Fernando Miguel Rospigliosi Capurro (Lima, 25 de febrero de 1947) es un periodista, sociólogo, exactivista de derechos humanos y político peruano. Desde el 26 de julio de 2026, es senador para el periodo 2026-2031 por distrito único nacional.

Anteriormente, fue congresista por Lima (2023-2026) como accesitario tras el fallecimiento de Nano Guerra y ministro del Interior durante el gobierno de Alejandro Toledo (2001-2002, 2003-2004). Como primer vicepresidente de la Mesa Directiva del Congreso durante las gestiones de José Jerí y José María Balcázar, fue el último encargado ad interim de la presidencia del Congreso en la historia del parlamentarismo unicameral del Perú (2025-2026) tras la vacancia de Dina Boluarte.

Durante décadas, fue colaborador de la revista Caretas. Actualmente, es columnista del diario conservador Expreso. Es uno de los principales difusores de la teoría de la «mafia caviar» y de la teoría del fraude electoral en 2021 en el país. Es una de las autoridades electas que recibió su credencial del poder electoral con una sentencia judicial activa por difamación.

Biografía Nació el 25 de febrero de 1947 en Lima, hijo de Guillermo Julio Rospigliosi Laca y Rosa Yolanda Capurro Madas.

Estudió en la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, en la cual se graduó con el grado de Sociología.

Trayectoria periodística Codirigió el semanario Amauta junto con Óscar Dancourt. También fue investigador del Instituto de Estudios Peruanos, así como profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima.

En octubre de 2008, difundió, en el programa periodístico Cuarto Poder, los primeros tres audios que darían lugar al Caso Petroaudios, que llevó a la crisis del gabinete presidido por Jorge del Castillo en el segundo gobierno de Alan García.

Ha sido editor de la sección política y columnista de la revista Caretas; de los diarios Perú 21, La República, El Comercio. Actualmente sus columnas de opinión se publican en el Diario Expreso y los portales web Lampadia y El Reporte.

Entre septiembre y diciembre de 2020, Rospigliosi fue columnista en El Comercio, sin declarar ninguna afiliación partidaria. Paralelamente, formó parte del programa de streaming 3D, de La República TV, junto con Augusto Álvarez Rodrich y Mirko Lauer, con la misma línea de opinión. Renunció a dicho programa cuando se hizo pública su contratación por Keiko Fujimori en diciembre de 2020.

Acusación por conflicto de interés en su labor periodística En diciembre de 2020, el programa periodístico Punto final informó que, el 15 de setiembre de 2020, la empresa consultora de Rospigliosi recibió un pago por una consultoría sobre la inseguridad en el Perú proveniente del equipo de Keiko Fujimori, entonces candidata presidencial con serios cuestionamientos por haber sido uno de los personajes políticos que ocasionaron la crisis política de 2016-2020. El pago por la consultoría ascendía a 138 000 soles. Mientras tanto, entre septiembre y diciembre de 2020, Rospigliosi fungía de columnista independiente en El Comercio, diario que publicó sus artículos con claro apoyo al expresidente Manuel Merino y al Congreso que recientemente había vacado al expresidente Martín Vizcarra. El blog periodístico Útero.pe destacó que, entre septiembre de 2020 y el 5 de diciembre del mismo, el exministro publicó al menos 12 columnas de opinión como analista político. En todas mostraba un punto de vista sesgado criticando a los adversarios políticos del fujimorismo.

Paralelamente a su trabajo como columnista de El Comercio, Rospigliosi formó parte del programa de streaming 3D, de La República TV, junto con Augusto Álvarez Rodrich y Mirko Lauer, con la misma línea de opinión. Renunció a dicho programa cuando se hizo pública su contratación por Keiko Fujimori en diciembre de 2020. Fue duramente criticado por no haber aclarado su relación laboral con Keiko Fujimori mientras trabajaba como analista político en los citados medios periodísticos. Su respuesta fue que todo lo revelado sobre su consultoría es un cargamontón «de comunistas y caviares, de su maquinaria mediática y de sicarios opinólogos». «Significa que les duele lo que digo y escribo», sentenció.

