Lloret de Mar es un municipio y localidad española de la provincia de Gerona, en la comunidad autónoma de Cataluña. El término municipal, ubicado junto al mar Mediterráneo, en la Costa Brava, pertenece a la comarca de la Selva y tiene una población de .

Geografía La extensión del término municipal es de 48,77 km² y está formado por el núcleo urbano y por una serie de vecindarios y urbanizaciones (muchas de ellas de segunda residencia) distribuidas a lo largo del municipio, que hacen que Lloret sea muy disperso a nivel territorial. La zona urbanizada ocupa en total 1473 ha y hay 39 urbanizaciones. Dentro de su término municipal se encuentran siete playas con un total de 7 km de costa que explican que Lloret sea uno de los destinos turísticos más importantes de Cataluña.

Limita al oeste con Vidreras y Massanet de la Selva, al este con el mar Mediterráneo, al norte con Tosa de Mar y al sur con Blanes.

Clima Observa un clima mediterráneo litoral, con temperaturas siempre mucho más suaves debido al efecto térmico moderador del mar. El Mediterráneo es un mar cálido todo el año, de manera que el efecto suavizador de las temperaturas que lo caracteriza es más evidente en invierno que no en verano. La sequía estival de este clima suele durar tres meses y las precipitaciones máximas se concentran en otoño.

Historia Hay vestigios de las épocas ibérica y romana en varios yacimientos arqueológicos. En la Edad Media, aparece documentado por primera vez en 966 con la forma Lauredo, una versión de la palabra latina "lauretum" (laurel). Como muchas poblaciones costeras del Mediterráneo, Lloret padeció frecuentes incursiones de los sarracenos durante la Edad Media. Se dice que la tradición del baile de "Ses Almorratxes" se originó en aquella época.

El núcleo actual de la población se formó en el alrededor de la playa (anteriormente, se hallaba a tierra a dentro, para evitar o si fuera necesario para prepararse a los ataques de los piratas, y junto a la ermita de Les Alegries, que fue la iglesia principal de la villa antes de que se edificase la actual iglesia de San Román). A partir del el puerto de Lloret (actualmente sin vestigios) fue tomando cada vez mayor importancia gracias al comercio, del que son recuerdo las casas edificadas por los indianos.

Edad Antigua miniatura|Yacimiento de Puig de Castellet, en Lloret de Mar Los primeros pobladores de Lloret de Mar fueron los indigetes, una de las tribus de los íberos que habitaban la Cataluña actual. Los yacimientos de Montbarbat, Puig de Castellet y el del Turó Rodó son vestigios de su asentamiento: habitaron en la zona entre el . al El poblado ibérico de Puig de Castellet solo estuvo activo durante un periodo algo menor a los 50 años (entre el 250 al 200 a C). Se trataba de un recinto amurallado de forma pentagonal con una panorámica de la línea de costa, desde la desembocadura del río Tordera hasta el extremo oriental de la playa de Lloret, siendo un punto de vigilancia para controlar la costa. En las diversas excavaciones realizadas se han encontrado restos de cerámica ibera emporitana, ánforas ibéricas y púnicas, materiales de bronce y herramientas agrícolas de hierro.

El poblado ibérico de Montbarbat es el mayor de los tres con 5500 m² de extensión; el del Turó Rodó era el que se encontraba más cercano al mar. El material arqueológico hallado, sitúa cronológicamente estos recintos con el dominio cartaginés en la Península, su expansión hacia el norte y la segunda guerra púnica que derrotó a los indigetes en el Los asentamientos no fueron destruidos por los romanos sino abandonados por los propios indigetes.

Según algunos estudiosos, es probable que en el . llegasen los primeros romanos a la costa de Lloret, asentándose en la playa de Fenals. Las excavaciones realizadas muestran unas estructuras de grandes dimensiones que se utilizaban a modo de naves industriales donde se comercializaba la cerámica que producían con sus hornos. Las excavaciones arqueológicas realizadas alrededor de la actual ermita de Sant Quirico, también permiten asegurar la existencia de una basílica paleocristiana y de una necrópolis que dataría del

Edad Media La primera mención documental de Lloret de Mar data del año 966. El texto, que se encuentra en la Biblioteca de Cataluña, volumen 572 del fondo de manuscritos (PonsGuri 1989d), recoge la donación del alodio de la villa de Tosa de Mar efectuada por importantes magnates de la Cataluña del , actuando como albaceas de Miró de Barcelona conde de Barcelona y Gerona, al Monasterio de Santa María de Ripoll. En el documento se señalan sus límites, a sur "in madre magnum", poniente "in ter de Loredo, siue in riuo de Canelles" y al norte "in IPSA Palomarias de Uillanova siue in Caldes".

Sin embargo, no fue hasta el año 1001, cuando se formó el alodio de Lloret, a raíz de que el conde Ramón Borrell de Barcelona lo segregó del término de Massanet de la Selva para cederlo al vizconde gerundense Sunifredo II de Cerdaña. El alodio o dominio señorial de Lloret se mantuvo en manos de los vizcondes de Gerona, hasta el año 1041, nueve años después de que, tras el conflicto entre las dos hijas de Amat de Montsoriu y nietas de Sunifredo en el 1032, Ermessenda y Sicardia, se acordó que la segunda renunciaría a los derechos heredados de sus padres a favor de la primera, esposa de Guerau de Cabrera, a cambio del término de Lloret.

miniatura|Réplica moderna de la torre del homenaje del Castillo de San Juan de Lloret de Mar

Probablemente de esta época, también data la construcción del castillo de San Juan situado en la cima de la montaña que separa la playa de Lloret de la de Fenals. La edificación gozaba de una vista extraordinaria y se utilizaba tanto de vigía como de refugio por los lloretenses cuando la población estaba en peligro. Disponía de una capilla, la de San Juan, que al principio se encontraba dentro del lugar fortificado y que cambió de lugar por peligro de derrumbamiento pero nunca se indica dónde fue trasladada.

