Navas del Madroño es una villa y municipio español, en la provincia de Cáceres, comunidad autónoma de Extremadura.
Debe su nombre a la profusión de tal árbol (madroño) en épocas pasadas. Hasta el era conocido como Ventas del Madroño, de donde proviene el gentilicio de «venteros» aplicado a sus habitantes. Hoy también es conocido como «el pueblo de las chimeneas» por la abundancia y tamaño de este elemento arquitectónico, necesario para la curación de las tradicionales matanzas, y que resalta en la vista panorámica desde los alrededores.
Limita con los términos municipales de Garrovillas de Alconétar, Casar de Cáceres, Arroyo de la Luz, Brozas y Alcántara. Actualmente se encuentra integrado en la Mancomunidad Tajo-Salor.
Símbolos
El escudo presenta sobre campo de plata la cruz flordelisada de la Orden Militar de Alcántara, de sinople, resaltada de un madroño del mismo color, frutado de púrpura; al timbre, corona real cerrada.
Geografía miniatura|Localización del término municipal de Navas del Madroño en la provincia de Cáceres El término municipal de Navas del Madroño tiene los siguientes límites:Mapa oficial de Extremadura Junta de Extremadura
La mayor extensión del límite del término municipal de Navas del Madroño se encuentra con el del término municipal de Brozas, mientras que la menor extensión es con el de Casar de Cáceres con poco más de 900 metros.
Hidrografía
El término municipal está recorrido por arroyos que o bien vierten al río Tajo, como el del Alcalfe (que nace en los alrededores del municipio), el de la Rehana (que nace en la fuente del Escobón y es el principal aporte de agua al pantano de abastecimiento de Navas del Madroño) y la Rivera de Santo Domingo (que nace en la Cabeza de Araya), o bien vierten al río Salor, como el Jumadiel (que nace en la fuente de los Caballeros y es embalsado por las llamadas de Arce de Arriba y de Arce de Abajo, ya en el término municipal de Brozas). Son abundantes los afloramientos de agua potable en forma de pozos y fuentes; entre los primeros destacan el de Lobón y el de Patos y entre las segundas, la Zarcita y la Nacivera (a la vez abrevadero mesteño en la Cañada y lavadero de ropa para los lugareños).
El arroyo del Alcalfe nace en los alrededores del municipio y lo atraviesa canalizado hasta ser visible una vez llega a la Laguna. Una parte de la calle de Santo Domingo de Guzmán era antiguamente denominada Colada del Alcalfe (entre ambas denominaciones se llamó calle de Matarranas). El arroyo era visible cuando tenía esa denominación inicial, pero se canalizó cuando se construyeron las casas situadas en su cauce. En varias casas de los números impares de la calle Federico García Lorca (antes calle Nueva) se puede ver cubierta la galería que alberga las aguas del arroyo. Uno de los puentes que sirven para cruzarlo cuenta con una inscripción en piedra que dice: A expensas públicas 1799. Esta inscripción seguramente hará referencia a que el puente se construyó por el ayuntamiento. El Alcalfe finaliza su recorrido vertiendo sus aguas al río Tajo en el término municipal de Alcántara.
miniatura|Pozo de Patos en la cañada miniatura|Inscripción en piedra en el puente sobre el arroyo del Alcalfe
El arroyo de la Rehana constituye con gran parte de su cauce la separación entre los términos municipales de Navas del Madroño y Garrovillas de Alconétar, y la de este último y el de Alcántara. Finaliza su recorrido vertiendo sus aguas en el río Tajo en el término municipal de Portezuelo.
El pantano de abastecimiento fue construido en los años 70 del pasado siglo, siendo ampliado en los años 90. La ubicación del mismo resultó controvertida, ya que el lugar idóneo se encontraba en un terreno propiedad del entonces alcalde del municipio, pero se maniobró para que no hubiera expropiaciones en ese terreno y el pantano se situara un poco más arriba en el curso del arroyo Rehana.
miniatura|Embalse de abastecimiento municipal de agua de Navas del MadroñoTambién existe una laguna artificial en el lado oeste del municipio junto a la circunvalación. Fue creada con el propósito de almacenar agua para dar de beber al ganado y el riego de los cultivos en tiempos de sequía.
Orografía
Topográficamente, el paisaje es de suaves colinas, formadas por rocas graníticas de grano grueso con dos micas (biotita y moscovita); destaca la sierra de Santo Domingo, que transcurre paralela a la gran fractura tectónica del río Araya. La altitud media es de 428 metros sobre el nivel del mar. Su altitud máxima se encuentra en la llamada Cabeza de Araya, con 518 metros; otras elevaciones son el cerro de la Herrería, con 495 m, el de Mariperales, con 463 m y el de la Concorrona, con 435 m.
En el término municipal de Navas del Madroño, se pueden encontrar los siguientes vértices geodésicos: Cabeza Araya (67765). Coordenadas: 6°38′30,1676″ 39°35′22,2652″ Situado en lo más alto del cerro alargado y prominente de toda la zona, conocido por Cabeza de Araya, en terreno de alcornoques y junto a las ruinas de una casa. Concorrona (64960). Coordenadas: 6°37′25,525″ 39°40′59,2896″ Situado en lo alto de una loma plana y al lado de un pajar abandonado, en el paraje de la Marina. Los Castaños (64940). Coordenadas: 6°41′34,0474″ 39°40′5,8745″ Situado en la loma más alta del paraje de este nombre, en terreno de rocas y pastos. Mariperales (67757). Coordenadas: -6°40′,6000 39º 37' 56,7585 Situado en el cerro de Mariperales, al N.O. de Navas del Madroño, en un gran canchal de roca granítica.
miniatura|Cabeza de Araya miniatura|Formación granítica de Navas del Madroño Clima
El clima es de tipo mediterráneo, con una temperatura media de 16,4 grados y una pluviosidad media de 460 litros por m².
