Pedro de Veragüe o Berague fue un poeta español anterior al .

Son muy oscuros, o mejor dicho, se carece de datos sobre su vida, sabiéndose solamente que escribió dos cortas obras en verso: El Tratado de la doctrina (también llamado Doctrina de la discriçión), y Trabajos mundanos, publicados ambos en el tomo LVII de la Biblioteca de Autores Españoles de Rivadeneyra. El primero fue atribuido, sin fundamento, al rabino Sem Tob de Carrión, pero Fitzmaurice-Kelly, en su Historia de la literatura española (página 129, editorial de Madrid, 1905) prueba ser falsa la suposición.

La obra se precede de un prólogo en prosa donde el autor declara gran sufrimiento por los pecados que ha cometido y que quiere expiar escribiendo esta especie de pequeño catecismo penitencial:

Deseando llegar al verdadero estado e conosçimiento, dando graçias al soberano bien; considerando los trabajos e defectos que se recresçen por los viçios e deseos abastados de muchas menguas en los engannos que son en la vivienda desta triste vida; conosçiendo en mí las tales menguas; adoleçiéndome de mis próximos, acordé de ordenar el presente tractado descubriendo los lasos en que yo caí por mi culpa menospresçiando la doctrina de la discriçión por el franco albedrío e libertad que me fue dado para usar de virtudes, siguiendo la mi disoluta sensualidad, envolviendo me en vanas y e viles costumbres, por lo qual soy acusado de mi conçençia que cruel mente me atormenta recordando me los yerros e máculas en que caí, pero toda vía esperando en la misericordia del mi criador redemptor Ihesuchristo, piadoso verdadero Dios e verdadero hombre...

Es la primera obra de su clase en la literatura castellana escrita en tercetos octosílabos monorrimos en consonante más un verso tetrasílabo (esto es, de cuatro sílabas) blanco, esto es, sin rima:

Cata moço, abre el ojo / y no vivas por antojo / si te picare el abrojo / escarmienta. / A la Virgen exçelente / servirás devota mente / con glorïoso presente / cada día.

La misma curiosa estrofa emplea en su segunda obra, Trabajos mundanos, de aire sapiencial.

Bibliografía

Raúl A. del Piero, ''Dos escritores de la Baja Edad Media castellana: (Pedro de Veragüe y el Arcipreste de Talavera, cronista real). Madrid: Real Academia Española, 1970.

Categoría:Poetas de España del siglo XIV