personas de mucha viveza y perspicacia», tal como define «águila» el DRAE—, es decir, aquellos que dicen la verdad. Tal como comenta Balutet, «En El público, la libertad sexual y el deseo a decir la verdad constituyen la cara y la cruz de la misma realidad.».

Cuadro 5.º Personajes por orden de aparición Desnudo, Enfermero, Estudiante 1.º, Estudiante 2.º, Estudiante 3.º, Estudiante 4.º, Dama 1.ª, Dama 2.ª, Dama 3.ª, Muchacho 1.º, Los Ladrones, Traspunte.

Cuadro 6.º Personajes por orden de aparición Director, Prestidigitador, Criado, Señora, Traje de Arlequín.

Análisis e interpretación

La homosexualidad La homosexualidad es uno de los puntos clave de la obra, no el único, pero «es un punto de entrada a su complejidad». Es la segunda obra de teatro española en tratar la homosexualidad, la primera en tratar la homosexualidad masculina.Gibson, p. 235

En palabras de Nicolás Balutet,

En El público, la identidad del Director está dividida en dos: una pública y otra privada, no expresada y que tiene una estrecha relación con un hombre en su pasado. La teatralidad del yo, la fachada, es un tema recurrente, tanto en esta obra como en la literatura gay: cómo actúa el yo, qué máscaras y disfraces lleva, qué expresan esos disfraces y qué ocultan las máscaras, quién mira, qué percibe el público. Lorca, al igual que Jean Cocteau, tiende a pensar el amor homosexual en términos de máscaras y espejos.Woods, p. 268