Vida política Comienzos Entre 1968 y 1980, militó en Vanguardia Revolucionaria, uno de los partidos comunistas de la época. Tuvo apariciones con Víctor Polay Campos, líder del MRTA.

En 1983, fue uno de los fundadores de la organización no gubernamental Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), dedicada a la denuncia de abusos de derechos humanos, especialmente por parte del Estado peruano.

Durante el gobierno de Alberto Fujimori, Rospigliosi se mostró como un fuerte opositor a la dictadura y era crítico de Keiko Fujimori y de Vladimiro Montesinos.

En Perú Posible (2000-2004) Fue vocero y asesor político del partido Perú Posible durante la campaña de Alejandro Toledo para las elecciones generales de 2001.

Ministro del Interior El 28 de julio de 2001, fue nombrado como ministro del Interior por el entonces presidente, Alejandro Toledo, en su primer gabinete ministerial encabezado por Roberto Dañino.

Durante su gestión se crearon los comisionados para la paz y el desarrollo (mediante Decreto Supremo n.º 8-2001-IN) como parte de la estrategia de pacificación. En 2001, como ministro durante el gobierno de Alejandro Toledo, permitió que Keiko Fujimori recibiera protección policial las 24 horas del día. Se trató de una medida excepcional, ya que ella no era funcionaria ni lo había dispuesto el Poder Judicial.

En noviembre de 2001, el abogado José Luis Echáis Espinoza denunció, en una conferencia de prensa, una extorsión por parte de Vladimiro Montesinos, recluido en la Base Naval del Callao. El ministro Rospigliosi, junto con el entonces ministro de Defensa, David Waisman, participó en la misma cita con los periodistas para expresarle las garantías por parte del Gobierno y anunciar una investigación al interior de la Marina de Guerra del Perú. Días después, el Congreso aprobó una interpelación a los ministros Fernando Olivera (Justicia), David Waisman (Defensa) y Rospigliosi (Interior). Los ministros asistieron al Congreso el 4 de diciembre de 2001 para responder el pliego interpelatorio.

En mayo de 2002, el Ministerio del Interior firmó un convenio interinstitucional con la Comisión de la Verdad y Reconciliación para que los miembros de dicho grupo puedan acceder a información sobre las familias de los policías víctimas del terrorismo.Convenio de Cooperación Institucional (2002). Recuperado de https://www.cverdad.org.pe/lacomision/cnormas/convenio24.php

En julio del mismo año, Rospigliosi renunció al Ministerio del Interior después de una semana de manifestaciones violentas en contra de los planes del Gobierno de privatizar dos empresas eléctricas regionales en Arequipa.

Fue nombrado presidente del Consejo Nacional de Inteligencia.

En julio del 2003, volvió a ser nombrado ministro del Interior; como parte de los cambios ministeriales en el recién nombrado gabinete de Beatriz Merino.

Con su ingreso, relevó al comandante general de la Policía Nacional del Perú y continuó con la reforma policial. Además, realizó la campaña A la policía se la respeta para entablar una crear una cultura de respeto a la institución. Sin embargo, Rospigliosi comenzó a mostrar su acercamiento al fujimorismo del que antes fue crítico.

En febrero de 2004, congresistas de oposición plantearon una interpelación a Rospigliosi por un enfrentamiento entre efectivos de la DIROES, de la Policía Nacional del Perú, y trabajadores de la empresa Agroindustrial Pucalá, en el cual falleció un agricultor de Pucalá, Lambayeque. La interpelación fue aprobada el día 22 de abril con 46 votos a favor, 18 en contra y 11 abstenciones. De la misma manera, se programó la asistencia del ministro para el día 29 del mismo mes.