La señora de Lloret, Sicardis, promovió y facilitó la construcción de la capilla de San Román (la actual ermita de las Alegrías) en un territorio propio que no llegaba al mar. Más tarde, en 1079, logró que se consagrara como iglesia y días más tarde, también se consagró la iglesia de San Juan del Castillo de Lloret. En el 1165 la catedral de Gerona se convierte en el único dueño del castillo de Lloret, pero este hecho no se reconoce hasta el 1217. El Capítulo de Gerona llevaba la administración de todo su patrimonio a través de doce pavordías y para distinguirlas, cada una de ellas recibía el nombre de un mes del año. Y cada pavordía estaba regida por un prepósito, pavorde, babor o administrador, que podía residir o no en la localidad administrada. La pavordía que se ocupaba de los bienes de Lloret era la del mes de noviembre.

En ese momento, Lloret era una dispersión de casas de campo que, mayoritariamente, estaban situadas en la zona del interior y no extraña que la primera parroquia de San Juan estuviera tan alejada del actual núcleo urbano de Lloret. Según el historiador Elvis Mallorquí, las primeras referencias que se tienen del establecimiento de los lloretenses en la orilla del mar son de 1262, fecha a partir de la cual se produce un rápido crecimiento de fogajes y personas hasta alcanzar los 36 fuegos u hogares -unas 160 personas - en 1346, poco antes del estallido de la peste negra y de la incursión de los genoveses, que en el año 1353 saquearon e incendiaron el poblado marítimo de Lloret. Como muchas poblaciones costeras del Mediterráneo, Lloret padeció frecuentes incursiones de los sarracenos durante la Edad Media. Se dice que la tradición del baile de "Ses Almorratxes" se originó en aquella época.

Los lloretenses que vivían cerca del mar se dedicaban a comercializar los productos del interior (leña, madera, carbón...) y, practicaban la pesca y la navegación de cabotaje que, paulatinamente, fue cogiendo más importancia. A mitad del se produjeron dos hechos que estremecieron la población lloretense. En primer lugar, la peste negra (extendida por toda Europa) que provocó estragos entre la población. Y segundo, como consecuencia de la guerra que enfrentó Pedro III de Aragón con los genoveses, se produjo una incursión de estos en el término provocando la destrucción y el incendio de las casas que estaban cerca de la playa y destrozando el castillo (reconstruido unos años más tarde). El censo del año 1359 en Lloret, quedó en solo 67 fuegos u hogares (unos 320 habitantes). Los italianos crearon incluso el barrio de Venecia y se dice que adornaban sus barcas de pescadores como góndolas venecianas haciendo procesiones por mar. Asimismo se comenzó a creer en santos y vírgenes de tradición italiana como la Virgen de Loreto, Santa Rosalía, San Sebastián y Santa Cristina, que se convirtió en la patrona de Lloret.

En el 1446 los lloretenses empiezan a pedir la incorporación de su territorio a la Corona. La reina María de Castilla (reina de Aragón) les otorgó protección para que pudieran iniciar el pleito pero, sin embargo, se produjo una fuerte tensión entre la pavordia y los llorentenses. La reina María, incluso, mandó que se aclarara la muerte del lloretense Gaspar Guinard porque, al parecer, había sido maltratado por el prepósito.

Edad Moderna El núcleo actual de la población se formó en el alrededor de la playa (anteriormente, se hallaba a 1 km tierra adentro, para evitar o si fuera necesario para prepararse a los ataques de los piratas, y junto a la ermita de las Alegrías).

miniatura|Santuario de la Virgen de las Alegrías

No se sabe con certeza cuánto tiempo duró la división de las capillas, la de San Juan y la de San Román (Las Alegrías), pero lo que sí se conoce es que a mediados del ya se planteaba construir una nueva iglesia parroquial, cercana al lugar donde habitaban los pescadores y los marineros. Las obras comenzaron en 1509 y terminaron en 1522 y el coste total fue de 3000 libras. La iglesia fue construida según el estilo gótico catalán del momento y se decidió que la nueva parroquia también debía servir de refugio a los feligreses durante las incursiones de los piratas. Así, el campanario fue almenado y provisto de aspilleras y, la puerta de entrada (que era levadiza) corría por dentro de un surco bien profundo. En 1541, los jurados de la Universidad de Lloret encargan la decoración del altar mayor a los pintores Pere Serafí ("El Griego") y Jaume Fontanet.

El se caracteriza por los daños y las penurias que azotaron Lloret: guerras, pestes, temporales, hambre... Los lloretenses decidieron trasladar la imagen de Santa Cristina de su ermita a la iglesia parroquial, para poder dirigir mejor sus oraciones y con la confianza de que conseguirían una mayor influencia.

El destaca por conflictos de la población. Con la guerra de Sucesión Española, a comienzos del siglo, Lloret tuvo que contribuir con hombres, arrieros, alojamiento, leña, dinero y los lloretenses empezaban a sentirse molestos porque las tropas que alojaban cometían gran cantidad de abusos e injusticias. Para intentar frenar los abusos de los soldados, en el 1711 el Consejo de Castilla determinó que se haría un regalo al conde de Harcourt (que se encontraba en Hostalric) de unas cuarterolas de vino y un capazo de pescado. Pero la comitiva que llevara el presente, debía informar de los desórdenes que cometían sus soldados entre los términos de Lloret de Mar y Blanes.