Fauna
En la fauna destacan las especies habituales de caza menor como la perdiz, el jilguero, la liebre y el conejo (Oryctolagus cuniculus). Ha sido siempre zona de avutardas (Otis tarda). Abunda la cigüeña blanca y no falta la cigüeña negra. Estas anidan en el pueblo y sus alrededores (en el pinar de pinos piñoneros). Las grullas y las palomas acuden todos los años a la bellota de invierno y las tórtolas, al trigo de verano. Las ave frías y muchas anátidas hacen aquí la invernada. Entre las rapaces sobresalen el cernícalo (Falco tinnunculus), los milanos, real y negro, y el águila calzada.
Últimamente se observa presencia de jabalí y meloncillo, especies hasta ahora inéditas en el municipio. No son raros el gato montés (Felis silvestris) y la jineta (Genetta genetta). Hasta la década de los sesenta era frecuente el lobo (Canis lupus), extinguido por la caza en batidas (la última loba se cazó en el Cancho del Portugués en 1960). En 1791 se premiaba «cada piel presentada con cuatro ducados si era de macho, ocho si de hembra y dos si de lobino. La de zorra merecía diez reales y la de zorrina, cuatro». Hoy sigue abundando la especie «vulpes vulpes» (zorro).
En la laguna encontramos especies de animales típicas de este ecosistema, como sapos o ranas. Además aquí habitan también un reducido grupo de patos introducidos por el hombre
Flora
La vegetación está dominada por el tipo mediterráneo, con abundancia de encina y alcornoque. En algunas zonas se da el matorral, con presencia del espino albar o majuelo, el tomillo, la zarzamora y la escoba, e incluso del arrayán. Entre Navas y Garrovillas está el único pinar de pino piñonero de Extremadura. En las proximidades de los arroyos se pueden ver especies atlánticas, como el fresno y el almez. En sus aguas se observan plantas acuáticas como la esmorujas
Geología
Geológicamente, el término se encuentra dentro del Macizo Hespérico o Hercínico. La totalidad de su superficie está ocupada por materiales graníticos y arenosos.
Historia
Prehistoria
La presencia humana en el actual término municipal de Navas del Madroño con una antigüedad de al menos cuatrocientos mil años está atestiguada por el reciente descubrimiento de un hendedor achelense, localizado en la zona de Malosdientes. En algunos enclaves del término se han encontrado restos de poblamiento de la Edad de los Metales; dos (Cabeza de Araya y Pasto Común), estudiados por Martín Almagro Basch, han proporcionado objetos hoy conservados en el Museo de Cáceres.
Edad Antigua
En el asentamiento de Pozo Rodrigo había restos romanos y probablemente visigodos (aunque se persuadía pueblo de moros). Fue citado en el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura y en el Diccionario de Madoz.
Una calzada romano-medieval atravesaba el municipio, procedente de Cáceres y dirigida hacia Acehúche, al otro lado del Tajo (cruzable en barca hasta la construcción del pantano de Alcántara).Hasta finales de la segunda década de este siglo se conservaban algunos tramos, aunque no se llevaban a cabo labores de conservación de los mismos y se echaban escombros encima, pero por decisión de la corporación municipal se han extraído gran parte de las piedras de la calzada y se ha cubierto de tierra todo lo que había sido visible hasta ese momento, lo que supone una pérdida patrimonial de incalculable valor para el municipio.
Edad Media
En la Edad Media, hacia 1540, se desarrolló un núcleo de ventas alrededor del punto donde conectaban tres cañadas ganaderas, la que llevaba a Cáceres y las que llevaban a los puentes de Alcántara y de Alconétar, ambos sobre el Tajo. Ese núcleo, lugar de mesta o reunión de trahumantes, dio lugar al pueblo; aún se conservan las fachadas de algunas ventas primitivas (la de Callina Atrás, la Posada, el Parador, el Hotel, etc.).
En 1594Libro de los Millones: Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI formaba parte de la Tierra de Alcántara en la Provincia de Trujillo y partido de la villa de las Brozas bajo la denominación de Ventas del Madroñal. Este partido de Brozas se había creado en 1571 tras la división del antiguo partido de Alcántara e incluía la capital del mismo y el arrabal de Ventas.
Edad Moderna
El municipio de Navas del Madroño existió primeramente como arrabal (barrio pedáneo) dependiente del municipio de Brozas pero en 1736 inició el proceso judicial por la independencia y en 1737 se eximió de Brozas. En 1741 Felipe V concedió el privilegio de villa a la localidad aunque el pleito continuó por la delimitación de los límites geográficos, recibiendo favorablemente del Real Consejo de Castilla una primera sentencia en 1746 (reinando Fernando VI) y una segunda en 1771 (reinando Carlos III). La definitiva fijación de los límites en 1798 (reinando Carlos IV) significó la independencia efectiva; no obstante, la Dehesa Boyal de propios quedó en término de Brozas, a cuyo ayuntamiento siguió perteneciendo el arbolado o monte.
En el el partido de Brozas vuelve a incluirse en el partido de Alcántara, formando también Navas del Madroño parte del mismo.
En 1790 el presbítero don Francisco Sánchez dejó una casa para recoger pobres mendigos, con otra casilla contigua para que de su arriendo se reparase aquella. También había una obra pía, fundada por Alonso Anega e Isabel Rodríguez su mujer, con una dotación cuya renta se invertía en limosnas a pobres viudas y huérfanas. Las capellanías servideras, sin residencia forzosa, eran siete.