Días previos a la interpelación, se produjo el linchamiento del alcalde de Ilave, Cirilo Robles. Rospigliosi no convenció al Parlamento con sus explicaciones y la oposición planteó una moción de censura contra el ministro de Estado. La moción fue aprobada el día 5 de mayo con 62 votos a favor, 39 en contra y 6 abstenciones.

El 6 de mayo de 2004, Rospigliosi formalizó su renuncia en una carta dirigida al presidente Alejandro Toledo, en la cual acataba lo dispuesto por la Constitución de 1993. La carta fue leída por Rospigliosi en una conferencia de prensa en la sede del Ministerio del Interior y fue reemplazado por Javier Reátegui.

Peruanos por el Kambio Para las elecciones generales de 2016, Rospigliosi se sumó al equipo de campaña de Pedro Pablo Kuczynski.

En Fuerza Popular Postulación al Congreso y crisis postelectoral (2021) A fines del 2020, Rospigliosi fue invitado por el partido Fuerza Popular para aportar en la elaboración del Plan de Gobierno Rescate 2021 de la candidatura de Keiko Fujimori en temas relacionados con la seguridad ciudadana. Asimismo, postuló por primera vez al Congreso de la República, por la lista por Lima con el número 7, durante las elecciones generales de 2021. Su pase al fujimorismo generó polémicas debido a que Rospigliosi fue un férreo opositor al régimen dictatorial de Alberto Fujimori. El politólogo Eduardo Dargent sugirió que «el fujimorismo le dio un espacio y un reconocimiento que no tenía». Culminando los procesos electorales, Rospigliosi no obtuvo éxito en su candidatura y quedó como accesitario (i.e. posible congresista sustituto).

Durante la crisis postelectoral de 2021, Rospigliosi fue vocero de Fuerza Popular y uno de los principales defensores de la teoría del fraude electoral. En esa coyuntura, llegó a afirmar "vamos a seguir peleando con todas las armas legales y con toda la movilización necesaria, nadie se va a rendir y no vamos a dejar que se instaure una dictadura chavista en el Perú", y que "todas las fuerzas democráticas" señalaban la existencia del fraude, lo que era estrictamente falso. Con posterioridad, Rospigliosi ha seguido defendiendo la teoría del fraude a pesar de la no aparición de evidencia que la confirme. En mayo de 2022, afirmó que el fraude habría resultado comprobado por el Informe en mayoría de la comisión parlamentaria presidida por Jorge Montoya. En enero de 2025, Rospigliosi, reiteró su creencia en un fraude.

Congresista de la República (2023-2026)

El 29 de septiembre del 2023, ante el fallecimiento del congresista Hernando Guerra-García, Rospigliosi fue convocado por el Jurado Nacional de Elecciones para reemplazar el cargo del difunto parlamentario al ser accesitario. Luego, el 19 de octubre del mismo año, Rospigliosi juramentó ante el Congreso de la República para completar el periodo parlamentario 2021-2026.

En su desempeño parlamentario, Rospigliosi se alineó con posturas político-ideológicas conservadoras. Entre sus intervenciones legislativas, destaca su defensa del Perú frente a la denominada «mafia caviar» y su respaldo a las fuerzas policiales en el contexto del estallido peruano de 2022-2023. Asimismo, ha hecho público su respaldo al golpe de Estado encabezado por el general Francisco Franco en España en 1936 y que desencadenó la guerra civil española, especialmente citando las ideas del historiador estadounidense Stanley G. Payne. En otras ocasiones ha defendido la existencia de dictaduras de derecha como preferibles o "mal menor" frente a dictaduras comunistas. El diario La República considera a Rospiglosi como uno de los políticos más radicales del congreso.

Desde agosto de 2024, es presidente de la Comisión de Constitución y Reglamento en el Congreso para el periodo anual de sesiones 2024-2025. A finales de 2024, calificó sin pruebas a las víctimas asesinadas en la masacre de La Cantuta de 1992 como "miembros de Sendero Luminoso", en lo que fue criticado como un caso de terruqueo.